El MVZ Sergio Higuera Bonfil, con 42 años en avicultura, presenta la segunda parte de su ponencia en la 50 Convención Nacional ANECA: un recorrido por las enfermedades que marcaron la industria en 50 años, narrado desde su experiencia personal y con reconocimiento a los profesionales que ayudaron a resolverlas.
Micoplasmosis
Higuera recuerda que las micoplasmosis (Mg y Ms) siempre han estado en campo desde 1983, pero se niegan “por sistema”: a mayor escala zootécnica, mayor negación. Desde su experiencia, las pérdidas económicas son enormes por lo imperceptible del problema. Destaca al Dr. Jesús Iñiguez, quien al informar a sus clientes sobre la infección de progenitoras en 1988 no perdió un solo cliente.
Hepatitis con cuerpos de inclusión y micotoxicosis
La hepatitis fue contenida con laboratorios nacionales y vacunas que evolucionaron por subtipos; el autor señala que actualmente hay sospechas del subtipo 11 en campo, a la fecha de su ponencia. Sobre micotoxicosis, Higuera vivió en 1990 los efectos de la inmunodepresión por grano contaminado. Los productos evolucionaron de arcillas y bentonitas a paredes de levaduras, enzimas y extractos de plantas.
Influenza aviar H5N2: el parteaguas
El autor recuerda que el virus circuló desde 1993 en Jalisco, pero no se notificó por temor al rifle sanitario sin indemnización. Al mutar a alta patogenicidad, los primeros brotes golpearon Querétaro y Guanajuato en reproductoras. Higuera sostiene que la estrategia mexicana de vacunación con virus muerto en emulsión contribuyó al control de la alta patogenicidad, en un momento en que la industria enfrentaba un escenario sanitario extraordinario. Se establecieron zonas libres, de control y erradicación, control de transporte, tratamiento de pollinaza y aves centinelas, con apoyo de PRONABIVE y los laboratorios Avimex e Iasa. La Dra. Magdalena Escorcia realizó investigación sobre la deriva antigénica del virus, según refiere el autor.
Qué aprendió la avicultura mexicana en 50 años
Diagnosticar antes
Las micoplasmosis y la hepatitis muestran, en la experiencia relatada por Higuera, que identificar correctamente el agente es condición para definir la respuesta. El autor insiste en que el diagnóstico “aparenta ser sencillo y no lo es”.
Comunicar sin ocultar
El caso del Dr. Jesús Iñiguez mostró que, en aquella experiencia de 1988, informar a los clientes sobre la infección de progenitoras no implicó perderlos. En contraste, Higuera recuerda que la falta de notificación de influenza aviar desde 1993 favoreció su diseminación.
Prevenir
Las zonas de control y erradicación, el control del transporte, el tratamiento de la pollinaza y el uso de aves centinelas formaron parte de las herramientas que la industria incorporó frente a los desafíos sanitarios.
Contener
Según Higuera, la estrategia mexicana de vacunación con virus muerto en emulsión contribuyó al control de la presentación de alta patogenicidad de H5N2, en un momento en que la industria enfrentaba un escenario sanitario extraordinario.
Actualizar herramientas
Las vacunas fueron evolucionando por subtipos y las soluciones frente a micotoxinas pasaron de arcillas y bentonitas a otras tecnologías. El autor señala que la deriva antigénica también generó presión para actualizar la semilla vacunal.
Conservar memoria técnica
El propio artículo cumple esa función: registrar nombres, decisiones, errores y aprendizajes para que una nueva generación no tenga que reconstruir desde cero lo que la industria ya vivió.
Un reconocimiento a quienes hicieron historia
El artículo cierra con agradecimientos a Ramón López, Susano Medina, Mario Padrón, Luis Etcharren, Eduardo Lucio, Armando Antillón, Lorenzo Tlacomulco, Carlos López Coello y Magdalena Escorcia, entre otros.
Artículo firmado por el MVZ EPA Sergio Higuera Bonfil, Asesor Técnico de Eco Animal Health, Big Dutchman, Sephnos y D-Tech. Testimonio presentado en la 50 Convención Nacional ANECA.
Consulta el artículo completo en la revista “Los Avicultores y su Entorno”, edición agosto-septiembre 2026.









