PMVZ. PAMELA MORALES RAMÍREZ
Tesista del Departamento de Medicina y Zootecnia de Cerdos.
FMVZ-UNAM

MVZ. MPA. MARCO HERRADORA L.
Académico DMZC. FMVZ.- UINAM.

La porcicultura es la tercera actividad pecuaria más importante en México, por el valor y volumen de producción que genera (FND, 2014).

En los últimos 20 años, la porcicultura en México se ha transformado significativamente; sin embargo, sus características no han cambiado.

Por un lado, se encuentra una gran heterogeneidad productiva, que se puede interpretar como la “convivencia” de empresas altamente tecnificadas, con aquellas pequeñas y medianas semitecnificadas, así como un extenso número de producciones de traspatio; y por el otro, la dependencia del comercio exterior para la obtención de materias primas de suma importancia para la producción, como son las oleaginosas, el pie de cría, los granos y otros insumos, todo esto sin considerar la falta de conocimiento, difusión y sensibilización en cuanto al impacto ambiental y el bienestar animal (Pérez-Espejo, 2002).

BIENESTAR ANIMAL

La industrialización de la porcicultura se caracterizó por alojar a los cerdos en naves con un ambiente controlado por el hombre y territorialmente restrictivo. Los cerdos bajo estas condiciones, no logran expresar su comportamiento natural; en consecuencia, sus actos de motivación son frustrados, y por lo tanto el bienestar animal se ve afectado (Schön et al, 2004; Córdova et al, 2007; Vega-Cañizares et al, 2014).

El bienestar animal está tomando cada vez mayor relevancia. La OIE considera al continente americano como clave en este tema y sugiere aprender de los errores pasados cometidos por el continente europeo, para mirar hacia el futuro con mayor conciencia al respecto (Huertas et al, 2014).

Tomado de: https://www.3tres3.com/comportamiento/6-el-estres-del-destete_8017/

El sector agropecuario del continente americano está cambiando debido a la globalización, internacionalización de mercados y acuerdos comerciales multinacionales. La crianza de animales, albergados en sistemas principalmente intensivos, tiene importantes connotaciones éticas, productivas y económicas, por lo que la búsqueda de herramientas que permitan producir alimentos de origen animal, procurando el bienestar de los mismos, se ha vuelto un tema de importancia (Cruz-Martínez et al., 2011; Paranhos da Costa et al, 2012; Huertas et al, 2014).

Por su parte, los consumidores de alimentos de origen animal, desempeñan un rol fundamental. En Latinoamérica, la preocupación de los consumidores por el bienestar de los animales gana cada vez más fuerza, en especial con relación a la obtención de carne roja (Rojas et al, 2005; Huertas et al, 2014).

En respuesta a esta situación, se han sugerido formas alternativas para la crianza de cerdos, como el alojamiento en el exterior (al aire libre), túneles de viento con cama profunda, entre otras. Los sistemas alternativos de alojamiento permiten a los cerdos expresar conductas específicas de la especie, y se ha visto la disminución de conductas patológicas (Millet et al, 2005; Feijoo-Sánchez, 2014).

Además, los sistemas alternativos han adquirido gran interés dentro del ámbito productivo por razones económicas, que incluyen bajo capital de inversión en infraestructura y un mercado emergente favorable (Lopardo et al, 2000; Larson et al., 2003, Sulbaran et al, 2009).

En conjunto con la protección ambiental y la seguridad alimentaria, el bienestar animal está considerado entre los tres mayores desafíos del milenio. Por lo que es preciso que la crianza de cerdos sea ambientalmente benéfica, éticamente justificada, socialmente aceptada y acorde con las necesidades, objetivos y recursos de la comunidad donde será instaurada (González 2005, Rosero et al., 2008).

EL DESTETE.

El destete es uno de los eventos más estresantes en la vida de un cerdo, ya que los lechones son enfrentados a diferentes retos como son: la separación de su madre, el manejo, la transportación, una fuente de alimento diferente, estrés por reagrupamiento y jerarquización, y un ambiente físico diferente; todo esto contribuye en disfunciones inmunes e intestinales, que resultan en un pobre estado de salud, diminución en el crecimiento y menor consumo de alimento, particularmente en la primera semana, lo que se ve reflejado en una elevada tasa de mortalidad que puede alcanzar el 3 ó 4% (Manteca y Ruiz, 2004; Campbell et al, 2013).

