Consejos para Abrir un Ensilado Nuevo

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Por Lallemand Animal Nutrition

Vale la pena repetirlo: el aire es el peor enemigo del ensilado de alta calidad. Al abrir el silo para extraer el alimento, el forraje se vuelve a exponer al aire y el oxígeno facilita el crecimiento de los organismos aeróbicos, como son los bacilos, las levaduras y los mohos, que sobrevivieron al proceso de ensilado.

Estos microbios usan, azúcares, ácido láctico y otras sustancias nutritivas para su crecimiento y producen dióxido de carbono y calor como subproductos. La acumulación excesiva de calor también puede desnaturalizar las proteínas y otros nutrientes en el silo. Los mohos que crecen en el silo ambién pueden producir micotoxinas que pueden reducir el rendimiento de los animales y ocasionar problemas de salud y fertilidad en el rebaño.

El calentamiento y el deterioro durante la extracción del alimento es uno de los principales factores que contribuyen a la pérdida de materia seca (MS) y de nutrientes en la producción del ensilado. Para minimizar estas pérdidas, hay que asegurar un buen manejo de la cara de extracción del silo, manteniéndola ajustada y recta mediante el uso de raspadores o rastrillos de ensilado. Evitar el retiro del ensilado demasiado antes de suministrarlo, no hay que dejarlo en montones sueltos y hay que suministrarlo a una velocidad lo suficientemente rápida para evitar el calentamiento.

Los inoculantes comprobados por la investigación pueden ayudar a reducir el crecimiento de las levaduras y mohos de deterioro. Los inoculantes que contienen Lactobacillus buchneri 40788 aplicados a un mínimo de 400.000 UFC por gramo de ensilado o 600.000 UFC por gramo de maíz con alto contenido de humedad (HMC), han sido examinados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) y se les ha permitido afirmar una mejora de la estabilidad aeróbica.

Cuando cambie el alimento por el forraje de la nueva temporada, recuerde que es un alimento diferente en comparación con lo que las vacas han estado recibiendo actualmente, así que haga el cambio de forma gradual. Al sustituir el 25 por ciento del ensilado “viejo” con el nuevo cada semana, es decir, la semana # 1, el 25 por ciento; semana # 2, el 50 por ciento; semana # 3, el 75 por ciento; y la semana # 4, el 100 por ciento, y equilibrando cada nueva ración correctamente debería minimizar la posibilidad de trastornos digestivos. Pero también tenga en cuenta que la digestibilidad del almidón en el ensilado de maíz puede aumentar durante ocho a 10 meses de almacenamiento, y otros factores (por ejemplo, MS, nitrógeno amoniacal) en el ensilado pueden variar a medida que avanza a través de la masa de ensilado. El ensilado debe analizarse mensualmente para que las raciones puedan ser ajustadas si fuera necesario.

La combinación de un buen manejo de la extracción del alimento con un inoculante comprobado por la investigación ayudará a proporcionar nuevos forrajes que son aeróbicamente estables desde el principio hasta el final y son inherentemente menos variables, lo que ayuda a mantener estables los niveles de producción.

Para obtener consejos adicionales sobre el ensilado, visite www.qualitysilage.com.