Introducción
Durante décadas, la sanidad animal en México se ha basado en la desparasitación sistemática por calendario (por ejemplo, “dos dosis al año, con las lluvias”). Sin embargo, esta práctica está siendo cuestionada seriamente por la comunidad científica global. La pregunta que todo ganadero debe hacerse es: ¿Estoy curando a mis animales o estoy seleccionando parásitos más resistentes?
El Problema de la Resistencia a los Antiparasitarios
La resistencia a los antiparasitarios es una preocupación creciente en la salud animal. La FAO define la resistencia como la habilidad de una población de parásitos para tolerar dosis de tóxicos que serían letales para la mayoría de individuos en una población normal . Este fenómeno es una respuesta evolutiva inevitable cuando se aplica una fuerte presión selectiva, como lo son las aplicaciones frecuentes del mismo producto sin ningún criterio técnico .
En América Latina, el 55% de los países miembros de la OIE admiten tener problemas de resistencia en endo y ectoparásitos. Cada vez es más frecuente que el productor conviva con “resistencias múltiples”, no solo hacia varios grupos de antiparasitarios en una especie, sino en distintas especies parasitarias simultáneamente .
Factores que Contribuyen a la Resistencia
La resistencia no aparece por casualidad; es consecuencia de malas prácticas como :
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Uso indiscriminado de vermífugos sin diagnóstico previo.
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Administración de dosis incorrectas (subdosificación).
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Repetición sistemática de los mismos principios activos sin rotación.
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Tratamiento de todo el hato cuando solo unos pocos animales lo necesitan.
Propuesta de Manejo Inteligente: El Control Integrado
Para prevenir la resistencia y garantizar la eficacia a largo plazo de los tratamientos, es urgente pasar del “calendario” al “diagnóstico”. Las estrategias recomendadas incluyen :
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Diagnóstico Coproparasitológico: Implementar análisis regulares para determinar la carga parasitaria real y decidir si es necesario tratar.
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Tratamientos Selectivos: Aplicar antiparasitarios únicamente a los animales que lo requieren (ej. aquellos con baja condición corporal), dejando una parte del hato sin tratar para diluir los genes de resistencia en la población de parásitos (refugia).
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Rotación de Principios Activos: Basado en un conocimiento previo, rotar las familias de drogas para evitar la selección de parásitos resistentes.
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Manejo del Pastoreo: Incorporar medidas de control ambiental, como el descanso de potreros, para reducir la exposición a formas infectantes en el forraje.
Conclusión
Desparasitar “por si las dudas” es una estrategia insostenible que compromete la salud futura del hato y la rentabilidad del rancho. Un animal bien alimentado y en un ambiente equilibrado es más resistente a las parasitosis. La sanidad moderna no empieza con la jeringa, sino con un manejo holístico que fortalece la relación suelo-planta-animal. La invitación es a tomar decisiones basadas en la ciencia y el diagnóstico, no en la rutina