En condiciones naturales, el destete es inducido por la cerda y generalmente se da alrededor de las 11 y las 17 semanas de vida; mientras que en la porcicultura actual, el destete se realiza de forma temprana y abrupta, los lechones son separados de sus madres entre los 7 y 35 días de vida (comúnmente a los 21 días), dependiendo del país y del sistema en el que éstos sean criados (Stolba y Wood-Gush, 1989; Jensen y Recén,1989 ; Boe, 1991;Manteca y Ruiz, 2004; Colson et al., 2006).

La estructura y función del intestino de los cerdos destetados de forma temprana, sufren cambios en la actividad enzimática, absorción y secreción. Uno de esos cambios es el acortamiento de las vellosidades y el aumento en la profundidad de las criptas. Se ha demostrado que en los lechones que son destetados antes de los 21 días, las vellosidades decrecen del 25 al 35% con respecto al tamaño que tenían 24 horas antes de la separación de la madre; este acortamiento se extiende hasta el quinto día post-destete, y llega a alcanzar la mitad de lo que medía originalmente (Campbell et al., 2013).

Además se ha reportado la disminución de la actividad enzimática, principalmente de enzimas como lactasa, amino- peptidasa, maltasa, tripsina, amilasa y fosfatasa alcalina. Todas estas alteraciones afectan la capacidad de digestión, absorción, y secreción del intestino delgado; y por último, altera la función de la barrera intestinal, lo que facilita la presentación de diarreas post-destete (Lalles et al., 2004; Lackeyram et al., 2010; Lalles, 2010; Campbell et al., 2013).

Se ha observado que el día que se realiza el destete, los cerdos que son separados de sus madres antes de los 28 días, dedican menos tiempo a descansar, muestras más conductas de escape, menos interacción con los cerdos con los que conviven, y menos tiempo alimentándose, comparado con los cerdos que fueron destetados más grandes (Worobec et al., 1999; Davis et al., 2006).

Al hablar de animales recién destetados es importante mencionar el ambiente en el que se encuentran, ya que se ha observado que los lechones que son enfrentados a ambientes aburridos, invierten más tiempo en comportamientos de manipulación dirigidos a sus compañeros, tales como: morder, hozar y masajear, a diferencia de los cerdos que cuentan con paja u otro sustrato como cama; además de una mayor actividad agonista, entre los lechones con ambientes poco enriquecidos, y por lo tanto con pobres estímulos exploratorios. Se ha reportado el impacto de estas agresiones post- destete, debido a un elevado costo en la eficiencia económica y en el bienestar animal (Chaloupková et al., 2006; Jiménez y Martínez, 2011).

ENGORDA

En los sistemas convencionales, los cerdos de engorda son alojados bajo condiciones de alta densidad poblacional y sin un sustrato para explorar; esto es contradictorio si se compara con el comportamiento de los cerdos en vida libre, los cuales ocupan gran parte del día explorando su entorno y alimentándose (Jong, 2000); los cerdos que se encuentran en libertad o semilibertad, invierten el 40% de su tiempo de exploración en hozar (Stolba y Wood-Gush, 1984; Animal Welfare Approve, 2013); además ocupan >50% de las horas luz al día, para alimentarse (Stolba y Wood-Gush, 1989; Rodríguez-Estévez et al., 2009).

Al inicio de esta etapa los animales son transportados y mezclados en nuevas instalaciones, esto trae consigo peleas, debido a la jerarquización, basándose en interacciones agonistas bidireccionales, lo cual sirve para regular el acceso a los recursos (Puppe, 1998); los recursos más importantes por los cuales los cerdos pelean son: el alimento y el lugar para echarse (Chapinal et al., 2006).

Se ha visto que en los alojamientos donde los cerdos son mezclados con individuos desconocidos, las peleas son de mayor intensidad (tiempo y agresión) que cuando no se les mezcla; estas peleas pueden durar algunos días o se pueden alargar por varias semanas. Las peleas tienden a durar más y ser más serias, cuando hay una menor diferencia de talla entre los animales mezclados (Puppe, 1998; Fredriksen et al., 2008).

