Morfofisiología de la glándula adrenal y tiroides del bovino

Dra. Cyndi Gabriela Hernández Coronado
MVZ. Armendáriz Méndez Daniela
Dr. Adrián Guzmán Sánchez
MBRA. Zaire Medina Moctezuma
MBRA. David González Aretia
MVZ. Lydia López Marín
Dra. Ana María Rosales Torres

Introducción

El sistema endocrino en los mamíferos involucra procesos que se encargan de regular el metabolismo, el crecimiento, la reproducción y la respuesta al estrés, entre otras funciones (Brown-Borg, 2014). Comprende un grupo de tejidos y glándulas que liberan hormonas a la circulación para comunicarse y actuar sobre su célula blanco (Brown-Borg, 2014). Estas glándulas están ricamente abastecidas de flujo sanguíneo lo cual facilita que las hormonas que sintetizan lleguen eficientemente a su sitio de acción. El sistema endocrino incluye diversas glándulas endocrinas como la pineal, hipófisis, tiroides, paratiroides, suprarrenal en bípedos, adrenal en cuadrúpedos y gónadas como el ovario en la hembra, testículo en el macho (Vala et al., 2013; DuBray y Dintzis, 2018).

Las glándulas endocrinas funcionan como dispositivos de detección, señalización y son capaces de responder a cambios en los entornos internos y externos para coordinar una multiplicidad de actividades que mantienen la homeostasis del organismo. Razón por la cual, el estudio de las glándulas endocrinas ha tomado mucho interés en la investigación clínica. Las enfermedades del sistema endocrino se encuentran en muchas especies animales y presentan desafiantes problemas de diagnóstico sobre todo ante la falta de información morfológica de las glándulas endocrinas (Capen, 2002).

Si bien, existe información sobre la funcionalidad y características de las principales glándulas endocrinas en mamíferos, está enfocada en ovario y testículo por lo que poca literatura muestra las características estructurales y funcionales de glándulas como la tiroides y adrenal en el bovino. El funcionamiento de la glándula adrenal y tiroidea es clave en el control de los procesos fisiológicos y fisiopatológicos en el bovino. La glándula adrenal contribuye en la esteroidogénesis y la función del sistema nervioso autónomo. La glándula tiroides modula el metabolismo, es decir, regula la temperatura corporal, el consumo de energía del organismo, el apetito, el sueño, entre otras (Gauthier et al., 2020).

Aun, cuando existe información sobre la función fisiopatológica que desempeña la glándula adrenal y tiroides en el bovino, no hay información suficiente que muestre la caracterización morfológica y localización de estas glándulas. Por lo que, con este trabajo nos propusimos “Brindar información sobre las características morfo-fisiológicas de la glándula adrenal y tiroides del bovino”. Se realizó una evaluación descriptiva mediante un análisis de distribución de frecuencias para determinar las características macroscópicas de la glándula tiroides y adrenal del bovino y mediante un análisis de distribución se evaluaron las dimensiones de la glándula tiroides y adrenal.

Glándula Adrenal

Morfología

Los resultados de nuestro grupo de investigación consideraron el análisis de 43 glándulas adrenales derechas y 32 izquierdas provenientes de vacas sacrificadas en un rastro local ubicado en el municipio de Temamatla, Edo. Mex. Se logró establecer que las glándulas adrenales en el bovino se encuentran posicionadas intraperitonealmente, las glándulas adrenales derechas se localizan en la cara medial del polo craneal del riñón derecho, mediante un segmento del peritoneo y la superficie visceral del hígado (Figura 1A). Además, las glándulas adrenales derechas presentan principalmente forma triangular, de corazón y en menor proporción de “V”, característica que le permite formar una muesca en posición ventral para la vena cava caudal a nivel del espacio intercostal 12.

Por otro lado, las glándulas adrenales izquierdas se encuentran dentro de la grasa perirenal, ubicadas ventralmente a la vena cava caudal y la aorta a nivel de la 1ª vértebra lumbar y en la cara cráneo medial del polo craneal del riñón izquierdo. A diferencia de la glándula derecha, la glándula izquierda no presenta unión entre la misma y el riñón, por lo que, su posición puede desplazarse hacia la línea media.

