Gilson Gomes.
Gerente Técnico Global Aves AB Vista.
[email protected]

Alexandre Barbosa de Brito.
Gerente Técnico LAM AB Vista.

TRADUCCIÓN: MVZ. M.SC. Jorge Rubio Arguello.
Gerente Comercial para México,
Centroamérica & El Caribe – AB Vista.

INTRODUCCIÓN

La rentabilidad de la producción avícola es dependiente de muchos factores, pero dentro de ellos, el principal factor está en el costo del alimento. De esa manera, estrategias que optimicen la utilización de los ingredientes son muy importantes para mejorar la rentabilidad de los productores.

La utilización de enzimas exógenas en nutrición de aves no es un tema nuevo, sin embargo, el uso inicial de enzimas era muy cauteloso en términos de las matrices empleadas. El mejor conocimiento de los sustratos a lo largo de los años han propiciado el surgimiento de enzimas más especializadas y capaces de liberar más nutrientes con la misma dosis. Además, los nutricionistas comprenderán mejor los efectos dañinos del fitato y de los arabino- xilanos en la fisiología digestiva de los animales.

Un avance muy grande se ha observado en fitasas, y hoy en día es muy común que las empresas de producción animal utilicen altas dosis de fitasa para mejorar los índices productivos y/o bajar el costo de producción.

Mas recientemente, el conocimiento en el efecto de las xilanasas sobre la estructura de la fibra, y cómo esas enzimas propician un mejor sustrato de fermentación para bacterias benéficas, ha abierto una nueva posibilidad de aplicación para esas enzimas.
La combinación de altas dosis de fitasa con xilanasa va a ser el tema de este artículo, y vamos a explorar cómo optimizar los ahorros por la utilización de esas enzimas.

FITATO, FITASA Y EFECTOS EXTRA-FOSFÓRICOS

El fitato es la fuente principal de P en los granos, involucrado principalmente en el proceso de germinación de los mismos. Por su característica de ser un anión fuerte, se puede unir a cationes, preferencialmente cationes divalentes (p.ej. Cu, Zn, Fe, Ca, etc.). Además de quelar minerales, el fitato también reacciona con pepsina (Yu et al., 2012) y directamente con las proteínas (Kies et al., 2006), y eso explica el efecto de la mejoría en el aprovechamiento de aminoácidos en dietas de aves y cerdos (Cowieson et al., 2017 a,b). Mientras que el fitato puede reaccionar con distintos nutrientes, eso al final dispara un mecanismo de compensación por los animales (principalmente para compensar la digestión de la proteína), lo que ocasiona mayores pérdidas endógenas (en duodeno miramos más producción de moco – Cowieson et al., 2004 – para neutralizar el exceso de acido clorhídrico y pepsina producida, y más bicarbonato – Liu et al., 2008 – para neutralizar el ácido).

El mejor conocimiento del sustrato y de sus efectos negativos propició que distintos proveedores de fitasa desarrollasen productos más eficientes en la destrucción del fitato. Cuando miramos el trabajo publicado por Menezes-Blackburn, et al. (2015) es patente que nuevas generaciones de enzimas son mucho más eficientes en la hidrolisis del fitato, pero aun así las enzimas son muy distintas.

Hace algunos años, los nutricionistas empezaron a utilizar el concepto de superdosis de fitasa (Cowieson et al., 2011) argumentando un incremento del aprovechamiento de los nutrientes por los animales. Al paso de los años, esta herramienta se ha convertido en una estrategia interesante y de bajo riesgo cuando hablamos de pollos y cerdos, para ponedoras puede no ser la estrategia más interesante desde el punto de vista económico.

Investigaciones con ponedoras han demostrado de la aplicación de fitasa “on top” de una dosis convencional que incrementó el tamaño del huevo, la calidad de cascarón y la producción de huevos en ponedoras después de las 60 semanas de edad (AB Vista, datos internos). Al paso que esa estrategia es bastante interesante para aves después del pico de producción, la utilización de la matriz nutricional para aves en pico va a reducir el costo de producción.

