Staff BM Editores.

blankA casi 20 días de una video reunión de trabajo que sostuvieron con el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), Dr. Víctor Villalobos Arámbula, los integrantes de la Organización de Porcicultores del País A. C. (OPORPA) y del Consejo de Porcicultores Mexicanos (CPM), encabezados por sus respectivos presidentes, Ing. Heriberto Cárdenas y la Lic. Marilú Abrego, respectivamente, aún no han tenido respuesta de una agenda de cinco puntos que desahogaron. Ante esta situación, la preocupación de los productores de cerdo crece, ya que sus pérdidas superan los 900 pesos por cabeza, debido a que los costos de producción andan sobre los 29 pesos y la venta en pie en 20 pesos.

En entrevista para BM Editores el Ing. Heriberto Cárdenas señaló que expusieron sus planteamientos con toda la voluntad política y seriedad que requiere esta situación sanitaria, y esperan soluciones viables, entre ellas, aumentar la autorización de empresas para exportar a China y darle salida a los fuertes inventarios que se tienen, los cuales han desplomado los precios de cerdo en pie.

También solicitaron la aplicación de la NORMA030, que es la que rige la entrada de los cárnicos y mandata la vigilancia al cien por ciento de los contenedores que ingresan a territorio mexicano.

De igual manera plantearon el cierre de fronteras a la importación de carne de cerdo de manera temporal, incluso por cuestión de soberanía nacional, ya que a esta actividad se dedican más de dos millones de familias.

Otro planteamiento que expusieron fue la intervención de la SADER para aplicar el esquema de compras consolidadas por parte de instituciones del Gobierno federal, a fin de darle salida a los inventarios que se tienen, pero también para fomentar el consumo de carne de cerdo mexicana.

Se planteó la intervención de la SADER para sostener una video reunión de trabajo con las cadenas de autoservicio afiliadas a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) para que en sus establecimientos expendan carne de cerdo mexicana.

Finalmente se acordó a la brevedad, de acuerdo al compromiso del presidente Andrés Manuel López Obrador, agilizar la devolución del IVA a los porcicultores, para que sirva como una especie de capitalización.

blankEl Ing. Hernández afirmó que en cada una de estas peticiones no se ha avanzado, que no se ha tenido una comunicación o respuesta por parte del secretario de Agricultura, “son temas que no involucran recursos del Gobierno federal, es nada más la voluntad de agilizar los trámites, pero hasta el momento no hay una respuesta positiva de la autoridad”, señaló.

Comentó que dado el recorte presupuestal de la SADER, es difícil pensar que se vaya a impulsar a los pequeños y medianos productores con un estímulo económico de manera directa, por lo que se adoptó solicitar estas peticiones, a las cuales no ha habido una respuesta positiva.

Recordó, además, que a partir de la contingencia ha caído el consumo de carne de cerdo en 30 y 40 por ciento, así como el puerco en pie; “esta situación lleva 5 semanas, por lo que está poniendo en riesgo la actividad, por ello han crecido los inventarios con fuertes pérdidas para los productores”.

El dirigente de los productores estimó que se tiene un sacrificio anual de 17.5 millones de cerdos, con un consumo per cápita de 20 kilogramos, misma que se ha reducido en estas últimas semanas.

Finalmente comentó que ya se tuvo una video reunión de trabajo con productores del país, en la cual estuvo representada el 98 por ciento de la porcicultura, aportando ideas y esquemas de trabajo para poder salir adelante, y coincidieron en la necesidad de presionar a las autoridades de SADER para que cumplan cuando menos con los planteamientos que se les hicieron y que aceptaron en su momento.

Por su parte la Lic. Marilú Ábrego, también entrevista señaló que por un lado existe preocupación, por la combinación de los factores económicos y de la pandemia del COVID-19. “Si la primera de por sí es contraproducente por la falta de crecimiento en la economía mundial y en consecuencia en la economía mexicana, la segunda está agudizando esos efectos al provocar el encierro de las personas, el cierre de restaurantes, taquerías, entre otros y con ello la baja en la demanda de todos los productos”, sostuvo.

Y confió en que esto ha provocado la caída del precio del cerdo en pie en granja hasta en 20 pesos por kilogramo, cuando el costo de producción en promedio anda en los 29 pesos, “esto mientras no se deprecie más el peso frente al dólar, debido a que la mayoría de los insumos son importados. Y no sabemos hasta dónde toque fondo este precio”, recalcó.

También mostró preocupación por la nula respuesta del Gobierno federal, ante propuestas del sector empresarial, de implementar un plan de contención y reactivación del sector productivo ante una inminente quiebra de empresas y pérdida de empleos; sin embargo -señaló-, se tiene el compromiso de seguir trabajando para producir carne de cerdo hasta donde sea económicamente viable, para mantener los empleos y contribuir a la alimentación de los mexicanos.

