Francisco Alejandro Alonso Pesado
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Elizabeth Rodríguez de Jesús.

Introducción.

El trabajo reflexiona sobre la actividad productora de carne de pollo en los Estados Unidos de América EUA), en razón a que: i) es el país con mayor producción mundial de carne de pollo; ii) una parte muy importante de las importaciones de carne de pollo que realiza México lo hace desde Estados Unidos; iii) la actividad avícola de los EUA es quizá el mejor ejemplo en el mundo de una producción industrializada; y iv) su operación está abundantemente documentada(1).

La actividad avícola estadounidense se caracteriza por una tendencia de aumento en la concentración en la etapa de transformación o procesamiento de las aves, la cual es más notoria (la concentración) cuando se mide a nivel de las áreas de influencia de las plantas de procesamiento. Bajo este escenario, los avicultores del vecino país del norte se ubican en zonas relativamente cercanas a las plantas procesadoras, que son controladas por empresas integradas(1).

La cadena de valor funciona mediante la coordinación de los diferentes eslabones económicos de esta cadena(1).

La relación entre las granjas avícolas y las empresas integradas es uno de los aspectos relevantes de la industria productora de carne de pollo en los Estados Unidos. La relación está regulada a través de contratos que indican puntualmente los servicios que son proporcionados por las unidades de producción avícolas (granjas)(1).

Los avicultores llevan a cabo inversiones financiadas por la banca comercial de Estados Unidos para así cumplir con los términos acordados en los contratos(1).

Los contratos permiten: a) especificar la distribución de riesgos; b) compartir las innovaciones e invenciones tecnológicas y los conocimientos de punta; c) obtener carne de pollo de calidad uniforme; y d) garantizar el acceso al crédito del sistema bancario comercial estadounidense.

Sin embargo desde hace varios años los avicultores estadounidenses se quejan de recibir ingresos bajos y de la existencia de competencia entre ellos (torneos)(1).

Los torneos permiten a las empresas integradas establecer un sistema de compensaciones basado en productividad y rendimiento, y así resuelven el estar observando el esfuerzo productivo de los granjeros de carne de pollo estadounidense(1).
Hay diversos estudios en cuanto al análisis de la relación entre avicultores y empresas integradas. Varios especialistas coinciden en indicar la existencia de problemas de compromiso, debido a: I) la especificidad de las inversiones que realizan los avicultores; II) la fuerte concentración que existe a nivel de zonas de influencia de las plantas procesadoras, que impide a los avicultores productores de carne de pollo tener diferentes alternativas entre varios integradores; y III) la carencia de una garantía de renovación de los contratos(1).

Lo anterior implica riesgos de renegociación de los contratos, que en condiciones de una información completa daría lugar a cierto nivel de subinversión de parte de los avicultores. Sin embargo, algunos otros estudiosos del tema, señalan cierta incapacidad visionaria para tener un panorama de cambios hacia el futuro de las condiciones del mercado de la carne de pollo(1).

Ante este marco se describirá en el trabajo el sector de la carne de pollo en los Estados Unidos de América.

Material.

Para elaborar el trabajo el sector de la carne de pollo en los Estados Unidos de América, se acudió a fuentes de información secundaria y se analizó la información obtenida de ellas.

Desarrollo del tema.

Características generales del mercado.

El mercado de carne de pollo estadounidense problema sea el caso más ampliamente analizado, asimismo se trata del mercado más desarrollado en términos de consumo de producto con mayor valor agregado a través del canal moderno(1).

