Redacción BM Editores.
El embajador Jamieson Greer, representante Comercial de Estados Unidos, inició una investigación de la Sección 301 (se refiere a la Ley de 1974 que le permite al funcionario investigar y responder a prácticas comerciales desleales de otros países), sobre los ataques de Brasil a empresas estadounidenses, por lo que R-CALF USA, pidió la suspensión de las importaciones de ese país sudamericano.
El argumento de R-CALF USA es por el repetido desprecio de Brasil por las cuotas arancelarias impuestas por Estados Unidos, las fallas crónicas de seguridad alimentaria y la historia de corrupción amenazan la seguridad alimentaria estadounidense, junto con los consumidores y los productores ganaderos independientes.
Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unido, (USDA), Brasil excedió su cuota de importación de carne de res de 65 mil toneladas métricas en los primeros 17 días de 2025 y a mediados de año envió más de cinco veces su cuota asignada.
En los comentarios, R-CALF USA dijo que el aumento de las compras en el exterior ha coincidido con el cierre de más de 100 mil operaciones ganaderas y miles de corrales de engorde desde 2017; para 2024, alrededor del 22% de la carne de res consumida era importada, una tendencia que, según el grupo, socava la seguridad nacional al reducir la capacidad para alimentarse a sí mismo.
Por ello, pidieron la suspensión de las importaciones de carne de res brasileña hasta que se complete una investigación de las prácticas de producción y procesamiento; recomendó que cualquier reanudación debe estar sujeta a una cuota arancelaria finita que permitiría a la industria ganadera de Estados Unidos reconstruirse, expandirse y alentar a nuevos participantes.
R-CALF USA también reiteró su llamado para restablecer el etiquetado obligatorio del país de origen en toda la carne de res vendida al por menor para que los consumidores puedan elegir si comprar carne de res importada o apoyar a los productores estadounidenses.
“La avalancha de importaciones de carne brasileña en nuestro mercado desplaza las operaciones ganaderas estadounidenses, expulsa a las familias de la tierra, debilita la cadena de suministro nacional de carne y hace que nuestro país sea más dependiente de los alimentos extranjeros“, dijo el director ejecutivo de R-CALF USA, Bill Bullard. “Debemos dejar de permitir que Brasil socave el suministro de alimentos de Estados Unidos“, afirmó.









