M.V.Z. M.C. Marco Antonio Juárez Estrada
Departamento de Medicina y Zootecnia de las Aves
F.M.V.Z.-U.N.A.M.,
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Dentro de las aves neognatas más primitivas se encuentran las del orden anseriforme y galliforme (faisanes, gallinas, guajolote, perdices, pintada, etc.), por antigüedad en los sistemas de clasificación taxonómico las anseriformes siguen a las ratites y los tinámidos.

Los anseriformes son un orden que comprende 162 especies repartidas en tres familias:
los Anhimidae (con 3 especies), Anseranatidae (con una sola especie), y los Anatidae (con 156 o más especies de ánades o patos; ocas, gansos o ánsares; cisnes, yaguasas, serretas, eideres, barnaclas, cauquenes, cercetas, porrones y tarros).

Las anátidas (Anatidae, del griego ανατος = pato, por ser los patos los representantes más conocidos y difundidos de esta familia) son una familia de aves del orden de los Anseriformes. Las anátidas son aves usualmente migratorias que suelen vivir en las proximidades del agua; una de sus adaptaciones al medio acuático hace que sean palmípedas, con una membrana interdigital en los dedos de los miembros posteriores, en el agua nadan elegantemente, sin embargo, en tierra firme son torpes y caminan con dificultad. A diferencia de otras anátidas (cisne, oca o ganso) los patos tienen el cuello corto, un cuerpo más redondeado, rechoncho y en general son más pequeños.

El Ánade real o Mallard (Anas platyrhynchos) es un pato silvestre que vive y se reproduce en sitios geográficos de clima templado e incluso subtropicales en América, Europa, Asia y África del Norte, se ha introducido también como especie no endémica en todo Oceanía.

La vida del Mallard transcurre principalmente en las zonas de humedales, se alimenta de plantas, crustáceos, larvas y pececillos, es gregario (vive en bandadas). El pato Mallard es el antecesor de la mayor parte de los patos domésticos (a excepción del pato criollo que es de origen americano exclusivamente), puede cruzarse con otras especies del género Anas; sin embargo, esta capacidad tienen un efecto secundario potencialmente negativo y terminal, ya que el enorme mestizaje genético gradual ha ocasionado el surgimiento de una mayor cantidad de especies de patos en estado silvestre, que convierten al Mallard en un ave en peligro de extinción.

El pato Mallard mide entre 56-65 cm de longitud, muestra una envergadura de 80 a 98 cm, el macho tiene un peso de 900 g hasta 1,500 g y la hembra de 800 g hasta 1,300 g. Muestran un dimorfismo sexual bien marcado, el macho tiene la cabeza de un color verde botella, la parte trasera la tiene color negro y un pico color naranja amarillento (puede tener un poco de rojo) o color negro (en comparación a las hembras que tienen el pico negro/naranja). Posee un collar blanco que delimita muy bien la cabeza del pecho, el cual es de color púrpura marrón, las alas son de color marrón grisáceo, el vientre es gris pálido. La cola oscurecida tiene bordes blanquecinos.

La hembra es de color marrón claro con motas, al nacimiento, el colorido plumaje del pato es color amarillo en la parte inferior y en la cara (con rayas que corren antes y después de los ojos), con color negro en la parte trasera (con algunas manchas amarillas) hasta llegar a la parte superior y posterior de la cabeza. Sus patas y el pico son también negros. A medida que se acerca a su primer mes de vida, el plumaje del pato se vuelve más parecido al de la hembra (aunque su plumaje es más rayado), sus piernas pierden su coloración gris oscuro. Entre los tres y cuatro meses de edad, el patito puede comenzar a volar ya que las alas están completamente desarrolladas para el vuelo, su pico pierde prontamente su color gris oscuro y el sexo del ave se determinará con base a los tres siguientes factores:

– Coloración del pico: amarillo en los machos; negro y naranja en las hembras.
– Las plumas del pecho: café rojizo en los machos y color marrón en las hembras
– Centro de pluma de cola: Crespo para los machos (rizado o plumas del sexo), recto en las hembras.

La madurez sexual en los patos Mallard de vida silvestre se alcanza a los 14 meses de vida, su expectativa de vida en promedio es de hasta 20 años.


ANÁTIDAS SALVAJES (MALLARD).