El consumo por persona en 2018 en Estados Unidos fue de 49.3 kilogramos, ocupando el segundo lugar a nivel mundial solamente superado por Israel cuyo consumo per cápita fue, en ese mismo año, de 58.2 kilogramos. Al mismo tiempo en 2018 se colocó a nivel mundial como el país de mayor producción, con un volumen de 19’350,000 toneladas, superando ampliamente a Brasil, el cual presentó en ese 2018 una producción de 13’550,000 toneladas de carne de pollo. Además, Estados Unidos exportó en 2018, un volumen de 3’158,000 toneladas, ocupando el segundo lugar a nivel mundial, solamente superado por Brasil cuya exportación fue, en 2018, de 3’685,000 toneladas(1,2).

blankEn Estados Unidos la industria de la carne de pollo se ha concentrado. Es así que en 1991 las cuatro empresas más grandes de Estados Unidos representaron el 41 por ciento del mercado; ya en 2009 significaron el 53 por ciento del mercado de pollo estadounidense. Esta concentración probablemente sea aún mayor en áreas locales, ya que los mercados de servicios que ofrecen a los avicultores se colocan en zonas aledañas a las granjas, en donde se instalan las plantas de procesamiento y de alimentos balanceados(1,3).

Las plantas de procesamiento, las granjas avícolas y las fábricas de alimento balanceados presentan economías de escala, es decir, que sus costos variables medios a largo plazo van disminuyendo. Los costos de transportación del alimento, de los pollitos y de las aves que han finalizado su ciclo productivo han incentivado a que las granjas de pollo de engorda se ubiquen en lugares cercanos a las plantas de procesamiento y en las fábricas de alimentos balanceados.

Sin embargo, hay limitaciones a la concentración en áreas geográficas por riesgos de contaminación y bioseguridad(1).

Como una diferencia notable entre el mercado de ganado vacuno y porcino, y el mercado de carne de pollo, es el referente a que los primeros (mercado de carne vacuno y porcino) se comercializan como animales vivos, en el caso de pollo de engorda las compras-ventas de pollo vivo son prácticamente nulas, pues la producción de pollos de engorda ocurre bajo contrato entre los avicultores y las plantas procesadoras(1).

La actividad avícola productora de carne de pollo tiene una mayor capacidad para ajustarse a los cambios en la demanda. Lo que ha permitido una amplia expansión de la industria avícola estadounidense(1).

En Estados Unidos, entre mediados de los años setenta y mediados de los años 90 del siglo XX, el consumo por persona se duplicó, manteniendo el precio del satisfactor constante. Es oportuno indicar que se ha incrementado el consumo de carne de pollo en los menús de los restaurantes de comida rápida en Estados Unidos(1).

Integración vertical y relaciones contractuales

La cadena de valor de la actividad avícola estadounidense funciona bajo la base de la integración vertical de los eslabones de producción, con la particularidad de que la actividad de engorda (un eslabón) es llevado a cabo por unidades de producción pertenecientes a avicultores o engordadores (a terceros), bajo un sistema de regulación contractual con las integradoras, que son las empresas que concentran la mayor parte de las actividades económicas que conforman el resto de la cadena productiva(1).

Los avicultores proporcionan mano de obra, capital y servicios de administración. Las empresas integradoras ofertan las parvadas de pollitos a los avicultores. Estos avicultores reciben como ingreso un precio base y un estímulo ya sea positivo o negativo. Este incentivo varía de acuerdo al desempeño del avicultor comparado con otros productores. Los integradores suministran las parvadas simultáneamente a los avicultores. Aquellos avicultores estadounidenses que entregan a las empresas integradoras la mayor cantidad de la mercancía, es decir, a los más productivos en términos de los insumos recibidos (alimento y pollitos), reciben los pagos de estímulos (incentivos) más altos(1).

La fundamental razón del uso de contratos o convenios con avicultores independientes está en función de: i) la distribución de riesgo; ii) la adopción y transmisión de tecnología de punta y la oportunidad de diseminar la innovación, iii) elaborar alimentos de calidad uniforme para demandantes cada vez más y mejor informados; y iv) acceso a capital(1).

La integración vertical llevada a cabo por las empresas integradoras estadounidenses incluye desde el eslabón de la reproducción de madres progenitoras, el procesamiento y la distribución y comercialización de la carne de pollo. El eslabón de crianza y engorda de los pollitos no es parte formal de esa integración en vertical, aunque de hecho es muy improbable que un avicultor proporcione sus servicios a otras empresas integradoras.