Planteó que dada la situación por la que atraviesa la porcicultura es necesario que se haga un programa de compras gubernamentales, como podrán ser las secretarías de Marina, Defensa Nacional, Salud y la Subsecretaria de Sistema Penitenciario, entre otras, a través de los cuales se puede operar un esquema de compras directas sin licitación directamente a los productores de carne de cerdo. Sin entrar en temas de COMPRANET, dada la emergencia de este apoyo se puede hacer sin licitación.

Es este mismo sentido, pidió que, ante esta situación excepcional, la industria cárnica de procesados y embutidos y las tiendas de autoservicio, que adquieren producto importado, hagan un compromiso con los productores nacionales para mantener el abasto de carne de cerdo y sustituirla por la importada, ya que no se sabe hasta cuándo la demanda se recupere pero confió en que esto ayudará.

Solicitó que en el marco del convenio firmado entre el SENASICA y la COFEPRIS, se revise las importaciones de carne de cerdo en frontera de acuerdo a la NOM-030-ZOO-1995 y adicionalmente se verifique microbiológicos (Escherichia coli spp y Salmonella spp). Con el fin de garantizar la sanidad e inocuidad de la carne importada. “Actualmente no se verifica los microbiológicos por no ser competencia de la NOM-030”, comentó.

Coincidió con el Ing. Hernández en el aspecto de que se estudie la posibilidad de cerrar temporalmente las importaciones de carne de cerdo provenientes de Estados Unidos, dado el actual escenario, donde la demanda de carne de cerdo en nuestro país va en franca picada y con ello el precio del cerdo en granja.

“Cabe señalar que las importaciones vienen a poner una sobre oferta, más que cubrir el déficit que en años anteriores se tenían. Hasta que no cambien esta situación de baja demanda, esa sobre oferta va a persistir. Es importante señalar que la mayoría de los productores no vende directamente al consumidor final, y aunque para que éste no baje el precio en punto de venta, no necesariamente recibe este beneficio el productor en la granja”, sostuvo.

Así mismo informó que se solicitó al Gobierno federal, realice las gestiones necesarias con el Gobierno de China para que se agilice la autorización de nuevas plantas de procesamiento de carne de cerdo para que éstas puedan empezar a exportar, considerando que actualmente este país tiene un superávit comercial en el sector de las manufacturas.

Sugirió que las acciones a seguir en lo inmediato es convocar a una reunión intersecretarial en el marco de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable para que en la agenda de trabajo se plantee la necesidad de que las dependencias federales realicen compras de carne de cerdo directamente y que estén en posibilidades de proveerla, eliminando intermediarios en la carne importada.

Explicó que con el apoyo Federal se puede sobrevivir a esta terrible situación económica. “El Quédate en Casa que se pensó duraría apenas un mes, ya va para dos meses, pero los efectos van a durar por el resto del año o mucho más. Se habla de que esta crisis puede semejarse a la gran depresión o también conocida como crisis del 29. Entonces hay elementos que se deben retomar e implementarlas en lo inmediato”, afirmó.

Añadió que en este sentido ya algunos países han anunciado programas de apoyo a la economía de sus países y al sector agropecuario en específico, que han llegado a más del 10 por ciento de su PIB. “Aquí en México se anunció un plan de apoyo que apenas representa el 0.5 del PIB y dirigidos a las clases más desprotegidas, sin embargo se necesita uno que apoye a las empresas generadoras de empleo y a proveedoras de alimentos”.

Consideró que realmente se ve difícil el futuro del sector agropecuario, sobre todo porque los productores que estaban en la línea de flotación o en punto de equilibro, y que, durante el año 2019 con el repunte de las exportaciones a China y mejora del precio del cerdo en granja veían un mejor futuro, pero al finalizar este año, se irán del sector porcícola, otros reducirán su capacidad de producción hasta en un 50 por ciento.

“Si el Gobierno federal se empeña en no apoyar al sector porcícola, al sector agropecuario comercial, los pequeños productores no tendrán más opción que cerrar sus granjas, lo peor vendrá en los meses posteriores, cuando no haya quien produzca esta proteína animal”, sostuvo.

Finalmente comentó que se tiene que aguantar esta crisis sanitaría y económica; “como sector porcícola hemos estado en el ojo del huracán, pero que en nada se compara con la actual. El Gobierno Federal debe dar un giro a su política de austeridad republicana, ante la magnitud de esta crisis van a ser insuficientes los recursos que pueda ahorrar con las nuevas medidas de austeridad anunciadas el pasado 23 de abril”.