Francisco Alejandro Alonso Pesado
Depto. Economía, Administración y
Desarrollo Rural Facultad de Medicina
Veterinaria y Zootecnia
Universidad Nacional Autónoma de México
[email protected]

Beatriz Acevedo Rivera
Depto. Economía, Administración y
Desarrollo Rural Facultad de Medicina
Veterinaria y Zootecnia
Universidad Nacional Autónoma de México

Introducción

En estos días el mundo y su economía se encuentran en un ambiente llamado globali- zación, y de acuerdo a cada disciplina, el concepto globalización es diferente. Bajo las perspectiva económica la globalización implica la eliminación de las barreras internacionales al comercio(1).

La avicultura mundial no escapa a esta realidad, y se ve profundamente impactada. Es así que lo que pasa en un país con una actividad avícola importante en su producción y exportación, y se presentan en este país problemas de oferta, situación que se refleja no solamente a nivel de su mercado interno, además en el ámbito del mercado foráneo produciéndose efectos “cascada” en aquellos países que adquieren la mercancía del exterior.

La fuerte interrelación entre países es expresión de la globalización(1). Sin embargo, es importante señalar que hay barreras comerciales internacionales, sobre todo las no arancelarias, que se aplican con el fin de proteger ramas, industrias o actividades productivas; por ejemplo en la avicultura la implementación de barreras sanitarias se llevan a cabo con el fin de mantener la salud de las aves y de los humanos, además de evitar menoscabo económico en la actividad, así como mantener empleos directos e indirectos, preservar el valor agregado producido por la actividad y favorecer desarrollos regionales y nacionales.

En la actualidad la actividad avícola ubicada en el país no solamente es afectada de forma negativa o positiva por su entorno interno, además por el externo, abarcando éste último dimensiones locales, regionales, nacionales e internacionales, lo que “obliga” a los especialistas del área llevar a cabo diagnósticos integrales, que “exigen” del trabajo en equipo multidisciplinario e interdisciplinario.

La globalización demanda que los involucrados en la avicultura del país aborden y manejen temas zootécnicos, médico, económicos (macroeconómicos y microeconómicos), administrativos, financieros y comerciales.

Hablando coloquialmente, se puede decir que el “árbol” (la empresa avícola productora de huevo, pollo o pavo), es impactado por el “bosque” (el entorno externo regional, nacional e internacional).

Es sumamente importante “atender” las variables zootécnicas, médicas, económicas, administrativas, financieras y comerciales propias de la granja avícola, pero aún es más importante enlazar estas variables con las del entorno externo, en que vive la granja, y así obtener estudios más completos.

La planeación estratégica es necesaria para el estudio integral de las empresas avícolas ubicadas en la República Mexicana, ya que aborda fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (FODA). Sin estas herramientas, y otras, es posible que se configure un diagnóstico incompleto lo que conducirá a establecer objetivos, metas, estrategias, políticas, procedimientos, planes, programas y proyectos sin la “exactitud” exigida y podrían presentarse escenarios desfavorables para algunas empresas, llegando incluso a quebrar, desapareciendo del mercado.

En ocasiones, algunas personas que trabajan en la actividad se preguntan ¿por qué analizar fenómenos económi- cos como la devaluación, la inflación, el producto interno bruto (PIB), el desempleo, la distribución de la riqueza en el país, las finanzas públicas, las tasas de interés, el mercado laboral, la balanza comercial, entre otras? Cuestionan que tienen que ver con la avicultura del país aspectos tan distantes de ella como el precio del petróleo en el mercado internacional, el crecimiento económico de los Estados Unidos (EE UU), los problemas de relaciones diplomáticas entre países, el uso de granos en la producción de biocombustible, el cambio climático, etc.

Estas personas tienen una formación científica sólida en aspectos técnicos y médicos (que son fundamentales, básicos, valiosos e imprescindibles), pero limitada en aspectos económicos administrativos, lo que no les permite tener una visión más integral. De ninguna manera se pretende que estas personas manejen con rigor las variables económicas, administrativas, contables, financieras y comerciales pero sí tener un perfil que demanda en la actualidad el mercado laboral avícola.

Este trabajo pretende dar algunos elementos macroeconómicos que puedan impactar a la avicultura ubicada en el país,y así indicar sus perspectivas en el corto plazo.

