Miguel Ángel Luna Álvarez
Proyecto Leptospirosis CENID-Microbiología Animal INIFAP
Tel. 3618-08 00 ext. 42
Correo: [email protected]

Luna AMA
Socci EG
Banda RV CENID-Microbiología Animal INIFAP.

Santos ME
Asesor Técnico
Grupo GGAVATT,
SAGARPA Irapuato, Guanajuato.

Luna REM
Depto. De Biomedicina Molecular CINVESTAV.

Gavaldón RD
Moles CLP
Depto. de Producción Animal UAM-Xochimilco.

Resumen

La leptospirosis es una enfermedad infecciosa, bacteriana, zoonótica de distribución mundial que afecta a diversas especies domésticas. En México su estudio se ha limitado al ganado bovino donde se le considera una enfermedad reproductiva de importancia, existiendo desconocimiento en otras especies productivas. Los objetivos del presente trabajo fueron determinar la frecuencia de anticuerpos contra leptospirosis en ovinos pertenecientes al grupo “GGAVATT” de ovinocultores del municipio de Irapuato, Guanajuato; conocer la relación existente entre la asociación de anticuerpos con los trastornos reproductivos de esta especie y su importancia como fuente de infección al hombre, así como elaborar una bacterina para el control de la enfermedad.

Se analizaron 610 muestras de ovinos provenientes de ocho unidades de producción con antecedentes de trastornos reproductivos del grupo “GGAVATT” de ovinocultores de Irapuato, Guanajuato. Se utilizó la técnica de “Aglutinación microscópica” conocida como “MAT” (por sus siglas en ingles “Micro agglutination test”) propuesta por la Oficina Internacional de Sanidad Animal (OIE) y la Organización Mundial de la Salud (WHO), empleando 12 diferentes serovariedades de antígeno vivo de Leptospira interrogans. Se consideraron como positivas las muestras con títulos ≥1:100. Las pruebas se realizaron en el laboratorio de Leptospirosis del CENID-Microbiología Animal INIFAP, México.

La prevalencia general de anticuerpos antileptospira fue de un 58.4% (356/610). Las serovariedades más frecuentes en orden de importancia fueron: Icterohaemorrhagiae cepa Palo Alto (aislada en México) 38.4% (234/610); Bratislava 21.1% (129/610); Canicola 13.4% (82/610) y Hardjo genotipo Hardjo-prajitno cepa H-89 (aislada en México) 8.8% (54/610). Con estas cuatro serovariedades utilizadas como antígenos, se elaboró en el laboratorio una bacterina a una concentración de 1X107 células/ml en dosis de 1 ml y se aplicó a los ovinos en ocho distintas unidades de producción. Posteriormente se identificó una disminución de los trastornos reproductivos como fueron abortos hasta 92.4% y un incremento en la viabilidad y peso de los corderos al nacimiento y lactancia.

Por otro lado, se realizaron estudios serológicos en 18 trabajadores, de los cuales el 11.1% (2/18) fueron positivos con títulos 1:160, el 55.5% (10/18) sospechosos con títulos entre 1:40 a 1:80 y el 33.3% (6/18) negativos. Se concluye que la leptospirosis ovina es una infección capaz de ocasionar trastornos reproductivos en los rebaños y afectar accidentalmente al hombre y que es necesario establecer un programa de control por medio de vacunación con antígenos previamente diagnosticados en las unidades de producción.

Introducción

La leptospirosis es una enfermedad infecciosa de origen bacteriano de distribución mundial. Afecta a la mayoría de los mamíferos domésticos y silvestres; incluyendo al hombre, por lo que se considera una zoonosis de importancia. La enfermedad puede ser causada por cualquiera de las espiroquetas del género Leptospira especie interrogans (Institut Pasteur, 2000).

La leptospirosis en el ganado doméstico representa una limitante que afecta los parámetros reproductivos y ocasiona pérdidas en la producción de carne, leche y subproductos comerciales. Por otra parte, juega también un papel importante porque ocasiona limitaciones en el comercio de ganado por ser una restricción no arancelaria (Milián, 2004).

La enfermedad representa también un serio problema en salud pública, ya que además de dañar la salud del individuo tiene un fuerte impacto económico para la familia y el estado debido a la medicación, hospitalización, incapacidad física o muerte del individuo (WHO, 2003).

