“La Bioseguridad minimiza el riesgo… si todos participamos”.

Dr. Alfonso Alvarez Villegas.
alfonso.alvar[email protected]

Las aves no han dejado de evolucionar, así como la avicultura aprovecha el potencial para mejorar cada año, con parámetros productivos más exigentes y competitivos derivado del mejoramiento genético que se va adaptando a las necesidades del mercado; por ejemplo: hace 20 años la pechuga era la parte más importante del pollo de engorda ahora el valor de las alas es la porción más preciada en valor de mercado, en 5 años puede cambiar la tendencia de acuerdo al gusto del mercado.

Pero para que un ave manifieste fenotípicamente el potencial genético, es necesario mayor cuidado de las aves, prestar atención en los detalles como son: calidad de alimento (nutritivo e inocuo), hidratación (potable, fresca y en el volumen de acuerdo a la edad), calidad de aire (niveles de amoniaco, oxígeno, bióxido de carbono aceptables), temperatura (sin importar el cambio climático con frío o calor extremo las aves deberán de encontrase en su zona de confort), manejos zootécnicos menos estresantes (sexado, vacunación, pesaje, cosecha, transporte, aturdido, sacrificio), etc.

Existen 5 vertientes que impulsan el Bienestar Animal:

  • Directrices y acuerdos comerciales entre países (Organización Mundial de Sanidad Animal OIE, La Asociación Mundial de Veterinarios WVA).
  • Normatividad Nacional a cargo de la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Social (SADER).
  • Organismos No Gubernamentales ONG; grupo de activistas con un propósito, pasión y gran habilidad para el uso de Redes Sociales, infiltración en operaciones pecuarias, etc.
  • Empresas comercializadoras de productos comestibles, como son cadenas de supermercados, franquicias de comida rápida, etc.
  • Empresas de productores integrados que practican las Buenas prácticas pecuarias (BPP), programas de calidad, etc.

En la avicultura un programa de Bienestar animal no busca evitar el sacrificio de las aves, aboga por el sentido común en su cuidado (temperatura, nutrición, calidad de agua, calidad de aire, manejos zootécnicos, traslado, etc.) y además promueve evitar el maltrato y el abuso.

Es la responsabilidad de toda unidad que cuente con animales vivos ser buenos anfitriones además de tomar las decisiones y acciones que realizamos sobre el respeto de nuestras aves, así como sus consecuencias de forma consciente e inconsciente.

El personal que día a día está al cuidado de las aves también debe de encontrarse en bienestar laboral en su área de trabajo, caemos en la cuenta de que los beneficios del Bienestar animal no son solo para las aves sino también para sus anfitriones generando un circulo virtuoso que puede contribuir a mejor lealtad al trabajo y por ello menor rotación laboral.

El stress es una medida de referencia para evaluar el bienestar, “a las aves no les gustan los cambios, sin embargo se adaptan fácilmente”. En algunos casos esta frase puede tener consecuencias en productividad.

Hoy en día se cuenta con un gran número de referencias bibliográficas, inves- tigaciones, instrumentos para poder medir valores tangibles como son temperatu- ra, humedad, iluminación, ruido, polvo, calidad del aire, etc. Sin embargo algunos conceptos como “felicidad” no se cuentan con herramientas para poder emplear una unidad de medida.

El cuidado en los detalles de la avicultura es Bienestar animal, la implementación de un programa de Bienestar animal es forma- lizar y documentar las actividades actuales.

¿Qué se busca con un programa de Bienestar animal?

Documentar las condiciones que les permitan a las aves a nuestro cuidado a lo largo de su vida sano desarrollo físico y comportamiento natural, encaminadas a proporcionar comodidad, tranquilidad, protección y seguridad a los animales durante su crianza, desarrollo, transporte y sacrificio.

Requisitos para un programa de Bienestar animal

  • Un sistema de producción en unidades productivas de aves de ciclo largo así como de ciclo corto basado en buenas prácticas pecuarias (BPP), con esquemas de bioseguridad, orden, limpieza, instalaciones, equipamiento adecuados.
  • Programa de vacunación eficiente para el control de las enfermedades prevalentes en la zona.
  • Programa de nutrición eficientes (saludable e inocuo).
  • Alto nivel de conciencia, sentido común en relación con el área de recursos humanos.
  • Realizar especificaciones de cada proceso así como evaluaciones comparativas de mejoras en Bienestar animal.
  • Desarrollar investigación y actualización de técnicas científicas, cuantificables para evaluar el Bienestar animal.
  • Desarrollar programas de capacitación en todas las unidades productivas que tengan contactos con embriones, aves vivas. A fin de crear una cultura de Cero tolerancia al maltrato, respeto y cuidado de las aves.
  • Contar con un sistema de atención de denuncias y auditorías internas y externas.

En conclusión por qué es importante el Bienestar Animal:

  • Por respeto que merecen nuestra aves y los consumidores.
  • La creatividad y la innovación son herramientas para las nuevas generaciones.
  • Es importante encontrar un punto medio entre lo ético y lo técnico-productivo en respuesta a las preocupaciones éticas de la percepción del mercado.

Todo lo anterior no es más trabajo, al contrario es un mejor trabajo que da orgullo y dignifica a la avicultura, nuestra experiencia nos demuestra que las aves bien cuidadas alcanzan en forma consistente niveles de alta productividad, rentabilidad y calidad.

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno Abril-Mayo 2019