El 62.67% de las glándulas adrenales presentaron un color marrón rojizo, siendo el más predominante en ambas glándulas. El 100% de las glándulas cuenta con una consistencia firme. En cuanto a la forma, el 39.53% de las glándulas derechas presentan una forma triangular y en el caso de las izquierdas el 46.88% tienen forma de número “1” (Figura 1). Además, el 100% de las glándulas izquierdas son bilobuladas, mientras que, solo el 62.79% de las derechas lo son (Gráfica 1).

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Figura 1: A) Posición anatómica de la glándula adrenal derecha respecto al riñon. Corte sagital de la glándula adrenal derecha (B) e izquierda (C), se muestra cápsula* cortezaº y médula+.

Las dimensiones de las glándulas adrenales muestran que la media del largo mayor es de 4.32 ± 1.14 cm, el largo menor de 2.91 ± 0.79 cm, el ancho mayor de 3.59 ± 1.14 cm y el ancho menor de 1.68 ± 0.51 cm, por su parte, la media del grosor fue de 1.01 ± 0.24 cm y la del peso de 12.27 ± 4.52 g (Tabla 1).

Respecto al efecto de las dimensiones entre glándula adrenal derecha e izquierda, la glándula izquierda es más larga que la derecha (P<0.05) y la glándula izquierda posee un ancho mayor más prominente que la glándula derecha (P<0.05, Tabla 1).

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Gráfica 1. Características macroscópicas de la glándula adrenal de bovino (color, consistencia, forma y surcos).

Función

Las glándulas adrenales están conformadas por una médula y una corteza (Figura 1B y C). La corteza adrenal consta de 3 zonas histológicas y funcionalmente distintas, la zona glomerular (Capa externa), zona fascicular (Capa media) y la zona reticular (Capa interna; Dutt et al., 2021). La médula es la porción central de la glándula adrenal, está conformada por células adrenomedulares, denominadas, células cromafines (Carmichael, 1997). Como primera respuesta a un factor estresante, las células cromafines reciben información neuronal del sistema nervioso simpático en forma de acetilcolina y como respuesta, la célula cromafín secreta catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) que modifican la función o metabolismo de varios órganos en respuesta al medio ambiente (Lucha o huida; Norman & Henry, 2015).

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Tabla 1. Dimensiones de la glándula adrenal de bovino (largo, ancho, grosor y peso).

Si el factor estresante se vuelve crónico, en la corteza adrenal, la ACTH (Hormona corticotrofina, corticotropina o adrenocorticotropina) liberada por la adenohipófisis, actúa sobre las células adrenocorticales de la zona fascicular, mediante la unión con su receptor MC2R (Receptor de melanocortina tipo 2: Receptor de membrana acoplado a proteína G), que desencadena diversas vías de señalización para promover sus efectos biológicos (Dores, 2017), como la síntesis de corticosteroides (cortisol y corticosterona; Spät et al., 2016). El cortisol es producido a partir del colesterol, el colesterol es sintetizado por el propio organismo o proviene de la dieta. La ACTH favorece el ingreso del colesterol a la célula adrenocortical y, además, incrementa la actividad de la enzima colesterol desmolasa que transforma el colesterol a pregnenolona, la pregnenolona migra de la mitocondria al retículo endoplásmico donde mediante reacciones enzimáticas se sintetiza el cortisol (Thau et al., 2022).

Además, la ACTH, también promueve la síntesis de andrógenos (dehidroepiandrosterona y la androstenediona) en células de la zona reticular y mineralocorticoides (aldosterona) en células de la zona glomerular (Spät et al., 2016).