Además, cuando hablamos de ponedoras, y debido al bajo requerimiento nutricional de esas aves, la utilización de superdosis tal cual no estará liberando aminoácidos de una manera balanceada, ya que las fitasas no liberan aminoácidos balanceados como en el concepto de la proteína ideal. Entonces es posible hacer que los animales sean más eficientes en la utilización de los nutrientes de la dieta cuando se utilice la matriz nutricional de dosis más altas de fitasa.

Martinez Rojas, et al. (2018) han demostrado que es posible bajar el nivel de lisina digestible y minerales en dietas de ponedoras con dosis más altas de fitasa sin afectar los parámetros productivos. De la misma manera se ha comprobado en pollos que es posible bajar los niveles de lisina y aminoácidos azufrados cuando dosis más altas de fitasa fueran empleadas (Walk and Rao, 2018 a,b).

FIBRA, XILANASA Y MODULACIÓN DE LA MICROFLORA INTESTINAL

Cuando hablamos de fibra en nutrición animal hay mucha confusión de que realmente es fibra ya que hay distintos análisis disponibles y cada una de ellos nos trae resultados distintos (Choct, 2015). Cuando analizamos la fibra dietética (aquí referenciada como la suma de los polisacáridos no amiláceos y lignina) evidenciamos que la fibra es el tercer componente más abundante en dietas de aves (almidón>proteína>fibra>grasa>mineral es), y que es el componente con menor aprovechamiento (digestibilidad) por el animal. De esa manera, la fibra sirve como sustrato de fermentación para la microbiota intestinal, principalmente en el tracto posterior.

Cuando hablamos de xilanasas en dietas a base de maíz o sorgo siempre hablamos de la destrucción de las paredes celulares y que se imagina que sea un efecto directo. Hoy en día, con estudios recientes, se imagina que ese efecto sea indirecto por un beneficio creado por la fermentación de la fibra, y donde la xilanasa facilita el trabajo de fermentación por los microrganismos.

Como los arabino-xilanos son los principales constituyentes de la fibra en dietas para aves, entonces, la utilización de la xilanasa es responsable por hidrolizar los arabinoxilanos. La enzima hace una pre – degradación de la fibra, liberando xilo-oligosacaridos (XOS) y facilitando posteriormente la fermentación por las bacterias.

Los microrganismos utilizan la fibra pre digerida como fuente de energía y producen ácidos grasos volátiles. De Vries (2015) menciona que la fibra y su fermentación afecta la composición de la microbiota de los animales.

González-Ortiz et al. (2017) han demostrado los efectos de mejora del desempeño y modula- ción de la microflora de pavos con la utilización de xilanasa Li, et al. (2017) han suplementado con dosis crecientes de XOS en dietas para ponedoras y observaron mejoría en la calidad del cascarón y disminución del colesterol plasmático de las gallinas. En estudio con humanos, la fibra soluble derivada del maíz incrementó la absorción de calcio (Whisner et al., 2016), y la mayor fermentación de esa fuente de fibra hace que los minerales se solubilicen y sean absorbidos más fácilmente.

CONCLUSIONES

La producción de huevos es cada vez más desafiante, de un lado tenemos beneficios por la mejora genética de los animales y el incremento de la producción de huevos propiciando mayor aprovechamiento de las aves por un periodo más largo y otros desafíos de cómo mantener la calidad de los huevos y la producción en niveles aceptables. Además, estamos enfrentando presión por bajar la utilización de promotores de crecimiento.

En ese contexto, la utilización racional de fitasa y xilanasa en dietas de ponedoras puede ofrecer una disminución del costo de formulación considerables y ayudar en la mejor absorción de minerales y una mejor condición intestinal de las aves.

BIBLIOGRAFÍA

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Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno Octubre-Noviembre 2019