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Descripción del impacto del COVID-19 en las actividades económicas

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Francisco Alejandro Alonso Pesado.
Departamento de Economía, Administración y Desarrollo Rural.
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Universidad Nacional Autónoma de México.
Teléfono.56225905. Fax. 56225937.
falopesado@yahoo.com.mx

Elizabeth Rodríguez de Jesús.
Departamento de Economía, Administración y Desarrollo Rural.
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Universidad Nacional Autónoma de México.
Teléfono.56225905. Fax. 56225937.
elizavet23@gmail.com

  1. Introducción.

Se afirma que esta crisis económica mundial originada por el Covid-19, es una crisis sin precedentes.

La caída del consumo privado está presente en todo el mundo, el consumo privado es el principal componente del Producto Interno Bruto (PIB). La disminución del consumo privado mundial ha generado millones de desempleados en el planeta(1).

En Estados Unidos de América (EUA), la desocupación ha crecido dramáticamente. Las solicitudes iniciales del seguro de desempleo en semanas recientes presentó el siguiente comportamiento: el 14 de marzo del año en curso 282 mil personas solicitaron la inscripción a este seguro; el 21 de Marzo las solicitudes se multiplicaron por 11 veces, al alcanzar una cifra de 3 millones 307 personas; ya para el 28 de marzo, la cifra de solicitudes de desempleo se ubicó en 6 millones 648 mil personas que se quedaron sin empleo, comportamiento sin precedentes(1).

A nivel mundial, los desempleados y una parte muy importante de habitantes de personas resguardadas en casa disminuyó su consumo en bienes y servicios a nivel de subsistencia, creándose un círculo vicioso: a menor consumo, mayor número de despidos y mortandad empresarial(1).

Es de central importancia el consumo privado, ya que de éste dependen las empresas (micro, pequeñas, medianas y grandes). Sin embargo, no hay que dejar a un lado el atender a los oferentes que ante esta situación presentan una caída en la producción, en las inversiones y contracción de sus ventas(1).

Para mayor claridad, imagine dos ejemplos sencillos: la fonda de cualquier esquina y un pequeño vendedor de artesanías rústicas. Si no hay demanda por parte de los consumidores y no adquieren una comida corrida o una muñeca de algún material, ambas micro empresas no tendrán liquidez (dinero) para hacerle frente a sus necesidades económicas inmediatas, presentándose la quiebra de estas microempresas y el despido de aquellas personas que trabajan en ellas(1).

Estos dos ejemplos sencillos multiplíquense por una parte importante de la planta productiva global y se comprenderá el enorme problema mundial(1).

México ha vivido en medio de la palabra crisis, en 1987 se presentó una de ellas; el error de diciembre de 1994 que desencadenó en una depresión del PIB en 1995; la primera crisis a nivel global del sector financiero impactando notablemente a las economías en el 2009, acompañada de la influenza H1N1(2).

Sin embargo, en esta ocasión es diferente, ya que se está viviendo en una crisis de salud, que contagió a los mercados mundiales financieros y que terminó por enfermar a las economías del planeta(2).

En el pasado, las crisis se suscribieron en zonas, y el impacto de estas crisis se dio de manera diferenciada en distintos países(2). Hoy, esta crisis afecta el “aparato productivo mundial”(2), con un vértigo impresionante, en un periodo muy corto.

Debido a que la estrategia global ha sido aislarse, además cancelar vuelos, suspender el turismo, cerrar hoteles y limitar el comercio, además los eslabones de las cadenas productivas mundiales se han visto interrumpidas, esto explica cómo una de las industrias, la automotriz se ha visto gravemente afectada(2).

En un documento titulado “The SAT Report”, se indica como los enormes comercios integrados a cadenas de valor global representan en México tan sólo 0.1 por ciento de las unidades económicas, pero contribuyen con el 10 por ciento de la producción total en el país y generan el 5 por ciento de los empleos a nivel nacional(2).

