Andrés W. Cruz Tovar.
Biolotec SAS.
Soy Andrés, un servidor que desde niño se ha criado entre gallinas y vacas. Con el paso de los años, me he dado cuenta de que la naturaleza nos provee de todo lo que necesitamos, y más aún, de formas que a veces ni imaginamos. Hoy quiero hablarles de un ingrediente que quizá no conozcan muchos, pero que es un tesoro escondido en el mundo de la ganadería: el contenido ruminal.
Para aquellos que no estén familiarizados con el tema, el rumen es la primera cámara del estómago de los rumiantes, como las vacas por dar un ejemplo. Ahí, gracias a una compleja comunidad de microorganismos, se fermenta la hierba y otros alimentos que estos animales consumen. El resultado de esta fermentación es un material altísimo en nutrientes que se llama contenido ruminal muchas veces desperdiciado y poco valorado.
Desde hace algunos años, uno de mis clientes ha estado experimentando con el uso del contenido ruminal como plato principal en la alimentación de sus gallinas, esa decisión la tomó después de hacer un curso de agricultura ecológica y después de largas tertulias juntos. Al principio, la idea le pareció un poco extraña y asquerosa, pero después de investigar un poco y consultar con asesores afines a las practicas ecológicas, decidió darle una oportunidad a este oloroso menú.
Y ¡qué buena decisión fue! sus gallinas han mostrado un crecimiento más rápido y saludable desde que incluyó el contenido ruminal en su dieta. Sus huevos tienen una yema más naranja y un sabor más intenso, ¡como los de antes!, resulta que mi amigo vive en la ciudad de Manizales Caldas, allí tenemos un socio proveedor de rumen que es el centro de beneficio animal de esa ciudad, y quiero aclarar que el contenido ruminal no es la excreta del animal después de depositada, es el contenido que tiene el animal en sus vísceras al momento de su sacrificio.
Lo consideramos un tesoro escondido, el rumen es una fuente natural de proteínas, vitaminas y minerales. Además, contiene una gran cantidad de microorganismos benéficos que ayudan a mejorar la salud intestinal de las aves. Es como ofrecerles a las gallinas un probiótico natural, un verdadero festín para su sistema digestivo.
Es La sabiduría ancestral a su máxima expresión como dicen por ahí: “Lo viejo siempre vuelve”. Y es que, aunque esta práctica pueda parecer moderna, en realidad es una técnica ancestral que nuestros abuelos ya conocían. Ellos utilizaban los desechos de los animales para fertilizar la tierra y alimentar a otros animales, en Colombia hay una frase que cada vez toma más fuerza y es: “con agua y mierda no hay cosecha que se pierda”, cuando usamos los residuos generamos un futuro sostenible donde la producción de alimento puede hacerse de manera eficiente y sustentable, además de ser beneficioso para los animales, el uso del contenido ruminal es una práctica razonable. Al aprovechar un recurso que de otra manera sería desechado, estamos contribuyendo a reducir el impacto ambiental de la producción animal, se disminuye gases de efecto invernadero y se disminuye hasta en un 55% los costos de operación y mantenimiento de sus galpones.
El contenido ruminal es un ingrediente versátil y nutritivo que puede mejorar la salud y el rendimiento de nuestras aves de corral. Es una muestra más de cómo la naturaleza nos provee de todo lo que necesitamos para vivir en armonía con ella, sé que usted que produce huevos y pollos conoce a alguien que tiene acceso a una instalación donde sacrifican animales y allí puede conseguir el rumen que es la tercera parte de los ingredientes que forma el fermentado menú; y aparte de ser un proceso engorroso, este disruptivo manjar para sus animales es fácil de hacer, para un tiraje de 100 kilos se utilizan 33 kilogramos de contenido ruminal, 33 kg de salvado de arroz, 33 kilos de melaza de calidad y un kilogramo de sal mineralizada, esta mezcla se deja fermentar anaeróbicamente por 21 días en caneca o bolsa plástica de ensilar, para sus gallinas usted puede servir hasta 120 gramos al día por cada una.
Anímense a probarlo y descubrirán un mundo de posibilidades, aún más cuando los concentrados o purinas de engorde y levante están tan caras en el mercado, los microorganismos que viven invisibles a simple vista tienen la solución a una amplia gama de problemas ambientales solo que el ser humano aturdido y cegado por los engañosos procesos del paquete tecnológico de la revolución verde, cambió sus practicas y retiró los sentidos de lo Ancestral.
Observar a nuestras aves de corral es como leer un libro abierto sobre su salud y bienestar. Una de las señales más claras de una buena alimentación es su aspecto físico y comportamiento. Con los probióticos suministrados en el agua y el alimento, usted podrá notar un plumaje brillante y sano, un plumaje liso, con colores vibrantes y sin zonas desplumadas eso indica que el ave tiene una dieta balanceada y absorbe los nutrientes necesarios para mantener sus plumas en óptimas condiciones, las aves mostrarán un crecimiento constante, una actitud alerta y enérgica, en el caso de las gallinas ponedoras, la aplicación de este menú le dará una producción regular de huevos con cáscaras fuertes y yemas de color naranja intenso lo cual es un indicador de una dieta rica en minerales, usted también podrá observar heces firmes y de color normal, en fin, usted tendrá unas Aves saludables que exhibirán un apetito constante y consumirán su alimento de manera regular.
Aunque el tema principal de este artículo es el rumen producido por animales con varios estómagos, el humus de lombriz y el estiércol de cerdo también puede ser utilizado para la producción de alimento para las aves e incluso para el consumo humano, recuerden que cada enfermedad en su cultivo o galpón es una deficiencia previa de nutrientes que debe ser atendida a tiempo y correctamente, El profesor Terou Higa dice que “una sociedad oprimida por producciones superfluas y destructivas sólo puede alcanzar la felicidad si pasa del principio de competencia al de convivencia, que aspira al bienestar de todos”. Todos incluyendo las plantas, los animales, la tierra y los seres humanos, la alimentación es solo una parte de la salud de las aves. Un ambiente adecuado, una buena genética y una atención veterinaria regular también son fundamentales para mantener a tus aves felices y saludables.












