La Carne de Cerdo mantiene su efecto saciante con los diferentes Métodos de Cocinado

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  • Según un estudio desarrollado por la Universidad de Copenhague y publicado en la revista Nutrients.
  • Las proteínas que contiene la carne de cerdo, tienen un efecto saciante y desarrollan un papel esencial en la lucha contra la obesidad y el sobrepeso.

Madrid, a 9 de octubre de 2017.- La carne de cerdo favorece la sensación de saciedad y no se ve afectada por los diferentes métodos de cocinado, según ha demostrado el último estudio desarrollado por la Universidad de Copenhague y publicado en la revista Nutrients.

En este sentido, durante la investigación se observaron las posibles modificaciones que pueden producirse en las propiedades saciantes de la carne de cerdo tras el cocinado a diferentes tiempos y temperaturas, el picado, o la aplicación de técnicas de vacío.

Las proteínas, como las que contiene la carne de cerdo, son macronutrientes que, según se ha demostrado en varios estudios, provocan una mayor sensación de saciedad con la que ayudan a reducir la ingesta adicional de alimentos y desarrollan un papel esencial en la lucha contra la obesidad y el sobrepeso.

Así, el efecto saciante que producen puede ser mayor o menor en función de las características de las mismas. Esto es debido a que parecen aumentar la termogénesis, estimular las hormonas reguladoras del apetito y aumentar la concentración de aminoácidos.

Tras la investigación, se pudo confirmar que el efecto saciante de la carne de cerdo no se ve modificado por estos aspectos y que se dio un aumento de la digestibilidad de las proteínas de la carne in vitro, al cocinarla con un método de “Low temperatura Long Time (LTLT)”, a 58 ºC durante 72 minutos.

Las proteínas de origen animal presentan, por lo general, una mayor digestibilidad que las proteínas de origen vegetal. La composición de nutrientes, densidad energética, calidad sensorial y estructura física del propio alimento, son algunos de los factores que influyen en este aspecto. De esta forma, se interviene en la compleja interacción de factores psicológicos y fisiológicos que regula el apetito.

Fuente:interporc.com