Betzari Peláez C.
Sofoscorp.com

El control y bioseguridad dentro de cualquier sistema de producción bien sea avícola, ganadero, pecuario o porcino, debe jugar un papel importante y fundamental dentro de estos sectores, sobre todo al momento de tener presente cómo mitigar los riesgos de la contaminación dentro de su ecosistema.

En todo lugar donde esté presente la producción animal, van a existir factores contaminantes relacionados con las instalaciones, la alimentación y la gestión que se realice para la disposición final de los desechos sólidos de los animales que desprenden gases contaminantes.

Uno de los principales gases emitidos en los procesos de producción animal sobre todo en los métodos porcinos es aquel responsable de la lluvia ácida, los purines y el estiércol contienen un alto grado de nitrógeno (75% en porcino, 85% en aves, 60% en vacuno de leche), este gas denominado amoniaco es incoloro y de olor fuerte y proviene principalmente de la degradación de la urea presente en la orina.

Esto quiere decir, que una parte del nitrógeno ingerido por los animales en los alimentos es retenido por las producciones que de ellos se obtienen, el resto es excretado por heces y orina. Este nitrógeno excretado se volatiliza y el resto es la parte que dejamos sobre el terreno a disposición de los cultivos o granjas.

Es en este aspecto, donde se presente la importancia de seguridad sanitaria y control de la emisión de estos gases contaminantes dentro de los terrenos donde se encuentre la actividad porcina.

Desde el año 2006, la Comisión Europea emitió un informe acerca de la contaminación producto de las explotaciones ganaderas, en el cual establece remitir anualmente un informe de sus emisiones encarada con una normativa, enfocada en la producción de olores por parte de la industria.

MÉTODOS PARA LA MEDICIÓN DE GASES

Como resulta casi imposible, poder medir de manera real las emisiones en cada terreno o granja donde se realiza la actividad porcina, existen varias formas y métodos que contribuyen a tener una estimación de estos gases producidos, una de ellas es el método basado en emisiones unitarias por plazas, el cual consiste tener en cuenta el número de plazas; el otro consiste en los balances, es decir toman en cuenta los datos de cada explotación para conseguir una estimación más real.

Otros métodos usados son la sonda de medición de gases y olfatómetro de campo, los cuales permiten tener también un aproximado de las emisiones para poder mejorar de esta manera las técnicas de producción.

CONTROL DE GASES CONTAMINANTES.

Se debe destacar, que toda agroindustria se relaciona con el medio donde se encuentre, lo importante es tener en cuenta cuáles son los impactos ambientales o contaminantes que ésta puede generar, con la finalidad de mitigar su impacto y sacar provecho del terreno o la granja donde se desarrolle la actividad animal.

SofOS Smart AgroindustriaTM es un sistema de gestión empresarial adaptada a las necesidades de la industria porcina, así como a requerimientos legales de cada país, flexible, fácil de manejar y diseñado para abordar los procesos más críticos.

Articulo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Mayo-Junio 2018