Esta crisis sanitaria va a impactar de manera negativa al PIB mundial y obviamente al de México. De acuerdo a analistas del Citi Banamex, estiman que en el país en 2020, la caída del PIB podría ser del -5 por ciento, otros especialistas como los del Bank of America esperan en el país una contracción del -8 por ciento del PIB; de acuerdo a grupos versados sobre el tema como BNP paribas y JP Morgan, el desplome para 2020 se podría ubicar en -7 por ciento(3). Estos son los grupos que contemplan un escenario económico pesimista para México(3).

Por otro lado hay grupos más optimistas como el grupo Santander que indica que la cantidad del PIB en la nación sería del -2.0 por ciento para 2020, Epicurus investments, señala que el desplome podría ser de -3.1 por ciento, UBS y Banorte proyectan una caída de -3.5 por ciento cada uno(3).

Uno de los resultados de esta caída del PIB, es el impacto negativo sobre el empleo. La última información, publicada a principios del mes de abril de 2020, y de acuerdo al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante el mes de marzo de 2020, cuando apenas se iniciaba el cierre de la actividad económica como consecuencia de las medidas de contención de la epidemia, se perdieron en el país 130,593 empleos formales en el sector privado, que representó 34 por ciento de los empleos formales creados en todo 2019(4).

Es probable que un porcentaje alto de estos empleos perdidos correspondan a fuerza laboral de las mipymes, las cuales no cuentan con una importante liquidez, ni con financiamiento eficiente para enfrentar la caída del consumo y mantener el empleo.

A la cifra anterior, hay que sumarle los empleos informales que también se perdieron y se perderán.

Conforme el aislamiento sanitario se extienda en el tiempo, el nivel productivo del país se contraerá, además se producirá una significativa reducción de la demanda privada. Es de esperarse una mayor destrucción de empleos, acompañada de la quiebra de empresas micro, pequeñas y medianas(4) y posiblemente de algunas grandes.

La reducción del consumo privado afecta significativamente a las unidades de producción agropecuaria, es así que ante una contracción de tal magnitud en el mercado interno nacional y en el agropecuario, la producción y venta de leche, carne, huevo, miel, productos procesados como carnes frías y embutidos, además de productos agrícolas probablemente se verán disminuidos.

Ante este panorama, el fin del trabajo es describir el impacto del Covid-19 en las actividades económicas.

  1. Material

    Para elaborar el trabajo descripción del impacto del Covid-19 en las actividades económicas, se recurrió a una revisión de fuentes secundarias, se obtuvieron datos y algunos de ellos se analizaron.

  1. Desarrollo del tema

    • Desempleo por la contingencia.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentó un estudio de las implicaciones que ha traído la pandemia Covid-19 en los mercados de la fuerza de trabajo en el mundo, en donde se proyecta la desaparición de 6.7 por ciento de las horas laborales en el segundo trimestre de 2020, lo que equivale a 195 millones de trabajadores de tiempo completo(5).

De acuerdo al estudio presentado a nivel mundial por la OIT, las posibles desapariciones laborales estarían previstas así: en los Estados árabes con un 8 por ciento el equivalente a cinco millones de trabajadores a tiempo completo; en Europa con un 7.8 por ciento equivalente a 12 millones de trabajadores a tiempo completo; y en Asia y el Pacífico con un 7.2 por ciento el equivalente a 125 millones de trabajadores a tiempo completo(5).

Con respecto a México, la OIT pronostica una pérdida del 7 por ciento de horas laborales como consecuencia del Covid-19(5).

Las actividades productivas más vulnerables incluyen los servicios de hospedaje, restaurante, las manufacturas, el comercio minorista y los sectores empresariales y administrativos(5).

En el país, las actividades económicas estatales más grandes son las más dependientes de las micros, pequeñas y medianas empresas (mipymes), y por lo tanto, las más vulnerables ante las medidas preventivas y la escasez de insumos en las cadenas de valor como resultado de la contingencia sanitaria provocada por el Covid-19(6).

