Daniel Mota-Rojas
Adolfo Álvarez-Macías
Fabio Napolitano
Aldo Bertoni
Rosy Cruz-Monterrosa
Sucel Molina
Patricia Mora-Medina
Marcelo Daniel Ghezzi
Nancy José
Gisela López
Efrén Ramírez-Bribiesca.

INTRODUCCIÓN

En la actualidad la fuerza animal en labores agrícolas mantiene cierta relevancia, principalmente en zonas de difícil acceso, en unidades de pequeña escala y entre productores de bajos ingresos. Además, en ciertos sistemas de producción con bajo nivel de insumos ha recobrado relevancia, por lo cual, es vital analizar con mayor énfasis las relaciones humano-animal y las formas en que esta interacción puede ser positiva, así como la anatomofisiología del animal que se utilizaría con la finalidad de elevar su calidad de vida mientras brinda su apoyo, fuerza y compañía.

La información disponible sobre los animales de carga o transporte es escasa y parcial, puesto que a estos animales no se les consideran importantes por su función económica, aunque su intervención es estratégica y, por ello, se esperaría que se les brinde más atención investigativa y operativa para mejorar las condiciones de manejo y bienestar animal.

En efecto, la falta de bienestar animal provoca que estos animales sufran durante prácticamente toda su vida, por lo cual es fundamental implementar protocolos de bienestar para los animales de carga y transporte. En cuanto al búfalo de agua, que es mayormente utilizado en Asia y Centroamérica como animal de tiro y transporte en la agricultura por las características anatómicas que lo hacen un animal fuerte, pero se ha identificado que durante el transporte exhibe lesiones visibles por lo cual también sería preciso instrumentar medidas óptimas para su transporte, así como para proceder al acondicionamiento de vehículos para ello (Mota-Rojas et al., 2019; Mota-Rojas et al., 2020).

Es importante destacar, que las labores agrícolas facilitadas por la fuerza animal se han integrado a los procesos agroecológicos de manera sinérgica, ya que el animal puede favorecer la roturación del suelo, la regeneración de la cobertura vegetal y, al reintegrar nutrientes a través de las excretas, también fertiliza los suelos. Por tanto, existen las bases para fortalecer la sinergia del hombre-animal, pero también la relación suelo-animal-planta. De esta manera se podría atenuar la utilización de energía mecanizada proveniente de combustible fósil y, en condiciones específicas, perfilarse como el principal medio de tracción y transporte.

Para mayores detalles consulta la tercera edición del libro: Napolitano, F.; Mota-Rojas, D.; Guerrero-Legarreta, I.; Orihuela, A. El búfalo de agua latinoaméricano, hallazgos recientes. 3a edición. BM Editores. México. Enero, 2020, pp. 1-1558.
https://bmeditores.mx/entorno-pecuario/descargas/el-bufalo-de-agua-en-las-americas-2a-edicion/

UNA EXCELENTE OPCIÓN COMO ANIMAL DE TIRO

Especialmente en Asia y en algunos países de Latinoamérica, el búfalo de agua ha mostrado ser una excelente opción como animal de tiro (Mingala et al., 2017), gracias a la fuerza y a la velocidad con que ejerce su trabajo, que lo ha posicionado como uno de los preferidos en estas labores (figura 1).

FIGURA 1. Eficiencia del caballo, toro castrado, toro, mula y burro como animales de trabajo. A) Muestra la velocidad media ejercida durante el trabajo. El caballo y la mula denotan una velocidad media de 1 m/s, seguido del búfalo, con una mínima diferencia de velocidad de 0.1 m/s, mientras que el toro castrado registra una velocidad de 0.85 m/s, de esta forma tanto el toro y el burro muestran la velocidad más baja durante el trabajo con una velocidad media de 0.7 m/s. B) Refleja la fuerza empleada para el trabajo de carga. Nótese la eficiencia del caballo, al expresar 1 hp (caballos de fuerza) mientras que el búfalo y el toro castrado registran 0.75 hp; en contraste el toro y el burro manifiestan una fuerza de 0.45 y 0.35 hp respectivamente.

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El búfalo de agua muestra mayor docilidad, permitiéndole al agricultor entrenarlo para actividades relacionadas con el uso de arado, rastrillo, trineo y carreta. A pesar de moverse más lento que los caballos y mulas, demuestran ser eficientes, especialmente en terrenos inundables, es decir, en suelos arcillosos que son pesados (Chantalakhana y Bunyavejchewin, 1994), esto quizá resida en la fuerza de los cascos y en cierta resistencia de éstos a enfermedades (Assis et al., 2017). Se aúna a lo anterior, la vida productiva del búfalo como animal de trabajo, ya que muestra una vida productiva eficiente que puede llegar hasta los 15-20 años con un peso de 380 kg antes del sacrificio (Mingala et al., 2017).