Material y métodos

Se llevó a cabo una revisión bibliográfica de fuentes secundarias en: libros, revistas, periódicos y un compendio avícola, capturando información, misma que se seleccionó, ordenó, desarrolló e interpretó. Se calculó la Tasa Media de Crecimiento Anual (TMCA) del volumen de producción de carne de pollo y huevo, así como la proyección de estas mercancías mediante las siguientes fórmulas:

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Donde:
VF= Valor Final.
VI= Valor Inicial.
I= Constante.
n= Número de periodos (en este caso años).
i= TMCA.

Desarrollo del tema

Las empresas avícolas del país se encuentran inmersas en un entorno externo cambiante que “impulsa” escenarios inciertos, lo que “exige” llevar a cabo estudios más profundos al interior de éstas y hacia fuera de ellas.

Hay variables macroeconómicas que pueden alentar o desalentar la actividad avícola del país, el desaliento puede ser tan profundo que algunas granjas (pocas o muchas) pueden quebrar; o todo lo contrario, el aliento es lo suficientemente “poderoso” que las ganancias de la empresa de la actividad se reinvierten creciendo y desarrollándose su planta productiva ofreciendo cantidades de huevo a la población.

Algunos aspectos de fenómenos macroeconómicos que se desarrollan son: devaluación, inflación, finanzas públicas, deterioro del poder de compra mercado laboral, deuda del sector público, distribución de la riqueza, remuneraciones a asalariados y política tributaria. Una vez desarrollados estos elementos se indicarán comportamientos de la avicultura hacia el futuro en muy corto plazo.

Devaluación

La disminución del valor de una moneda con respecto a otra moneda, tiene que ver con devaluación.

Los países se ven obligados a deva- luar su moneda cuando sus balanzas comerciales y de cuenta corriente son pronunciadamente deficitarias y hasta cierto punto inmanejables. A finales de 1994 México devaluó su moneda como resultado, entre otros, del enorme déficit de un poco más de 18 mil millones de dólares en su balanza comercial, como resultado de una apertura comercial indiscriminada, unilateral, abrupta y sin hacer uso de la normatividad otorgada por el ex-Acuerdo General de Comercio y Aranceles (ex – GATT).

La devaluación es un recurso que tiene varios objetivos, uno de ellos es reducir o eliminar el déficit de la balanza comercial. El país al llevar a cabo una macro devaluación a finales de 1994 corrigió el déficit comercial, para ubicarse en 1995 con una balanza comercial superavitaria por un poco más de 5 mil millones de dólares.

Pero qué tiene que ver la avicultura con la devaluación. Las devaluaciones “abaratan”las exportaciones y“encarecen” las importaciones; algunas mercancías que se compraban en el exterior se dejan de adquirir, por ser al tipo de cambio actual, caras. Sin embargo hay otras mercancías que son estratégicas para el país y que no se producen al interior de éste.

El material genético ultra especializado avícola necesariamente se tiene que importar, no se produce en el país, y es la base de la actividad. Ante una devaluación, este material genético se compra en el extranjero caro, y muy caro si es una macro devaluación, por lo tanto los costos de producción se incrementan y si estos aumentos de costos no se trasladan al precio de venta del bien final, los avicultores se ven en circunstancias de obtener una menor ganancia, o estar en zona de pérdidas, afectando la actividad. Aun cuando se trasladan los aumentos de costos hacia el precio de venta del satisfactor al consumidor, este consumidor probablemente reducirá su demanda por los satisfactores avícolas, reduciéndose el mercado y afectando a los oferentes nacionales.

Los avicultores del país, por el momento, deben estar tranquilos en razón a que hay varios factores favorables que evitan una macrodevaluación, entre estos factores están: a) una balanza comercial deficitaria pero muy manejable y b) una balanza en cuenta corriente también manejable, aunque deficitaria. Además el país contaba hasta agosto del 2014, de reservas internacionales por 190 mil 474 millones de dólares; de 8 mil 435 millones de dólares de enero a junio de 2014 por ingresos de turistas; de un poco más de 20 mil millones de billetes verdes por remesas; de enero a junio de 2014 de 9 mil 732.5 millones de la divisa verde por inversión extranjera directa (IED).

El hecho de que el país posea este caudal de dólares, garantiza, hasta cierto punto, mantener el tipo de cambio relativamente estable, y así extender un horizonte de certidumbre para los avicultores nacionales. Sin embargo es importante hacer notar que no hay país en el mundo (aun el más poderoso) que resista una especulación financiera global.

El mejor antídoto contra las devaluaciones, es la productividad de las ramas, industrias y actividades de la planta productiva nacional.

La avicultura es una actividad con niveles buenos de productividad, sin embargo todavía se puede hacer mucho más en esta línea.

