Redacción BM EDITORES.

blankEl Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA), el Registro Electrónico de la Movilización (REEMO) y el Padrón Ganadero Nacional (PGN), son la base fundamental de la trazabilidad ganadera, con lo cual se da certeza al consumidor de que adquiere un producto con los más altos estándares de calidad, además de posicionar los alimentos ganaderos en los mercados nacional e internacional, comentó el MVZ Everardo González Padilla, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM.

El profesionista destacó que el SINIIGA permite establecer las bases para mejorar, fortalecer y enlazar otros sistemas de información relacionados con el ganado. “Contempla asignar una numeración única, permanente e irrepetible durante toda la vida del animal para conformar un banco central de información”, sostuvo.

Informó que a nivel nacional se ha desarrollado en la ganadería los sistemas de rastreabilidad requeridos para fines de inocuidad y comercio internacional de carnes de bovino. Y señaló que su eficacia es probada, pero se requiere atención permanente de quienes lo gobiernan.

Explicó que ha sido fruto del esfuerzo conjunto del gobierno de México; los productores, los profesionales y sus organizaciones, que ha requerido además, de erogaciones multimillonarias con recursos mixtos de contribuyentes y productores. “Es por ende un bien público”, afirma.

Y comenta que el diseño del sistema cuenta con elementos para garantizar una gobernanza y rendición de cuentas efectiva y auditable, siempre y cuando se cumpla con los lineamientos para sus órganos de dirección y de gobierno.

“Es y debe ser un proyecto con decisiones de dirección y vigilancia de la operación centralizada y procesos locales supervisados centralmente, que incorpore de manera permanente los avances técnicos y de herramientas administrativas”, indica.

Así mismo señaló que en el 2019 el REEMO generó 3’079,872 guías de movilización para 15’880,177 cabezas de bovinos; de enero a octubre de este año se han generado 2’685,070 guías de movilización para 14’448,873 cabezas de bovinos.

Por otro lado dijo que el ingreso al TLCAN y las oportunidades que permitió para la exportación de carne de bovino, adicionalmente a la presión por el control de brucelosis y tuberculosis bovina en Estados Unidos aumentaron los requisitos para la exportación de becerros, adicionalmente a las experiencias con los brotes de Fiebre Aftosa en Sudamérica, Gran Bretaña y Europa, y la Encefalopatía Espongiforme Bovina, fueron detonantes de la necesidad de establecer en nuestro país un sistema único de Identificación Individual de Ganado, para abrirnos al comercio mundial en forma competitiva.