Redacción BM Editores.
En el control y combate del gusano barrenador del ganado (GBG), no se deben escatimar recursos, ya que esta plaga está afectando las exportaciones de ganado en pie a Estados Unidos por el cierre de sus fronteras, que anualmente asciende a más de un millón 300 mil cabezas al año, pero por esta plaga no se han vendido ni siquiera 200 mil, coincidieron en señalar senadores integrantes de la Comisión de Desarrollo Rural que preside su presidenta, Mely Romero Celis.
Durante la quinta reunión ordinaria de esta Comisión, Romero Celis reiteró su disposición de coadyuvar en los esfuerzos para combatir la plaga del GBG en la producción ganadera nacional y sus exportaciones.
Propuso que los legisladores trabajen en un punto de acuerdo conjunto para solicitar al gobierno Federal más medidas en esta materia, de manera respetuosa, pero sustentado en lo que ocurre en la actualidad a causa de esta alarma sanitaria.
En este punto, consideró que el gobierno “no debe escatimar recursos” en la producción de mosca estéril, método con el que se ha logrado frenar la reproducción del parásito, para dispersarla en los puntos donde ya existan contagios en el ganado y también donde haya amenazas de ello.
“Vale la pena muchísimo que se inviertan recursos en la producción de mosca estéril, sobre todo, cuando el gobierno de Estados Unidos prácticamente nos está diciendo que va a dejarnos solos en ese sentido, y que van a reforzar medidas drásticas en contra de nuestro país”, sostuvo.
Romero Celis también planteó la posibilidad de que los senadores colaboren en tareas de difusión de las medidas para prevenir y combatir la plaga del gusano barrenador, y en concientización y capacitación para los productores.
Por su parte, el senador Mario Humberto Vázquez Robles, recordó que el problema de la plaga del GBG se originó en la frontera sur del país a finales del año pasado debido, en parte, a la entrada de contrabando de ganado que no poseía medidas sanitarias.
Señaló que el problema fue creciendo desde entonces y ahora afecta a las cinco principales entidades exportadoras de ganado: Sonora, Durango, Coahuila, Tamaulipas y Chihuahua.
“No solo está afectando a los grandes exportadores de ganado, sino también a pequeños productores, ganaderos y ejidatarios que tienen incluso menos de 30 cabezas cuyo ingreso anual depende de los animales que exportan”, precisó.
Por ello, propuso hacer un llamado al gobierno Federal para que llegue a un acuerdo con los Estados Unidos con el que reestablezcan las exportaciones, pues consideró que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) no ha sido eficaz para atender la problemática ni ha contado con los recursos suficientes.
“Esperamos que suba de nivel el diálogo con los Estados Unidos para buscar un arreglo a esta problemática y permitir que el flujo de ganado comercial pueda reiniciarse y con eso se deje a salvo la ganadería de exportación”, concluyó.









