Cómo las micotoxinas agravan la coccidiosis en las aves

aves-biomin

Por Michele Muccio,
Gerente de Productos,
Control de Riesgos por Micotoxinas
www.biomin.net

Las micotoxinas, aun a niveles bajos, pueden aumentar la infección causada por Eimeria y la gravedad de la enfermedad en las aves.

La coccidiosis tiene un costo estimado para la industria avícola de USD 3,000 millones anuales y constituye también un factor de predisposición bien conocido para la enteritis necrótica, extendida en pollos de engorde y responsable de pérdidas de USD 2,000 millones anuales en todo el mundo.

Las micotoxinas presentes en el alimento, aun a niveles permitidos, agravan la coccidiosis en las aves de corral. Pueden facilitar la colonización por Eimeria en el intestino, por lo que los productores avícolas que buscan reducir el impacto de la coccidiosis en sus parvadas harían bien en controlar la contaminación en el alimento.

Facilitan la entrada de la infección

Se necesita mayor investigación para comprender plenamente el mecanismo subyacente que conduce a la amplificación de la coccidiosis por parte de las micotoxinas; sin embargo, algunas explicaciones posibles incluyen mayores efectos de inmunosupresión en pollos de engorde modernos de alto desempeño, exposición crónica a niveles bajos de micotoxinas y el potencial de efectos sinérgicos entre las micotoxinas.

El deoxinivalenol y las fumonisinas son conocidos por interferir con varias funciones vitales de las células y afectar las células intestinales que actúan como barrera entre los patógenos y el cuerpo de las aves. Estos componentes celulares del intestino alterados pueden ser utilizados como sustrato de crecimiento para patógenos como Eimeria, Clostridium y Escherichia coli.

Así, estas micotoxinas desempeñan un papel crucial “facilitando la entrada” de patógenos y favoreciendo su colonización en todo el huésped.

Inseguras a cualquier nivel

Los estudios han demostrado que aun a concentraciones permitidas por las guías sobre micotoxinas de Europa y EE.UU. (Cuadro 1), el deoxinivalenol, las fumonisinas y una combinación de ambos pueden empeorar la incidencia y la gravedad de la coccidiosis en aves de corral desafiadas.

Los pollos alimentados con alimento contaminado con micotoxinas a niveles muy por debajo de las guías regulatorias en dietas de iniciación y crecimiento (Cuadro 2), presentaron una puntuación de lesiones considerablemente mayor, un mayor número de ooquistes tanto en el yeyuno como en los excrementos, y un mayor recuento linfocitario (glóbulos blancos).

Cuadro 1. Guía de micotoxinas (niveles máximos) en aves de corral
DON FUM
EFSA
Maíz y subproductos del maíz 12 ppm 60 ppm
Alimento para aves de corral 5 ppm 20 ppm
FDA
Alimento para aves de corral 10 ppm 30 ppm
Fuente: BIOMIN
Cuadro 2. Dietas experimentales que contienen niveles bajos de micotoxinas
Dieta de iniciación(0-20 días) Dieta de crecimiento (21-34 días)
DON 1.6 ppm 2.9 ppm
FUM 20.5 ppm
DON+FUM 1.3 ppm 20.8 ppm
Fuente: BIOMIN

La puntuación de lesiones en el ciego fue de 1.33 en los grupos de micotoxinas, frente a 0.42 en las aves alimentadas con dietas control (Figura 1). El número de ooquistes presentes en el yeyuno fue tres veces mayor en las aves que recibieron micotoxinas que en las aves del grupo control. De modo similar, el número de ooquistes registrados en las heces fue un 29% más alto en el grupo de deoxinivalenol + fumonisinas y un 46% más alto en el grupo de fumonisinas.

Riesgo subestimado

Si bien la industria avícola tiene conciencia general de los peligros asociados a ciertas micotoxinas, la amenaza que representan el deoxinivalenol y las fumonisinas ha sido en gran medida subestimada.
Sin embargo, estas micotoxinas están frecuentemente presentes en los ingredientes más comunes de la dieta de las aves de corral, incluidos el alimento terminado, el maíz, el trigo y la harina de soya.

Figura 1. Puntuación de las lesiones en el ciego en aves de- safiadas con coccidios

aves-biomin-tabla-1

Todos los grupos a los que se les suministró micotoxinas presentaron una puntuación de lesiones considerablemente más alta que el grupo control.
Adaptado de Grenier et al., 2016

La Figura 2 revela que el deoxinivalenol se detectó en el 61% de las muestras analizadas de maíz, el 54% de las de trigo, el 71% de las del alimento terminado y el 61% de las de la harina de soya. Las fumonisinas se detectaron en el 80% de las muestras de maíz, el 27% de las del trigo, el 66% de las del alimento terminado y el 40% de las de la harina de soya.

La consecuencia para los productores avícolas que buscan reducir el uso de antibióticos es la necesidad de adoptar un control de los riesgos por micotoxinas sólido a fin de proteger las parvadas.

Figura 2. Resultados del Estudio sobre micotoxinas de BIOMIN en los ingredientes contenidos en alimento para aves de corral

aves-biomin-tabla-2

Contaminación con micotoxinas en muestras de maíz (735), trigo (394), alimento terminado (1,638) y harina de soya (298) analizadas entre enero y julio de 2016. Los puntos muestran la ocurrencia de micotoxinas por encima de los umbrales de riesgo.
Fuente: BIOMIN

Libre de antibióticos

Para lograr una alimentación libre de antibióticos y que no permita el uso de ionóforos (un tipo de antibióticos usados exclusivamente con el propósito de prevenir la coccidiosis), el control de la coccidiosis debe depender de coccidiostatos no antibióticos o de vacunas vivas contra la coccidiosis, o más probable aún, de una rotación entre ambos.

Los probióticos y los aditivos fitógenos, con o sin el uso de coccidiostatos o vacunas, pueden ayudar a atenuar los efectos negativos de la infección coccidial, habiéndose demostrado que reducen la eliminación de ooquistes, la severidad de las lesiones intestinales y los efectos adversos en el desempeño productivo.

Fuente:Science&Solutions

baner-revistas-biomin-aves