Para anidar las anátidas salvajes (Antecesoras del pato doméstico europeo) eligen lugares secos un poco alejados del agua, esconden el nido entre el pasto, carrizales, matorrales o en un lugar cerrado y obscuro donde la pata no sea molestada y se sienta segura, el nido lo forran con plumas pequeñas para conservar el calor. Ovoposita de 4 a 12 huevos. La incubación tarda 28 días, ésta la realiza únicamente la hembra. Cuando nacen los patitos la madre se encarga de cuidarlos y protegerlos. Los patitos nacen con los ojos abiertos y cubiertos por un plumón amarillo, por lo que son capaces de conservar su temperatura corporal (debido al grado de madurez fisiológica al nacimiento se clasifican como precociales), pocas horas más tarde abandonan el nido y siguen a la madre, la cual les enseñara a alimentarse por sí mismos.

ANÁTIDA EN UNA GRANJA DE MÉXICO (ORIGEN: MALLARD).

LA DOMESTICACIÓN DEL PATO

La domesticación de los patos data ya de hace miles de años, se ha observado su imagen en jeroglíficos egipcios con más de 4,000 años de antigüedad, donde se documenta ya la domesticación de patos salvajes. En la época del imperio romano el pato ya se criaba con fines alimenticios para aprovechar su carne. En China se han descrito desde hace 2,500 años. Se describe ya su domesticación en la América precolombina, en México, Colombia y Perú desde antes de la llegada de los españoles en 1492. A diferencia de otras aves de corral, el pato doméstico conserva aún muchas características heredadas de su ancestro salvaje, el ánade real, lo cual lo hace ser un animal muy resistente y capaz de vivir al aire libre, sin embargo, debido a la domesticación requiere del ser humano para alimentarse.

PATO DOMÉSTICO EN UNA GRANJA COMERCIAL DE MÉXICO.

El pato doméstico europeo (Anas platyrhynchos domesticus) es una subespecie de ave anseriforme de la familia Anatidae. A diferencia de algunos otros patos de la misma familia, el pato doméstico tiene un temperamento afable, lo que lo vuelve un buen animal de corral. Los patos son muy versátiles actualmente están presentes en estanques, jardines y patios traseros. Su expectativa de vida es de 9 a 12 años.

PATO DOMÉSTICO
Dominio: EUKARYOTA.
Reino: ANIMALIA.
Phylum: CHORDATA.
Subphylum: VERTEBRATA.
Clase: AVES.
Orden: ANSERIFORMES. Wagler (1831).
Familia: ANATIDAE. Vigors (1825).

Su peso tiene un rango de 3.6 a 4.1 kg, aunque se han desarrollado variedades de mayor peso y conformación. Su plumaje es blanco y tiene el pico, las piernas y las patas de color naranja. Algunos pueden tener el pico más amarillo, sin embargo, si tienen el pico negro se considera una seria falta en su clasificación.

Los patos domésticos fueron importados de China a Europa y Norteamérica alrededor de 1800 D.C., en exposiciones fueron vistos inicialmente en 1878. La raza Pekín, que es la más representativa originalmente, fue criada a partir del ánade real (Anas platyrhynchos), actualmente, algunas personas aún lo denominan así, aunque otros lo clasifican como Anas domesticus. Ha sido utilizado históricamente como un ave productora de carne, incluso aún antes que la gallina doméstica. Hoy en día los patos domésticos proveen la carne de pato más conocida y son los patos de granja más comunes.

Existe otro pato destinado a producir carne con un contenido menor en grasa a la carne del pato de la raza Pekín, este es el pato criollo (Cairina moschata), el cual es originario del continente americano (Raza doméstica más representativa: Moscovita), vive de forma salvaje en el sur de México, América Central y América del Sur, se caracteriza por ser robusto y resistente. El pato doméstico americano (Cairina moschata) es una especie de pato de la familia Anatidae originaria de América tropical y cuya área de distribución actual abarca desde México hasta el centro de Argentina y Uruguay, en zonas de clima tropical y subtropical, entre una altitud que va desde el nivel del mar hasta los 1,000 msnm.

La subespecie silvestre, cuyo nombre científico es Cairina moschata sylvestris (Stephens, 1824), en la mayor parte de su área natural de distribución se conoce comúnmente como pato real, pato criollo, joque, xomotl, ipeg-guazu o pato moscovita. Es un pato grande de cuerpo ancho y patas cortas, los machos son más grandes que las hembras, con plumas de color negro lustroso (con tonos verde metálico y morado iridiscentes) en los machos y negro mate en las hembras, con grandes manchas blancas escapulares y en la región de las plumas cobertoras internas de las alas, que se hacen más notorias durante el vuelo, el macho adulto tiene el pico gris con una banda diagonal negra alrededor del centro. En el rostro, en torno al pico alrededor de la región ocular desnuda, posee unos gránulos o carúnculas rosadas o rojas, que en la base del pico negro tienen un lustre verdoso y crema hirsuto.

