Elizabeth Zendejas-Aguilar
Posgrado Interinstitucional en Producción Pecuaria,
Universidad de Guadalajara.
[email protected]
Agrobiotecnología.
Eduardo González Covarrubias.
Depto. de producción Animal,
CUCBA, Universidad de Guadalajara.
Ofelia Iñiguez Gómez.
Laura Gómez De La Torre.
José de Jesús Olmos Colmenero.
Depto. de Ciencias Biológicas, CuAltos,
Universidad de Guadalajara.
José Manuel Palma García.
Centro de Investigación y Desarrollo Agropecuario,
Universidad de Colima.
Häubi Segura Carlos Urban.
Ciencias Agropecuarias, Universidad Autónoma de Aguascalientes.

Introducción

México ocupa el quinceavo lugar mundial en la producción de leche, donde, el Estado de Jalisco ocupa el primer lugar en la producción nacional con el 18.6%. La producción de leche en el Estado de Jalisco pasó, en 11 años de 1’712,546 (año 2003) a 2’085,859 (año 2014) miles de litros, es decir, 373,313 miles de litros más en este periodo, según informa el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. Con respecto a las unidades de producción de leche; la alimentación representa del 60 al 70% de los costos para producir un litro de leche, por esta razón, incrementar el aporte de energía neta de lactancia y de proteína a través de forrajes de calidad representa uno de los mayores retos para abaratar costos de producción. De esa información radica la importancia de minimizar la compra de insumos y/o producir estos insumos de manera local para la alimentación del ganado sin descuidar la calidad de los mismos, procurando siempre la salud animal (1).

Una alternativa para lograr lo anterior son los forrajes; ya que son la base de la alimentación del ganado, además, es una de las fuentes más baratas de nutrimentos y proporcionan la fibra requerida para mantener la salud de los rumiantes (2 y 3).

Dentro de los forrajes relevantes para la producción de leche se encuentra el maíz forrajero (Zea mays L.) que es proporcionado en forma de ensilado. Por su diversidad y alto rango de adaptación es posible cultivarlo en la mayor parte de México, por lo cual, es necesario evaluar el rendimiento promedio durante un periodo consecutivo de tres años bajo la modalidad de siembra para la región en donde se pretende comercializar, ya que existe un gran número de híbridos de maíz para forraje en el mercado que tienen diferencias genéticas en características agronómicas, rendimiento y calidad nutricional que son importantes y deben ser consideradas en su selección. Por otra parte, existen interacciones entre los híbridos de maíz y el medio ambiente, lo que puede originar resultados diferentes entre localidades y entre años, lo que puede representar una utilidad o pérdida de hasta $22,598 pesos por hectárea cosechada (4).

¿Por qué es importante conocer y seleccionar la semilla de maíz que voy a utilizar?

En la actualidad, dentro de los esquemas considerados para incrementar la producción y calidad de la leche está el contar con híbridos de maíz de alto valor que cuenten con características adecuadas de producción de materia verde y seca, y adecuado contenido de FDN, almidón, y altos niveles de energía, lo que se traducirá en una mayor producción de leche por hectárea de maíz cosechado. Con esto se reduce considerablemente los costos variables y el proceso de producción, obteniendo mayor rentabilidad en los establos lecheros en base en la alimentación.

La producción de forraje de maíz en muchas regiones lecheras de México y en particular en Jalisco, es de temporal, por ello, es necesario entregarle al productor el material genético idóneo para su región, quien se enfrenta a una amplia disponibilidad de materiales comerciales, sin que exista información de las características productivas de los híbridos disponibles para que optimice su utilización.

¿Qué características ideales debo buscar en un maíz forrajero?

De manera general, las características ideales de un maíz forrajero entre otros, son:

Los factores principales que afectan el rendimiento de maíz son el clima, suelo y el manejo agronómico, después de revisar y tomar en cuenta estas características, se debe seleccionar el híbrido o variedad a sembrar, ésta es la decisión más importante que debe llevar a cabo un productor, ya que influye en el resultado final de la cosecha. La selección del mejor híbrido puede representar un menor costo de producción y obtener un mayor rendimiento por hectárea, con esto se obtiene un sistema más rentable (5 y 6).

Potencial productivo lechero (PPL): una herramienta para elegir el híbrido de maíz para forraje a utilizar.