Por lo tanto, las glándulas adrenales tienen una función importante en respuesta al medio ambiente del animal. La morfología de las glándulas se encuentra directamente asociada a su función. En bovinos, el valor basal de cortisol en reposo oscila entre 0,5 y 9 ng/ ml según la raza (Seva et al., 2015). Se conoce que en condiciones crónicas estresantes (ambientales, climáticas, alimentarias, etc.) el aumento en la síntesis de cortisol puede promover la hipertrofia de las glándulas adrenales (4 a 13 veces con relación a su nivel basal; Oliveira et al., 2018). Por lo tanto, el estudio morfológico de las glándulas adrenales puede ser utilizado como indicador de estrés en los bovinos, el cual, al ser identificado y tratado, podría reducir los efectos adversos que conllevan los altos niveles de cortisol, como, por ejemplo, retraso en el crecimiento, reducción en las tasas de reproducción, supresión en la producción de leche, incremento en la vulnerabilidad a enfermedades sistémicas y, por ende, importantes pérdidas económicas (Sierra, 2019).

Glándula Tiroides

Estructura

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Figura 2. Posición anatómia de la glándula tiroides. A) La glándula tiroides está compuesta de un lóbulo izquierdo y un lóbulo derecho unidos por un istmo. B) Los lóbulos se encuentran extendidos desde los arcos del cartílago cricoides hasta el primer o segundo anillo traqueal. C) Istmo delgado y alargado, ubicado entre el primer y segundo anillo traqueal, caudal a la inserción de los músculos cricoidesos. 1. Istmo. 2. Músculos cricoideos. 3. Primer anillo traqueal. 4. Segundo anillo traqueal. 5. Cartílago cricoides. 6. Lóbulo izquierdo. 7. Lóbulo derecho

Se consideraron para su análisis en total 36 glándulas tiroideas de vacas, 22 izquierdas y 14 derechas. Logramos observar que, la ubicación de la glándula tiroides es caudal al cartílago tiroides y adyacente tanto a la superficie lateral de la tráquea como del cartílago cricoides. De forma craneal, los lóbulos se encuentran extendidos desde los arcos del cartílago cricoides hasta el primer o segundo anillo de la tráquea, justo debajo del músculo cricofaríngeo y paralelo al músculo esofágico. Presenta una característica forma de letra “H”, con un istmo delgado y alargado, ubicado entre el primer y segundo anillo traqueal, caudalmente a la inserción de los músculos cricoideos (Figura 2).

El color predominante de la glándula tiroides fue terracota con un 57.14% de los lóbulos derechos y el 31.82% del izquierdo. La consistencia del 78% de los lóbulos derechos fue blanda, igualmente que el 59.09% de la izquierda, estando presente en menor medida la consistencia friable. Los lóbulos derechos tuvieron una forma triangular representada por el 35.71%, por otro lado, en la glándula izquierda predominó la forma ovalada con un 31.82%. Tanto en los lóbulos derechos e izquierdos se observa presencia de surcos, con 42.86% y 59.09%, respectivamente (Gráfica 2).

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Gráfica 2. Características macroscópicas de la glándula Tiroides de bovino (color, consistencia, forma y surcos).

Las dimensiones de las 36 glándulas tiroides indican que el largo de los lóbulos tienen una media de 4.85 ± 1.10 cm, el ancho de 4.94 ± 1.17 cm, en cuanto al grosor se determinó que fue de 0.87 ± .29 cm, mientras que la media del peso fue de 16.2 ± 9.25 g. Finalmente, los datos obtenidos de los lóbulos tiroideos derechos e izquierdos, no mostraron diferencias significativas (P>0.05) en ninguna de las dimensiones analizadas (Tabla 2).

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Tabla 2. Dimensiones de la glándula tiroides de bovino (largo, ancho, grosor y peso).

Función

La glándula tiroides es una glándula endocrina conformada por folículos tiroideos (entre 130 a 150 μm de diámetro en bovinos) como su unidad funcional. Los folículos están revestidos por células epiteliales cúbicas glandulares llamadas células foliculares tiroideas o tirocitos que miden entre 7 a 11 μm de altura (Peksa et al., 2011). Al interior de los folículos podemos encontrar una sustancia gelatinosa y semilíquida conocida como coloide. Esta sustancia almacena hormonas tiroideas (HT) como son L-tiroxina (tetrayodotironina, T4) y L-triyodotironina (T3), por lo que es un líquido rico en yodo y tiroglobulina que sirven como precursores para la síntesis de HT (Osorio et al., 2014).

