- Entrevista con el Dr. Gary García, jefe del Departamento de Medicina y Zootecnia de Aves de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El Dr. Gary García, jefe del Departamento de Medicina y Zootecnia de Aves de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM México, conversó con BM Editores con motivo del 70 aniversario del Departamento. Durante la entrevista, el Dr. García, habló sobre el desarrollo y visión del DMZA, de las áreas de investigación en que basan sus proyectos médicos, de bienestar animal, y sobre las tendencias tecnológicas de la industria. Así como de su relación con la industria Avícola.
Resumen sobre las jornadas avícolas
“En esta ocasión en la 32ava Jornada Médico Avícola que organiza el Departamento se tocaron básicamente temas de sostenibilidad, de bienestar animal, se mencionó muchas veces durante las mismas las palabras, supervisión, seguir buenas prácticas y protocolos para mantener una avicultura saludable en términos generales y contribuir a una buena salud”, inició su charla el Dr. García. E indicó que otro punto también importante de la Jornada fue que muchos de los egresados jóvenes que han salido del Departamento fueron los ponentes, algo que consideró sumamente importante por el cambio generacional que se observa. “Pudimos ver durante las jornadas, una imagen donde se observa que en al auditorio había colegas desde los 20 años hasta algunos que rebasan los 80 años, vimos así a todas las generaciones existentes conviviendo en un auditorio para recibir información actualizada sobre temas de la avicultura, y creo que eso es lo más valioso”.
Dentro de esta 32ava Jornada Avícola se celebraron los 70 años del Departamento de Aves, ¿cuál consideras que ha sido la aportación del Departamento en todos estos años para la industria avícola nacional, latinoamericana e incluso mundial?
“Principalmente la formación de profesionistas calificados en el área avícola por parte del Departamento de Aves con la colaboración del CEIEPAv, que es la granja de la Facultad, en conjunto, nuestro principal objetivo es tener profesionistas que reúnan las necesidades de la industria avícola, creo que esto es lo más resaltante de los 70 años. Lo otro es que la misma academia, los profesores tanto del Departamento de Aves como de la granja, contribuimos con las interacciones que tenemos con los excolegas, con egresados de las diferentes unidades de producción de diferentes áreas, tanto de la farmacéutica, de la de biológicos, la de nutrición, etc., donde intercambiamos información, entonces, esa es la forma en que nosotros estamos vinculados, y la forma en que hemos apoyando a la avicultura nacional en términos generales, aunque podemos ir a puntos muy específicos, como por ejemplo, el virus H7N3 que fue aislado aquí en el Departamento y con él se hizo una vacuna, y no es el único caso, podemos ir a los años 70’s u 80’s, muchos virus que no se conocían en la avicultura fueron aislados aquí con los cuales también se hicieron vacunas, entonces, la aportación del Departamento ha sido y es bastante vigorosa en términos de su 70 aniversario”.
¿Dr. García, nos podrías hablar brevemente sobre la Trayectoria y Visión del Departamento?
“El Departamento no tiene una visión independiente, nuestra Misión y Visión tienen que ver con la Misión y Visión de la Facultad, y básicamente como una institución de educación superior, estamos enfocados en tener egresados médicos veterinarios con conocimientos, habilidades, que utilicen la ciencia, la tecnología, la innovación para el beneficio de la sociedad a través de los animales. Y, en el caso muy específico de las aves, solamente tenemos que agregar sobre esa misión-visión, que estamos enfocados en la parte de aves como tal que sería la avicultura, en términos de pollo de engorda y gallina de postura, pero también otras aves productivas de otro tipo de especies y otro tipo de aves”.
¿En qué áreas de investigación se está centrando el Departamento actualmente?
“El Departamento desde sus orígenes como laboratorio de diagnóstico sigue enfocado en las enfermedades infecciosas. Sabemos que hoy en día la mayoría de estas enfermedades están siendo controladas, mitigadas o prevenibles muchas de ellas a través de vacunación, sin embargo, a veces por otras aves puede haber todavía presencia de enfermedades infecciosas, entonces, mantenemos esa línea de investigación en particular. La coccidiosis es un tema importante para el Departamento y académicos que se dedican a esa área, y por supuesto, algunas otras enfermedades neoplásicas como la enfermedad de Marek, y cualquier otra enfermedad que sea importante en el momento que sea requerido. Pero, también tenemos las líneas como Departamento dependiendo de la académica o académico orientadas, por ejemplo, al desarrollo de algún biológico que pueda ser útil para la avicultura, aunque es un proceso largo, también se participa en ellos. Y en la profundización de enfermedades no infecciosas, generalmente de origen neoplásico en la mayoría de los casos, o bien de origen asociado a la salud intestinal”.
¿Cómo consideras que ha evolucionado el enfoque de la enseñanza de la medicina aviar en los últimos 5 a 10 años?
