MVZ. Javier Salvador Guerrero Arroyo
Correo: [email protected]

Coautores:
Dr. Daniel Mota Rojas
MVZ. Roberto Martínez Rodríguez
MVZ. Mónica Sánchez Hernández
Dr. Miguel González Lozano.

Introducción.

Los problemas de distocia en producción y salud animal parecen ser prácticamente imposibles de eliminar, a pesar de las actuales medidas de manejo y control con productos farmacológicos al parto que en muchas ocasiones, más allá de ayudar a corregir el problema de distocia, lo complican con la muerte de los fetos, o en casos más graves también de la madre. Independientemente de la situación, la distocia materno-fetal desencadena en sufrimiento fetal agudo provocando mortalidad fetal y disminución del vigor del recién nacido. A pesar del uso de productos farmacológicos durante la atención del parto, los lechones nacidos muertos (NM) es un parámetro que sigue siendo un grave problema a resolver en la industria porcina a gran escala, con el objeto de alcanzar altos niveles de supervivencia al nacimiento (Mota-Rojas, 2005; Mota-Rojas et al., 2005abc). En la actualidad, la oxitocina se utiliza rutinariamente en las granjas porcinas para la promoción del trabajo de parto, la mejora de la actividad uterina, ya que esta hormona actúa contrayendo el músculo liso del útero, aplicando una fuerza de expulsión rítmica pero en forma intermitente sobre el conducto uterino. La oxitocina es una de las hormonas más utilizadas en la obstetricia porcina y su uso prudente ha ayudado a mejorar ampliamente la práctica obstétrica. La oxitocina tiene muchas funciones en la reproducción de los mamíferos (Gimpl y Fahrenholz, 2001).

La oxitocina y la mortalidad neonatal porcina.

Con el objeto de disminuir la mortalidad intra-parto, los partos son a menudo controlados con oxitócicos (Pejsak, 1984). Esta hormona ha resuelto parte del problema al acortar la duración del parto e incrementar la contractilidad miometrial. No obstante, este incremento de las contracciones uterinas puede disminuir el flujo sanguíneo hacia el útero y el intercambio gaseoso a través de la placenta (Tucker y Hauth, 1990) lo cual contribuye al incremento de la mortalidad al nacimiento (Gilbert, 1999; Mota et al., 2002b; Alonso-Spilsbury et al., 2004; Mota-Rojas, 2005; Mota-Rojas et al., 2005abc).

Contraindicaciones al uso de oxitocina

La oxitocina (OT) actúa directamente como un agente uterotónico, para lo cual deben estar presentes receptores específicos en las células mioepiteliales. La estimulación uterina prematura puede interrumpir los patrones electromiográficos normales y esto puede producir espasmo uterino, fatiga, distocia (Gilbert, 1999) y un incremento en la atención manual del parto (Alonso-Spilsbury et al., 2004). Adicionalmente, la administración prolongada de OT puede conducir a la disminución en la regulación de receptores de OT (Gilbert, 1999).

Los oxitócicos reducen la duración del parto y el periodo de expulsión fetal. En caso de que no exista sincronización entre el inicio del parto y la aplicación de OT exógena o una deficiente habilidad del útero de la cerda para responder al tratamiento con OT, es importante conocer los efectos colaterales (Dial et al., 1987). La cerda es extremadamente sensible a bajas dosis de OT exógena y el uso de una sola dosis en cerdas primerizas y hembras adultas, puede provocar sobredosificación (Gadd, 1991). Así mismo, es importante conocer el progreso del parto, ya que el uso de esta hormona sólo es recomendable en los casos de inercia uterina primaria (Gadd, 1991).

Uterotónicos y su aplicación en producción porcina

El parto es el resultado de una compleja interacción entre factores maternos y fetales. Es necesario que el útero, que ha sido mantenido en un relativo estado de tranquilidad durante la gestación, desarrolle una contractibilidad coordinada y que el cérvix esté dilatado, para que el feto pueda pasar a través del canal cervical. Para que el parto sea exitoso, también es esencial la maduración de sistemas orgánicos, necesarios para la supervivencia extrauterina del neonato y que el organismo materno sufra algunos cambios indispensables para la lactación durante el periodo post-parto. Por lo tanto, no es sorprendente que la maduración sincrónica del feto y los estímulos para incrementar la actividad uterina sean benéficos, sugiriendo que es el feto en sí mismo, el que da inicio a estos eventos (Challis et al., 2000).