Como consecuencia de estas peleas, la salud y la productividad del cerdo se ve afectada negativamente (Jong, 2000).

SISTEMAS FARROW-TO-FINISH Y WEAN-TO-FINISH.

Tomado de: https://intainforma.inta.gov.ar/?p=7787

Históricamente, los sistemas convencionales de crianza han utilizado dos etapas en la producción del cerdo de abasto, que incluyen la crianza o destete y la engorda o ceba. Este sistema se ha utilizado para hacer más eficiente el uso de las instalaciones (Wolter et al., 2001).

En el sistema Libre de Estrés Específico (SSF por sus siglas en inglés), el estrés de los cerdos es prevenido o minimizado. La idea principal de este sistema, radica en criar a los cerdos en la misma instalación desde el nacimiento hasta la finalización, bajo condiciones óptimas. Está basado en el sistema farrow-to-finish, que quiere decir «del nacimiento a la finalización; pero en el sistema» Libre de Estrés Específico, no sólo se reduce el estrés por el transporte y mezclado de animales, adicionalmente se proporciona un ambiente (temperatura, humedad, corrientes de aire, cantidad de luz, enriquecimiento ambiental, etc.) y alimentación adecuados, y se suministra cama, lo que permite que los cerdos expresen por completo su capacidad de crecimiento (Ekkel et al., 1995).

Se ha observado que en los sistemas farrow-to-finish mejora el crecimiento de los cerdos, principalmente en la etapa de finalización, comparado con un sistema convencional donde se mezclan más de una vez los animales; además, los encuentros agonísticos disminuyen considerablemente, inclusive en corrales donde todos los machos son enteros (Ekkel et al., 1995; Fredriksen et al., 2008).

Una de las principales cuestiones al establecer un sistema de crianza farrow-to-finish, es el tamaño adecuado del grupo. Los grupos grandes, de más de 100 cerdos, pueden ayudar a reducir los costos por instalación. En el estudio realizado por Wolter y colaboradores (2001), se observó el desempeño productivo y la calidad de la canal, no se veían afectados, en grupos de 25 a 100 animales, (Wolter et al., 2001).

El sistema wean-to-finish, que en español significa del destete a la finalización, es una adaptación de las fases conocidas como crianza, crecimiento, desarrollo y finalización, convirtiéndolas en una sola etapa, evitando así la continua reagrupación, mezcla de animales y transporte (Larson y Honeyman, 2000). Este tipo de sistemas traen consigo diversas ventajas, tales como: mayor eficiencia laboral, reducción de costos por transportación de cerdos de un sitio a otro, el incremento en la ganancia diaria de peso (en algunos casos) (Dhuyvetter et al., 2014), ahorro de costos de inversión al sólo necesitar un edificio, entre otros.

En estudios realizados por varios investigadores, para comparar los sistemas convencionales con sistemas wean- to-finish; entre ellos los hechos por Fangman (2000), y por Brumm y colaboradores (2002); no se encontraron diferencias significativas en el consumo diario de alimento, eficiencia en la conversión alimenticia, porcentaje de magres en la canal, o ganancia diaria de peso (Fangman, 2000; Brumm et al., 2002).

Tomado de: https://www.aussiepigfarmers.com.au/types-of-farming/ barn-reared-eco-housing/

ALOJAMIENTOS ALTERNATIVOS.

Existen diferentes alojamientos alternativos que se pueden adaptar a los sistemas farrow-to-finish o weaning- to-finish.

La elección del tipo de alojamiento depende de las instalaciones con las que se cuente o si se va a comenzar la construcción de la granja desde cero; así como el tipo de terreno, ubicación, presupuesto, material disponible en la región e inclusive, depende de la creatividad de quien realice el diseño de la construcción o renovación de la misma.

Los albergues alternativos pueden ser rentables para productores a pequeña y mediana escala, siempre y cuando se tenga un equilibrio en los requerimientos nutricionales y ambientales de los cerdos (Jiménez y Martínez, 2011).

