Diseñando dietas avícolas para la digestión

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Para mejorar la salud general de las aves, se debe prestar atención a todo el sistema de producción. Los animales saludables están mucho más aptos para desempeñar su potencial y producir de manera más eficiente.

El tracto gastrointestinal de las ponedoras es un ecosistema en el cual el agua, el pH y las bacterias necesitan tener un balance. Establecer el escenario para este balance enseguida después de la eclosión y mantenerlo a lo largo del ciclo de vida del animal es la clave para maximizar el desempeño y la rentabilidad de la granja.

La digestión en una dieta vegetal

La dieta para aves se debe realizar de manera que sea rápidamente digerida, y en el caso de las ponedoras, definitivamente debe ser la base para la construcción de los huevos. Sin embargo, actualmente, las demandas del consumidor por dietas vegetarianas complican los esfuerzos para diseñar una dieta de fácil digestibilidad. Los granos utilizados para compensar la energía y la proteína en la dieta sólo liberan una porción de nutrientes después de la digestión. El resto de los nutrientes queda unido en las células de las plantas y sólo pueden liberarse si se degradan dichas células vegetales.

La inclusión de enzimas en la dieta pueden ayudar a degradar estas células vegetales y permitir que los granos liberen más nutrientes a las aves. Generalmente, las enzimas trabajan en un modelo “llave – cerradura”, en el que una enzima específica sólo puede ayudar a degradar un compuesto específico. Dada la complejidad de una dieta avícola, más de una enzima podría ser necesaria para ayudar con esta degradación.

Prevención de la sobrecarga bacteriana

La eficiencia en la digestión y absorción del alimento balanceado en el ave puede afectar el balance bacteriano en el tracto gastrointestinal. La degradación y la absorción eficiente del alimento en las aves puede reducir la cantidad de nutrientes no digeridos que alcanzan el intestino delgado, donde se concentra una población microbiana diversa.

Esto es importante porque, al reducir los nutrientes no digeridos que entran en el intestino delgado, reducimos el potencial de un entorno que promueva el crecimiento bacteriano oportunista (potencialmente malo). En consecuencia, la reducción de los nutrientes no digeridos que llegan al intestino delgado ayuda a mejorar la salud y el desempeño general de las aves.

Un proceso antiguo es parte de la tecnología avanzada

Las tecnologías nutricionales están disponibles y pueden apoyar esta degradación de nutrientes. A través de un proceso antiguo llamado fermentación en estado sólido (SSF), una cepa seleccionada de Aspergillus niger no-OGM trabaja en sinergia con el sistema digestivo del animal para degradar las capas del alimento que eran inaccesibles a través de la digestión. Esto expone estratos más ricos en nutrientes para que el animal los digiera, como aminoácidos, energía, proteínas y vitaminas.

Los avances en genética han hecho que las aves modernas sean más productivas que nunca. Cualquier ave bajo estrés ambiental debido al calor, aire frío, muy seco o muy húmedo podría tener sus patrones de consumo de alimento y el tracto intestinal afectado, causando una pobre digestibilidad. Sin embargo, al prestar atención a todo el sistema de manejo y a la nutrición, los avicultores pueden responder rápidamente a los desafíos y alcanzar el óptimo potencial.

Para más información sobre cómo Allzyme® SSF puede ayudar a mantener el desempeño de sus aves y reducir los costos de alimentación mientras agrega flexibilidad a la dieta, contacte a su representante local.

Fuente:alltech.com