Con el propósito de acelerar el parto en cerdas, la OT y el Clorhidrato de vetrabutíon (CV) son los uterotónicos utilizados con mayor frecuencia en diferentes países, incluido México (Canario et al., 2006; Mota-Rojas et al., 2006ab). El útero grávido es normalmente uno de los tejidos blanco de los uterotónicos. La OT es uno de los agentes uterotónicos más potentes que han sido identificados, así mismo los receptores para OT en el último tercio de la gestación son generados significativamente en el miometrio de todas las especies de mamíferos.

MANEJO OBSTÉTRICO DE LA CERDA.

A) Se toma la decisión de aplicar oxitocina cuando la cerda ha parido más de 5 lechones y la intensidad y frecuencia de las contracciones se reduce, incrementando el riesgo de muerte fetal. B) En esta imagen se aprecia la aplicación de 10 UI de oxitocina (dosis baja) por vía intramuscular en el músculo semimembranoso. C) Se aprecia lechón con cordón umbilical congestionado. D) Lechón con hipoxia y disnea, se aprecia cómo se limpian las fosas nasales para ayudar al intercambio gaseoso. E) Se revisa la placenta, se observa desgarrada y la inserción del cordón umbilical rota. F) Lechón con baja vitalidad y teñido de meconio (líquido amarillo), el cual fue parte de un proceso de asfixia intraparto.

A

B

C

D

E

F

A pesar de estas asociaciones, la importancia fisiológica de la OT en la coordinación del inicio y progreso del parto sigue siendo confusa. Mientras que la infusión de OT modula las contracciones uterinas y acelera el proceso de parto en humanos y otros animales, su acción aún es poco clara. Sin embargo, el incremento de las contracciones uterinas disminuye el flujo sanguíneo e intercambio de gases a través del cordón, lo que predispone a la mortalidad intra-parto. Mota-Rojas et al. (2006ab) han reportado que la administración de OT por vía IV y su corto periodo de acción, provoca mucho más atonía uterina con periodos prolongados de expulsión y un número elevado de lechones NM intra-parto (P<0.01), así como un alto número de lechones teñidos con meconiodurante el parto y lechones teñidos de forma grave como consecuencia de la hipoxia, comparados con el grupo testigo.

En este mismo estudio, la inyección IM de OT provocó menor cantidad de lechones muertos intra-parto, menor número de lechones NM con rotura del cordón umbilical y menor número de animales con sufrimiento fetal agudo (SFA). La intensidad y la frecuencia de las contracciones miometriales durante el parto pueden variar de acuerdo con la ruta de administración de OT exógena y su momento de aplicación.

La tendencia actual en las granjas porcinas a gran escala significa que más y más cerdos finalicen su ciclo de vida en sistemas de confinamiento intensivo. Se ha reportado que la reacción a la OT puede tener una respuesta distinta en las cerdas, dependiendo del tipo y condiciones del sistema de alojamiento en granja (Lucia et al., 2002; Mota-Rojas, 2005).

A) Primera Fase experimental

El presente trabajo se realizó en el Centro de Enseñanza, Investigación y Extensión en Producción Porcina (CEIEPP) ubicado en Jilotepec, Estado de México. La granja es de ciclo completo y cuenta con un total de 150 cerdas en producción. Se presenciaron 114 partos y se evaluaron los registros de cerdas en cuyo parto se utilizó la oxitocina. Las cerdas en las que no se utilizó la oxitocina, no formaron parte del estudio. Las cerdas cuya información fue incluida en la presente evaluación fueron híbridas de las razas Yorkshire y Landrace.

El criterio utilizado durante la supervisión de los partos, para decidir el momento de aplicación y la dosis de oxitocina, se basó en los siguientes elementos:

  • Presencia de lechones nacidos muertos intraparto. Se tomó en cuenta el nacimiento de lechones muertos en la primera mitad de parto.
  • Intervalo de expulsión entre lechones. Determinando si pasaban más de 30 minutos en la primera mitad del parto (1 a 6 lechones), o más de 20 minutos en la segunda mitad del parto (7 a último lechón).
  • Estado físico de la cerda. Se determinó si la cerda presentaba indicios de cansancio evidenciado por reducción de la intensidad del trabajo de parto, cese del pujo y contracciones o tremor muscular.
  • Avance del parto. Se tomó en cuenta el número de fetos expulsados en el momento de tomar la decisión.
  • Utilización de recursos físicos para la estimulación del trabajo de parto. En caso de estimar la necesidad de mejorar el trabajo de parto, se recurrió como primera opción a la utilización de masajes, de dos tipos principales: masaje suave en la ubre, o masaje enérgico en la parte lateral del abdomen. Se tomó en cuenta si la cerda tuvo pobre o nula respuesta a la estimulación física.
  • Evaluación del vestíbulo vaginal. Se procedió a la exploración del vestíbulo vaginal, como una maniobra obstétrica de muy baja invasividad, para verificar la presencia de fetos en la vagina.