Los sistemas de alojamiento con cama profunda (túnel de viento y “cochipollo”)
se han considerado como una alternativa al tradicional piso con slats, en la crianza en interiores (Honeyman et al., 2000; Gentry et al., 2002). Estos alojamientos, generalmente albergan a grupos grandes, y son manejados con un sistema todo dentro- todo fuera (Gentry et al., 2002).

Cortesía de: Herradora Lozano Marco Antonio.

TÚNEL DE VIENTO:

Porcicultores en muchas partes del mundo han buscado disminuir costos en infraestructura, por lo que están cambiando los alojamientos tradicionales por túneles de viento, principalmente para cerdos del destete a la finalización, es decir un sistema wean-to-finish (Brumm et al., 2004).

Cortesía de: Herradora Lozano Marco Antonio.

Los alojamientos tipo túnel de viento, consisten en galpones de forma tubular, los cuales son ventilados de forma natural. Por esto, la orientación de las naves debe ser a favor de los vientos dominantes; es decir, de norte a sur. Estos galpones funcionan mejor en climas templados, y están cubiertos por silo-bolsa, lona impermeable o polipropileno; el piso es de tierra, teniendo en un extremo una zona de concreto, que equivale a 1/3 del área total del túnel, donde se ubican los comederos y los bebederos (Hill, 2000; Brumm et al., 2004; Areque et al., 2006; INTA, 2013).

Los túneles de viento soportan hasta 200 cerdos. El espacio vital es de 1.1 m2 por cerdo como mínimo, que corresponden a 0.84 m2 de área con cama y 0.27 m2 de área con concreto (Hill, 2000; Areque et al., 2006).

Cortesía de: Herradora Lozano Marco Antonio.

GALPÓN SIN DIVISIONES – “COCHIPOLLOS”:

En la búsqueda de alternativas de producción más rentables, se comenzaron a utilizar naves destinadas a la crianza de pollo de engorda, para la engorda de cerdos (Areque el al., 2006; Utrera et al., 2007).

En México este sistema es conocido como “cochipollo” (Trujillo y Martínez, 2001). Estos corrales de cama profunda tienen una capacidad para alojar desde 80 hasta 2,800 cerdos, dependiendo del tamaño de la galera y del espacio que se les brinde; sin embargo, se ha visto un mejor desempeño con lotes entre 200 y 250 individuos (Hill, 2000; Trujillo y Martínez, 2001; Ricaurte, 2005; González, 2005).

Este tipo de alojamientos en muchos casos, combinan la ventilación natural con aspersores, o bien únicamente la ventilación natural; el sistema de alimentación es seco/húmedo. El espacio que se les debe dar a los cerdos es de 1.4 m2, para garantizar un adecuado uso de la cama (González, 2005).

Este sistema se recomienda para regiones tropicales, ya que combina las ventajas de la cama profunda y ventilación natural, con el control artificial del clima en el interior de las naves, ya sea por medio de extractores u otros aparatos; sin embargo, la utilización de éstos puede elevar los costos de producción (Hill, 2000; Areque et al., 2006).

Cortesía de: Herradora Lozano Marco Antonio.

BREVE DESCRIPCIÓN DEL MANEJO DE LA CAMA.

Para los alojamientos con cama profunda, es necesario establecer un sistema de todo dentro-todo fuera, e implementar la cama profunda; por lo que al ingresar las cerdas para parir o los cerdos destetados (dependiendo del sistema de crianza elegido), se coloca cama limpia que permanecerá hasta la salida de los cerdos cuando hayan alcanzado el peso para la venta, y se da una semana de descanso a las instalaciones (INTA, 2013).

Cortesía de: Herradora Lozano Marco Antonio.

Es muy importante conocer la capacidad de absorción del material que se vaya a utilizar (Areque et al. 2006).

Existen dos tipos de materiales que se usan como camas: el sistema de cama a base de carbono (paja, papel, cascarilla de arroz, etc.) y la cama a base de arena. Para ambos casos se recomienda una profundidad de 0.45 a 0.8 m (Piccinini, 1996; Hill, 2000; Areque et al. 2006).

CUADRO 1.

MATERIAL

KG/CERDO

Rastrojo de maíz

60

Paja de cebada

80

Paja de avena

80

Paja de trigo

80

Viruta de pino

70

Dependiendo de la ventilación, temperatura y humedad, es necesario ir agregando cama seca y limpia (Areque et al., 2006).