“Básicamente es un tema muy importante y a la vez muy difícil porque generalmente el estudiantado se apoya mucho todavía en estar en el aula y recibir información, y lo que estamos buscando nosotros desde hace muchos años, sobre todo a partir de la pandemia de la Covid19, es empezar a impulsar a que el estudiantado empiece a analizar información, que tenga un razonamiento crítico, para que pueda resolver los problemas de la avicultura en el entorno de su competencia y habilidades, entonces, esto ha hecho que utilicemos mucho la tecnología de la información y comunicación, y la inteligencia artificial, en particular para poder ayudarle al estudiantado a que diferencie entre la información correcta de la incorrecta o de la información sesgada, y esto es un reto muy grande por que el estudiantado recibe demasiada información y tenemos que asegurarnos de que reciba la información apropiada”.
En base a tu comentario ¿Qué competencias clave busca que adquieran los estudiantes que vienen a integrarse al Departamento como estancia, servicio social o se especializan en el área?
“Básicamente que recuerden sus bases en las área médica y zootécnica de Departamentos como de Anatomía, Fisiología, Anatomo-patología, que son áreas importantes, pero a eso se suma que tengan y desarrollen habilidades para el análisis de datos, para la comprensión de estos datos, para tomar decisiones informadas en el entorno del área de competencia del Departamento”.
Dada la tendencia hacia la reducción de antibióticos, ¿qué alternativas están investigando o enseñando para el control de enfermedades en granjas?
“Bueno, aquí, una de las líneas que está siendo revisada tiene que ver mucho con la salud intestinal, básicamente el uso de probióticos, prebióticos, simbióticos, fitógenos, y una línea nueva que empezamos a explorarla apenas el año pasado en el Departamento, que es uso de bacteriófagos, y entonces, son las áreas en las que estamos involucrados para entender mejor el proceso de no uso de antibióticos y alternativas que sean mejores para el ambiente y la salud pública y la salud animal”.
¿Cómo abordan la bioseguridad en el área de enseñanza práctica para prevenir brotes?
“Básicamente cuando está el estudiantado va a hacer su servicio social o va a hacer su trabajo profesional, y pasan en la parte del laboratorio del Departamento, se refuerza mucho el uso de los protocolos para el manejo de residuos de biológicos infecciosos, los protocolos para el manejo de residuos peligrosos, las buenas prácticas de laboratorio, y esto facilita que el estudiantado en el día a día viva de propia mano la importancia de estos protocolos para no diseminar enfermedades y contener las infecciones, y cuando ya salen a campo, se les termina de completar la asesoría, pero ya tienen las bases de que deben de contener las enfermedades aun cuando los animales se vean clínicamente sanos y no haya ninguna enfermedad presente, deben de mantener esas medidas. Esa es la forma como les reforzamos sus conocimientos cuando están aquí en el laboratorio”.
Hablando del Bienestar Animal, ¿Cómo se enseña el equilibrio entre la alta productividad intensiva y las exigencias de bienestar animal?
“Lo más elemental es entender que un animal que está en buenas condicionas, en buen bienestar animal, hablando de las cinco dimensiones, o para otros, las cincos libertades, el animal va a ser productivo, por supuesto, si se afecta alguno de estos cinco puntos del bienestar animal en el caso de las aves de producción, pues va verse reflejado en la disminución de esa producción, ese es el punto clave; lo que se está haciendo, es básicamente afinar algunos detalles de bienestar animal en la producción, donde el objetivo sigue siendo esta última, pero, sabemos que si cubrimos o hacemos un esfuerzo mayor por el bienestar animal, el animal va a ser mucho más productivo, pero, lo más importante es que como hay una percepción de la sociedad por tener animales de producción que se críen en condiciones de bienestar animal, eso agrega un plus para el productor, que puede decir, tengo un animal productivo, pero además lo tengo con un buen bienestar animal. Entonces, no están separadas, puedo decir que el bienestar animal va a hacer que el animal sea más productivo, puede ser que el animal se enferme menos porque implica una mejor bioseguridad, una mejor vacunación, evitar el uso de farmacéuticos para prevenir enfermedades, y eso habla de un buen manejo de bienestar animal en sus cinco dimensiones”.
¿Cuál es tu perspectiva sobre el cambio hacia sistemas de producción sobre gallinas libre de jaulas?
“Creo que el principal reto en este tema es la trasmisión de enfermedades infecciosas como influenza aviar, enfermedad de Newcastle, por mencionar algunas de las más relevantes, y a nivel de piso, hay que tener cuidado con enfermedades de tipo parasitario; ese es el reto, buscar cómo mantener a las aves libres de jaulas, pero también libres de enfermedades. En mi opinión, debe estar bajo una contención de la parte externa. Pienso que sí se puede lograr tener animales bajo el concepto de libre de jaula, pero hay que hacer más estudios posiblemente, pero siempre bajo una contención primaria, como la conocemos, para no tener problemas sanitarios solo por la parte de tenerlas libre de jaula”.
¿Esto mismo aplicaría en el caso de pollos de engorde bajo sistemas orgánicos o de pastoreo?
