Dr. Ramiro Ramírez Necoechea y
Dr. Daniel Mota Rojas.
Universidad Autónoma Metropolitana. Unidad Xochimilco.
Fisiopatología del estrés y bienestar de los animales domésticos. DPAA.

[email protected]

Las mordeduras de colas y orejas en cerdos han sido un problema de comportamiento identificado por décadas, este comportamiento en los cerdos tiene graves consecuencias económicas para los productores, así como en el bienestar animal del cerdo (Edwards, 2006). Es por eso que en la mayoría de los países, permiten que la cola de los lechones recién nacidos sea cortada en un intento de evitar su mordedura en etapas más tardes de su vida (Moinard et al., 2003; Zoderland et al., 2008).

Sin embargo el corte de cola no sólo es doloroso para los animales, si no también oculta la presencia de un problema crónico en su bienestar; es decir, la privación del comportamiento normal (Zooderland et al., 2008). Y aunque las mordidas de cola se han visto por más de un siglo, este comportamiento es esencialmente el resultado de modernos sistemas de manejo en cerdos en crecimiento, donde mantienen alta densidad de población sin dar la oportunidad de participar en la búsqueda normal de alimento o de tener conductas exploratorias y a menudo existe competencia para la alimentación, debido al espacio limitado (Sttaford, 2009).

Zoderland et al. (2008) proponen que el enriquecimiento del medio ambiente, especialmente el suministro de paja u objetos flexibles reduce el riesgo de morderse la cola, tales suministros pueden proporcionar alguna ocupación y reducir comportamientos dirigidos, y al mismo tiempo señala el camino hacia la esencia del problema para poder prevenirlo y así evitar las altas pérdidas económicas relacionadas. Estas debido al reducido aumento de peso en lechones, el costo del tratamiento a mordeduras y el sacrificio de cerdos en finalización, además del precio castigado en canal.

Estudios relacionados con dichas pérdidas reportan cifras de hasta 3.5 millones de Euros en el Reino Unido en 1999 (Moinard et al., 2003), y en el 2005 se reportan que de 9 millones de cerdos sacrificados en el Reino Unido el 0.35% fueron rechazadas y a un adicional 0.2% de las canales se les quitó la parte afectada (NADIS 2006), y los mordidos de cola constituían una proporción significativa de este total.

El presente estudio pretende evaluar una serie de determinaciones fisio-metabólicas y de crecimiento que permitan evaluar y caracterizar de forma integral al síndrome de mordida de orejas y cola.

USO DE DISTRACTORES
Una vez que la cola comienza a sangrar, la situación cabia considerableente, comenzando una segunda etapa en el problema. en la primer etapa los factores estresantes pueden aumentar las posibilidades de caudofagia por mayor inquietud de los animales; se recoienda entonces la colocación de cama de paja, u otros objetos como ruedas, cadenas, pelotas, con el fin de prevenir el aburrimiento y desviar la atención de los animales hacia éstos objetos.
(Edwards, 2006).

ANTECEDENTES

En cuanto a su terminología actualmente los datos para describir este comportamiento pueden ser confusos y específicos, el término “morderse la cola o las orejas” ha sido utilizado por autores para describir una gama sorprendentemente amplia de las conductas mostradas por los cerdos. Las mordida de cola y orejas se producen cuando un cerdo (el mordedor) toma la cola u oreja de otro cerdo en su boca y manipula suavemente, la repetición de esta conducta puede dañar la piel de la cola y producirse hemorragias, una vez que la oreja o cola han sangrado el mordedor puede intensificar la masticación y los demás cerdos son atraídos por la sangre (Fraser, 1987). El cerdo mordido puede llegar a ser dañado seriamente causando infecciones, abscesos, parálisis, premia y hasta la muerte (Moinard et al., 2003).

¿Progreso de la mordida de cola?

Algunos autores clasifican cualquier manipulación oral de la cola de un cerdo a otro, como mordeduras de cola (Beattie et al., 2005). Nina R. Taylor et al. (2009) sugieren debe hacerse una diferenciación entre lesión causante de la manipulación y lesiones graves como morder o masticar y proponen tres fases: pre-daño (un cerdo tiene la cola de otro en su boca y la manipula con suavidad sin causar daños visibles), mordida enérgica (las colas de los cerdos se hayan sometidas y se da un tirón o mordisco con fuerza) y trastorno obsesivo (con gran cantidad de fuerza se realizan las mordidas de cola por uno o varios animales que agarran y tiran de las colas).