Bajo este marco, el sector más vulnerable son las mipymes, ya que al cerrar sus negocios no disponen con la suficiente liquidez para enfrentar las bajas o nulas ventas, utilidades, producción y proyectos hacia el porvenir.

De acuerdo con un estudio de El Economista con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el país del total de la población ocupada (55.7 millones de trabajadores al cierre de 2019), el 40.3 por ciento trabajaba en microempresas; con respecto a los pequeños negocios de esos 55.7 millones de trabajadores, el 14.8 por ciento laboraba en las pequeñas empresas; en el sector agropecuario el 12.4 por ciento y en las medianas empresas 10.2 por ciento; es decir el 65.3 por ciento de los trabajadores ocupados estaban laborando en las mipymes(6) (en este porcentaje ya está incluido el sector agropecuario).

Es así, que las entidades de la República Mexicana con una mayor dependencia de mipymes es el Estado de México(6). De sus 7.8 millones de personas ocupadas en 2019, el 76 por ciento (5.9 millones de personas) perteneció a las mipymes(6). El segundo lugar lo ocupó Jalisco, con el mismo porcentaje (76 por ciento) es decir, de sus 3.8 millones de población trabajadora, 2.88 millones laboraron en las mipymes(6).

A estos dos estados le siguieron la Ciudad de México (74.3 por ciento) y Nuevo León (68.1 por ciento)(6).

Estos datos demostraron que los estados de la nación con mayor dependencia a las mipymes, y por lo tanto a la pandemia del coronavirus, son las economías estatales más importantes de México, son precisamente las “locomotoras” nacionales, siendo la Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León y Jalisco. Estas cuatro entidades aportaron en conjunto el 39.9 por ciento del PIB nacional y el 37.7 por ciento de las mipymes en el 2019(6).

Un sector vulnerable a la pandemia, es el agropecuario. Uno entre varios factores que explican esta vulnerabilidad, es la dependencia del sector primario a las mipymes (12.4 por ciento).

En el sistema económico lechero mexicano, las unidades de producción familiar representan un poco más del 70 por ciento. Estos sistemas de pequeña escala pueden ser afectados negativamente por la suspensión parcial o total de las actividades productivas. Los ingresos diarios, como resultado de las ventas de leche, podrían disminuir por la contracción de compra de sus clientes. Parte de esos ingresos financian la continuidad del proceso productivo, cuando estos ingresos merman el sistema de producción familiar, se podría colocar en un escenario de reducción de ganancias o en el peor de los casos, en la quiebra.

  • El impacto de la pandemia en las remesas.

La inyección de remesas a México podría caer entre 17 y 25 por ciento en el 2020, superando la histórica contracción del 2009(7).

La reducción de remesas hace 11 años atrás fue de 15.3 por ciento anual, como consecuencia de la crisis en la que estaban sumergidas las actividades hipotecarias y de la construcción en Estados Unidos, lo que destruyó parte de empleos ocupados por los migrantes mexicanos(7).

En aquella crisis del 2009, el sector terciario estadounidense se defendió bien convirtiéndose en fuente de empleos para hombres y mujeres migrantes nacionales.

Hay empresas estadounidenses que ante la crisis del Covid-19, se han apuntado en primera línea a los programas públicos de ayuda del gobierno de Estados Unidos, estas empresas son las que emplean migrantes mexicanos, como las dedicadas a las actividades de la construcción y servicios(7).

En febrero de 2020, el Banco de México (Banxico) registró la entrada de 2,694 millones de dólares en remesas, esta cantidad exigió más de ocho millones de transacciones.

De acuerdo a Banxico, en febrero de este año el flujo de remesas presentó un aumento de 10.5 por ciento anual. Las familias receptoras de estas remesas, cambiaron los dólares en pesos, por lo que las remesas rindieron 8.1 por ciento más, por el tipo de cambio vigente(7).

