Redacción BM Editores.
De acuerdo a un texto que compartió el Dr. Oscar Brogna, la palabra veterinario tiene su origen en latín; en la antigua Roma, donde los caballos usados en el ejército que eran muy viejos se resguardaban en un lugar donde podían disfrutar y descansar. Estos animales fueron llamados “veterinus“.
De acuerdo con el MVZ y también articulista, las personas que cuidaban de estos animales se llamaban veterinarius, que era un derivado de la palabra VETUS / VETERIS, “viejo”, debido a esto la profesión de cuidado de animales pasó a llamarse así.
A 259 años de creación de la primera escuela de medicina veterinaria, las dos primeras escuelas de veterinaria, Lyon, el 4 de agosto de 1761, y la École Nationale Vétérinaire d’Alfort (París), fueron creadas por el francés Claude Bourgelat, abogado y amante de los caballos, que no aceptaba la ineficacia en el tratamiento empírico en sus caballos de raza, y usó su influencia para convencer al rey Luis XV de crear la Escuela de Veterinaria de Lyon, que comenzó a funcionar en 1762, con sus estudiantes reclutados en medio de herradores, especialistas en el cuidado de los cascos de los caballos, siendo la herradura uno de los temas estudiados.
El segundo país en constituir una escuela de medicina veterinaria, fue Austria en 1768, seguido de Italia en 1769; Dinamarca en 1773; Suecia, en 1775; Alemania en 1778; Hungría en 1781; Inglaterra en 1791, y en 1792 España. Al final del siglo XVIII, había 19 escuelas de medicina veterinaria en toda Europa.
Los primeros veterinarios reconocidos oficialmente se graduaron de las grandes escuelas de veterinaria fundadas entre 1762 y 1821, como el Royal Veterinary College, en 1791 en Londres, y la escuela de Lyon se convirtió en un símbolo de la modernidad.
Cabe señalar que el Dr. Oscar Alberto Brogna es médico veterinario egresado de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata, con una trayectoria muy importante en la docencia, en el ámbito de la salud pública y en el de la política profesional. También es autor de numerosas publicaciones científicas.