Tomando en cuenta estos puntos, el criterio de aplicación operó de la siguiente manera: Cuando el intervalo de expulsión fetal rebasaba el tiempo límite, se dio asistencia con estimulación manual. Si no se obtuvo respuesta satisfactoria, y si había cansancio de la cerda, antecedente de nacidos muertos, nula presencia fetal en la vagina y estaba en la segunda mitad del parto, se procedía a la aplicación de oxitocina, utilizando dosis bajas de 10 UI por aplicación.

Se evaluó el número de dosis de oxitocina utilizadas, midiendo la duración del parto en minutos, número de lechones nacidos vivos y muertos. Cuando existió duda para clasificar si los nacidos muertos fueron intraparto o preparto, se utilizó el protocolo de necropsias de Mota y Ramírez (1996). Los lechones nacidos muertos fueron identificados (número de lechón, sexo) y se registró el número total de lechones nacidos de cada parto, así como su orden de aparición.

El efecto del número de parto se evaluó a través del análisis de un varianza y para evaluar el efecto de los tratamientos sobre el número de lechones nacidos muertos.

Segunda Fase experimental

El estudio fue desarrollado en una granja comercial localizada en el Estado de México, de acuerdo con las especificaciones éticas para el uso de animales en estudios etológicos aplicados. La granja tiene 50 partos por semana con un sistem
todo adentro todo afuera; fueron incluidas sesenta cerdas Yorkshire x Landrace, con pesos de 201 a 291 kg en su 2da a 5ta gestación. Éstas pertenecieron a dos grupos de 30 cerdas, el primero con progreso de parto eutócico y el segun- do experimentó distocia materno-fetal. Para la selección de las cerdas con partos distócicos fue necesario monitorear y valorar el inicio del parto de 387 cerdas. Esto implicó un porcentaje de partos distócicos de 7.75% en un periodo de 8 semanas. Las cerdas estuvieron en jaulas individuales, de acuerdo con la NOM-062-ZOO-1999 referente al uso y cuidado de los animales para experimentación. Las naves de maternidad contaban con sistema de ventilación electrónica, iluminación natural y artificial, temperatura ambiente promedio de 26°C, humedad relativa del aire de 60%, iluminación 39.8 (Fc.-200), y velocidad del viento igual a 0.

Tratamientos

Los partos fueron inducidos con prostaglandinas F2-α (dinoprost trometamina, Lutalyse® Pharmacia Animal Health & Upjohn, Inc. USA), 24 horas previas a la fecha probable de parto. El monitoreo de los partos se realizó 12 horas después. Fueron atendidos tanto las cerdas durante el parto y los lechones al momento de su nacimiento. Cada grupo de cerdas (30 eutócicas y 30 con distocia materno-fetal) a su vez, fue dividido en dos tratamientos de 15 cerdas cada uno: 15 cerdas de cada grupo recibieron oxitocina y las otras 15 restantes fueron el grupo testigo (sin oxitocina). La dosis de oxitocina consistió en una dosis baja de 0.083 UI/kg de peso vivo (equivalente a 1 UI/12 kg PV) (Oxipar; Boehringer Ingelheim, Mexico); después del nacimiento del quinto lechón, aplicada por vía intramuscular de acuerdo con el criterio de estudios previos realizados por Mota-Rojas et al. (2005).

Criterios de inclusión: Clasificación de distocia

Se consideró distocia materno-fetal, cuando al menos uno de los primeros cuatro lechones expulsados nació muerto intraparto a causa de “sufrimiento fetal agudo” (SAF). El SAF se refiere a los recién nacidos que cursaron por un proceso de asfixia en útero y presentaron todos los indicadores que a continuación se mencionan: algún grado de tinción de meconio en piel, daño severo del cordón umbilical (edema, congestión o hemorragia), acidosis metabólica (pH sanguíneo <7.2), y haber reprobado la calificación en la escala de viabilidad neonatal (<6). Además de que las 30 hembras en el grupo de distocia presentaron contracciones uterinas de 30 mm/Hg o más, posterior a ello atonía uterina de por lo menos 40 min, y al menos uno de sus primeros cuatro lechones estaba muerto o presentó SFA. El parto fue asistido cuando el intervalo entre lechones fue mayor a 40 min. De acuerdo a los cambios circulatorios, los cordones umbilicales se clasificaron como: sin cambios patológicos aparentes, edematosos, congestionados y hemorrágicos.

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Julio-Agosto 2013