El aumento del desempleo en Estados Unidos y el cierre de oportunidades de trabajo para los migrantes que envían remesas a México, caerán afectando a 6.4 millones de familias del país, de forma diferenciada(7).

El menor flujo de remesas a México afectaría negativamente a un número importante de productores agropecuarios muy pequeños, pequeños y algunos medianos.

Las remesas se utilizan sobre todo para el consumo privado, que es un motor del PIB.

La desaceleración en la captación de remesas por parte de mexicanos vulnerables económicamente, podría traer como consecuencia un mayor empobrecimiento de éstos. Los pequeños productores agropecuarios captan parte de estas remesas

  • Políticas económicas anti cíclicas para enfrentar la crisis por el coronavirus.

Con el fin de enfrentar esta “tormenta perfecta” es necesario establecer un acuerdo nacional con todos los sectores, incorporando en este acuerdo al Banco Central (Banxico) y a las diversas instituciones financieras, con el fin de aplicar una reducción en las tasas de interés, es decir reducir el costo del dinero y abatir los diferenciales en las tasas activas y pasivas.

La disminución de la tasa de interés activa, estimula la inversión privada, además disminuye el monto de deudas(8).

También, es imprescindible un importante programa de avales de la Banca de Desarrollo; la devolución lo más rápido posible del Impuesto al Valor Agregado (IVA); e incentivos fiscales temporales. Por ejemplo, un incentivo fiscal temporal es la aplicación de una depreciación acelerada de los activos fijos de las empresas, incluyendo a las agropecuarias(8).

Otra política económica para enfrentar esta crisis es recurrir a una necesaria y mayor deuda interna con el fin de contrarrestar la destrucción de la planta productiva(8).

Es importante un aumento en el gasto de gobierno acompañado con un incremento de la inversión privada, provocando efectos económicos multiplicadores(8).

De acuerdo a la iniciativa privada, las medidas económicas para paliar la crisis sanitaria, serían: a) asegurar la liquidez en el mercado financiero como intermediación financiera fluida; b) dejar la meta de 1 por ciento del PIB de superávit primario y usar los fondos liberados para reactivar la economía; c) fortalecer el Acuerdo de Inversión en Infraestructura y anunciar de inmediato el plan de inversiones privadas en la actividad energética; d) deducción inmediata de inversiones de las empresas en el 2020 (depreciación acelerada); e) apresurar las devoluciones pendientes del IVA a las empresas y restaurar la compensación universal; f) alivio fiscal para personas con hasta 4 salarios mínimos y asegurar un salario mínimo; g) aceleración de los pagos pendientes a proveedores del gobierno, así como de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad y h) evitar cambios a las normas para empresas que ya invirtieron en el sector eléctrico y consultas populares para inversiones realizadas(9).

Las políticas económicas anti cíclicas del gobierno para atenuar la depresión económica del país, serían: i) no se aumentarán los impuestos ni se crearán nuevos; ii) se devolverá el IVA con prontitud a los contribuyentes; iii) no se aumentará la deuda pública; iv) continuará el proyecto del tren maya; v) se dará a conocer un programa de inversión pública, privada y social para el sector energético por un total aproximado de 339,000 millones de pesos; vi) se contratará a 45,000 médicos y enfermeras; vii) 200,000 campesinos más serán incorporados al programa sembrando vida; viii) 190,000 pescadores recibirán apoyos directos; ix) se otorgarán 2.1 millones de créditos personales para viviendas y pequeñas empresas familiares del sector formal e informal; x) se reducirán los gastos de publicidad del gobierno y xi) se les bajarán los sueldos a altos funcionarios y se eliminarán aguinaldos de subdirectores hacia arriba(9).

  1. Conclusiones

La crisis actual es simultánea y universal. En la crisis de 2008, algunos países emergentes, sobre todo China y la India, presentaron un fuerte crecimiento de su PIB y lograron impactar positivamente a otras economías del mundo. El colapso económico mundial actual, amenaza con generar riesgos deflacionarios y financieros en las economías desarrolladas, asimismo este colapso universal les ha asestado un golpe importante a los exportadores de materias primas, quebrando cadenas de valor mundial.