Actualmente, es conocida la importancia de contar con híbridos de maíz que contengan altos rendimiento de biomasa y calidad nutricional para su posterior uso como ensilaje de maíz en la alimentación del ganado lechero. Desde hace aproximadamente 26 años se propuso una herramienta de evaluación para los híbridos de maíz, conocida como Milk 91, donde se utilizaron los resultados de rendimiento y los análisis de calidad nutricional para estimar el PPL por hectárea cosechada. En la actualidad este modelo ha sido modificado, el cual se basa en una hoja de Microsoft Excel 5.0 y descargable de manera gratuita y se conoce como Milk 2006. Este modelo utiliza para la estimación del PPL por hectárea, el porcentaje de materia seca y rendimiento de materia seca, junto con los análisis de calidad de proteína cruda, FDN, digestibilidad de la FDN, almidón, cenizas y grasa (6).
La evaluación de rutina de la calidad del forraje por parte del productor, nutricionista o por parte de los asesores agrícolas generalmente está relacionado con el contenido de FDN y el contenido de energía del forraje a partir de su contenido y digestibilidad de la fibra. Los índices de potencial productivo lechero por tonelada han tenido gran impacto y se utilizan de manera común en evaluaciones de rendimiento agronómicos, ya que proporciona una estimación de leche producida por hectárea cosechada que combina el rendimiento y calidad en un sólo programa (7).

Las estimaciones de PPL proporciona clasificaciones relativas de las muestras de forraje, pero no se deben considerar como predictivos de las respuestas reales de producción de leche, ya que, de establo a establo existen diferencias genéticas, nutricionales y de confort que afectan la utilización del alimento que no son consideradas en el programa. La importancia de conocer la rentabilidad y las estimaciones de PPL para los híbridos de maíz utilizados como fuente de forraje en los sistemas de producción de leche, será de gran importancia para la generación de conocimiento aplicado al campo, en la elección del híbrido de maíz que mejor calidad y cantidad ofrece de forraje para la producción de leche (8).

¿Qué híbrido de maíz se adapta a la Región Altos Norte de Jalisco?

Para probar lo anterior, se realizó un estudio en la Región Altos Norte de Jalisco, donde, el objetivo del estudio fue evaluar el rendimiento, calidad nutricional y PPL de 45 híbridos de maíz para forraje de diferentes casas comerciales (Tabla 1) bajo las condiciones agroclimáticas de la región en el ciclo primavera-verano 2014.

Los materiales se evaluaron en dos municipios, una parcela se ubicó en Corralillos Km. 122 en el municipio de San Juan de Los Lagos y la otra en Santo Domingo en el municipio de Encarnación de Díaz, Jalisco; los experimentos se establecieron de manera independiente bajo diseños experimentales de bloques completos al azar con tres repeticiones. Las unidades experimentales consistieron de dos surcos de 0.75 m de ancho por 150 m de largo. Las comparaciones de las medias de las variables se realizaron mediante la prueba de la diferencia mínima significativa cuando hubo diferencias significativas entre híbridos en el análisis de varianza (P<0.05). Las relaciones entre variables agronómicas y nutricionales se analizaron mediante análisis de correlación. Se determinó que el momento para realizar la cosecha de los híbridos era cuando el grano contará con 3/4 línea de leche de avance. La primera fecha de cosecha para los híbridos en Santo Domingo fue el 19/09/14 y la segunda el 30/09/14.

En la localidad de Corralillos la primera fecha de cosecha para híbridos fue 17/10/14 y la segunda el día 22/10/14.

En la tabla 2 se presentan los resultados de potencial productivo lechero (PPL), rendimiento de materia seca (RMS) y carbohidratos no fibrosos (CNF) de los híbridos evaluados en Corralillos, San Juan de los Lagos. Para PPL el híbrido DK 2042 con 36.9 t de leche/ha superó a 27 materiales evaluados los cuales presentaron un rango de 17.5 a 25.9 t/ha de leche, aunque compartió similitud estadística con el resto de los híbridos evaluados. Sobresale el hecho que duplicó la producción obtenida por el AMARILLO CCC. Con respecto, para rendimiento de materia seca (RMS), el híbrido DK 2042 con 27,651 kg MS/ha superó a 24 materiales evaluados quienes tuvieron un rango de producción de 16,003 a 20,666 kg MS/ha, el resto de los híbridos comparten similitud estadística con el DK 2042, cabe resaltar que la producción de este mismo híbrido fue 1.7 veces mayor que el ABT 1226 y para CNF, el híbrido CIMARRÓN con 42.7% superó al híbrido ARRAYÁN que obtuvo un resultado de 31.6%, sin embargo, compartió similitud estadística con el resto de los híbridos evaluados. La media general para la variable estuvo constituida por 38.1%.