Muy a menudo los avicultores del vecino coloso del norte se quejan de recibir pagos relativamente bajos comparados con las sustanciales ganancias obtenidas por los capitalistas integrados. Esto ha conducido a hacer un esfuerzo para regular los contratos de la producción de carne de pollo en varios estados de Estados Unidos y a nivel de legislación Federal(1).

Diseño de los contratos

Los contratos de la actividad avícola de los Estados Unidos son acuerdos entre avicultores e integradoras, donde los avicultores se obligan a manejar a las aves de la empresa hasta el momento en que la parvada llegue al peso de mercado, todo esto a cambio de un pago. Los convenios presentan dos componentes principales: a) la asignación de responsabilidades en el ofrecimiento de insumos; y b) el método para determinar la compensación del granjero(1).

Las empresas integradoras aportan los animales, el alimento, medicamento y vacunas y el personal de campo, así como capacitación. Los dueños de las granjas aportan las superficies, las instalaciones (construidas y equipadas de acuerdo a especificaciones técnicas determinadas por las empresas integradoras) servicios, gastos de operación (costos de limpieza y eliminación de desechos incluyendo a las aves muertas) y mano de obra(1).

La tendencia en la construcción de casetas con ambiente controlado y equipo automatizado para proveer de alimento y agua a las parvadas, así como tener un control de las condiciones de temperatura. Los costos de combustible puede ser responsabilidad de cualquiera de las partes (avicultores o integradoras) o estos costos pueden ser compartidos(1).

Un aspecto a recalcar es que la integradora regula la frecuencia de rotación de las parvadas(1).

El sistema de compensación presenta diferentes mecanismos. El modelo mayormente utilizado es el de torneo, con pago en dos partes. Un pago fijo por libra producida, y la otra parte un bono que el avicultor adquiere si su manejo es mejor que el promedio de un grupo o una penalización si su productividad está por debajo del promedio del grupo. La estructura productiva de grandes empresas integradoras, crean un ambiente de control en la volatilidad de los precios, lo que favorece el uso de los torneos(1).

La decisión de los productores de optar entre contratos o la integración vertical depende de la necesidad de adaptarse a un futuro con fuerte incertidumbre. Aunque es posible que lo incierto incentivaría a optar por integración vertical, sin embargo los términos de los contratos han sido un factor importante para que el esquema contractual sea el predominante.

Hay dos razones que explican que el esquema contractual sea el predominante: I) el esquema de compensación de los torneos conlleva a la adaptación tecnológica sin necesidad de renegociaciones contractuales y traslada los riesgos inherentes de la producción a la integradora; II) las exigencias de los avicultores estadounidenses, para que inviertan en casetas, asegura la presencia de éstos y su desempeño productivo, además estimula las relaciones de largo plazo y posibilita el funcionamiento de un esquema de selección de avicultores de mayores capacidades y habilidades productivas(1).

Mediante la contratación, las empresas integradoras pueden ofrecer seguros de riesgos, que cubren situaciones de incertidumbre comunes en el proceso productivo, como por ejemplo: condiciones climatológicas desfavorables, mezclas de alimentos todavía sin probar y la introducción de nuevos stocks genéticos(1).

Sin embargo, las empresas integradoras estadounidenses no proporcionan un aseguramiento total a los avicultores ya que el sistema o esquema de pagos no puede ser independiente de los resultados productivos(1).

La obligación que tienen los avicultores de Estados Unidos de llevar a cabo inversiones específicas (casetas de ambiente controlado y equipo automatizado) minimiza los problemas de competencia desiguales, no así los torneos que proporcionan evaluaciones referentes al desempeño productivo de los avicultores. Es así como se resuelve el problema del no seguimiento de las integradoras a la productividad de los avicultores(1).

