Redacción BM Editores.
El Consejo Mexicano de la Carne (COMECARNE), dio a conocer su compendio estadístico 2025, en el cual, destaca, entre otros temas el panorama cárnico nacional del cerdo; señaló en el documento que entre las proteínas ingesta la de cerdo presentó el mayor crecimiento durante 2024 con 205 mil toneladas adicionales.
El fortalecimiento del ingreso del sector doméstico mexicano ha posibilitado la incorporación de un segmento de los consumidores a la adquisición cotidiana de cárnicos como la chuleta, el tocino, el pepperoni, y los jamones, cuya cobertura ha sido posible por las importaciones de cortes específicos como la pierna; las compras pasaron de un millón de toneladas en 2023 a 1.1 millones en 2024.
No obstante, por cuarto año consecutivo las exportaciones mexicanas de proteína de cerdo han decrecido. La menor compra de Japón y Corea del Sur (que se situaron como el primer y tercer mayor comprador de México) se relaciona por el ajuste en el nivel de ingresos de sus consumidores, mientras que la de Estados Unidos por la recuperación de su producción interna.
La declinación de la demanda externa ha impacto en la dinámica productiva de Sonora, entidad que se caracteriza por su probada capacidad para generar productos con estándares para la exportación, su producción registró un incremento anual de 1.9% entre 2023 y 2024, que contrasta con el 3.7% de Jalisco o el 3.1% de Yucatán, estados del país también con una actividad porcícola de significado nacional.
Entre enero y junio de 2024 los precios en unidad de sacrificio de los cerdos en pie y de las canales mantuvieron una relativa estabilidad, con un repunte temporal durante julio y agosto. De hecho, el precio promedio de venta de la canal registró un retroceso anual al pasar de 58 a 56 pesos el kilo. En unidad de venta al mayoreo la chuleta prácticamente no aumento su cotización, y en unidad de venta al consumidor final los precios de tocino registraron un aumento significativo.