Rodeando los folículos se encuentran en menor proporción otras células endocrinas llamadas células parafoliculares o tirocitos C. Estas células se encargan de mantener la homeostasis del calcio controlando la producción de calcitonina, una hormona peptídica que interviene en el metabolismo del calcio y fósforo (Sokołowska et al., 2022). Además, otro tipo de células que se encuentran en estrecha relación con la tiroides son las glándulas paratiroides que se encuentran ubicadas 2 en la parte superior y 2 en la parte inferior de la tiroides. Su función principal es la producción de la hormona paratiroidea (PTH) que junto con la calcitonina se encargan de regular los niveles de calcio en la sangre (Mohebati & Shaha, 2012).

La síntesis de HT se produce en respuesta a la hormona tirotropina (TSH) producida y liberada de los tirótropos de la adenohipófisis para unirse a sus receptores de membrana acoplados a proteína Gs en los tirocitos (Goel et al., 2011). La TSH en los tirocitos, estimula la síntesis de proteínas importadoras de sodio/yoduro para incrementar la captación de yodo en la célula y además favorece la expresión de la tiroglobulina, proteína importante en la síntesis de las hormonas tiroideas (Riedel, Levy, & Carrasco, 2001; Fernando et al., 2014). La producción de HT implica que el yodo ingerido se absorbe a través del intestino delgado y se transporta en el plasma hasta la glándula tiroides, donde se concentra, oxida y luego se incorpora a la tiroglobulina para formar monoyodotirosina (MIT) y diyodotirosina (DIT) para finalmente conformar a la T4 y T3. Después de un período variable de almacenamiento en los folículos tiroideos, la tiroglobulina se somete a proteólisis y las hormonas liberadas se secretan a la circulación, donde las proteínas de unión específicas las transportan a los tejidos diana (Rousset, 2015).

Las HT son importantes en el bovino debido a que participan en el metabolismo, en la termorregulación, entre otros (Osorio et al., 2014). Ante un descenso en la temperatura, la glándula tiroides incrementa la síntesis de las hormonas T3 y T4, es por esta razón que los bovinos logran adaptarse a temperaturas extremas y a deficiencias en el aporte de nutrientes (Aleena et al., 2016). Por otra parte, las HT son esenciales para la correcta función reproductiva de la hembra al actuar sobre los tejidos ováricos, uterinos y placentarios para regular su desarrollo y metabolismo (Silva et al., 2018). Además, se conoce una interacción entre las HT y hormonas o factores de crecimiento como los estrógenos, la prolactina, factor de crecimiento similar a la insulina (IGF) y con la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) favoreciendo la fertilidad del animal (Duarte-Guterman et al., 2014; Silva et al., 2018).

Conclusión

El conocimiento de la estructura y función de las glándulas endocrinas ofrece herramientas importantes que permiten realizar una valoración y diagnóstico adecuado en los animales. Se logró caracterizar morfológicamente a las glándulas tiroides y adrenales en el bovino, y aun cuando existe información que las describe por separado, este documento brinda información bibliográfica y descriptiva sobre ambas, y adicionalmente muestra su importancia en la homeostasis del individuo.

Bibliografía

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16. Goel, R., Raju, R., Maharudraiah, J., Sameer Kumar, G. S., Ghosh, K., Kumar, A., Lakshmi, T. P., Sharma, J., Sharma, R., Balakrishnan, L., Pan, A., Kandasamy, K., Christopher, R., Krishna, V., Mohan, S. S., Harsha, H. C., Mathur, P. P., Pandey, A., & Keshava Prasad, T. S. (2011). A Signaling Network of Thyroid-Stimulating Hormone. Journal of proteomics & bioinformatics, 4.

17. Riedel, C., Levy, O., & Carrasco, N. (2001). Post-transcriptional regulation of the sodium/iodide symporter by thyrotropin. The Journal of biological chemistry, 276(24), 21458–21463.

Artículo publicado en Entorno Ganadero Diciembre- Enero 2023

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