Inflación

Este fenómeno económico es alimentado por diversas causas estructurales y coyunturales. Hay varias teorías que la explica, desde desajustes entre la oferta y la demanda en el mercado, hasta emisión excesiva de oferta monetaria.

El crecimiento continuo,acelerando y significativo de los precios de los insumos y de los bienes finales afectan las diversas actividades económicas del país incluyendo a la avicultura.

La avicultura del país se vería en problemas si el precio de los insumos se elevara de forma consistente, ya que los costos para producir los bienes avipecuarios se incrementarían reduciendo los márgenes de ganancias, o colocado a algunos avicultores en zonas de pérdidas. Es verdad que se tiene el recurso de trasladar el aumento de costos a los precios de venta, sin embargo el aumento de precios de los bienes finales puede comprimir el mercado doméstico en detrimento de consumidores.

El aumento de precios de los bienes finales, hace que el consumidor pierda poder de compra contrayéndose el mercado interno. Este poder de compra se restablece cuando al consumidor se le incrementa el salario a la misma tasa de la inflación. Afortunadamente dicha inflación en el país ha sido controlada, y oscila en márgenes muy manejables, es así que para 2014 ésta se estima de 3.7% a 3.8%.

En algunos años el precio de venta al consumidor de productos avícolas, se colocó por debajo de la inflación promedio nacional.

Es decir, el precio del huevo y la carne de pollo en términos reales disminuyó, sin embargo en 2012 y 2013 el precio real creció como consecuencias del brote de Influenza Aviar H7N3, de ahí la importancia de controlar y erradicar enfermedades que desajustan los mercados de oferta y demanda, en detrimento de avicultores y consumidores.

Déficit de las Finanzas Públicas

De nueva cuenta aparece la pregunta, ¿y qué tiene que ver el déficit de las finanzas púbicas con el desempeño de la avicultura mexicana?

Las finanzas públicas se refieren a los ingresos (impuestos) que capta el gobierno y el gasto púbico (gasto de gobierno). En términos generales se ve con “buenos ojos” que los impuestos financien el gasto de gobierno, y no caer en el déficit. Cuando se presenta el déficit de las finanzas públicas, existen varias vías para financiarlo, una de ellas es mediante créditos realizados por el gobierno, esta vía puede tener desventajas ya que el gobierno al estar solicitando créditos constantemente presiona hacia la alza las tasas de interés, encareciendo el dinero, e impactando hacia arriba los costos financieros de las empresas, incluyendo a las avícolas.

En ocasiones las tasas de interés se incrementan sustancialmente configurando un escenario de insuficiente liquidez en las empresas avícolas, pudiendo éstas quebrar. Cuando las tasas de interés se incrementan se posibilita el crecimiento de la cartera vencida, afectando al sistema bancario comercial y a la económica en su conjunto, incluyendo a las empresas avícolas del país.

Otra forma de financiar el déficit de las finanzas es a través de la emisión por parte del Banco de México de cantida- des importantes de dinero. Este financiamiento puede impulsar la inflación y así entorpecer el desempeño de la actividad avícola.

En México, en los primeros siete meses de 2014 el déficit acumulado fue de 339,923.6 millones de pesos, cifra manejable de acuerdo al tamaño de la economía mexicana(2,3).

El déficit de las finanzas públicas en la República Mexicana, por el momento, no debe ser tema de preocupación para los avicultores ubicados en el país.

Deterioro del poder de compra

De 1987 a agosto de 2004 el valor de la Canasta Alimenticia Recomendada (CAR) registró un incremento acumulado de 4,773%, en este mismo periodo el salario mínimo creció en un 940%, es decir los alimentos aumentaron de precios de 4 a uno en comparación con el aumento del salario mínimo. En términos porcentuales el deterioro fue de 78.66%.

El precio real de los productos avícolas en la última década ha decrecido y por lo tanto esto trajo un aumento en el poder de compra de ama de casa, a excepción de 2012 y 2013. Sin embargo esto no sucedió con otros alimentos y se perdió poder de compra. Si estos alimentos hubieran presentado el mismo comportamiento que los avícolas, el mercado interno nacional se hubiera ampliado, además cuando se fortalece el poder de compra en unos y otros alimentos, es probable que se impulse la oferta de estas mercancías.

Mercado Laboral

México presentó en junio de 2014 un desempleo abierto de un poco más de 2.5 millones de personas, dejándose generar parte de riqueza,consumo,ahorro e inversión.

Existe una relación directa entre crecimiento del PIB y generación de empleos. Año con año como promedio se incorporan al mercado laboral mexicano 1 ́200,000 personas, para crearles empleos a esos trabajadores potenciales es necesario que el PIB crezca anualmente a una tasa del 6 al 7%.

