Redacción BM Editores.
El MVZ José Alfredo Gutiérrez, consultor independiente y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) abordó el tema de la situación actual de la Tuberculosis Bovina (TB) en México y expresó que toda la industria se prepara y se involucra para satisfacer al consumidor de hoy y del mañana, como son la Federación Internacional de Lechería (FIL), Federación Mexicana de Lechería (FEMELECHE), Asociación Mexicana de Productores de Leche A. C. (AMLAC), Cámara Nacional de la Industria de la Leche (CANILEC), La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), todas ellas, agrupadas en la Comisión Ejecutiva Bovinos Leche (CEBL).
Durante una reunión que sostuvo con productores de leche del país, el académico expresó que hay factores que están cambiando la elaboración de los alimentos por una exigencia del consumidor final, hoy demandan más calidad y seguridad alimentaria y con ello obligan a toda la cadena de la leche a satisfacer esa necesidad, porque en las compras se involucran niños, jóvenes y ancianos por lo que se tiene que atender a todos ellos, que tienen paladares y gustos diferentes.
Luego de estos comentarios expresó que la Secretaría de Agricultura (SADER) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el Acuerdo para la Operación de la Campaña Nacional contra la Tuberculosis bovina, en la cual se estableció la necesidad de identificar a los animales con el dispositivo autorizado, previsto en la NOM-001-SAG/GAN-2015; para ello, se estableció, dentro de la Campaña, el diagnóstico de tuberculosis por medio de la prueba de tuberculina, histopatología, sanguíneas, bacteriología y biología molecular.
Dentro de la Campaña se estableció que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) emitirá la constancia de hatos libres según corresponda; para ello, se tendrán que llevar a cabo tres pruebas consecutivas con resultados negativos a todos los animales de 6 meses de edad en adelante, con intervalos de al menos 6 meses y no mayor a 12 meses entre una y otra prueba; la constancia de hato libre tendrá una vigencia de 12 meses.
Respecto al manejo de la Unidad de Producción Lechera (UPL) afectada por TB, será responsabilidad del propietario del hato y deberá contar con la supervisión de un médico veterinario responsable y autorizado para que lo asesore y verifique que se lleve a cabo el cumplimiento de la Campaña; de no hacerlo se aplicará una cuarentena precautoria, la cual será levantada si las pruebas resultan negativas.
Explicó que el Acuerdo de TB es una herramienta muy importante para el fortalecimiento de la Campaña en México, por lo que urgió a los productores de leche a participar en ella activamente para construir un mejor control y erradicación; la cohesión gremial es indispensable para representar al subsector lechero y retroalimentar a la autoridad en los ámbitos legal, técnico productivo, económico y social, siempre en un sentido constructivo.
Reconoció que para estas tareas se requieren recursos presupuestales y apoyos cuantiosos para implementar las disposiciones del Acuerdo, pero tiene que ser de manera gradual y sostenida en el tiempo. “Los países exitosos lo han logrado así”, afirmó.









