El Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino (PRRS)

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Y la Importancia del Reforzamiento Inmune en Cerdos Destetados.

Dra. Alejandra Ramírez.
Dra. Husim Balderas.
Departamento Técnico.
Comsa-Miavit.
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El Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino (PRRS por sus siglas en inglés) es una enfermedad causada por un virus que afecta a los cerdos de varias edades y que causa grandes pérdidas a la industria porcina. Esta enfermedad fue identificada por primera vez en los Estados Unidos a finales de los años ochenta y pocos años después fue identificada en Canadá, Japón, Alemania, Holanda y Dinamarca. En México la enfermedad fue descrita clínicamente por primera vez en 1992, aunque pudo haber entrado al país en los años 80. Actualmente, se considera que se encuentra presente en casi todos los países con producción porcina (López-Haydeck et al., 2015). Los síntomas relacionados con esta enfermedad incluyen fiebre, escalofríos, disnea, enrojecimiento de la piel, pelaje áspero, edema en párpados, conjuntivitis, depresión, anorexia y diarrea. A nivel de reproducción, aumentan las tasas de abortos, momias, mortinatos, nacidos débiles y la repetición del celo. En sementales disminuye la calidad del semen. En lechones lactantes incrementa la tasa de mortalidad (Figura 1). En animales en crecimiento el virus incrementa la incidencia de enfermedades respiratorias. En forma endémica ocasiona pérdidas constantes por bajas ganancia de peso y problemas de fertilidad entre otros (Yangue, 2012; López-Haydeck et al., 2015).

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El virus que causa el PRRS es llamado Virus del Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino (VPRRS por sus siglas en inglés). Este virus se clasifica dentro del género Arterivirus el cual se caracteriza por su replicación primaria en macrófagos y el establecimiento de infecciones asintomáticas persistentes en sus hospedadores (Retamal et al., 2001). En general, se reconocen dos tipos de genotipos del virus: el Lelystad (VL) y el VR 2332. El genotipo presente en el Continente Americano es el VR 2332. El virus entra por vía oronasal y genital, penetra a epitelios nasal y tonsilar, a macrófagos pulmonares y a endometrio uterino. Tiene un periodo de incubación de tres días a varias semanas, sumadas con etapas de latencia en casos endémicos, que varía según la edad de los animales, la dosis infectante y la inmunidad (López-Haydeck et al., 2015).

La forma de presentación clínica de PRRS es altamente variable y depende de la cepa infectante del sistema de producción de la granja, de las medidas de bioseguridad y de los patógenos secundarios existentes. Por ejemplo, un estudio realizado en Sonora reveló la alta variabilidad de este virus en el estado y reveló que en la entidad existían cepas tanto autóctonas como provenientes de los Estados Unidos. Sus análisis de recombinación genética apoyan la hipótesis de una alto potencial de recombinación intragénica en el VPRRS de cepas salvajes. Aún más, su estudio reveló que la diseminación de los virus PRRS ocurre de Sur a Norte (en el estado). El establecimiento de granjas de cerditas en la parte Sur del estado así como el examen de los lechones que llegasen a las granjas de la parte Norte del estado (Hermosillo) puede ayudar en el control de esta enfermedad. Sin embargo, si las prácticas de bioseguridad en esta región no son adecuadas nada excluye la posibilidad de la introducción de nuevas cepas (especialmente durante el comercio con los Estados Unidos) (Burgara-Estrella et al., 2014).

Una de las estrategias para controlar esta enfermedad es la vacunación. Como se mencionó anteriormente, los lechones son particularmente sensibles a esta enfermedad. El sistema inmune de los lechones es afectado por los patógenos ambientales, activándose, lo que provoca una reducción del consumo de alimento como mecanismo de defensa inmunitaria. También reduce la capacidad para la secreción de proteína muscular (regulado por la miostatina) determinando una reducción de la eficiencia alimentaria. El efecto del sistema inmune es adaptativo (Yangue, 2012). Por otro lado, si nacen lechones contagiados la vacunación de esos animales tiene poca utilidad. Se considera que la vacunación de lechones debe aplicarse cuando, en granjas estables frente a PPRSV, aparece un brote tras las 6-7 semanas de edad (Mateu, 2013). Debido a lo anterior, es importante reforzar la inmunidad de los cerdos en esta etapa temprana del desarrollo.

