Alejandro Romero Herrera.
Director General
Geolife Swiss Mexico.
Correo: [email protected]

En producción pecuaria el mayor costo esta asociado a la nutrición, aproximadamente un 70% y dentro de la cual, las principales materias primas son el maíz y la soya. Es por esto que el tema de disponibilidad y precio de los granos siempre ha sido muy relevante para todos los productores pecuarios.

Con el fin de tener las herramientas necesarias para la correcta toma de decisiones es muy importante considerar el entorno y los diferentes factores involucrados en lo que respecta a producción y demanda de los granos.

Dentro del análisis del entorno a realizar es importante revisar el comportamiento de la industria de alimento balanceado, en donde a nivel global trae un crecimiento promedio del 13% dentro de los últimos cinco años.

También es importante revisar la fluctuación de consumos per cápita de las diferentes proteínas ya que de este resultado se podrá realizar una mejor proyección sobre los consumos por venir. No hay que olvidar que los factores económicos, sociales, políticos, del entorno ambiental y tecnológicos tienen una alta incidencia en los niveles de consumo.

De igual manera, al ser los granos commodities, su valor fluctúa de acuerdo a la oferta y demanda, pronós- ticos de cosecha, tipo de cambio y acuerdos comerciales, por lo que es fundamental estar atento y hacer seguimiento permanente.

Esta información permite estar preparados para los posibles cambios que puedan suceder en el mercado y por ende tomar decisiones para cubrir los costos de producción y minimizar el riesgo lo más que se pueda.

Así mismo, es importante considerar el uso de productos sustitutos y determinar el porcentaje de sustitución; en el caso de la soya tenemos el palmiste, las semillas de algodón, girasol, canola, y los DDG ́s entre otros, con el fin de poder ofrecer dietas altamente productivas, pero a la vez rentables.

A su vez, estar a la vanguardia y hacer seguimiento a las nuevas propuestas de fuentes proteicas para la producción.

Es claro que el mercado de granos se encuentra concentrado en cuatro grandes empresas, razón por la cual es importante revisar las propuestas que cada una de éstas ofrece con el fin de determinar la mayor eficiencia en el momento de decidir con quien negociar.

México es hoy el cuarto productor más grande en alimento balanceado del mundo y el décimo segundo productor más grande de alimento. Al encontrarse la industria en este puesto privilegiado da oportunidades de exigir una mayor competitividad y por ende mejores precios y servicios.

En 2016 México importó 63,426 toneladas de maíz forrajero mientras que exportó apenas 12 toneladas, presentando un alto déficit en la balanza, de igual forma el 90% de las importaciones provino de Estados Unidos.

En el caso del sorgo se exportaron 15 toneladas, pero no hubo importación.
La avena forrajera también presenta déficit en la balanza ya que se importaron 3,861 toneladas, mientras que la exportación fue de 1,722 toneladas.

En cuanto a la soya, el déficit es monumental con una importación de 4’038,860 toneladas contra 38 de exportación. Esta cifra pone a México como uno de los principales importadores de soya al lado de China y Holanda.

En cuanto a precios internacionales en 2018 se espera que sea un año de precios bajos comparado con los históricos. Para marzo del presente año, el precio futuro de maíz amarillo se situó en 149 dólares por tonelada, 8.9% menos de los que cerró en febrero del mismo año y si se compara con 2012, el cual fue el año que más alto estuvo el precio, hubo una disminución del 51%.

El precio de la soya cerró en febrero de 2018 en 342 dólares por tonelada, comparándola con el año más alto que fue en septiembre de 2012, hubo una disminución del 43% en el costo del grano.

Este comportamiento permite prever buenos precios de los granos. De todas maneras, hay que considerar que este año hay elecciones presidenciales lo cual genera un alto grado de incertidumbre y muy seguramente se verá reflejado en el aumento del tipo de cambio y en la disminución en la inversión. Cuando este tipo de fenómenos se presenta, se debe aprovechar para planear las inversiones que traerán el crecimiento a las agro empresas una vez la economía vuelva a su estado de normalidad superada la incertidumbre.

Otro de los aspectos importantes a considerar es la adopción de nuevas tecnologías que vayan acorde con las demandas actuales del mercado. La mejor manera de asegurar una permanencia sustentable es satisfaciendo dichas demandas logrando incrementos en producción, desempeño y rentabilidad. Si bien la ONU estableció que, para poder satisfacer la demanda de alimento de 2050, debemos duplicar la producción de 2010 pero con los mimos recursos y precios competitivos, existen hoy tecnologías que permiten incrementar la producción para satisfacer la demanda esperada atendiendo las exigencias del mercado. Es por esto que es fundamental estar atentos a las nuevas tecnologías que ofrece la industria con el fin de asegurar la competitividad de las agro empresas.

En cuanto a las demandas del mercado los temas que deben ser de principal atención son la seguridad alimentaria, trazabilidad, no uso de promotores de crecimiento en las dietas, menores niveles de fertilizantes y cuidado del medio ambiente. Los agro empresarios deben estar atentos a asociarse con proveedores que les permitan atender estos aspectos mientras que a su vez los implementan en sus agro empresas.

No existe una estrategia única que aplica para todas las empresas, cada una tiene su propia realidad, lo que sí es un hecho es entender y conocer el entorno de nuestra industria con el fin de tomar las mejores decisiones con fundamentos reales con el fin de asegurar el crecimiento y la competitividad.

Artículo publicado en
Entorno Ganadero Junio-Julio 2018

Empresa Geolife