Control de enfermedades digestivas con Tecnología Cu-Algoclay®.

Reporte de campo.

Meissa Topete.
Área Técnica Olmix LAN.

En cualquier parte del mundo donde se explote cerdo de forma semi o intensivamente, los problemas sanitarios que se observan con mayor frecuencia son enfermedades digestivas y respiratorias en el área de reproductores, lechones, destetes y engordas.

Estas enfermedades son un factor clave para definir la productividad y rentabilidad de las empresas porcinas. Convirtiéndose en un punto de indispensable atención en tiempos y condiciones fisiológicas de los cerdos.

El retraso en el crecimiento, altos coeficientes de variación en el peso a mercado, alta conversión alimenticia, baja GDP (ganancia diaria de peso), mortalidad e incremento de los costos (vacunación, medicación, etc.), problema cíclico entre lotes o grupos provocan grandes pérdidas económicas.

Algunas ocasiones los desafíos sanitarios son generados por omisiones o por las condiciones proporcionadas en las diferentes granjas:

  • Altas densidades de población.
  • Instalaciones y temperaturas inadecuadas.
  • Falta de equipo apropiado.
  • Mala ventilación.
  • Abuso en el uso de antibióticos.
  • Entre otros.

Generando entonces las condiciones para que los desafíos entéricos o respiratorios se hagan presentes en los cerdos. La presencia de estos factores estresantes tiene implicaciones directas en el estado de salud de los animales.

En el cuadro 1, se presentan algunos de los desafíos entéricos que afectan a los cerdos.

Escherichia coli (E. coli). Es un grupo de bacterias gramnegativas. Se conoce que existen serotipos apatógenos de E. coli que suelen ser residentes permanentes en el intestino de los cerdos, los serotipos virulentos (ETEC) son conocidos por provocar diarreas en las primeras dos semanas post destete (Madej et al., 1999). La patogenicidad de estas bacterias es brindada por antígenos fimbriales que se adhieren a las vellosidades intestinales con la finalidad de producir e inyectar sus enterotoxinas termolábiles (LT) y termoestables (ST).

La diarrea por E. coli es una de las enfermedades más comunes y costosas.

Los cuatro serotipos más comunes de E. coli son el K88, el 987P y el F14, producen toxinas y causan pérdida de líquidos deshidratando a los lechones y ocasionando la pérdida del equilibrio ácido básico y terminan con la muerte de los animales por falla cardiaca.

Los lechones pueden contraer la enfermedad por la madre o por el medio ambiente. Se requieren dos o tres horas posteriores a la exposición para observar los primeros signos clínicos. La infección puede ser del 100% con una mortalidad del 60% si no se tratan oportunamente. Es recomendable la vacunación a las madres desde dos y tres semanas antes del parto.

En los lechones destetados se incrementa el número de microorganismos de E. coli en su intestino, las cuales producen una o varias toxinas que se absorben hacia el torrente sanguíneo, afectando los vasos y la presión sanguínea ocasionando la extravasación y acúmulo en los tejidos corporales. Las cepas y toxinas son distintas a las que ocasionan la diarrea neonatal. El uso de antibióticos y el acidificar el alimento pueden ayudar a controlar la enfermedad, pero también se recomienda dar el alimento poco y frecuente en la primera semana post destete.

Clostridiasis. Es una enfermedad ocasionada por una bacteria Grampositiva, formadora de esporas conocida como Clostridium perfringes tipo C, estos microorganismos forman parte de la microbiota del intestino de cerdos sanos. A pesar de su patogenicidad, no suelen causar una enfermedad por sí solas, requiriendo un factor desencadenante, como puede ser, alto contenido de proteínas en el intestino grueso no absorbidas por el intestino delgado, elevados niveles de inhibidores de tripsina en leguminosas y presencia de micotoxinas en el alimento, entre otras.

Puede producir elevada mortalidad y su introducción a la granja puede obedecer a la introducción de animales o por la contaminación de la tierra. Los lechones se infectan a los pocos días de nacidos debido a la piel o a las heces de un animal portador.

En la forma aguda los cerdos generalmente sobreviven durante dos días y después del tercer día mueren por la diarrea. Esta es de color café rojizo con tejido de las mucosas del intestino. Los lechones afectados no pueden mamar. La forma subaguda generalmente no presenta diarrea sanguinolenta, las heces son blandas, amarillentas y con estrías de color gris. Por otra parte, los tratamientos oportunos a base de antibióticos suelen ser efectivos.

