Por Enrique Domínguez.
El enorme diferencial entre la parcela y la mesa en México se queda en las capas de intermediación no regulada, la falta de infraestructura logística propia del sector social del campo y el costo financiero e institucional de la distribución urbana.
El diferencial entre lo que recibe el productor campesino y lo que paga el consumidor en México -conocido como el spread de comercialización- suele ser astronómico (en hortalizas, frutas y granos básicos, el precio al consumidor llega a ser entre 300% y 1,000% superior al precio pagado en parcela).
Ese diferencial no se distribuye de manera homogénea; se concentra y absorbe principalmente en puntos ciegos de la intermediación y en estructuras oligopólicas.
¿Dónde se “queda” el diferencial en México?
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La Intermediación Opaca (“Coyotaje” y Agentes de Centrales de Abasto)
- Apropiación del valor: El acopiador rural o intermediario tradicional suele absorber entre un 40% y un 60% del diferencial total.
- Mecanismo de captura: Dado que el pequeño agricultor carece de infraestructura de red de frío, transporte propio, liquidez o acceso directo a mercado, se ve obligado a aceptar el precio que impone el coyotaje (compradores de oportunidad). Este eslabón compra “en puerta de rancho” a precios de liquidación y revende en las centrales de abasto con márgenes brutos elevados que no reflejan un valor agregado real, sino la explotación de la falta de bancarización y logística del productor.
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Redes de Concentración e Inseguridad (Costos Ocultos y Especulación Local)
- Control territorial: En diversas regiones agrícolas de México (Michoacán, Sinaloa, Veracruz, Estado de México, entre otros), existen actores informales y grupos fácticos que imponen cuotas de tránsito, derecho de piso y control de empacadoras.
- Impacto en el margen: Este fenómeno distorsiona la formación sana de precios agregando una tasa “extralegal” artificial al transporte y acopio, la cual se traslada íntegramente al precio final.
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El Duopolio/Oligopolio del Retail Supermercadista
- Poder de negociación: Las grandes cadenas de autoservicio (que controlan una porción masiva de la distribución minorista urbana) no aplican necesariamente márgenes netos exorbitantemente altos en su balance general, pero ejercen prácticas comerciales asimétricas sobre los proveedores y empacadores:
- Cobro de esquemas de exhibición: Descuentos obligatorios, cobro por espacio en anaquel, “pérdidas por merma” diferidas al proveedor y plazos de pago a 60, 90 o 120 días.
- Efecto en el precio: El empacador o distribuidor formal tiene que inflar su precio de venta al supermercado para cubrir el costo financiero de pagarle al campo de contado mientras cobra a la cadena meses después.
Formación Defectuosa de Precios: Asimetría de Información
El problema estructural en México radica en que el mercado agroalimentario no opera bajo competencia perfecta:
- Para el agricultor: Existe monopsonio u oligopsonio regional (pocos compradores para miles de pequeños productores atomizados). El agricultor es un “tomador de precios” sin capacidad de negociación.
- Para el consumidor: Existe oligopolio (pocas opciones de cadenas de supermercados o centrales concentradas donde surtirse en zonas urbanas).
- Falta de Inteligencia de Mercado: A diferencia de mercados más transparentes, en México la falta de acceso en tiempo real a precios de referencia (como los del SNIIM) por parte del campesino permite que el intermediario capture la mayor parte de la renta económica.
Ante un eventual cambio e interés de la 4T por el campo mexicano y del abasto y precio del mercado se darían o impulsarían algunos correctivos posibles. Hacerlo desde una arista única del sector privado o del productor pareciera imposible, sobre todo porque la actual administración viene privilegiando la importación con una visión de abasto y de precios bajos. Precios aun a consta de abatir la viabilidad del productor nacional por importar productos en condiciones de prácticas desleales de comercio internacional. Situación que solo hasta ahora favorece al importador y nunca al consumidor en tanto sucumbe el productor nacional al ser sustituido en el anaquel por producto importado:
Mecanismos de Corrección de Mercado.
- Integración Logística y Asociatividad (Fortalecimiento Campesino).
- Fomento a la integración vertical: Promover cooperativas de producción y comercialización con personalidad jurídica sólida, permitiendo a los pequeños productores consolidar oferta, acceder a redes de frío y transportar sin depender del “coyotaje”.
- Banca de desarrollo enfocada: Acceso a crédito con tasas preferenciales para infraestructura de empaque, conservación en origen y liquidez inmediata al cosechar (evitando la venta desesperada “en talón de rancho”).
Transparencia de Precios e Inteligencia de Mercado
- Digitalización y trazabilidad en tiempo real: Modernizar el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) para crear plataformas públicas donde el agricultor conozca los precios de transacción en centrales de abasto y supermercados al momento, reduciendo la asimetría informativa.
- Bolsas agropecuarias y contratos de futuro: Promover esquemas de agricultura de contrato respaldados por instrumentos de cobertura de precios que reduzcan la volatilidad y la especulación de intermediarios.
Regulación Antitrust y Fiscalización de Prácticas Comerciales
- Intervención de la COFECE: Investigaciones de oficio y sanciones efectivas a redes de acopio o agentes de centrales de abasto que incurran en colusión, acaparamiento o acuerdos colusorios para fijar precios a la baja al productor y al alza al distribuidor.
- Regulación de relaciones Retail-Proveedor: Normar los plazos excesivos de pago (limitándolos por ley a 30 días para perecederos) y prohibir cobros abusivos por “pérdida de merma” o derechos de exhibición imponibles de manera unilateral por las cadenas minoristas.
Infraestructura Pública y Combate a Costos Extralegales
- Redes públicas de acopio y centrales modernas: Desarrollo de nodos logísticos regionales de acceso público gestionados con transparencia para descentralizar el poder de las grandes centrales urbanas.
Seguridad en corredores agroalimentarios: Asegurar las rutas de transporte de alimentos para eliminar la extorsión y los cobros de piso que actúan como un “impuesto privado” que distorsiona la oferta.