En los últimos 20 años la TMCA del PIB se ubicó en un poco más del 2%, porcentaje muy por debajo para crear el 1.2 millones de empleos. Por otro lado el país presenta una enorme economía informal de 26.4 millones de personas, provocando un muy anémico mercado interno y limitando el bienestar social en los estratos de menor poder de compras.

Se podría decir ¿y qué relación hay entre mercado laboral y avicultura? Si el país tiene la capacidad de crear canti- dades importantes de empleos formales de calidad (bien remunerados), el merado doméstico se amplía y por lo tanto crece el número de consumidores, demandando bienes, incluyendo los avícolas. Existe la posibilidad de aumentar los consumos por persona de carne de pollo y huevo para plato, en la medida que se generen empleos bien pagados con prestaciones.

A los avicultores del país les debe interesar crecimientos elevados del PIB, del empleo y calidad de éstos para que sus perspectivas se cumplan.

Deudas del Sector Público

El endeudamiento total (deuda interna y externa) del sector público mexicano ascendió a seis billones 915 mil 925 millones de pesos al término de agosto de 2014, cantidades equivalentes a 40.4% del PIB, con lo cual alcanzó su mayor magnitud en lo que va del Siglo XXI, de acuerdo a informes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

De enero a agosto de 2014 la dinámica de la deuda pública fue impulsada por la contratación de créditos y la emisión de bonos por 335,441.6 millones de pesos, tanto en el mercado financiero interno como en el internacional(3).

Los recursos de las deudas sirvieron para financiar el déficit presupuestario y representaron 81.6% de los requerimien- tos financieros del sector público entre enero y agosto del 2014(3).

El total de requerimientos financieros del sector público fue de 433,017.8 millones de pesos.

En el primer semestre de 2014 del Gobierno Federal tuvo que pagar por concepto de costos financieros 130,000 millones de pesos por deuda interna; y de julio a diciembre de 2014 pagará por deuda externa $5,000 millones de dólares. En la medida en que aumenten los recursos financieros destinados al pago de la deuda total del gobierno, hay menos disponibilidad de estos recursos para llevar a cabo inversiones productivas afectándose infraestructura económica, planta productiva y crecimiento económico nacional.

Si se “distraen” recursos financieros para pagar deuda interna y externa, se tiene a menos de éstos para dinamizar la economía y así afectar ramas, industrias y actividades económicas, incluyendo a las avícolas. Los involucrados en la producción de satisfactores avícolas deben de estar atentos al crecimiento de la deuda pública federal ya que les afecta en sus perspectivas productivas, en razón a un menor crecimiento y mantenimiento de la infraestructura carretera nacional, lo que trae mayores costos de distribución de insumos y productos finales avícolas; además el “distraer” recursos financieros para pagar deudas, puede mermar el crecimiento económico del país, dejándose de crear empleos y por lo tanto mermar consumos de alimentos avícolas y de otros productos.

Distribución de la riqueza

México es un país donde la distribución de la riqueza es desigual, es así que en 2013,27 millones de mexicanos sufrían de carencia alimentaria, además 7 millones de habitantes de esta nación se ubicaron en extrema pobreza, y 1.5 millones de niños con desnutrición, si a eso sumamos que el 65% de los mexicanos ocupados obtuvieron un ingreso que va de cero a tres salarios mínimos(2,4).

El hecho de que se tenga esta distribución desigual deprime el mercado interno, dejándose de consumir cierta cantidad de satisfactores de primera necesidad.

Los avicultores e involucrados en la actividad “entienden” que en la medida de una mejor distribución de la riqueza el consumo de bienes avícolas se podrá incrementar reflejándose en un estímulo en la producción de la actividad.

Remuneración a asalariados

En 1975 en México los salarios participaron con el 40.2% del PIB, para 2012 la participación de éstos se ubicó en un 27% del PIB. La participación perdida por los salarios se trasladó a engrosar la proporción de las riquezas a las ganan- cias empresariales. Así mismo de cada 10 familias mexicanas, de ellas 60%, vivían en 2013 con un ingreso menor a $10,000.

El consumo privado es una variable central que impacta el crecimiento de los bienes y servicios finales de un país, además en la expansión del mercado nacional. Un componente del consumo privado es la demanda de satisfactores por parte de los asalariados. En el país en general la calidad del salario es malo (bajas remuneraciones) por varios aspectos, uno de ellos, el bajo nivel educativo de la población. Se requieren de apoyos económicos, políticos y sociales para mejorar la educación en el país.