Salmonella. Salmonella en su serotipo S. cholerasuis es altamente patógena en cerdos, causando diarreas, septicemia y muerte. Existen alrededor de 2,000 serotipos, casi todos considerados patógenos para los cerdos. La enfermedad se presenta en todo el mundo y suele desarrollarse en animales destetados y en engorda, ya que los cerdos neonatos poseen inmunidad pasiva transmitida por la madre. Los animales con S. cholerasius pueden convertirse en portadores subclínicos debido a que la bacteria sobrevive durante largos periodos en ganglios linfáticos mesentéricos. Mientras que la higiene deficiente, estrés producido por la movilidad y mezcla de animales, contaminación del alimento por vectores contribuyen a la presentación clínica de la enfermedad.

La salmonelosis se caracteriza por producir una severa enterocolitis evitando la absorción de los líquidos por lo que se presenta una deshidratación severa. En ciego y válvula ileocecal pueden ser afectados con ulceras botonosas.

Es común que la mayoría de los tratamientos antibióticos vayan encaminados a combatir infecciones gastrointestinales en cerdos jóvenes, mientras que en los cerdos adultos son más frecuentes las afecciones de tipo respiratorio (Aarestrup, 2008). Las prácticas profilácticas cotidianas se basan en el uso de antibióticos capaces de reducir las enfermedades entéricas, aunque su eficacia se ha visto reducida debido al uso prolongado de dosis subterapéuticas, diagnósticos erróneos y mala administración de los mismos. El tratamiento a base de antibióticos es lo común con programas de mediano y largo plazo para evitar rebrotes ocasionados por los portadores asintomáticos.

Los tratamientos antibióticos es la forma común para controlar la incidencia de los desafíos, sin embargo, se llega a un punto en que ya no son suficientemente eficaces para controlar de tajo esta problemática.

SÍNDROME HEMORRÁGICO INTESTINAL (SHI). El síndrome hemorrágico intestinal es una patología multifactorial que se presenta por el desequilibrio bacteriano entérico, mayor cantidad de proteína en el lumen intestinal y factores estresantes. Suele afectar a los animales de mejor condición corporal sobre todo en las etapas de crecimiento-finalización, pudiendo ser responsable de más de un tercio de la mortalidad en línea de engorda. Debido a esto la preocupación por su presencia es gran impacto económico-productivo para las empresas. Hay una considerable ambigüedad en la definición clínico–patológica del SHI.

Como lo menciona Carvajal (2019), el término ha sido aplicado cuando cerdos en finalización mueren repentinamente sin evidencia premonitoria de diarrea o de otro signo clínico, y en el examen post-mortem hay marcada palidez y distención pronunciada del abdomen. Lesiones sugestivas de úlcera gástrica, enteritis necrótica proliferativa, salmonelosis, disentería porcina o de otros procesos infecciosos están ausentes (Straw et al., 2002). El SHI no tiene una etiología simple y conocida, sino que hay factores de riesgo específicos consistentemente asociados con las muertes.

El SHI afecta cerdos en rápido crecimiento entre 4 y 6 meses de edad (70 a 120 kg). El cerdo afectado es típicamente uno de los que tienen el mejor desempeño y aparece muerto en el corral sin previo aviso. El cerdo se timpaniza después de muerto con velocidad inusual con los intestinos llenos de gas y puede observarse sangre a la necropsia.

Los brotes pueden durar 7 a 10 días y frecuentemente ocurren en oleadas en las cuales muchos cerdos son afectados. La piara se observa sana hasta la próxima oleada. Similar a la forma hemorrágica de la Ileitis, las heces podrían ser oscuras, con apariencia de alquitrán, o hemorrágicas. El adelgazamiento de la pared del intestino delgado sin proliferación de células intestinales también se observa. Usualmente no hay historial previo.

Por esta razón y con la premisa de que todos los individuos dependen de la microbiota en equilibrio para el desarrollo muscular y bienestar, se ha hecho patente el uso de herramientas que aporten dicho balance de manera natural.

Solución natural efectiva

Gracias a la innovación tecnológica y a la búsqueda de soluciones naturales eficientes, que minimicen contundentemente los desafíos y que sean herramientas prácticas y rentables, la industria de biotecnología ha presentado soluciones a partir de componentes específicos como la modificación de estructuras orgánicas y naturales, como las arcillas y algunos minerales, herramientas para mejorar el ambiente intestinal de los cerdos; en 2004 Xia y colaboradores, reportaron efectos antibacteriales cuando se vectoriza una montmorillonita y cobre activo. Este es el resultado de dos mecanismos de acción; el primero, es el efecto de la atracción electroestática que promueve la adherencia de bacterias patógenas a la arcilla, seguido de un efecto de lisis por el cobre activo que elimina a la bacteria (Xia, at al., 2004). Se ha comprobado, a través de microscopio electrónico de transmisión, la actividad antimicrobiana de este complejo cuando se utilizó frente a bacterias como E. coli k88 y Salmonella choleraesuis, observando la pérdida de la integridad de la pared celular (Tong et al., 2005).

