Palatabilidad de la Carne de Cerdo y Derivados Cárnicos

Palatabilidad-de-la-carne-de-cerdo-y-derivados-cárnicos

HISTORIA DEL CONSUMO DEL CERDO

La carne es un producto fundamental de la alimentación y la gastronomía, en la que el cerdo ha jugado un papel muy importante a lo largo de la historia. La gran diversidad de derivados cárnicos que nos ofrece el cerdo, presenta una serie de características y composición nutricional que lo hace idóneo para diferentes preparaciones gastronómicas. Así, las piezas de carne más adecuadas para el asado son aquellas relativamente blandas y con poca grasa, mientras que otras lo son para guisar o freír.

En cada zona de España existen platos y productos tradicionales a base de cerdo como la fabada, el cocido, cochinillo asado o el jamón serrano. La carne de cerdo es un símbolo de la variedad que hay en la dieta mediterránea.

LAS CARNES EN LA GASTRONOMÍA

La carne de cerdo y los derivados cárnicos permiten múltiples opciones para satisfacer las necesidades de todo tipo de consumidores y adaptarse a sus gustos. Su gran valor nutritivo y la amplia versatilidad y variedad de productos, permiten adaptar su consumo y forma de preparación a cada momento del día. Desde platos más elaborados, guisos y combinaciones que pueden venir bien para las comidas más importantes del día, hasta preparaciones más frugales y menos elaboradas que pueden adecuarse a las comidas de media mañana, meriendas y tentempiés. Además, para mantener al máximo el valor nutritivo y las propiedades de la carne, es conveniente elegir métodos de cocción sencillos como el vapor, el hervido o la plancha.

EL BOCADILLO DE DERIVADOS CÁRNICOS

Se recomienda que las comidas de media mañana y la merienda sean variadas y equilibradas, es decir, que contengan una variedad de alimentos que aporten diversos nutrientes y contribuyan a cubrir las ingestas diarias recomendadas para cada grupo de población.

El tradicional bocadillo a base de derivados cárnicos magros como el jamón serrano, el jamón cocido o el lomo embuchado es una de las mejores elecciones para, al menos, una de las ingestas de media mañana o merienda. Este resulta adecuado en cuanto a energía y nutrientes, ajustándose a las recomendaciones de los expertos en nutrición tanto en niños como en mayores. De este modo, conseguimos sustituir otros alimentos menos adecuados como los snacks, o la bollería y repostería industrial, ya que normalmente tienen una gran proporción de sal, grasas saturadas, azúcar y calorías.

Por todo ello, la carne de cerdo y los derivados cárnicos son alimentos con una amplia versatilidad gastronómica y gran valor nutricional, ideales para incluir en el contexto de una alimentación variada y equilibrada, tanto en los platos principales, como en el almuerzo de media mañana o la merienda.

Fuente:interporc.com