Enrique Domínguez.
Al principio de las consultas entre negociadores (SECOFI-1991-92) y los representantes de agricultores de principales cultivos como del sector pecuario para el TLCAN. La eventual apertura comercial en ese entonces auguraba socavar con la producción primaria nacional. Se evidenció por los diversos grupos representativos de los agricultores (campesino y privados) de la gran asimetría entre los apoyos estadounidenses (Farm Bill) y la política -magra- de México. La falta de regulación en materia de calidad de producto y diferencias sanitarias solo indicaban que se haría un comercio en un solo sentido.
Aunque SAGARPA escuchaba era la SECOFI (ahora Economía) quién tenía la responsiva de la negociación. En este sentido SECOFI, le interesaba más un abasto sobrado y con ello tener una contención de precios de alimentos básicos. Nunca de fomento y apoyo al sector agropecuario nacional que hiciera posible poner en igual de condiciones a los productores nacionales con los productores de USA. Solo determinó un período de ajuste a 10 años (con excepción del sector avícola, azúcar) con tarifas decrecientes en ese sentido -al final SECOFI lo hizo en 9 años- para beneficio de importadores y cuyos precios de importación solo produjo ganancias extraordinarias y sin beneficio para el consumidor.
Los resultados de ellos a una distancia de más 32 años solo evidenciamos una preocupante dependencia de importaciones. Abandono de tierras, rentismo, migración y una población joven que por desgracia se instaló en una economía informal y no pocos por desgracia fue captada por el crimen organizado. En este período 1994-2026 se generó un desarrollo altamente tecnificado para la adaptación para cultivos más rentables como hortalizas y frutas que demandaba el mercado internacional (mayormente estadounidense) y que con talento, dedicación y financiamiento se lograron desarrollos integrados para exportación. Esta exportación aún sigue aportando divisas por arriba del costo de importaciones de cereales y productos pecuarios (tendencia a la baja en los pasados meses).
Desde un principio de las negociaciones los funcionarios mexicanos (tanto de SADER como SECOFI) nos envainaron a considerar que eventualmente MX-US podrían llegar a una Política Agrícola Común como en la UE… (además estos funcionarios decían que el Farm Bill concluía en 1995 y que no se renovaría) … Otra falacia, era que USA no negociaría sus subsidios de manera bilateral y que tendría que darse en el marco del tratado multilateral de OMC (al igual que la UE como parte de los Acuerdos de Doha en la implementación de las llamadas Rondas de Uruguay). En esos años de negociación caracterizado por una opacidad hacia los gremios de sector productivo nacional, y que ya observábamos, como países con menor desarrollo en Europa: Grecia, Portugal, España se les compensaban para poder competir con otros países de mayor adelanto como Alemania, Francia, Bélgica, entre otros.
NOTA OBJETIVA y PREOCUPANTE… USA no concluyó su FARM BILL en 1995, sino por lo contrario cada cinco años, lo incrementó, lo reestructuró, hasta la fecha nos representa una mayor ASIMETRIA entre los apoyos magros e inexistentes de México frente a USA -al menos en cultivo básicos-; en un plan de tratar de costear presento una revisión de qué significaría costear al menos en algunos productos selectos -quizás los más importantes para México- el referir un FARM BILL a la mexicana…
ESTIMACION COSTO POLITICA AGRICOLA COMUN EN CULTIVOS BASICOS
El costo para implementar una política agrícola común en cultivos como maíz, sorgo, arroz, algodón y soya puede variar significativamente dependiendo de varios factores clave. Aquí te proporciono una idea general de los aspectos que influyen en el costo:
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Subsidios Directos a Productores:
* Maíz y Sorgo: Generalmente, estos cultivos tienen una mayor extensión en México. Los subsidios pueden incluir apoyos directos por tonelada producida o por hectárea cultivada.
* Arroz y Algodón: Estos cultivos suelen ser menos extensivos, pero más intensivos en costos. Los subsidios pueden incluir apoyos a la producción y a la comercialización.
* Soya: Es un cultivo que podría requerir incentivos especiales para aumentar su producción, ya que compite con cultivos más tradicionales.
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Programas de Investigación y Desarrollo:
* Investigación en semillas mejoradas: Desarrollar variedades más resistentes a enfermedades y al cambio climático.
* Tecnología agrícola: Implementación de técnicas de agricultura de precisión y otras innovaciones tecnológicas.
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Infraestructura:
* Riego: Especialmente para arroz y algodón, que requieren un manejo intensivo de agua.
* Almacenamiento y logística: Instalaciones para el almacenamiento y distribución eficiente de la producción.
- Educación y Capacitación:
* Capacitación a productores: Programas para mejorar las prácticas agrícolas y aumentar la eficiencia.
* Transferencia de tecnología: Promoción de nuevas tecnologías y técnicas entre los agricultores.
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Política de Precios y Mercados:
* Establecimiento de precios de garantía: Similar a lo que se ha implementado en México para maíz y frijol.
* Apoyo a la comercialización: Facilitar la exportación o la venta interna a través de programas específicos.
Estimaciones Generales de Costo:
- Subsidios Directos: Podrían variar entre 15,000 a 30,000 millones de pesos anuales, dependiendo del alcance y de las hectáreas involucradas.
- Investigación y Desarrollo: Entre 5,000 a 10,000 millones de pesos anuales.
- Infraestructura: Proyectos de riego y almacenamiento podrían tener costos iniciales de 20,000 a 50,000 millones de pesos, con mantenimiento anual de alrededor del 10% de la inversión inicial.
- Educación y Capacitación: Aproximadamente 2,000 a 5,000 millones de pesos anuales.
- Política de Precios: Dependiendo del nivel de intervención, podría necesitarse un presupuesto de 10,000 a 20,000 millones de pesos adicionales.
En total, la implementación de una política agrícola común podría costar entre 52,000 y 115,000 millones de pesos anuales, sin contar con posibles fluctuaciones debido a condiciones climáticas, cambios en el mercado internacional, o ajustes en la política fiscal.
Por algo debemos de ocuparnos tarde o temprano y no seguir como meros espectadores viendo cómo languidece el sector primario en nuestro México ante la insensibilidad del gobierno y de nuestra responsiva que cada quién quiera y pueda asumir