Brumm (1997), sugiere la siguiente relación cerdo/kg de cama, que debe ser usada durante todo el ciclo:

En una cama con uso óptimo, el área húmeda representará el 25%, 15% el área blanda o de transición y el 60% de área seca o de descanso (INTA, 2013).

BENEFICIOS DEL USO DE CAMA

Se sabe que el uso de cama profunda no afecta los parámetros productivos, ni la calidad de la canal; además, se ha visto la disminución de problemas como el canibalismo y afecciones en pezuñas y articulaciones (Honeyman y Harmon, 2003; González, 2005).

La incidencia de enfermedades respiratorias, es mayor en corrales con piso de concreto, sobre todo cuando se lava a diario con agua, que en los corrales con cama profunda (Cruz et al., 2009). Cruz y colaboradores (2009) encontraron lo indicado en el cuadro 2:

Tomado de: Cruz E, Almaguel RE, Mederos CM, González-Araujo C. 2009. Sistema de cama profunda en la producción porcina a pequeña escala. Revista científica FCV-LUZ, 19 (5): 495-499.

La cama profunda está compuesta por material lignocelulósico (virutas, pajas, cascarillas, henos, etc.); dentro de ésta se dan procesos biológicos de fermentación, los cuales son de tipo aérobico y exotérmico; esto permite la degradación de la materia orgánica y la evaporación de la porción líquida. Además, al utilizar el sistema de cama profunda, no se generan aguas residuales, solamente residuos sólidos o semisólidos que pueden ser retirados con pala o tractor, y posteriormente distribuidos sobre terrenos agrícolas (Piccinini, 1996); esto representa otro ingreso para el productor y un menor impacto sobre el ambiente.

CUADRO 2.

MORBILIDAD Y MORTALIDAD DE LOS CERDOS ALOJADOS EN
CAMA PROFUNDA Y EN PISO DE CEMENTO

MORBILIDAD

MORTALIDAD

Total animales

Enfermos

%

Total animales

Muertos

%

Cama de Heno

36

12

33,3

36

Piso de concreto

36

20

55,5

36

1

1,4

En el estudio realizado por Cruz y colaboradores (2009), reportaron un ahorro de 177 m3 de agua, que equivale a 4.91 m3 por cerdo, en un ciclo productivo. Junto con el ahorro del agua, existe una baja emisión de residuos líquidos y malos olores al medio, así como una considerable reducción en la población de moscas (Cruz et al., 2009, Cruz et al., 2012).

CONCLUSIÓN

Dado a la creciente preocupación de los consumidores, restaurantes y grandes empresas, por el bienestar animal, calidad de los alimentos que llegan a sus mesas y el impacto ambiental que la ganadería representa, resulta necesario implementar algunas de las tecnologías desarrolladas en otros países y adaptarlas a las condiciones de México, y con ello poder satisfacer estas exigencias. Dichas tecnologías también representan alternativas de sostenibilidad por su menor costo de inversión y mayores beneficios; al menos para las empresas porcinas a pequeña y mediana escala, ya que son las más susceptibles a la inestabilidad del mercado del cerdo y a lo
precios de los insumos.

CUADRO 3.

Ejemplo

Sistema de crianza

Wean-to-finish

Tipo de alojamiento

Túnel de viento

Número de animales

200

Peso de salida (Kg)

110

Espacio vital (m2)

1.4

Metros cuadrados totales (m2)

308

Área con cama (m2)

205.34

Área con concreto (m2)

102.66

Número de bebederos

20

Número de comederos
(comedero con tolva y bebedero
adaptado en la artesa)

6

Cantidad de cama – Rastrojo
de maíz (Ton)

12

Temperatura de confort
ambiental

• 4- 10 semanas
de edad: 16-21 °C

• 10-23 semanas
de edad: 13-18°C

Humedad relativa:

50-70%

Morales y Herradora, 2016.

Finalmente es importante que el productor y el médico veterinario, conozcan todas estas posibilidades para desarrollar estudios comparativos y decidir cuál puede ser el más conveniente, y así lograr una producción más rentable y acorde a las nuevas exigencias del mercado.

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NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2016