La economía estadounidense se encuentra en una situación de semi parálisis. Una parte importante del sector servicios (donde laboran indocumentados mexicanos) está cerrado, el sector industrial se encuentra afectado, y el mercado de la fuerza laboral en condiciones de fuertes problemas dando lugar a un “tsunami” de desempleo en un lapso de pocas semanas. Este panorama afectará a México con una menor venta de sus exportaciones hacia Estados Unidos(10).

Es un hecho que México presentará una caída significativa de su PIB, como consecuencia del Covid-19 afectando negativamente el mercado interno, contrayéndose la demanda de bienes y servicios de los tres sectores económicos.

Es probable que se presente en los habitantes del país que menos tienen, menores consumos de productos pecuarios como carnes, leches huevos /o embutidos y carnes frías así como granos básicos es decir, se está hablando de nutrición. Un pueblo nutrido adecuadamente, es un pueblo que tendrá mayores oportunidades de crecimiento y desarrollo.

Entre varias de las implicaciones que ha traído la pandemia Covid-19 es el desempleo en actividades productivas vulnerables como servicios de hospedaje, restaurantes, manufactura, comercio minorista y sectores administrativos y empresariales.

En México, las mipymes son el sector más vulnerable a la contingencia sanitaria provocada por el Covid-19, ahí laboran 65.3 por ciento de los trabajadores, una parte importante de las mipymes se encuentran en el sector agropecuario.

Se proyecta que la pandemia del Covid 19 podría disminuir las remesas entre 17 y 25 por ciento afectando el consumo de pequeños productores agropecuarios.

Las políticas Fiscales y monetarias son instrumentos del gobierno que podrían paliar los estragos de la pandemia.

  1. Literatura citada

  1. La Jornada. Pineda, M. Negocios y empresas. La importancia del consumidor. Año 36 Número 12824. Martes 7 de abril de 2020, Ciudad de México. México, Pp. 24
  2. El Economista. García, A. A. Crisis sin precedentes. Año 31. Número 7998. Lunes 6 de abril del 2020. Ciudad de México. México Pp. 28.
  3. El Economista. Juárez E. Encuesta Citibanamex: especialistas esperan que el PIB caiga 5% en el 2020. Año 31. Número 7998. Lunes 6 de abril del 2020. Ciudad de México. México Pp. 18.
  4. El Economista. Kats, I. Incomprensible. Año 31. Número 8001. Lunes 13 de abril del 2020. Ciudad de México. México Pp. 63.
  5. El Economista. Martínez, M del P. En riesgo, 195 millones de empleos en el mundo durante el II trimestre. Año 31. Número 8000. Miércoles 8 de abril del 2020. Ciudad de México. México Pp.63.
  6. El Economista. Rosales, C. R. A. Grandes economías estatales son las más dependientes de las mipymes. Año 31. Número 8002. Martes 14 de abril del 2020. Ciudad de México. México Pp. 4.
  7. El Economista. Morales, Y. Flujo de remesas podrían caer hasta el 25% anual tras cierre de actividades en Estados Unidos Año. 31, Número 8002. Martes 14 de abril del 2020. Ciudad de México. México. Pp. 6
  8. La Jornada. Rodríguez, I. Reducir el costo del dinero apoyaría la reactivación: experto Año 36, Número 12824. Martes 7 de abril de 2020. Ciudad de México. México Pp. 24.
  9. El Economista. AMLO dobla su apuesta. Año 31. Número 7998. Lunes 6 abril del 2020. Ciudad de México. México Pp. 1
  10. El Economista. Prasad, E. Anatomía del colapso del coronavirus. Año 31, Número 8003. Miércoles 15 de abril del 2020. Ciudad de México. México. Pp. 40

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