Actualmente en salud pública se considera una enfermedad emergente o reemergente asociada al aumento de la pobreza, deficiencia de servicios públicos (suministro de agua potable, recolección de basura, entre otros), desastres naturales, convivio con animales, presencia de fauna nociva y de presentación frecuente en regiones con clima tropical y subtropical. El incremento de la leptospirosis generalmente se asocia a la época de lluvias y al periodo de cosechas (Ministerio, 2000; WHO, 2003; Rodríguez, 2003; Leptospirosis, 2004; Jansen, 2005).

Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (WHO) revela que se reportan anualmente a nivel mundial 100,000 casos de leptospirosis aguda los cuales requieren hospitalización. Menciona también que esta cifra es subestimada debido al bajo nivel diagnóstico, así como a fallas en la vigilancia epidemiológica en zonas endémicas (WHO, 2003).

En México la mayoría de las investigaciones sobre leptospirosis se han centrado en el ganado bovino, en el cual se reporta una prevalencia de 49.7% a nivel nacional (Luna y cols. 2005), a diferencia del ganado ovino en donde una sola publicación menciona una prevalencia de 35% (Milián, 2004). Se conocen poco las características de la enfermedad en esta especie y la importancia que puede tener la infección en los parámetros productivos y reproductivos de las ovejas, tampoco se conoce el papel que juega la especie ovina como fuente de infección de leptospirosis para el hombre. Hasta el momento no existe en el mercado nacional un producto biológico específico para el control de esta enfermedad en ovinos, menospreciando su importancia.

Antecedentes

HISTORIA

El primer reporte que se tiene de leptospirosis en la literatura fue realizado en Europa en 1886 por el Dr. Adolf Weil en Heidelberg, Alemania, en donde describe los hallazgos clínicos observados en cuatro pacientes humanos con una enfermedad febril con trastornos renales e inflamación hepático-esplénica con ictericia generalizada que consideró como la misma enfermedad. En 1887, Goldschmidt utiliza el término de “Síndrome de Weil” asociándolo con la leptospirosis. Posteriormente, en 1907 Stimson describe por primera vez la morfología de la bacteria como organismos espirales con extremos en forma de gancho, al utilizar la tinción de Levaditti en cortes de tejido renal de un paciente que había muerto de “Fiebre Amarilla”. Stimson creyó haber descubierto el agente de la enfermedad y lo denominó “Spirochaeta interrogans” (Ellis, 1986; Faine, 1994; Ministerio de Salud, 2000).

Posteriormente entre 1914 y 1915 fue demostrada la etiología bacteriana de la enfermedad en Japón y Alemania. En 1917, el Dr. Hideyo Noguchi aísla el organismo de ratas silvestres en la ciudad de Nueva York. Estudia cepas de origen japonés, belga, americanas y en base a su morfología y características generales propone la creación de un nuevo género: Leptospira. Martín, Pettit y Vaudramer en el mismo año reportan que suspensiones de leptospiras vivas en medios líquidos eran aglutinadas por el suero de pacientes que habían padecido la enfermedad de Weil. Estas observaciones sentaron las bases de la prueba diagnóstica de leptospirosis conocida como “MAT” con antígeno vivo, desarrollada posteriormente por Schuffner y Mochstar en 1927 (Faine, 1982; Ministerio de Salud, 2000).

No pasó mucho tiempo desde el descubrimiento de las leptospiras como agentes etiológicos de la enfermedad de Weil en Japón, que el Dr. Hideyo Noguchi aislara la bacteria a partir de las ratas y describiera la importancia que tienen como fuente de infección de la enfermedad. Estas observaciones abrieron el camino para entender los aspectos epidemiológicos de la enfermedad transmitida por animales a los humanos (zoonosis), iniciándose las investigaciones en diversas especies domésticas. Sin embargo, no es hasta 1930 y 1940 que la leptospirosis empieza a ser reconocida como un problema en salud animal y aceptar que los animales domésticos son capaces de transmitir la infección.

CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMEDAD EN OVINOS

La leptospirosis en ovejas ha sido reportada en todo el mundo: África, Australia, Bulgaria. Hungría, India, Irán, Italia, Israel, Nueva Zelanda, Alemania, Rusia, Estados Unidos de Norteamérica y Yugoslavia entre otras naciones. Las serovariedades han variado en los diferentes países: Grippotyphosa en Israel, Pomona en Nueva Zelanda y Estados Unidos; Hardjo en Australia y Nueva Zelanda (Ellis, 1986).

La leptospirosis en ovejas se caracteriza en general por fiebre, ictericia, hemoglobinuria, anemia, infertilidad, aborto, nacimiento de animales débiles y muerte perinatal. Sin embargo, los signos clínicos de la enfermedad están influencia- dos directamente por la virulencia de la serovariedad infectante, dosis del inóculo, edad de los animales, susceptibilidad y condición física del individuo (Ellis, 1986; Ellis, 2004).

EPIDEMIOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD

La fuente de infección es un animal abortado o un portador crónico, que contaminan el ambiente con las secreciones vaginales o por orina y al momento de compartir las instalaciones o la pastura con animales sanos éstos corren el riesgo de infectarse. Los animales sanos pueden contraer la infección por vía oral, cutánea (laceraciones o piel reblandecida), mucosa ocular o vaginal al momento del empadre o por inhalación de aerosoles al momento de orinar un animal infectado. La transmisión de la infección de un rebaño a otro, también puede ocurrir después de la movilización de hembras preñadas e infectadas que eliminan la bacteria a través de la orina, así como por el préstamo de los sementales de una unidad de producción a otra, los cuales pueden transmitir o adquirir la infección durante la cópula. Es importante mencionar el papel de los animales silvestres y los perros al devorar y acarrear restos de productos abortados o placentas infectadas hacia otras áreas o granjas, favoreciendo la diseminación de la infección (Ellis, 1986).

El aborto se produce alrededor de los 3-4 meses de preñez y en los rebaños susceptibles, adquiere rápidamente proporciones epidémicas. Las ovejas que han abortado una vez, difícilmente vuelven a abortar nuevamente. Es también posible, que las ovejas infectadas y preñadas que conviven en un rebaño infectado, pueden dar lugar a nacimientos normales y a término. Por lo tanto, en los rebaños infectados con leptospirosis en forma crónica, la enfermedad se vuelve evidente solamente en animales a primer parto (primalas) que tienden a abortar. Además del aborto, al igual que en el ganado bovino también se ha reportado trastornos en la producción láctea “baja repentina en la producción de leche” y “mastitis flácida” provocados por la serovariedad Hardjo (McKeown, 1986).

El estado de portador crónico se reporta como una secuela de importancia al recuperarse los animales de la enfermedad y quedar como portadores de la infección a nivel renal diseminando la bacteria durante la micción (OIE, 1992; Gerritsen, 1994; OPS, 1998; Institut Pasteur, 2002).

Es importante mencionar que la leptospirosis se ve favorecida por diversos factores como son presencia de animales infectados que estén eliminando la bacteria en el entorno. Fallas en el suministro de agua potable, falta de sanidad, manejo de basura y restos orgánicos; falta de control de fauna nociva y malas instalaciones que traen como consecuencia mal drenaje, encharcamientos y humedad. Estas condiciones pueden traer como consecuencia otras enfermedades concomitantes como neumonías, coccidiosis y trastornos de tipo reproductivo como: nacimiento de corderos débiles y mortalidad de las crías; condiciones reportadas como prevalentes en unidades de producción familiar, sin asesoría técnica ninguna en el estado de Guanajuato (Comunicación Personal).

SALUD PÚBLICA

En los humanos, las manifestaciones clínicas varían ampliamente, las infecciones leves comúnmente no se diagnostican (asintomáticas); un 15% de la población de riesgo la padece y queda comprobada su ocurrencia por seroconversión. Cuando es sintomática puede causar una enfermedad febril benigna, autolimitada que simula un cuadro gripal, lo que ocurre en un 90% de los casos. En el 10% restante se manifiesta bajo una forma febril severa con afección hepático-renal, ictericia y alta mortalidad, denominada enfermedad de Weil (Institut Pasteur, 2000).