Cairina moschata sylvestris.
El macho mide hasta 84 cm de longitud, las hembras son más pequeñas sin carúnculas y sin cresta, miden 66 cm de longitud. A las catorce semanas de nacidos, los machos pesan 3.9 kg y las hembras 2.4 kg. Los patos inmaduros son café oscuro con blanco en el ala de reducido a ausente. Llegan a la madurez sexual a las 30 semanas de edad. Los machos en celo suelen despedir olor a almizcle.

Desde tiempos precolombinos y gracias al manejo de la especie silvestre original por parte de las comunidades indígenas se derivó la subespecie doméstica conocida en toda Hispanoamérica como pato criollo (Cairina moshata domestica, Donkin, 1989), que actualmente es el pato doméstico americano, el cual presenta variaciones importantes: por ejemplo, debido a la selección y a la menor necesidad de volar para buscar su alimento, progresivamente se han hecho más pesados, por ello han perdido la capacidad de volar largas distancias como sus congéneres silvestres. Su plumaje suele ser menos lustroso y más variable, siendo muy comunes los ejemplares con vientre, cuello y rostro blancuzcos.

Los colores no son siempre uniformes en todos los individuos: hay ejemplares totalmente blancos o sólo negros, así como grises, marrones y con diferentes combinaciones de estos colores.

PATO MOSCOVITA EN UNA GRANJA DE HUEYOTLIPAN, TLAXCALA (Cairina moschata domestica).

El hábitat típico del pato criollo silvestre (Cairina moshata sylvestris) son sitios arbolados con gran cantidad de agua dulce. Su distribución actual se da en relación a los ecosistemas de mayor productividad vegetal primaria: Los bosques inundables de las tierras bajas de Centroamérica y Sudamérica. Preferentemente en áreas de humedales, pantanos, lagunas o bien cerca de arroyos o ríos de corriente lenta en la cobertura arbórea adyacente al bosque tropical y subtropical. En tales zonas se les suele encontrar posados sobre las ramas de los árboles próximos a los espejos o corrientes de agua. La subespecie doméstica (Cairina moshata domestica) puede vivir muy bien en climas templados y sin tanta humedad o áreas arboladas, se conoce como pato doméstico americano (Moscovita).

A la subespecie doméstica también se le conoce popularmente en español como pato criollo, pato casero, pato mudo, pato de Berbería o pato almizclado. Es el ave de corral que en la crianza familiar y semi-intensiva en casi todos los ecosistemas de América Central y Sur del continente presenta menos problemas de salud.

Desde tiempos precolombinos, este pato ha sido criado por comunidades rurales en prácticamente toda América Latina, generalmente se ha mantenido en grupos o lotes pequeños, formando parte de las aves de traspatio de las viviendas rurales. Ha sido en Europa (Francia) y en Asia (China, Vietnam y Taiwán) donde ha tenido mayor auge la cría comercial de esta especie. En Francia, por ejemplo, durante los últimos 30 años ha tenido un gran desarrollo la cría intensiva del pato criollo, se han logrado avances notables en su mejoramiento genético para la producción de carne y el desarrollo de líneas genéticas especializadas para la hibridación con el pato Pekín y otras razas de la especie Anas platyrhynchos domesticus.

El híbrido se conoce como pato mula y usualmente es infértil; se utiliza principalmente para la producción de hígado graso destinado a la elaboración de paté y foie gras.

PATO CRIOLLO

La subespecie silvestre del pato criollo convive generalmente en parejas o pequeños grupos de hasta una docena. En la actualidad es raro encontrar grupos grandes, aunque se pueden llegar a agrupar hasta 100 individuos. Se posa y descansa en árboles altos, a veces en grandes números. Son notablemente ariscos y raramente se asocian con otras especies de patos, lo cual contrasta con los individuos domesticados (raza Moscovita) de la misma especie. No presenta un modelo de migración establecido, sin embargo, se desplazan en respuesta a la fluctuación de las condiciones de disponibilidad de agua en su entorno. La subespecie silvestre se reproduce normalmente durante la temporada de lluvias, cuando abunda más el alimento y los refugios para las crías.