“Sí, porque cuando uno ve los reportes de la Organización Mundial de Sanidad Animal, por ejemplo, los brotes de influenza aviar, varios son justamente en condiciones de pastoreo o que los animales tienen acceso al ambiente, o los animales silvestres o ferales tienen acceso hasta cierto punto a esos animales de producción, y esto significa un riesgo. Entonces, uno se da cuenta en los reportes, porque la cantidad de aves que reportan con enfermedades son números muy pequeños, no son millones de aves, son de instalaciones que tienen tal vez cientos o miles de aves, lo que sugiere que son aves de granjas no tan sofisticadas como otras que conocemos”.
Sobre la vinculación con el Sector Productivo, ¿Qué tan estrecha es la relación entre el Departamento y la industria avícola del país?
“Al cien por ciento, cada uno de los miembros de este Departamento tiene una relación estrecha en diferentes áreas de la industria avícola, desde la parte de nutrición, la parte de vacunas, la parte del diagnóstico, bienestar animal, entonces, sí tenemos una estrecha relación con la industria avícola en diferentes áreas, dependiendo de los temas relevantes del momento”.
En la enseñanza, ¿el Departamento considera cuáles son los perfiles técnicos o habilidades que los gerentes de producción avícola están demandando hoy en día de los recién egresados?
“Definitivamente sí tenemos conocimiento de lo que necesitan las gerencias de las unidades de producción por parte de los médicos veterinarios, y muchas tienen que ver, por supuesto, de los elementos básicos de saber y conocer la conducta de los animales de producción, de los ciclos de producción, las enfermedades, además de cosas básicas como hacer una necropsia, de evaluar los parámetros productivos, el metaanálisis de la información, la recolección de muestras; entonces, todo esto que es necesario para que las unidades de producción sean productivas. Yo agregaría, de manera personal, que el objetivo no es tocar a las aves sino hacer todo lo posible por no tocarlas, por prevenirla de las enfermedades de todo tipo, infecciosas y no infecciosas, hacer un buen análisis, y supervisión de todos los registros con metadatos que se generan en la unidad de producción con el objetivo de corregir con anticipación cualquier desvío o amenaza que pueda ocurrir para la producción misma”.
¿Cómo visualizas la avicultura del futuro en el país y cómo se está preparando la Facultad para ella?
“Sabemos que estamos en una era tecnológica, desde antes de la pandemia ya existían libros que han mencionado la automatización de procesos repetitivos, y por lo tanto, todo va a ser automatizado con máquinas o con robots, sabemos que hay países punteros en esta tecnología, algunos países europeos, está China, Estados Unidos. Lo que yo puedo vislumbrar es que se va a tener que poner mucha automatización en procesos repetitivos que las máquinas puedan hacer con muy poca supervisión de parte del personal humano que obviamente revisará que las máquinas funcionen bien, que tenga su mantenimiento correspondiente, es lo que yo vislumbro, un poco de menos manos y más máquinas en muchos procesos y no en todos, habrá algunos en los que no se puedan llevar a cabo, además de mucho análisis de información.
Y ¿cómo nos podemos preparar para eso? Si tomamos en cuenta que estamos hablando de automatización, en realidad lo que tendríamos serían metadatos, tanto datos para hacer gráficas como imágenes, entonces, yo veo al gerente, al veterinario analizando metadatos para saber si las curvas de producción en los tiempos son los adecuados para la estirpe que se está atendiendo en las casetas, para la edad, para el tipo de alimento, y, para tomar decisiones. De hecho, ya existe mucha tecnificación en la avicultura, por ejemplo, en algún momento vamos a tener que utilizar algún sistema de videovigilancia o drones en las unidades de producción de donde el veterinario va a poder recaudar más datos, imágenes, para analizarla en alguna computadora sin necesidad de tener que estar entrando a las granjas, con la excepción de ir a supervisar algún detalle, como pueden ser momentos de vacunación, si van a mover el pollo, si hay algún problema con el agua, alguna máquina que está fallando y tenga que supervisarse, más allá de llevar todo el protocolo de bioseguridad para una granja.
Incluso desde hace algunos años ya existen prototipos de automatización para granjas avícolas y es una línea que está a lo largo de la caseta y puede medir la temperatura, la humedad relativa, puede ver los puntos calientes, los puntos fríos, cómo se acomoda el ave, incluso las mortalidades, entonces todo eso evita que se tenga que entrar a recorrer esa parte de la caseta, eso sí lo veo muy viable con la tecnología de innovación actualmente.
La avicultura siempre ha sido tecnificada, y sigue siendo la más tecnificada, entonces, yo veo la producción todavía más automatizada con este tipo de análisis por parte del veterinario, del gerente de producción, etc.”.
Por último, ¿Qué consejo le darías a un estudiante que desea especializarse en medicina y producción avícola?
“Si el estudiantado no tiene todavía certeza, es importante que aproveche en la Escuela o Facultad de Veterinaria todos los centros de producción que tiene la institución, y así poder elegir sobre qué línea de producción conducirse. Para los que ya tienen decidido el camino, el consejo sería el mismo, y el hecho de tener el contacto con el animal, con la unidad de producción, les ampliará el panorama”.