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Problemas de compromiso contractuales

A pesar de los beneficios que proporcionan los contratos de producción de carne de pollo, pueden dar lugar al riesgo de problemas de compromiso. Algunos autores consideran, que el problema de compromiso ocurre como resultado de la fuerte concentración de capital de las empresas integradoras en un área local, lo cual podría afectar las decisiones de inversión y los ingresos de los avicultores(1,4).

Dado que los contratos no pueden establecer todas las contingencias hacia el futuro, existen incentivos para llevar a cabo una renegociación en términos de parte del agente económico que no llevó a cabo la inversión en los activos específicos, es decir, de las empresas integradoras. Aquel que realizó la inversión en activos (en este caso el avicultor) no tiene alternativa alguna sino aceptar las nuevas condiciones impuestas por las integradoras. El resultado es que el avicultor (que es un proveedor para las plantas procesadoras) se resistirá a efectuar inversiones ante un escenario que no le favorece(1).

Hay dos aspectos que afectan el valor de rescate – recuperación del activo fijo que llevan a cabo los avicultores: 1) la especificidad de las inversiones (casetas y equipo), lo cual significa que el avicultor lleva a cabo inversiones de acuerdo a las solicitudes establecidas por las integradoras; 2) la especificidad de la ubicación, lo que quiere decir que a las empresas integradoras les da la capacidad de comprar a los avicultores la cantidad que ellas requieran en determinado momento, y así establecer (estas integradoras) el precio de compra a los avicultores, es decir, se configura un mercado imperfecto monopsónico (las integradoras pueden fijar el precio de compra de las parvadas finalizadas por los avicultores), además el hecho de que los pollos de engorda finalizados no pueden ser movilizados en recorridos muy largos por considerables mermas. Este panorama les permite a las integradoras una mayor concentración del mercado, facilitando el control de precios de compras del producto. Los dos aspectos antes descritos conllevan a que los activos de los avicultores presentan un valor de rescate prácticamente nulo fuera de la actividad avícola, pero también este valor de rescate es muy bajo fuera del contrato con el integrador(1,5).

Varios autores (Vukina y Leegomonchai) presentaron dos hipótesis: i) que la magnitud de la inversión del avicultor está favorablemente relacionada con el número de integradoras que solicitan la actividad productiva de los avicultores en un área definida; ii) que el valor de la inversión del avicultor está en relación negativa con el grado de especificidad de la inversión, donde además se agrava por el poder de la integradora de fijar precios al producto final elaborado por el avicultor(1,4).

Los resultados obtenidos indicaron que existe evidencia de una relación directa entre menor número de empresas integradoras (o procesadoras) en un área determinada, un menor monto de inversión de los avicultores, medida la inversión por el número de casetas bajo contrato. Asimismo, se llegó a la conclusión de que los avicultores tienden a invertir menos en activos fijos con una alta especificidad y un número pequeño de integradoras(1,4).

Lewis- Salomón (2000) mostró que los avicultores estadounidenses podrían incurrir en una situación de incumplimiento de los contratos. La autora señala que existe capacidad ociosa en las granjas de los avicultores, es decir no todos estos avicultores están en una posición de contratarse. Bajo este escenario, las integradoras tienen la enorme capacidad de forzar a los avicultores que lleven a cabo inversiones en activos altamente específicos. La autora determinó que las integradoras tienen la ventaja de forzar a los avicultores para que éstos realicen inversiones específicas a partir de la evidencia de la frecuencia con que las integradoras requerían a los avicultores, a llevar a cabo actualizaciones y modificaciones a sus equipos y a sus casetas(1,6).

El riesgo de que se termine la relación contractual, así como la capacidad ociosa, empuja al avicultor a realizar inversiones pero además a recibir menores pagos particularmente en mercados imperfectos monopsónicos (un mercado monopsónico es aquel donde el comprador, en este caso las integradoras, fijan los precios de compra de la carne de pollo producida por los avicultores)(1).