Estos comportamientos indeseables en cualquiera de las especies puede ser influencia de una serie de factores subyacentes y el tratamiento o prevención de tales conductas pueden requerir cambios substanciales en el manejo de los animales afectados y en el comportamiento de sus propietarios o controladores.

Los factores identificados que influyen en este comportamiento son numerosos e incluyen la dieta, metodología de la alimentación, densidad de población, ventilación y humedad (Schroder-Peterse y Simonsen, 2001). El genotipo también desempeñará un papel importante como ocurre en cualquier comportamiento, junto con la experiencia, el aprendizaje y las circunstancias en el entorno inmediato (Taylor et al., 2009).

El deseo de identificar una sola causa genética, nutricional, climática, y con prácticas de manejo fácil de modificar a fracasado debido a que el comportamiento es el resultado de interacciones de factores individuales, y el hecho de que no se produzca en algunas granjas sugiere que es posible reducir o eliminar este comportamiento (Stafford, 2009).

¿Progreso de la mordida de cola?

Las distintas partes interesadas en la cadena de producción de cerdo, como porcicultores, consumidores y responsables políticos están interesados en reducir el nivel de mordeduras de colas ya que conlleva a importantes consecuencias económicas y afecta directamente la productividad, los beneficios, y sobre todo el bienestar animal del cerdo (Bracke et al., 2004).

Debido a esto y para ayudar a evaluar el nivel esperado de mordidas de cola en virtud de determinadas condiciones de cría, Marc et al. (2004) implementaron un sistema informatizado de apoyo a la decisión llamado PIGTAIL donde basado en un modelo de 133 declaraciones procedentes de 61 publicaciones científicas puede producir una puntuación para el riesgo de mordeduras de cola en base a factores de alojamiento como: suministros de sustrato, sexo, raza, alimentación, salud y factores climáticos; sin embargo aún se requiere la validación del modelo.

Progreso de la mordida de oreja

En seguida se presentan algunas de las principales causas del síndrome caudofagia.

¿Causas?

Los factores identificados que influyen en este comportamiento son numerosos, algunos de ellos son:

  • Desequilibrio en la sales de la dieta.
  • Alimentación restringida.
  • Densidad de población.
  • Reducción de la ventilación.
  • Humedad mayor a 80%

Resultados Productivos en Brotes de Mordida de Cola

A continuación se mencionan algunos datos productivos de brotes de mordida de cola en Tamaulipas, México. Ramírez y Mota.

Brotes de mordida de cola datos improductivos:

Los cerdos de grupos que evidenciaron el brote de mordida de cola:

  • De 6700 cerdos evaluados
  • El 15% se mordieron la cola = 1005 cerdos.
  • En grado 1 (9%) = 603
  • En grado 2 (3.5%) = 234
  • En grado 3 (2,5%) = 168

Brotes de mordida de cola datos improductivos (2)

Los cerdos de grupos que evidenciaron el brote de mordida de cola (n=1005):

Mordidos vs. No mordidos

  • Peso a mercado en 165 días= 85,13 kg – 96.56 kg
  • Días a mercado perdidos = 17 días
  • Cerdos dcomisados por parálisis del tren posterior = 87
  • Incremento de los gastos por medicación = 4%

En el siguiente esquema se aprecia el número de cerdos que presentaron caudofagia de acuerdo al largo de la cola. Se aprecia cómo se duplica el número de cerdos con cola mordida cuando la cola es larga.

Por otro lado, es importante señalar que las consecuencias de un brote de caudofagia origina serios problemas en los cerdos, en el siguiente esquema se resumen algunas de éstas.

Estudios recientes

Un estudio publicado por Johan Zonderland et al. (2009) en la revista Applied Animal Behaviour Science ofrece nuevos datos sobre la mordida de rabos en cerdos y cómo prevenirla.

