El ensilado de buena calidad comienza con un forraje de buena calidad. El ensilado solo puede conservar los nutrientes y la materia seca (MS) ya presentes en el cultivo. Al preparar la cosecha del maíz para ensilado, hay que tomar en cuenta tres características importantes y técnicas de medición. Si bien es básico, cada productor debe dominar estas medidas esenciales a fin de producir ensilados de alta calidad.

1. Materia Seca (MS)

Es importante lograr el contenido adecuado de MS para el forraje específico en la cosecha con la finalidad de maximizar la preservación de nutrientes y la ingesta de alimento por parte del animal. El maíz para ensilado se cosecha de manera óptima entre 32 y 38 por ciento de MS. El maíz cosechado por encima del 32 por ciento de MS se beneficiará del uso de un procesador de grano. El maíz con alto contenido de humedad (HMC) se cosecha mejor con 68 a 72 por ciento de MS.

Una forma fácil de probar el contenido de MS es en un horno de microondas. Primero, pese exactamente 100 gramos de forraje fresco en un plato seguro para microondas (hacer ajustes por el peso del plato). Extienda el forraje uniformemente y colóquelo en el horno de microondas. Caliente a fuego alto durante 4 minutos. Retire el forraje, pese y registre. Caliente la muestra nuevamente a fuego alto durante 1 minuto. Pese y registre. Repita este procedimiento hasta que el peso permanezca igual.1

En esta etapa, el peso en gramos representa el contenido de MS del ensilado. Para calcular el contenido de humedad, sustraiga el contenido de materia seca de 100.1

2. Madurez

Para maximizar la calidad, el maíz para ensilado se debe cosechar cuando los granos estén entre la mitad y dos tercios de la línea de leche. Entre estas etapas, el contenido de almidón aumenta y la digestibilidad de la fibra se encuentra en un rango óptimo. (Ver figura 1.)

3. Longitud de corte

Un picado corto ayuda a empacar y minimiza la infiltración de aire en el silo, mientras que una longitud de corte más larga aumenta la fibra efectiva en la dieta. La planta entera del maíz que se va a procesar debe cortarse a una longitud teórica de corte (TLC) de 1.27 a 1.91 cm.

La longitud real de corte se puede monitorear en el campo usando el separador de partículas forrajeras Penn State de NASCO®. Sería ideal que después del tamizado se distribuya el material:

  • 25-50 por ciento de partículas en el tamiz superior
  • 40-50 por ciento de partículas en el tamiz medio
  • 10-25 por ciento de partículas en el tamiz inferior

Una vez cosechados, los forrajes de alta calidad pueden conservarse utilizando buenas técnicas de manejo de ensilados y utilizando inoculantes forrajeros comprobados. En 2018, Lallemand Animal Nutrition ha reformulado la marca de confianza Sil-All® y ha creado los inoculantes Biotal® Plus II y Biotal Buchneri 500. Para mayor información sobre la forma de elegir un inoculante, visite www.lallemandanimalnutrition.com.

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Figura 1: Desarrollo de la línea de leche en los granos de maíz (izquierda); Línea de leche en el maíz listo para recolección para ensilado (derecha)

Presentado por Lallemand Animal Nutrition. Lallemand se compromete a optimizar el rendimiento y el bienestar de los animales mediante soluciones de servicios y productos microbianos naturales específicos. Lallemand Forward integra las soluciones específicamente seleccionadas de servicios que fomentan el rendimiento del personal, los conocimientos y las prácticas de producción.

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