M.V, D.G.E. Luis Poo Kutscher
El avance de la tecnología y la ciencia nos permiten hoy día medir cada vez con mayor precisión la composición de todas las materias y por supuesto la de los alimentos de todo tipo. Analizar el agua, el forraje, la tierra, hacer perfiles bioquímicos para determinar el efecto de una dieta en la producción bovina, practicar exámenes de sangre para diagnosticar y erradicar enfermedades ya constituyen, entre muchos otros exámenes, acciones de rutina. Los costos de estos análisis han ido decreciendo, nuevos laboratorios han ido construyéndose y por tanto se ha generado una competencia que ha permitido acceder cada vez más a ellos. Indiscutiblemente su uso es rentable como explicaremos a continuación tomando solamente tres de ellos:

Sólo quisiera recordar que un mal resultado por ejemplo en el conteo de células somáticas (CCS) no sólo implica una baja en el precio pagado por la leche, sino también una importante merma en el volumen producido, dado que están comprobadas pérdidas importantes en producción de leche a causa de las mastitis subclínicas, que pueden llegar al 20% o más dependiendo del grado de enfermedad, por lo que el plantel lechero que tiene altos conteos de CCS pierde por partida triple, menor precio recibido, menor volumen producido y mayores gastos derivados del tratamiento de la enfermedad y eventual reemplazo.

Análisis de Suelo. No es aconsejable establecer cultivos forrajeros, regenerar praderas o fertilizar praderas sin un conocimiento previo de las características físico químicas del suelo. Sin entrar en aspectos técnicos dada la complejidad del tema y la multiplicidad de factores que intervienen en la fertilidad del suelo, se puede asegurar que el costo de realizar un análisis de suelo se paga con creces, pues interpretado por un especialista, está orientando una inversión muy relevante y por tanto de alta incidencia en los costos de producción. Es necesario entonces convertir acciones como ésta, en algo rutinario y programado de acuerdo a las recomendaciones de los asesores, llegando a construir un historial de fertilidad del predio y de cada potrero.
En resumen puedo acotar que muchas veces se mira el costo y no el beneficio que implica para una empresa realizar análisis de productos e insumos. En los tres casos comentados, los altos volúmenes de leche producida, las toneladas de alimentos utilizados y los fertilizantes usados en una lechería hacen inevitable el recurrir a estas herramientas, de comprobada rentabilidad porque orientan la toma de importantes decisiones.
Artículo publicado en Entorno Ganadero









