Baja de poder adquisitivo pega al Consumo de Proteína

En este artículo

  • Disminuye ingesta de carne y pollo en junio.

Fuente original: Emanuel Mendoza Cancino.

24 Horas, sección Negocios.

Impacto

En su nota para la sección Negocios del medio 24 Horas, Emanuel Mendoza Cancino, señala que aun con menor inflación el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) reporta presión en el costo de los alimentos.

Así mismo, reportó que GCMA estimó que, el consumo de proteína animal (carne de cerdo res y o pollo, así como el huevo) atraviesa una etapa de desaceleración de hasta 4% debido principalmente a la pérdida del poder adquisitivo de las familias.

Mendoza Cancino indicó que, Juan Carlos Anaya, director de la firma, descartó que la baja en el consumo de estos alimentos responda a un problema de abasto, sino a la presión que enfrentan los hogares por el aumento en el costo de los alimentos.

Anaya detalló que cuando los precios de la canasta básica crecen por encima de la inflación general, los hogares se ven obligados a modificar sus hábitos de consumo, destinando una mayor proporción de sus ingresos a alimentos y reduciendo el gasto en otros bienes y servicios.

“Lo que estamos viendo es un ajuste del consumidor. No es que no exista producto, sino que las familias están teniendo que priorizar sus gastos ante una mayor presión en sus ingresos”, señaló el director de GCMA para el medio 24 Horas.

Y subrayó que para el sector agroalimentario el principal desafío durante la segunda mitad del año será recuperar el ingreso real de los consumidores y fortalecer las cadenas productivas para mantener precios estables.

La nota señala que, el costo del salario mínimo en México es de 315 pesos, cuando un kilo de carne para una familia de 4 a 5 personas puede costar en promedio entre 260 y 280 pesos, un 85% del sueldo de un día para los estractos más bajos.

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4% decreció la compra de estos productos en el último año.

Juan Carlos Anaya comentó al reportero que, eventos estacionales como el regreso a clases, el Buen Fin y diversas promociones comerciales podrían generar una recuperación temporal del consumo, y anticipó que la demanda continuará mostrando un crecimiento moderado.

Abundó que actualmente el sector pecuario mexicano enfrenta un escenario de mayor oferta, situación que ha generado una disminución en los precios que reciben los productores en prácticamente todas las cadenas, “se logró bajar el costo de frutas y verduras, pero aun así bajó el consumo de proteínas en el país entre 3 y 4%”.

Sin embargo, destacó que esta reducción no se ha reflejado con la misma intensidad para los consumidores finales, debido a la estructura de comercialización y distribución.

“La caída en origen ha sido mucho más fuerte que la que observa el consumidor en anaquel. Hay una diferencia importante entre lo que recibe el productor y lo que paga la familia”, explicó.

En el caso de la carne de res, Anaya señaló que el mercado enfrenta una presión derivada principalmente del cierre de las exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos, lo que incrementó la disponibilidad de animales dentro del mercado nacional.

Esta situación -dijo- provocó una reducción de entre 5 y 6% anual en los precios del ganado para engorda, mientras que el ganado gordo prácticamente se mantiene estable frente al año pasado.

No obstante, la carne de bovino mantiene una posición sólida ya que sus precios continúan entre 17 y 26% por encima de los niveles de 2024, después de haber alcanzado máximos históricos por una oferta limitada, mayores costos de producción y precios elevados en EU.

Para GCMA la reapertura de las exportaciones hacia Estados Unidos sería el principal factor para equilibrar el mercado y reducir la presión sobre los productores.

El análisis de GCMA muestra que el precio del cerdo en granja cayó 21% anual, mientras que el precio del canal disminuyó 13%, reflejando un mercado con mayor disponibilidad de producto y una demanda que no ha crecido al mismo ritmo.

Anaya insistió que, la menor demanda de proteína animal ya comienza a reflejarse en los precios del mercado.

“El huevo y pollo registran caídas tanto en los precios al productor como al consumidor, mientras que la carne de cerdo también muestra una contracción en ambos segmentos ante una mayor oferta y un consumo que no ha crecido al mismo ritmo… la carne de res ha mostrado mayor resistencia”, concluye Juan Carlos Anaya.

Emanuel Mendoza comparte algunas cifras en su reporte:

En perspectiva

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Más barato en el último año:

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