McDonald y Key en 2012, indicaron que la alta concentración del capital de las procesadoras o integradora en los mercados en áreas específicas, además de los riesgos derivados de la necesidad de llevar a cabo inversiones cuantiosas en activos específicos por parte de los avicultores, así como los limitados compromisos de compra por parte de las integradoras, hacen que las integradoras tengan un fuerte control en el mercado de la carne de pollo.

Los autores establecen el impacto de la concentración de las integradoras en áreas específicas, sobre los ingresos de los avicultores estadounidenses. La hipótesis sustenta que en la medida en que exista una menor competencia entre integradoras y pago a los avicultores es menor(1).

Son varias conclusiones a las que llegaron los estudiosos del tema antes mencionados, entre ellas son: a) los avicultores estadounidenses con instalaciones y equipo con tecnologías de punta obtienen ingresos por libra de carne de pollo más altos; b) los avicultores con contratos a largo plazo, captan ingresos más altos por libra de carne; c) los avicultores que no incluyeron antibióticos en el alimento y que siguieron planes de acuerdo con el Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (HACCP, es un proceso sistemático preventivo para garantizar la inocuidad alimentaria) tuvieron también ingresos por libra más altos; d) el grado de concentración de las integradoras a nivel local, impacta en el ingreso de los avicultores de Estados Unidos, ya que cuando existe a nivel local una sola integradora, los avicultores perciben 7 por ciento menos de ingresos por libra de carne de pollo y cuando se tiene la presencia a nivel local de solamente dos o tres integradoras o procesadoras el ingreso promedio por libra de carne de pollo es 4 por ciento menor con respecto a mercados más competitivos(1,7).

Acceso al capital

La actividad avícola de los Estados Unidos se viene desarrollando con un muy significativo éxito en razón al acceso de una considerable expansión del capital. Las relaciones contractuales entre avicultores productores de carne de pollo y procesadoras del producto (no obstante, los problemas reales y potenciales de incumplimientos de compromisos) han permitido una ampliación del capital con costos compartidos. La inversión en activos fijos llevada a cabo por los avicultores estadounidenses es la cuota para acceder a una relación a largo plazo con las integradoras, pero esta relación también opera como un mecanismo de selección de avicultores, de acuerdo con su capacidad económica y productividad(1).

Sin embargo, se indica que existen problemas en la evaluación de la rentabilidad potencial de los proyectos productivos de los avicultores y de su solvencia para pagar los créditos. Se ha señalado en el sentido de que en el otorgamiento de créditos a los avicultores no hay una adecuada aplicación de los instrumentos financieros para evaluar el desempeño económico de las unidades de producción de carne de ave, lo que ha conducido al fracaso de muchos proyectos productivos(1,8).

Conclusiones.

En la actividad productiva de carne de pollo en los Estados Unidos es un tema muy importante para su estudio, ya que: I) se trata del país con un volumen de producción que representa el 18 por ciento de la producción mundial y el 26 por ciento de las exportaciones de todo el orbe; II) es una actividad altamente tecnificada; III) presenta un canal de comercialización moderno; IV) una parte muy importante de las importaciones de carne de pollo que realiza México proviene de Estados Unidos; V) el mercado de Estados Unidos presenta una tendencia de consumo, orientado a favor de mercancías con alto valor agregado. Además se trata de una actividad extensamente estudiada, en particular, entre las relaciones de avicultores con integradoras(1).

El sistema avícola estadounidense productor de carne de pollo se caracteriza por una muy alta concentración de capital, la cual se agudiza cuando se mide a nivel de zonas localizadas. Bajo este escenario, los avicultores del vecino país del norte se ubican en zonas cercanas a las plantas de procesamiento que son controladas por las empresas integradoras(1).

La reducción de costos de traslado es un objetivo que buscan los avicultores e integradoras y así manejar economías de escala en la producción de carne de pollo, alimentación y procesamiento(1).

La cadena de valor funciona en base a la coordinación de varias etapas o eslabones de la cadena. La relación entre avicultores e integradora es un aspecto relevante en la actividad avícola productora de carne de pollo en Estados Unidos. Las relaciones son reguladas a través de contratos, mismos que especifican la actividad económica de los avicultores ubicados en la nación norteamericana. Los avicultores llevan a cabo inversiones financiadas por la banca comercial para cumplir con las especificidades contenidas en los contratos y solicitadas por las integradoras(1).

Los contratos permiten: i) determinar la distribución de riesgos; ii) propagar y transmitir el progreso tecnológico y conocimientos; iii) obtener una mercancía de calidad uniforme; iv) garantizar en los avicultores acceso al crédito(1).
Sin embargo, desde hace varios años los avicultores estadounidense se han inconformado ya que perciben retribuciones relativamente bajas, además la existencia de torneos, en los que las empresas capitalistas (integradoras) hacen competir a los avicultores con otras unidades de producción de carne de pollo y así establecer un mecanismo de compensaciones, cimentado en rendimientos productivos y además se resuelve para las integradoras el problema de estar observando el esfuerzo productivo de los avicultores(1).

Se han realizado diversos estudios donde el tema central es el análisis de la relación entre avicultores y empresas integradas. Varios especialistas sostienen la existencia de compromisos incumplidos en la zona a) la especificidad de las inversiones llevadas a cabo por los avicultores de Estados Unidos; b) la fuerte concentración de capital y del número de integradoras a nivel local, que impide a los avicultores tener la opción de seleccionar integradores que les den mayores capacidades de negociación; y c) la probable carencia de una seguridad de renovación de contratos entre avicultores y empresas capitalistas integradas verticalmente(1).

Algunos estudios señalan cierta incapacidad de los avicultores estadounidenses para vislumbrar cambios futuros en el sistema de producción de carne(1).

Literatura citada.

1. OCDE (2018). Examen de mercado en México. Estudio de caso del mercado de la carne de pollo.

2. Unión Nacional de Avicultores (UNA). Compendio de Indicadores Económicos del Sector Avícola. Número 25. México. Ciudad de México. Abril de 2019.

3. OCDE-FAO (2016). Agricultural Outlook 2016-2025, http://stats.oecd.org/Index.aspx?datasetcode=HIGHAGLINK2016.

4. Vukina, T, y P. Leegomonchai (2006), “Oligopsony Power, Asset specificity, and Hold-Up: Evidence from the broiler Industry”, America Journal of Agricultural Economics 88, http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/dowload?doi=10.1.1.532.643&rep=rep1&type=pdf.

5. Klein, B.V. Crewford y A Alchian (1978), “Vertical Integration, Rents, and the Competitive Contracting Proccess”, Journal of law and Economist 21, http://businnes.illinois.edu/joseohm/BA549_Fall%202014/Session%202/2_Klein_Crawford_Alchian%20(1978)pdf.

6. Lewin –Solomons, S.B. 2000. “Asset Specificity and Hold-Up in Franchising and Goverment Regulation. “Working Paper, Uiversity of Cambridge and Iowa State University.

7. MacDonald, J y N, Key (2012), “Marker Power in Poultry Production Contracting? Evidence from a farm Survey”, Journal of Agricultural and Applied Economics 44(4) pags 485-498; http://ageconsearch.umn.edu/bitstream/137136/2/jaae562.pdf

8. Jenner, M (2002), Understanding the Lender’s Share of Grower Contract Pay,
https://www.justice.gov/site/default/files/atr/legacy/2010/12/AGW-00067-fpdf.

Francisco Alejandro Alonso Pesado.
Departamento de Economía, Administración y Desarrollo Rural.
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
Universidad Nacional Autónoma de México.
[email protected]

Elizabeth Rodríguez de Jesús.
Departamento de Economía,
Administración y Desarrollo Rural.
FMVZ-UNAM

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno Agosto- Septiembre 2020