En la tabla 3 se presentan los resultados de potencial productivo lechero, rendimiento de materia seca y carbohidratos no fibrosos de los híbridos evaluados en Santo Domingo, Encarnación de Díaz. Para PPL, los híbridos DK 2042 y BOA con 28.2 y 27.7 t de leche/ha respectivamente, superaron a 3 materiales evaluados quienes obtuvieron un rango de 10.1 a 11.3 t de leche/ha de leche, aunque comparten similitud estadística con el resto de los híbridos evaluados. Sobresale el hecho que ambos híbridos duplican la producción obtenida por el AMARILLO CCC. Con respecto para RMS, el híbrido BOA con 25,780 kg MS/ha superó a 7 materiales evaluados quienes tuvieron un rango de producción de 10,296 a 15,054 kg MS/ha, aunque compartió similitud estadística con el resto de los híbridos evaluados. Sobresale el hecho que duplicó la producción obtenida por el AMARILLO CCC y para CNF, el híbrido SULTÁN con 41.8% superó a 7 materiales evaluados quienes tuvieron un rango de 26.5 a 29.6%, aunque compartió similitud estadística con el resto de los híbridos evaluados. Sobresale el hecho que este híbrido contiene 1.5 veces más de CNF que el EXA 008.

En la gráfica 1 se muestra el PPL de los híbridos con respecto a la localidad y la diferencia de producción de los híbridos de maíz para forraje evaluados en Altos Norte de Jalisco, México. En la cual se puede observar que existe un efecto de localidad en los híbridos de maíz evaluados en relación a la calidad del suelo, donde, existen híbridos que al ser cultivados en condiciones más favorables pueden incrementar su PPL hasta en 15.0 t de leche/ha y de manera inversa. Por otro lado, dentro de los híbridos de maíz evaluados existen materiales que son más estables en diferentes ambientes. Los datos fueron organizados en la diferencia productiva de mayor a menor.

Las conclusiones del estudio fue que los híbridos de maíz que se recomiendan para la región Altos Norte de Jalisco, México, por su alto potencial productivo lechero son DK 2042, BOA, P 30 A 60, DK 2069, SULTÁN, DK 2061, CIMARRÓN, DK 2038, XR 20 A, P 3368 W, P 3015 W, ASH 1124, 253 W, GSG 004, XR 47, 9105 W y EXA 008. La calidad de suelo y materia orgánica, cantidad de agua disponible para la planta durante los meses de su desarrollo, además, de la genética del híbrido son factores que determinan el rendimiento de biomasa y calidad nutricional de los híbridos de maíz, esto puede representar una diferencia de potencial productivo lechero de hasta 15.0 t de leche/ha de leche dependiendo de las condiciones del terreno en el que se siembre.

Literatura citada

1. Meléndez, G.J. y Pesado, A.A. (2005). Costos de producción en tres niveles de producción láctea en establos del altiplano mexicano. http: www.fmvz.unam.mx/fmvz/departamentos/rumiantes/bovinotecnia/BtRgz00g021.pdf) (Consultada el 20 de diciembre del 2014).

2. González, C.F.; Robles, E.F.J.; Peña, R.A. y Santana, O. (2013). Evaluación de híbridos de maíz para forraje en Aguascalientes. Centro de Investigación Regional Norte- Centro. Aguascalientes. Informe 2013. pp. 1-15.

3. Aguado-Santacruz, G.A., Rascón, C.Q., Pons, H.L., Grageda, C.O. y García-Moya, E. (2004). Manejo biotecnológico de gramíneas forrajeras. Téc. Pecu. Méx. 42(2): 261-276.

4 Zendejas-Aguilar, E. (2016). Evaluación de rendimiento, calidad y potencial productivo lechero de diferentes híbridos de maíz para forraje en Altos Norte de Jalisco. Tesis de Maestría. CUCBA, Universidad De Guadalajara. Guadalajara, Jalisco. México.

5. Bravo, Q.F. (2008). Manejo, conservación y utilización del ensilaje de maíz forrajero. Editorial Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal. México. 42 pp.

6. Laurer,J.G;Coors,J.G.yFlannery,P.J.(2001).Forageyieldandqualityofcultivars developed in different eras. Crop. Sci. 41(5):1449-1455.

7. Coors, J.G., Frey, T.J. y Shaver, R.D. (2001). Breeding for nutritional quality and yield in silage maize. Congreso Proc. XVIth Eucarpia. Edinburgh, Scotland. Septiembre, 2001. 10-14pp

8. Shaver, R. D., Undersander, D. J., Schwab, E. C., Hoffman, P. C., Lauer, J. G., Combs, D. K. y Coors, J. G. (2002). Evaluating Forage Quality for Lactating Dairy Cows. Proc. Intermountain Nutr. Conf. Salt Lake City, UT.

Artículo publicado en Entorno Ganadero