La subespecie silvestre es polígama, anida preferentemente en cavidades de troncos o ramas de grandes árboles. Una de las especies de árboles más utilizadas para anidar es el samán (Samanea saman), debido a que a estos árboles cuando se les desprenden las ramas se le forman cavidades amplias que usa la hembra para anidar. En esas cavidades la hembra pone alrededor de 10-15 huevos, cuya incubación tarda hasta 35 días, los patitos nacen simultáneamente. Cuando los patitos ya están listos para abandonar el nido, el mismo día o al día siguiente de salir del cascarón, la madre les llama desde el suelo y los patitos se lanzan en caída libre, algunas veces de hasta 8 m de altura. De allí se van caminando atrás de la madre hasta algún cuerpo de agua cercano, donde permanecen varios meses, hasta que son capaces de volar y alimentarse por sí mismos. Se alimentan de raíces, tallos, semillas y restos de plantas terrestres incluso cultivos agrícolas cercanos. También comen pequeños peces, crustáceos, reptiles, insectos, tisanduchies, cienpies, milpies y termitas.

Por su resistencia a enfermedades y por su habilidad para buscar su alimento cuando tiene acceso a áreas abiertas con espacios acuáticos y de vegetación, este pato es idóneo para sistemas de avicultura sostenible donde se puede integrar con otras áreas de especialidad e interés productivo, tales como piscicultura, pavos, gallinas, cerdos, cultivos frutícolas, hortícolas, lobricomposta y algunas otras actividades complementarias como son la producción de conservas avinagradas, en salmuera, jaleas y mermeladas.

La Asociación Americana de Avicultura (American Poultry Association), en su publicación The American Standard of Perfection (que es el libro donde se definen las razas de las especies domésticas de aves de corral), ha reconocido cuatro variedades del pato criollo, las cuales son la negra, la blanca, la chocolate y la azul (gris pizarra). Hay varias especies de aves de corral que están en vías de domesticación pero a diferencia del pato de Berbería aún no aparecen en este libro, como son algunos tipos de faisanes, la gallina de Guinea (Numida melagridis), el pavo real (Pavo cristatus) y el avestruz (Struthio camelus), por nombrar algunos de los más importantes.

CERCETA COMÚN

El pato de Carolina (Anas crecca) es otra especie de pato, es una ánade pequeña, presenta dimorfismo sexual marcado, el macho posee un bello plumaje color grisáceo con cierto dorado bajo la cola, pecho moteado en color ante o marrón claro y la cabeza de un color castaño rojizo se caracteriza por su “antifaz” verde bordeado por una estrecha lista de color crema, en general tiene un plumaje más vistoso que el de la hembra que presenta tonos más apagados y poco llamativos su cabeza es marrón oscuro y sobre los ojos muestra una zona más clara a manera de franja superciliar, los carrillos y el cuello son más pálidos, están finamente rayados de color pardo, los ejemplares inmaduros o juveniles son similares, moteados de color marrón grisáceo, blanco o pardo claro; son de vuelo ágil, vive de forma salvaje y habita todo tipo de humedales en América del Norte, partes de Europa y Asia. Se han descrito tres tipos de poblaciones, identificadas en tres subespecies muy similares en apariencia. La única dife- rencia exterior apreciable a simple vista se ha descrito en la subespecie Anas crecca carolinensis la cual presenta dos franjas blancas a los costados, se le conoce comúnmente como cerceta aliverde o pato aliverde.

– Anas crecca crecca (Linnaeus, 1758) Cerceta euroasiática o Cerceta común.
– Anas crecca carolinensis (Gmelin, 1789) Cerceta americana.
– Anas crecca nimia (Friedman, 1948) Cerceta aleutiana.

– Anas crecca no es una especie endémica, presenta una amplia distribución mundial, de acuerdo a las estimaciones de Birdlife International, la población en el mundo podría estar entre los 5’900,000 a los 6’900,000 ejemplares. De no ser víctima de enfermedades, depredadores o cazadores, la Cerceta común muestra una longevidad de 10 a 15 años de vida. Más importante que para la crianza doméstica, la cerceta común es valorada como pieza de caza menor, en algunos países de Europa se caza durante el invierno, la Cerceta común es muy apreciada gastronómicamente, ya que la carne, sobretodo de la hembra es muy sabrosa, se puede cocinar con hierbas aromáticas, en el asador, en el horno o bien en barbacoa. Los ejemplares utilizados en la cocina rondan el año de edad, ya que entre más jóvenes son mejores al paladar, de hecho en muchos restaurantes que lo ofrecen como platillo gourmet, la juventud del pato es un requisito imprescindible.

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno Febrero-Marzo 2013