Además de los problemas de inmunidad y la consecuente susceptibilidad que los lechones pueden presentar frente al virus del PRRS y el Circovirus, estos también presentan una predisposición a fallas hepáticas debido a la infección por virus o bacterias. Estas fallas hepáticas también afectan el comportamiento productivo. Tomando en consideración lo anteriormente expuesto, parece necesario administrar un complemento alimenticio a los lechones que permita mejorar la función del hígado y que a su vez, mejore el crecimiento de los animales en situaciones en donde existen probabilidades de contagio con virus o bacterias. El producto C es un suplemento nutricional el cual está diseñado para apoyar a los cerdos durante las infecciones virales y bacterianas. Está compuesto por hierro, lecitina, magnesio, yodo, Vitamina C y Vitamina E.

¿Por qué un producto con esta composición puede ser efectivo? Esto es debido a su propia composición. Se ha observado que en lechones la Vitamina C incide en la función inmune de la célula al protegerla de los radicales libres extracelulares. La Vitamina C protege a las células de la peroxidación de los lípidos además de que incrementa la fluidez de las membranas celulares, lo que incrementa la respuesta inmune. La Vitamina C también estimula los macrófagos al incrementar las funciones de fagocitosis, quimiotaxis y adherencia celular las cuales son importantes en la respuesta inmune de las células (Eicher et al., 2006). Cuando las Vitaminas C y E son administradas a lechones después del destete se observó que la concentración de vitamina E en el hígado aumentaba (lo cual es importante por las propiedades antioxidantes de esta molécula) y que se incrementa la respuesta inmune de los lechones tratados (Lauridsen y Jensen, 2005).

La lecitina, por otro lado, puede servir como fuente de energía altamente digerible. En un estudio realizado con 125 lechones de 21 días de vida la dieta de éstos fue adicionada con lecitina. Los resultados mostraron que el consumo de lecitina mejoró significativamente la velocidad de crecimiento y la eficiencia alimenticia de los lechones comparados con aquellos que no consumieron lecitina (Jin et al., 1997). Otro componente que estimula el sistema inmune es el hierro. Shang et al., (2006) encontraron que al administrar hierro a lechones destetados se estimulaba el sistema inmune y se reforzaban las defensas de los mismos.

Al considerar los efectos de los componentes del producto C se observa su enorme potencial para estimular la ganancia de peso y disminuir la mortalidad cuando existen retos por virus comunes a la crianza de cerdos. Pruebas de campo realizadas con este producto serán presentadas en otro tomo.

REFERENCIAS

• Burgara- Estrella A., Resendiz-Sandoval M., Cortey M., Mateu E., Hernández J. 2014. Temporal evolution and potential recombination events in PRSSV strains of Sonora Mexico. Veterinary Microbiology. 174: 540-546.
• Eicher S.D., McKee C.A., Carroll J.A., Pajor E.A. 2006. Supplemental vitamin C and yeast cell wall β-glucan as growth enhancers in newborn pigs and as immunomodulators after an endotoxin challenge after weaning. Journal of Animal Science. 84: 2352-2360.
• Jin C.F., Kim J.H., Han I.K., Jung H.J., Kwon C.H. 1998. Effects of Various Fat Sources and Lecithin on the Growth Performance and Nutrient Utilization in Pigs Weaned at 21 Days of Age. American Journal of the Animal Science. 11(2): 176-184.
• Lauridsen C. y Jensen S.K. 2005. Influence of supplementation of all-rac-α-tocopheryl acetate preweaning and vitamin C postweaning on α-tocopherol and immune responses of piglets. Journal of Animal Science. doi:/2005.8361274x.
• López-Heydeck S.M., Alonso- Morales R.A., Mendieta-Zeron H., Vazquez- Chagoyan J.C. 2015. Síndrome Reproductivo y Respiratorio del Cerdo (PRRS): Una revision. Revista Mexicana de Ciencias Pecuarias. 6(1): 69-89.
• Mateu E. 2013. Vacunación contra PRSSV: una aproximación práctica. Disponible en www.universoporcino.com.
• Shang T., Wang Y., Liu J, Xu Z. 2006. Effect of dietary lactoferrin on the immune functions and serum iron level of weanling piglets. Journal of Animal Science. doi:10.2527/jas.2006-754.
• Yanque A. 2012. Indice de Conversión Porcina: Factores de Influencia. Avances en Tecnología Porcina. Disponible en www.universoporcino.com

Artículo publicado en
Los Porcicultores y su Entorno 106