Con la utilización de esta tecnología montmorillonita + Cu vectorizado que denominamos Tecnología Cu-Algoclay®.

En un estudio se ha reportado una disminución en las incidencias por diarreas de 19.15% de los grupos control a 5.40% con los grupos tratados con esta tecnología (p<0.01), es decir, una reducción del 70% de la incidencia del problema en los primeros 22 días post-destete, al igual que un menor conteo de UFC de Eschericha coli en el contenido yeyunal. Del mismo modo, estos estudios revelaron información sobre la mejora de la integridad intestinal, al tener una mayor altura de vellosidades y profundidad de criptas (Xia et al., 2004).

Song reportó en 2013, que además de favorecer al equilibrio de la microbiota y la mucosa intestinal, la implementación de montmorillonita + Cu2 resultó igual de efectivo que la clortetraciclina para la prevención de diarreas y enteritis en cerdos de sitio 2 (Song et al., 2013). Tratamiento que demostró una efectividad similar al del antibiótico, para este caso.

En reporte de campo recientes en condiciones comerciales de producción de cerdos, validación en una empresa que produce 4,000 cerdos por semana, donde se aplicó por 5 semanas en la fase de desarrollo el tratamiento de Tecnología Cu-Algoclay® (montmorillonita pilarizada + cobre). En esta empresa se presentó el desafío de SHI, en animales de 60 a 80 kg en donde ya se había aplicado el tratamiento convencional a base de dos antibióticos normalmente usados para este desafío, sin tener el efecto de minimizar o controlar el SHI; durante este desafío se determinó apoyar el programa de antibióticos con Tecnología Cu-Algoclay®, el cual de manera inmediata registró una buena evolución de control, la disminución de la mortalidad por tripa roja de 16 puntos porcentuales respecto al grupo con tratamiento solo a base de dobles dosis de antibióticos. Como puede observarse fueron resultados contundentes que ayudan a mejorar la productividad de la empresa, logrando tener más cerdos para la venta.

CONCLUSIÓN

Bajo las condiciones comerciales en las cuales se evidenció este reporte de seguimiento, podemos observar el efecto en el desempeño productivo, gracias al efecto de esta tecnología sobre la flora intestinal, generando un estatus benéfico y de equilibrio, gracias a la Tecnología Cu-Algoclay®, bacteriolítico natural. Estas innovaciones tecnológicas basadas en soluciones naturales brindan una alternativa más para el control inmediato de los desafíos gastrointestinales. Una herramienta que logra mantener una buena salud digestiva en las condiciones actuales de las diferentes explotaciones porcinas.

Literatura citada

  • Aarestrup FM, Duran CO and Burch GS (2008). Antimicrobial resistance in swine production. Animal Health Research Review, 9(2); 135-148.
    Carvajal M: Actualidades en síndrome hemorrágico intestinal, 1-2, 2019.
  • Madej M, Lundh T, Lindberg JE (1999): Activities of enzymes involved in glutamine metabolism in connection with energy production in the gastrointestinal tract epithelium of newborn, suckling and weaned piglets. Biology of the Neonate 75, 250–258.
  • Song J, Li l Y, Hu H C, (2013): Effects of cooper- exchanged montmorillonite, as alternative to antibiotic, on diarrea, intestinal permeability and proinflammatory cytokine of weanling pigs. Applied clay science pp 77-78,52-55.
    Straw B, Dewey C, Kober J, Henry C., 2002. Factors associated with death due to hemorrhagic bowel syndrome in two large commercial swine farms. J Swine Health Prod. 10(2):75-79.
  • Tong G, Yulong M, Peng G and Zirong X (2004): Antibacterial effects of the Cu (II)-exchanged montmorilloniteon Eschericha coli K88 and Salmonella choleraesuis. Veterinary microbiology, 105(2005)113-122.
  • Wence J.M. (2021): Enfermedades entéricas más comunes en granjas porcinas. Razas porcinas, 3-5. razasporcinas.com/enfermedades-entericas-mas-comunes-en-granjas-porcinas/
  • Xia MS, Hu CH, Xu ZR, Ye Y, Zhou YH, Xiong L (2004): Effects of copper-bearing montmorillonite (Cu-MMT) on Escherichia coli and diarrhea on weanling pigs. Asian-Australasian Journal of Animal Sciences 17,1712–1716.

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Olmix Latinoamérica Norte
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Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Enero- Febrero 2022