En la India, el búfalo de agua proporciona cerca de 30% de energía en la agricultura, además de ser el animal más eficiente en este aspecto en comparación a los bovinos tradicionales del género Bos (Escarcha et al., 2018; Warriach et al., 2015).

En Asia ha contribuido en plantíos de arroz, con razas predominantes como la Manda y Palakhemund (Nanda y Nakao, 2003). Otras razas como la vietnamita, Carabao (Figura 2), búfalo Chino (Binhu), búfalo Egipcio, Kundi (Pakistán) y Nili-Ravi también poseen características favorables para ejecutar tareas de tiro (Mingala et al., 2017).

Actualmente en Filipinas el búfalo de agua es utilizado en la agricultura como animal de tiro por pequeños productores en su mayoría, ya que las características de esta especie lo hacen apto para el trabajo de campo, además al concluir su ciclo de vida se aprovecha su carne como alimento (Escarcha et al., 2018).

En Vietnam los principales cultivos son arroz, caña de azúcar, maíz, cacahuate y soya, es por ello que el búfalo de agua tiene un papel central en la agricultura, figurando como la fuente principal de energía. Es utilizado como medio de transporte, en la preparación de la tierra y proporciona abono orgánico fresco para los cultivos. Es económico en cuanto a su alimentación pues regularmente consume pastos y hierbas (algunas perjudiciales para los cultivos) nativas cercanas a las parcelas o bosques (Borguese y Mazzi, 2005). En Latinoamérica, el búfalo de agua es de gran importancia para la agroindustria de la palma.

A diferencia de Filipinas y Vietnam el búfalo de agua en países como Indonesia, Tailandia y Myanmar ha sido sustituido paulatinamente por equipos de tracción automatizados en la agricultura para aprovechar al búfalo solo para la producción de leche, carne, así como productos derivados. Otra de las razones por la cual en estos países el búfalo va perdiendo relevancia como fuerza de trabajo es por las sequías, que parecen acentuarse por efectos del cambio climático (Deb et al., 2016; Ermetin, 2017).

FIGURA 2. Búfala raza Carabao. A diferencia de la gran mayoría de las razas, los búfalos Carabao son denominados búfalos de pantano. Es una raza destinada al trabajo y a la producción de carne (Bertoni et al., 2019). Los animales de esta raza radican principalmente en países de oriente y en algunos países de América (Patiño et al., 2016). Dicha raza se caracteriza por su coloración gris pardo con coloraciones blancas, cuerpo compacto con vientre ancho y extremidades cortas. Los machos adultos pesan alrededor de 650 kg y las hembras cerca de 500 kg (Almaguer, 2007).

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ESTADO DE SALUD DEL BÚFALO DE AGUA EN MERCADOS GANADEROS

Al concluir su ciclo como animal de trabajo, éstos pueden trasladarse a mercados ganaderos para su venta como animal para el consumo o para continuar en labores de trabajo en otras unidades productivas. Los animales transportados suelen ser susceptibles a contraer todo tipo de enfermedades, debido a que no cuentan con las condiciones sanitarias indispensables para evitar la trasmisión de agentes patógenos además de experimentar un bajo nivel de bienestar (Gregory, 2008). La disminución de este nivel de bienestar se debe a que los animales sufren graves lesiones, están fatigados, deshidratados y padecen estrés calórico por los largos periodos de exposición a la luz solar, dado que regularmente se carece de sombra durante el transporte (Minka y Ayo, 2007).

Una prueba de ello ha sido aportada por el estudio realizado por Alam et al. (2010a), en el cual evaluaron lesiones cutáneas de 560 animales de ganado vacuno género Bos (368) y 192 búfalos de agua, durante el transporte desde India a mercados ganaderos de Bangladesh. Cuando los búfalos arribaron al mercado de destino, 99% presentaron lesiones visibles en casi todo el cuerpo mientras que en los bovinos fue el 84%. Las lesiones estuvieron asociadas al transporte y erróneo manejo del personal a cargo durante el embarque y desembarque. Las lesiones con mayor frecuencia en búfalo correspondieron a abrasiones; sin embargo, independientemente del tipo de lesión, las regiones más afectadas en el búfalo fueron glúteos, cadera y espalda (Figura 5).

En el caso del búfalo de agua, en Asia se ha reconocido que la presencia de lesiones es muy alta, ya que los animales son transportados por largas distancias (alrededor de 1,800 km) para llegar a los mercados o tianguis ganaderos y de ahí ser distribuidos a otros mercados o a centros de sacrificio. Durante este periodo es común que los animales se lesionen ya que en raras ocasiones se cuenta con un vehículo acondicionado y en los movimientos se producen daños como laceraciones, abrasiones y heridas profundas, a causa del roce con las vallas o muros del camión. Otra circunstancia común es que los animales son amarrados de los miembros, morro y cuello, lo cual les produce dolor e incomodidad para expandir la cavidad torácica, lo que deriva en problemas respiratorios durante el viaje (Alam et al., 2010b; Gregory, 2008).