OBJETIVOS

1. Determinar la frecuencia de anticuerpos contra leptospirosis en ovinos pertenecientes al grupo ‘GGAVATT’ en las diferentes unidades de producción para conocer la importancia que tiene la infección en salud pública.

2. Elaborar, evaluar y aplicar una bacterina contra leptospirosis ovina con las serovariedades diagnosticadas de Leptospira interrogans en las diferentes unidades de producción pertenecientes al grupo ‘GGAVATT’ de productores del municipio de Irapuato, Guanajuato.

Cuadro 1. Serovariedades de Referencia Internacional y de Aislamiento Nacional Utilizados Como Antígenos para el Diagnóstico y la Elaboración de Bacterinas.

Genomoespecie

Serogrupo

Serovariedad

Cepa

L. interrogans

Icterohaemorrhagiae

Icterohaemorrhagiae

RGA

L. interrogans

Pyrogenes

Pyrogenes

Salinem

L. kirshneri

Grippotyphosa

Grippotyphosa

Moska V

L. interrogans

Canicola

Canicola

Hond Utrecht IV

L. interrogans

Pomona

Pomona

Pomona

L. interrogans

Sejroe

Wolffi

3705

L. interrogans

Sejroe

Hardjo

Hardjoprajitno

L. borgpetersenii

Tarassovi

Tarassovi

Perepelicin

L. interrogans

Australis

Bratislava

Jez-Bratislava

*L. interrogans

Sejroe

Hardjo

H-89

*L. interrogans

Icterohaemorrhagie

Icterohaemorrhagiae

Palo Alto

*L. interrogans

Canicola

Portland-vere

Sinaloa ACR

http://www.pasteur.fr/recherche/Leptospira * Dra. Carole A. Bolin DVM, PHD.

Material y Metodos

Área de estudio: Irapuato, Guanajuato. Municipio situado en la zona Bajío del país, limita al norte con el municipio de Guanajuato y Silao, al sur con el municipio de Pueblo Nuevo y Abasolo, al oeste con Abasolo y Romita, y al este con Salamanca. Sus coordenadas son: 20o40’18” de Latitud Norte y 101o20’48” de Longitud Oeste con una altura de 1730 MSNM en donde predomina principalmente clima semi-cálido a semi-seco.

ENCUESTA: Se elaboró un cuestionario, que fue validado y aplicado por medio de una encuesta a cada uno de los propietarios de las unidades de producción. El cuestionario fue dividido en cuatro partes a) Instalaciones: ubicación, extensión, material de construcción. b) Animales: número y estructura del rebaño, número de partos, abortos, tenencia de otros animales. c) Manejo de la unidad de producción: alimentación, calendario de vacunación, destete, control de fauna nociva y d) Percepción de riesgos de los productores hacia la enfermedad.

ESTUDIO SEROEPIDEMIOLÓGICO CONTRA LEPTOSPIROSIS: Mediante un modelo transversal se realizó el muestreo serológico de 610 animales, provenientes de ocho unida- des de producción ovina de ciclo completo, con animales estabulados del grupo ‘GGAVATT’ de ovinocultores de Irapuato, Guanajuato.

TOMA, CONSERVACIÓN Y ALMACENAMIENTO DE MUESTRAS. Las muestras sanguíneas se obtuvieron por punción de la vena yugular en un volumen de 5-7 ml en tubos vacutainer de tapón amarillo con gel separador de suero de 16X100 mm con agujas 21GX32 mm, ya obtenidas fueron transportadas al laboratorio donde se centrifugaron a 1,500-2,000 rpm durante 5-10 minutos, el suero fue decantado en crioviales de 2 ml los cuales fueron identificados individualmente con tinta indeleble y conservados en congelación a –20oC hasta su utilización.

EVALUACIÓN DEL EVENTO. La detección de anticuerpos contra Leptospira se realizó en el laboratorio de Leptospirosis del Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Microbiología Animal (CENID-M Animal) del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) en Palo Alto, México. Se utilizó la prueba diagnóstica de “MAT” propuesta por la Organización Mundial de la Salud (WHO)/ Oficina Internacional de Salud Animal (OIE), contra 12 diferentes serovariedades utilizadas como antígenos de Leptospira interrogans (Cuadro 1), nueve serovariedades de referencia internacional, provenientes del Collaborating Centre for Reference and Research on Leptospirosis, Brisbane, Queensland, Australia. Así como tres serovariedades aisladas en la región norte y centro de México, tipificadas en el Departamento de Agricultura de Estados Unidos de Norteamérica (United States Department of Agriculture (USDA)) AMES IOWA*. Los sueros fueron trabajados en diluciones de 1:50 en adelante hasta dilución final, en placas serológicas de 96 pozos y las reacciones observadas al microscopio de campo oscuro a 160X.