Para
ello, Zonderland observó casi mil cerdos destetados de entre 4 y 10 semanas recién separados de la cerda. Registró la posición de las colas en aquellos que no habían sido castrados y se dio cuenta de que éstas estaban enroscadas, apuntando hacia detrás, moviéndola o colocada entre las patas. En estudios previos, ya había observado que los cerdos con rabos enroscados nunca tenían ninguna herida. Sin embargo, siempre les pasaba algo a los cerdos con el rabo entre las piernas. Esta observación ha sido cuantificada en este estudio. Una cuarta parte de los cerdos que tenían la cola entre las piernas en dos observaciones tenían serias heridas en ellas tres días después. Las marcas de mordiscos de otros cerdos fueron encontradas en el 32% de estos cerdos.

De esta manera, los ganaderos de porcino pueden reconocer y prevenir un brote de mordida de colas. Otro de sus estudios mostró que arrojando puñados de paja o juguetes al grupo de cerdos dos veces al día se puede reducir mucho este problema. Es más difícil evitar la mordida de colas una vez que éstas ya han sido heridas y que tienen sangre. Una precondición es que es necesario que el ganadero observe atentamente a los cerdos a intervalos regulares, haciendo un seguimiento del comportamiento de los animales y de la posición de sus rabos.

El investigador admite que no es fácil si se tiene 3,000 cerdos, pero no hay alternativa ya que todavía no existe una causa de aplicación general a la mordida de colas.

Consecuencia
El cerdo mordido puede llegar a ser dañado seriamente causando:

  • Infecciones.
  • Abscesos.
  • Parálisis.
  • Septicemia.
  • Muerte.

¿Cómo reducir el problema?

  • Zoderland et al. (2008) proponen:
  • Ensiquecer el ambiente a través del suministro de paja u objetos flexibles reduce el riesgo de morderse la cola.
  • Estos distractores pueden proporcionar alguna ocupación y reducir comportamientos.

Literatura Citada

  • Beattie V. E., Breuer K., O’Connell N. E., Sneddon I. A., Mercer J.T., Rance K. A., Sutcliffe M. E. and Edwards S. A. 2005. Factors identifying pigs predisposed to tail biting. Animal Science, 80:307-312.
  • Bracke M., Hulsegge B., Keeling L., Blokhuis H. 2004. Decision support system with semantic model to assess the risk of tail biting in pigs: 1. Modelling. Applied Animal Behaviour Science, 87, Issue 1, 31-44.
  • Edwards S. A. 2006. Tail biting in pigs: Understading the intractable promem. Veterinary Journal, 171. 198-199.
  • Fraser D. 1987. Attraction to blood as a factor in tail-biting by pigs. Applied Animal Behaviour Science, 17, Issues 1-2, pages 61-68.
  • Marc B., Bracke M., Hulsegge B., Keeling L., Harry J. 2004. Decision support system with semantic model to assess the risk of tail biting in pigs: 2. Validation. Applied Animal Behavior Science, 87, Issues 1-2, 45-54.
  • Moinard C., Mendl M., Nicol C. J., Green L. E. 2003. A case control study of on farm risk factors for tail biting in pigs. Applied Animal Behaviour Science, 81. 333-335.
  • NADIS 2006. NADIS Pig Health – November 2006. Whole Carcass Condemnation, NADIS, UK.
  • Schrøder-Petersen D. L. and Simonsen H. B. 2001. Tail Biting in Pigs. Veterinary Journal.162: 196-210.
  • Stafford K. J. 2009. Tail biting: an important and undesirable behaviour of growing pigs. Doi: 10.1016/jtvjl.2009.10.31.
  • Taylor N. R., Main D.C. J., Mendl M., Edwards S.A. 2009. Tail-biting: a new perspective. Doi;10.1016/j.tyil.2009.08.028.
  • Zoterland J. J., Wolthus-Fillerup M., Cornelis G. V. R., Brecke M. B. M., Kemp B., A. Hartog L. A., Spoolder H. A. M. 2008 Prevention and treatment of tail biting In weaned piglets. Applied Animal Behavior Science. 110, 269-281.
  • Zonderland, Johan W. van Riel, Marc B.M. Bracke, Bas Kemp, Leo A. den Hartog and Hans A.M. Spoolder. 2009. Tail posture predicts tail damage among weaned piglets. Applied Animal Behaviour Science, volume 121: 165-170.

Artículo publicado en
Los Porcicultores y su Entorno 96