FIGURA 3. Uso del búfalo de agua en la agroindustria de palma en Guatemala.

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Cabe mencionar que una de las técnicas comúnmente empleadas en el manejo de los animales de trabajo es la perforación de la nariz, las que según las condiciones y comportamiento del ganado pueden generar desgarros o lesiones por frotamiento en las fosas nasales, de acuerdo a lo reportado por Alam et al. (2010c). En dicho estudio, el objetivo fue evaluar la frecuencia de lesiones en nariz y cola durante la manipulación y el trasporte en 560 bovinos y búfalos de agua. Los resultados demostraron que el 47% de los animales padecía ulceraciones y laceraciones a causa de la cuerda o aro metálico en la nariz. Además, las lesiones en cola se presentaron en un 51% en los bovinos en contraste con el 15% en el búfalo. Más allá de la diferencia encontrada entre especies, se documenta la vulnerabilidad de los animales durante los traslados.

Adicionalmente el mismo estudio contempló el análisis de biomarcadores sanguíneos (total de proteínas plasmáticas, sodio sérico, glucosa plasmática ácidos grasos no esterificados séricos y creatina quinasa sérica), al arribo de 155 bovinos y búfalos de agua. Entre los resultados destacó que los búfalos de agua presentaron niveles elevados de glucosa plasmática en comparación con los bovinos, pero en ambas especies los indicadores fueron superiores a los normales, con lo que quedó de manifiesto cierto nivel de estrés, el cual puede ser propiciado por factores como la densidad de población de los vehículos, los cuales no son adecuados por el daño que sufren los animales, la deshidratación y los periodos de ayuno prolongados a consecuencia del largo camino de un país a otro (Alam et al., 2010c).

FIGURA 4. Búfalo de agua híbrido utilizado en labores agrícolas en cultivos inundados en el continente Asiático.

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En tanto, las lesiones e indicadores fisiológicos denotaron la severidad del problema ante la manipulación de animales de tiro, trabajo o desecho durante el trasporte, sugiriendo la necesidad de generar alternativas para disminuir este impacto negativo sobre los animales.

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FIGURA 5. Lesiones en cabeza, cuello, miembros, tórax, abdomen, cadera, glúteos, genitales, espalda y región caudal en el búfalo de agua. Se evidencia que la mayoría de las lesiones corresponde a abrasiones, cuya proporción es mayor en los glúteos, presentes en 61% de los individuos, seguida de la cadera con el 48.4% y dorso con el 47.3%. Así mismo las laceraciones corresponden al segundo tipo de herida, mostradas con mayor frecuencia en los glúteos y la espalda del búfalo con el 17.7 y 16%, respectivamente. El estudio de Alam et al. (2010), muestra que las cicatrices se hallan principalmente en la región torácica seguida de los miembros torácicos con el 10.9 y 8.8% de los casos.

CONCLUSIONES

En ese marco, con el presente documento de revisión se pretende llamar la atención sobre la necesidad de relanzar las investigaciones sobre estos animales con el fin de aumentar su eficiencia en apoyo a las necesidades humanas y, al mismo tiempo, identificar prácticas de manejo que incrementen el nivel de bienestar del animal de trabajo, en beneficio de la población rural y de este tipo de animales. En especial, un correcto manejo y equipamiento del animal, resultan fundamentales para la reducción de lesiones.

Por otro lado, es preciso mencionar la labor destacada del búfalo como una especie eficiente en el trabajo agrícola, gracias a sus atributos únicos como fuerza y la dureza de sus cascos, que le da ventajas en terrenos húmedos y arcillosos, en los cuales la maquinaria suele funcionar limitadamente. Sin embargo, al término de su ciclo como animal de trabajo, équidos, bovinos de los géneros Bos o Bubalus, son sometidos a condiciones poco favorables aumentando el riesgo de enfermedades y lesiones durante su traslado a mercados ganaderos, por lo cual se debe reflexionar y actuar tanto sobre la calidad de vida como en la calidad de muerte.

Sin duda, el estudio de los animales de trabajo en las labores agrícolas desde el punto de vista de su calidad de vida, interacción humano-animal positiva y bienestar en su última etapa de su vida debe seguir siendo estudiado, lo cual puede tomar mayor pertinencia desde un enfoque agroecológico. También debe ser un tema de interés público, por lo que las instituciones sanitarias y de fomento deberían regular el aprovechamiento y bienestar animal. En síntesis, a los animales de trabajo no es suficiente mantenerlos sanos y bien alimentados, la empatía hacia ellos y la percepción del dolor por parte del agricultor y la población rural, resultarán fundamentales para incrementar su productividad y mantener una complicidad que los beneficie mutuamente.

Para acceder a las referencias contacte a los autores o consulte:
https://bmeditores.mx/entorno-pecuario/descargas/el-bufalo-de-agua-en-las-americas-2a-edicion/

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Artículo publicado en Entorno Ganadero Abril- Mayo 2021