Los resultados serológicos a la prueba de “MAT” fueron interpretados por unidad de producción familiar (UPF) e individualmente.

RESULTADO POR UPF. Se consideró “UPF” afectada por leptospirosis, si al momento del estudio se encontraba uno o más animales seropositivos a L. Interrogans a una dilución ≥ 1:100.

RESULTADOS INDIVIDUALES OVINOS: a) Evento negativo: animales que no tuvieron reacción; b) Evento sospechoso: Animales con reacción a una dilución 1:50; c) Evento positivo: Animales que mostraron reacción a L. interrogans a una dilución ≥ 1:100 (OIE, 2003; CDC, 1999).

RESULTADOS INDIVIDUALES HUMANOS: a) Evento negativo: humanos sin reacción y títulos 1:20; b) Evento sospechoso: reacción a una dilución 1:40 a 1:80; c) Evento positivo: Humanos con reacción a L. interrogans a una dilución ≥ 1:160 (OIE, 2003; CDC, 1999).

Bacterina

En base al análisis de los resultados serológicos obtenidos se elaboró un biológico (bacterina) en el laboratorio de leptospirosis del CENID-Microbiología Animal con cuatro serovariedades (Gráfica 3). Los cultivos de los antígenos bacterianos seleccionados fueron crecidos a 30oC durante 7-15 días en medio “EMJH”, suplementados con 2.5% de Albúmina Bovina e inactivados con formalina de alta pureza (Sigma) a una concentración final del 0.2%.

Para determinar la concentración de los cultivos se utilizó una cámara de conteo bacteriano Petroff Hausser para ajustar a una concentración final de 1X107/ ml, como diluyente se utilizó una solución buffer estéril (PBS), como adyuvante Hidróxido de Aluminio (Rehydragel) a una concentración del 5% y como inhibidor bacteriano Thimerosal (Sigma) a una concentración de 0.001 mg/ ml.

La vacuna fue envasada en condiciones de esterilidad en campana de flujo laminar en frascos de plástico de 100 y 50 ml, y conservada a temperatura de refrigeración (- 4oC).

Esquema de vacunación.

El esquema de inmunización inicial fue en general para todo el rebaño (técnica en sábana) y consistió en la aplicación de la bacterina al día “1” en dosis de 1 ml por vía intramuscular en corderos de 4 meses y hembras vacías y gestantes, sementales 2 ml con un refuerzo a los 30 días, posteriormente el programa de vacunación se adaptó al manejo de los rebaños cada 6 meses y en algunos casos al año.

Criterios de inclusión y exclusión.

  1. Inclusión: animales sanos mayores de cuatro meses, negativos a brucelosis ovina y sin vacunar contra leptospirosis.
  2. Exclusión: animales enfermos y corderos menores de cuatro meses.

Evaluación de la bacterina en lote control.

Para este propósito, se seleccionó un lote de 47 animales de una granja seronegativos a la prueba de “MAT”, los cuales se dividieron a su vez en 2 lotes, uno de 37 animales que fueron vacunados y otro de 10 que se dejó como grupo testigo agua inyectable. Ambos lotes fueron evaluados serológicamente al tiempo 1, 30, 60 y 150 días.

Evaluación post-vacunación de trastornos reproductivos.

La evaluación consistió en evaluar parámetros reproductivos y productivos como número de abortos, mortalidad perinatal y en lactancia, número de productos, kilogramos paridos y ganancia de peso de los corderos, antes y después de la vacunación.

En nuestra siguiente entrega estaremos analizando los resultados de esta investigación así como las pruebas de concordancia, la validación de la vacuna, salud pública y conclusiones.

Artículo publicado en Entorno Ganadero Junio-Julio 2014