Barrera intestinal: el guardián silencioso de la sanidad avícola

El intestino no solo digiere. También decide qué pasa al torrente sanguíneo. Cuando la barrera intestinal se compromete, bacterias y componentes como el LPS pueden translocarse y asociarse con problemas en hígado, hueso o riñón. El artículo revisa cómo funciona esa barrera y qué herramientas hay para monitorearla.

Desafío
reportado
Efecto en permeabilidad
(marcador)
Restricción alimentaria
24 h
Aumento FITC-d
73%
Estrés calórico
crónico
Aumento FITC-d
43%
Aflatoxina B1 Aumento FITC-d
140%
Desafío inflamatorio
(DSS)
Aumento FITC-d
53–79%

El artículo describe tres capas: microbiota, moco con IgA y péptidos antimicrobianos, y epitelio con uniones estrechas. Señala que disbiosis, estrés térmico, dietas proinflamatorias o infecciones entéricas pueden alterar esa estructura. La evaluación con FITC-dextrano se presenta como el método más validado para detectar alteraciones subclínicas. Entre las recomendaciones están el monitoreo intestinal, el control de temperatura, densidad y ventilación, y la inclusión estratégica de aditivos moduladores.

Lee el artículo completo en la revista “Los Avicultores y su Entorno” edición Junio-Julio 2026

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