La actividad avícola se ve acotada en su nivel productivo, en sus ganancias, y en el consumo, en razón a las limitadas remuneraciones a los asalariados.

Política Tributaria (impuestos)

De acuerdo a una encuesta realizadas por Mcgladrey y la mexicana RSM Bogarin, el 90% de las empresas manufactureras grandes y medianas en México consideraron a los impuestos como la principal limitación para su crecimiento(5).

Es importante establecer que si se da un aumento sustancial de los impuestos, estos pueden inhibir la inversión bruta y el consumo privado, así como la inversión extranjera directa, afectándose el crecimiento económico del país. Sin embargo es deseable una progresión tributaria conforme se obtiene mayor riqueza.

El mercado doméstico “sufre” cuando la tasa impositiva se eleva considerablemente afectándose el consumo y la inversión de bienes y servicios.

Se pregunta la gente involucrada en la industria avícola, ¿y qué de los impuestos con la avicultura? Se responde diciendo que un aumento considerable de impuestos no solamente desalienta la inversión en la actividad, además merma la capacidad de compra hacia los productos avícolas.

Perspectivas de la avicultura mexicana en el corto plazo

La actividad avícola en su conjunto podría crecer 2.3% en 2014, con respecto a 2013. Si se desglosa por producto, huevo para plato aumentaría 2% en 2014, con referencia a 2013(6); la producción del 2014 podría ubicarse en dos millones quinientos cincuenta y nueve mil quinientos treinta y siete ton(6); para el caso de carne de pollo tendría un crecimiento en 2014 de 2.5% con respecto al 2013(6), y el volumen de producción en 2014 posiblemente alcanzaría las casi 3 millones de ton(6).

La actividad avícola del país podría presentar en el corto plazo: a) planes de inversión en modernización de su planta productiva; b) modernización en plantas de incubación y plantas de procesamiento de gallina; c) inversión en biodiges- tores e industrialización de pollinaza; d) planes de expansión y absorción de algunas empresas avícolas (Pillgream’s se expande); e) intensificación de recon- versiones; f) inversiones en producto con valor agregado; g) fortalecimiento de mercados oligopólicos; h) mayores eslabonamientos de la cadena productiva, incluyendo establecimientos TIF; i) trabajo consistente en inocuidad; j) implementar sistemas de calidad; k) cumplir con normas internacionales y nacionales; l) certificación de productos avícolas mediante buenas prácticas de producción; m) aplicación de sistemas de análisis de peligro; y n) puntos críticos de control y sistemas de trazabilidad.

4. Conclusiones

En la actualidad, se necesita tomar en cuenta las variables propias de las granjas y entrelazarlas con las variables del entorno externo y con el fin de tener un marco de referencia más amplio, y así tomar decisiones con un menor margen de incertidumbre, ante escenarios cada vez más complicados.

El trabajo multidisciplinario e interdisciplinario en la actividad avícola mexicana es una exigencia, es por esto que los involucrados en el área deben de capacitarse no solamente en zootecnia y veterinaria, además en algunos aspectos económicos, administrativos, financieros y comerciales.

Una mayor exactitud en las perspectivas (proyecciones) avícolas se obtendrá de un estudio detallado y amplio de la propia industria avícola mexicana, y de la inserción de ésta en el entorno globalizado.

LITERATURA CONSULTADA

1. García, H.L.A., Martínez, B.E. y Salas, Q.H. La transformación de la actividad lechera en México en el contexto de la globalización y regionalización actual. Dinámica del sistema lechero mexicano en el marco regional y global. Ed. Plaza y Valdez editores. 1era Ed. México, 1999.
2. Fernández, V.C. México S.A. La Jornada. Número. 10867. Año 31. Lunes 3 de noviembre de 2014.
3. Zuñiga, M.J.A. La deuda pública alcanza casi $7 billones, el nivel más alto del siglo. La Jornada. Número 10840. Año 31. Martes 7 de octubre de 2014.
4. Royte, E. De nuestras granjas a las tiendas de abarrotes y a nuestras mesas, un tercio de la comida que producimos se desperdicia. Podemos corregirlo. El elevado costo de desperdiciar alimentos. National Geographic en español. Agosto de 2014.
5. González, G. S. Impuestos, obstáculo para crecer en México, dicen empresas: encuesta. La Jornada. Número 10829. Año 31. Vier- nes 29 de septiembre de 2014.
6. Unión Nacional de Avicultores. Compendio de Indicadores Económicos del Sector Avícola. Dirección de Estudios Económicos. México, abril 2014.

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno