MTRO. Francisco Alejandro Alonso Pesado
MTRA. Elizabeth Rodríguez De Jesús
:: RESUMEN ::
La carne de cerdo es una mercancía que ofrece una variedad de nutrientes de alta calidad, además es deliciosa. En México, el consumo nacional de carne de cerdo aumentó a una Tasa Media de Crecimiento Anual en el periodo 2014-2023 en 4.5 por ciento, tasa superior a la del volumen de producción la cual fue de 3.6 por ciento, lo que determinó un aumento importante de las importaciones de la mercancía. La Tasa Media de Crecimiento Anual de las importaciones de carne de cerdo en el país, en el periodo 2017-2023, fue de 8.05 por ciento, tasa que indica un enérgico crecimiento de las importaciones, lo que se ha traducido en una sustancial salida de dólares y una balanza comercial porcina cada vez más deficitaria.
La creciente importación de carne de cerdo llevada a cabo por el país refleja cierta debilidad de la industria porcina mexicana para cubrir la demanda interna de los consumidores mexicanos. La porcicultura mexicana enfrenta el reto de revertir la tendencia de las crecientes importaciones de la mercancía mediante niveles de producción a tasas de crecimiento mayores a las presentadas históricamente.
:: INTRODUCCIÓN ::
Los habitantes de los países juegan un papel de gran importancia en sus economías principalmente por el consumo que llevan a cabo. Para que funcione el ciclo mercantil, la sociedad necesita no sólo producir mercancías, sino además que se vendan. Un consumo débil de la sociedad estanca la dinámica de producción de los países y sobrevienen crisis económicas (Pineda, 2025). El consumo genera riqueza para las empresas. La demanda y consumo de bienes pecuarios como la carne de cerdo, impulsa la riqueza en las comunidades de producción porcina (Pineda, 2025). Desde que se establecieron los programas sociales con entrega de dinero en efectivo la demanda de bienes de primera necesidad ha mejorado, impulsando el mercado doméstico.
Los porcinos se encuentran en la actualidad entre los animales más eficientemente productores de carne, sus características particulares, como la significativa prolificidad y precocidad, corto ciclo productivo y una gran capacidad transformadora de nutrientes de alto valor nutritivo, los hacen especialmente atractivos como fuente de alimentación (Producción-animal.com.ar, 2006). El valor nutritivo de la carne de cerdo la señala como uno de los alimentos más completos para satisfacer las necesidades del hombre, y su consumo podría contribuir a mejorar la calidad de vida de la población humana bajo la perspectiva de los rendimientos físicos e intelectuales (Producción-animal.com.ar, 2006). La carne fresca de carne de cerdo ha mejorado sustancialmente su calidad en los últimos años. La carne de porcino es un satisfactor que aporta variedad de nutrientes, además de su sabor agradable, contiene grasa monoinsaturada, similar al aceite de oliva (Lugo, 2020).
La carne de cerdo posee propiedades nutritivas benéficas como proteínas, minerales, vitaminas del grupo B y aminoácidos esenciales necesarios para una buena nutrición (Lugo, 2020). La carne de cerdo contiene ácidos grasos monoinsaturados, similares a los que se encuentran en el aceite de girasol, en los pescados, en las nueces y en las semillas (Lugo, 2020). El producto (carne de cerdo) es una buena fuente de proteína de calidad, por su digestibilidad y contenido en aminoácidos esenciales, con una alta proporción de hierro y zinc, entre otros minerales, así como vitaminas del grupo B, especialmente B1 (tiamina) y B12 (Lugo, 2020). La carne de cerdo es una mercancía recomendable, en particular cortes como solomillo, lomo y pierna, por su bajo contenido graso y aporte de lípidos oleico, palmítico y linoleico, los principales ácidos que contiene (Lugo, 2020).
En la carne de cerdo se encuentran compuestos bioactivos, como el glutatión, la coenzima Q10, la creatinina, la carnitina, la taurina y la glutamina. Estos compuestos bioactivos son una fuente importante de antioxidantes y contribuyen al tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Además, éstas ayudan a aumentar las reservas energéticas para realizar actividad física y tener mayor rendimiento muscular y reducir la fatiga y, a su vez, refuerza el sistema inmunitario (SADER, 2025). En México, el consumo nacional de carne de cerdo continúa creciendo. El aumento interno en el consumo de carne de cerdo viene presentando una Tasa Media de Crecimiento Anual por encima de la Tasa Media de Crecimiento Anual de la producción nacional de carne de cerdo, lo que determinó que las importaciones de carne de cerdo se incrementaran, y así, satisfacer la demanda interna de carne de cerdo en el país.
De acuerdo con proyecciones realizadas por los especialistas este comportamiento continuará, por lo que, las importaciones de carne de cerdo podrían crecer aún más. El consumo de carne de cerdo depende de las siguientes variables: a) Precios del producto; b) precios de bienes sustitutos como los de la carne de pollo o de res; c) ingresos de los consumidores; d) disponibilidad del producto; e) versatilidad culinaria; f) calidad del satisfactor; g) distribución del producto en el país; y h) costumbres de los consumidores. Ante este panorama se elaboró el artículo “Consumo e importaciones de carne de cerdo en México”, con el propósito de establecer la dinámica de consumo del mercado doméstico de carne de cerdo en México, y el reto que se presenta al interior de la producción del satisfactor.
TMCA= (VF/VI)^(1⁄n) -1 x 100
Siendo:
TMCA = Tasa Media de Crecimiento Anual.
VF = Valor Final.
VI = Valor Inicial.
n = Periodo de estudio (años).
1 = Constante.
100 = Resultado expresado en porcentaje.
Consumo Nacional Aparente = Inv.I.+P.N.+M.-(Inv.
f.+X.).
Donde:
Inv. I. = Inventario Inicial.
P.N. = Producción Nacional.
M. = Importaciones.
Inv.f. = Inventario final.
X. = Exportaciones.
Es importante establecer que el consumo per cápita de carne de cerdo presentado en el artículo, corresponde al consumo nacional aparente, es decir: inventario inicial más producción nacional más importaciones menos la suma de inventario final más exportaciones. En México, el inventario inicial y el inventario final son prácticamente igual a cero. Por lo tanto, el consumo nacional aparente del país se puede expresar así: Consumo Nacional Aparente = P.N.+M.-X. La cifra calculada se divide entre la población del país obteniéndose el consumo por persona en México, cifra que se presenta en el artículo.
:: DESARROLLO DEL TEMA ::
CONSUMO NACIONAL DE CARNE DE CERDO.
En el periodo de 2014 a 2023, el consumo nacional de carne de cerdo en México presentó una Tasa Media de Crecimiento Anual (TMCA) de 4.5 por ciento, al pasar de 1’830,000 toneladas en 2014, a 2’860,000 toneladas de carne de cerdo equivalente en canal, en 2023 (véase cuadro 1). El crecimiento acumulado en ese mismo periodo fue de 56.28 por ciento (FIRA, 2024). Así, el consumo de carne de cerdo en el país aumentó a un ritmo mayor que el volumen de producción de carne de cerdo. La TMCA del volumen de producción de carne de cerdo de 2014 a 2023 fue de 3.6 por ciento (FIRA, 2024). La diferencia entre el consumo de carne de cerdo y el volumen de producción de la mercancía, menos las exportaciones de carne de cerdo, fue cubierto por las importaciones del producto realizadas por México.
En el 2023, el consumo de carne de cerdo en México alcanzó un máximo histórico, y registró un incremento de 4.0 por ciento con respecto a 2022 (FIRA, 2024). A pesar del elevado nivel general de precios (inflación) en México, durante el primer semestre de 2023, los demandantes mexicanos continuaron aumentando su consumo de la mercancía, conforme la brecha entre los precios de la carne de pollo y los precios de la carne de cerdo se acortó (FIRA, 2024). En 2024, el consumo de carne de cerdo en México presentó un crecimiento débil, alcanzando la cifra estimada de 2’880,000 toneladas equivalente en canal, lo que significó un aumento del 0.69 por ciento con respecto a 2023 (FIRA, 2024).
Con referencia al consumo de carne de cerdo por persona en el país, y de acuerdo con información del Consejo Mexicano de la Carne (COMECARNE), éste se colocó en 2023 en 21.8 kilogramos (FIRA, 2024). El consumo por persona es un promedio nacional, que no mide las asimetrías de consumo de los diferentes estratos sociales, tampoco mide las asimetrías de consumo por regiones del país.
El consumo per cápita de carne de cerdo de 21.8 kilogramos en 2023, es el consumo por persona que contempla el consumo nacional aparente. Recuérdese, el consumo nacional aparente por persona se calcula así: Producción nacional más importaciones menos exportaciones, una vez calculada la cifra, ésta se divide entre los habitantes del país, y el resultado de la división es el consumo por persona de carne de cerdo en México. De 2019 a 2023 el consumo de carne de cerdo presentó mayor dinamismo respecto al dinamismo de la carne de pollo y de la carne de res. El consumo de la carne de cerdo en el periodo aumentó a una tasa promedio anual de 3.5 por ciento, por encima del observado para la carne de bovino, el cual fue de 2.6 por ciento, y por encima del consumo de carne de pollo, el cual fue de 3.1 por ciento (FIRA, 2024).
Las innovaciones en presentaciones y productos derivados de la carne de cerdo, desde cortes o satisfactores preparados como “tacos de vísceras de cerdo”, ofrecieron a los consumidores mexicanos un mercado de productos más amplio para los diferentes estratos sociales de ingresos (FIRA, 2024). De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las familias mexicanas en un trimestre de 2022 destinaron el 39.1 por ciento del total del gasto en alimentos y bebidas dentro del hogar a la compra de mercancías de proteína animal. Del gasto total canalizado a la compra de mercancías de proteína animal, el porcentaje para la compra de carne de cerdo se ubicó en 8.9 por ciento (FIRA, 2024). La distribución del gasto trimestral de los hogares mexicanos en proteína animal, en 2022, fue así: I) Carne de aves (20.9 por ciento); II) carne de res y ternera (20.1 por ciento); III) leche (11.5 por ciento); IV) derivados de la leche (11.2 por ciento); V) huevo (11.1 por ciento); VI) otras carnes (10.6 por ciento); VII) carne de cerdo (8.9 por ciento); y VIII) pescados y mariscos (5.8 por ciento) (FIRA, 2024). La distribución del gasto trimestral de los hogares mexicanos en carnes, en 2022 fue así: i) Carne de aves (34.5 por ciento); ii) carne de res y ternera (33.2 por ciento); iii) carne de cerdo (14.8 por ciento); y iv) otras carnes (17.5 por ciento) (FIRA, 2024). Del gasto total canalizado a la compra de mercancías de carnes, el porcentaje para la compra de carne de cerdo se colocó en 14.8 por ciento (FIRA, 2024). En líneas anteriores se mencionó que el volumen de producción de carne de cerdo en México es insuficiente para satisfacer la constante y creciente demanda interna del país. Las importaciones del producto mantienen una importancia central para cubrir las necesidades del mercado mexicano.
IMPORTACIONES DE CARNE DE CERDO EN MÉXICO.
De 2017 a 2023, las importaciones de carne de cerdo mexicanas aumentaron a una TMCA de 8.05 por ciento, es así que, en 2017 el volumen de carne de cerdo importado por México fue de 803,000 toneladas, carne equivalente en canal, ya para 2023 el volumen de carne de cerdo importado se ubicó en 1’278,000 toneladas, carne equivalente en canal (véase cuadro 2). La tasa acumulada de las importaciones de carne de cerdo en el periodo de estudio 2017-2023 fue de 59.15 por ciento. Tanto la TMCA como la tasa acumulada de las importaciones son elevadas, lo que indica un crecimiento enérgico de las importaciones de carne de cerdo. Las importaciones de carne de cerdo en el país cierran la brecha entre el volumen producido de carne de porcino menos las exportaciones y el consumo interno de la mercancía en el país, y así satisfacer las necesidades de la población.
De acuerdo con estimaciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), las importaciones de carne de cerdo realizadas por México, en 2025, llegarían a 1’500,000 toneladas de carne, equivalente en canal, superando así las proyecciones del volumen de producción nacional de carne de cerdo. Para 2026, en tanto, se estima que las importaciones de carne de cerdo, equivalente en canal, se colocarían en 1’600,000 toneladas (Porcicultura.com, 2025). Esta tendencia exige un mayor dinamismo en el volumen de producción porcino mexicano para cubrir la demanda de los consumidores del país, lo que ha hecho a Estados Unidos (EU) un proveedor relevante de proteína porcina hacia México. De acuerdo con datos proporcionados por el USDA, México en 2025, compró el 38.2 por ciento de las exportaciones de carne de cerdo estadunidense, incluyendo variedades, en cuanto a volumen, mientras que el valor de las importaciones mexicanas compradas a EU representó el 30 por ciento (2,600 millones de billetes verdes) (Porcicultura.com, 2025). Tan solo en el primer trimestre de 2025, las compras externas de carne de cerdo realizadas por México crecieron un 15 por ciento con respecto al mismo periodo de 2024.
Y en ese escenario, EU se colocó como el principal proveedor de la mercancía (Porcicultura.com, 2025). El USDA estima que, en 2026, los proveedores clave de carne de cerdo como EU podrán cubrir los requerimientos en cuanto a volumen y calidad del dinámico sector de servicios y alimentación en el país, particularmente ofreciendo carne de cerdo a hoteles, restaurantes y establecimientos enfocados en turismo (Porcicultura.com, 2025). La porcicultura mexicana enfrenta el reto de revertir la tendencia y superar los “huecos” productivos que existen a lo largo y ancho de México para aumentar la producción y acercarse a la autosuficiencia de carne de cerdo (Porcicultura.com, 2025). En el documento “USDA Agricultural Projections 2031”, se ve a México como el tercer mayor importador de carne de cerdo del mundo. Las importaciones de este producto proyectadas aumentarían en casi 31 por ciento para 2031 (Mercados Superchivas, 2022).
Se estimó en 2024, que las importaciones netas de carne de cerdo representaron el 37 por ciento del consumo nacional de este tipo de carne (FIRA, 2024). De acuerdo con datos del COMECARNE, durante 2023 los principales proveedores de las importaciones mexicanas de carne de cerdo fueron EU, Canadá, Brasil, entre otros países, con un flujo comercial promedio de 123,000 toneladas de carne de cerdo, equivalente en canal, mensuales (FIRA,2024).
RETO DE LA PORCICULTURA MEXICANA ANTE EL ENÉRGICO CRECIMIENTO DEL CONSUMO PRIVADO.
El aumento constante en el consumo interno de carne de cerdo en el país está impulsando un mayor volumen de importación de carne de cerdo, que supera el millón de toneladas anuales. Este incremento ha llevado a un déficit en la balanza comercial porcina del país y una importante salida de dólares (Gobierno de México, 2024). El mercado interno mexicano presenta en la variable consumo privado, cierta expansión. La expansión se explica, por el continuo flujo de remesas, provenientes en su mayoría de EU. Otro elemento que explica la expansión del consumo privado es el aumento al salario mínimo. Además de estos dos elementos, se añade un tercer elemento, y es el referente al establecimiento de los programas sociales implementados por el gobierno. Con respecto a las remesas provenientes del exterior (principalmente de Estados Unidos), éstas fueron de enero a octubre de 2025 de 51 mil millones de dólares.
En el mes de octubre de 2025 las remesas sumaron 5 mil 634 millones de billetes verdes (Gutiérrez, 2025). Estos ingresos, apoyan, hasta cierto punto, la capacidad de compra de estratos sociales pobres y vulnerables, ya que, la mayor parte de las remesas se canalizan hacia regiones del país rezagadas económicamente. Las remesas en esas regiones se gastan mayormente en bienes y servicios de primera necesidad, y posiblemente en mercancías porcícolas. Otro elemento que explica el fortalecimiento del consumo privado, y, por lo tanto, la ampliación del mercado interno es el aumento a los salarios mínimos. El miércoles 3 de diciembre de 2025, se anunció un aumento de 13 por ciento al salario mínimo general a partir del primero de enero de 2026, con lo que pasa de 278.80 a 315.40 pesos diarios, lo que representa 9 mil 582.40 pesos mensuales. Este aumento beneficiará inmediatamente a casi 10 millones de trabajadores, además los trabajadores que se encuentran en el sector informal también podrían beneficiarse (Gutiérrez, 2025).
Un aumento al salario mínimo real (descontando la inflación) trae consigo un mayor poder de compra de los consumidores, por lo tanto, es posible una mayor demanda y consumo de bienes y servicios de primera necesidad, incluyendo los satisfactores porcícolas. Un tercer elemento es el establecimiento de programas sociales, implementados por el gobierno Federal. Los programas sociales contribuyen a aumentar los ingresos de millones de mexicanos, lo que podría provocar una expansión del consumo de bienes pecuarios porcícolas. La expansión del consumo privado en México fortalece al mercado interno. La demanda de carne de cerdo se incrementa, y, por lo tanto, se posibilita una mayor venta de los satisfactores porcícolas en el país.
El hecho de un consumo de carne de cerdo por encima del volumen de producción del satisfactor en México provoca un aumento de las importaciones de carne de cerdo, con la consecuente salida de divisas, y un mayor déficit de la balanza comercial porcina. La porcicultura nacional enfrenta el reto de producir a una tasa de crecimiento mayor a la tasa de producción históricamente presentada, y así, superar los “huecos” productivos que se presentan a lo largo y ancho del país, para ir satisfaciendo el creciente consumo privado de carne de cerdo, y disminuir el elevado volumen de importaciones y acercarse a la autosuficiencia en carne de porcino.
:: CONCLUSIONES ::
I) La carne de cerdo es un producto que aporta variedad de nutrientes de alta calidad, además de ofrecer un sabor agradable, contiene grasa monoinsaturada, similar al aceite de oliva, proteínas, minerales, vitaminas del grupo B y aminoácidos esenciales.
II) En México, el consumo nacional de carne de cerdo viene creciendo por encima del volumen de producción de carne de cerdo, lo que ha determinado un aumento sustancial de las importaciones de la mercancía.
III) La tasa media de crecimiento anual de las importaciones de carne de cerdo presenta un enérgico crecimiento, lo que ha determinado una sustancial salida de dólares y una balanza comercial porcina cada vez más deficitaria.
IV) La creciente importación de carne de cerdo llevada a cabo por México exige de un mayor dinamismo en la producción de carne de cerdo en el país para cubrir la demanda interna de los consumidores mexicanos.
V) La porcicultura mexicana enfrenta el reto de revertir la tendencia de las crecientes importaciones de la mercancía mediante niveles de producción a tasas de crecimiento mayores a las presentadas históricamente, y así, superar los “huecos” productivos que se presentan a lo largo y ancho del país.
VI) El creciente consumo privado de carne de cerdo en México debe ser cubierto mayormente por una explosiva producción nacional, y así, acercarse a la autosuficiencia del producto.
BIBLIOGRAFÍA.
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•Mercados SuperChivas, (2022). Panorama actual de la carne de porcino en canal en México. Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA). Disponible en: https://dj.senasica.gob.mx
•Gobierno de México, (2024). Escenario mensual de productos agroalimentarios. Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. SIAP. Disponible en: https://www.gob.mx
•Gutiérrez, J., (2025). Acumulan las remesas siete meses de retrocesos anuales. La Jornada. Año 42. Número 14867. Disponible en: https:// www.jornada.com.mx
• Gutiérrez, J., (2025). Alza a mínimos beneficiará en el sector informal, señalan analistas. La Jornada. Año 42. Número 14870. Disponible en: https://www.jornada.com.mx
Artículo publicado en “Los Porcicultores y su Entorno Enero Febrero 2026“













