Departamento Técnico de Lohmann Breeders.

El prolapso en ponedoras es una de las causas más comunes de preocupación entre los avicultores.

Durante el proceso de puesta, la parte inferior del tracto reproductivo (oviducto) temporalmente se vuelve del revés lo que permite a la gallina poner un huevo limpio reduciendo la posibilidad de que entren bacterias en el oviducto.

Algunas veces el tejido no se retrae después de la ovoposición y esta condición es conocida como el prolapso.

Si otras gallinas advierten esta situación de prolapso, se sienten atraídas por la textura húmeda y brillante del oviducto provocando la aparición del picaje del mismo.

El primer indicio de un problema de prolapso es la presencia de huevos con manchas de sangre. La detección temprana puede ayudar a prevenir más daños.

El prolapso normalmente está relacionado al desarrollo esquelético durante la crianza, independientemente del peso corporal de la producción.

Por lo tanto, es importante alcanzar el limite superior del objetivo de peso vivo durante la fase de crianza. En particular entre las 4 -8 semanas.

¿Qué provoca el prolapso en las aves?

A continuación, vemos el resumen de las condiciones donde es más probable que ocurran los problemas relacionados con el prolapso.

• Aves con sobrepeso o bajas de peso
Las aves con sobrepeso son más susceptibles al prolapso debido a la debilidad muscular y a la tendencia de poner huevos más grandes. Demasiada acumulación de grasa alrededor de los órganos reproductores incrementa la susceptibilidad al prolapso.

• Piensos desequilibrados
La insuficiencia de calcio en la dieta traerá́ problemas con la formación de la cáscara del huevo, pero también puede conducir a una reducción del tono muscular.

El calcio es importante para mantener un correcto tono muscular. La debilidad muscular puede dificultar la retracción del oviducto aumentando así́ el tiempo en que el oviducto queda expuesto.

La incorrecta aplicación del pienso de pre-puesta y/o cualquier cambio nutricional realizado durante las dos semanas previas al comienzo de la fase de puesta.

• Edad reproductiva del lote de aves
Es más probable que el prolapso ocurra en el pico de puesta (pico de masa de huevo) como resultado de la gran demanda metabólica que sufren las aves durante este periodo.

• Gallinas poniendo huevos con dos yemas
El tamaño excesivo de los huevos estirará y posiblemente debilitará los músculos de la cloaca.

• Alta intensidad de la luz
Bajo una elevada intensidad de luz, es más probable que las aves vean y se sientan atraídas hacia un oviducto expuesto, lo que potencialmente provoca daños como consecuencia del comportamiento de picaje.

Las posibilidades de que se produzcan episodios de prolapso en ponedoras comienzan, generalmente, en las fases de crecimiento y desarrollo durante el periodo de crianza, cuando la cavidad pélvica no está desarrollada, frecuentemente debido a un bajo desarrollo de peso corporal.

Piensos con elevados niveles de energía pueden contener niveles elevados de carbohidratos lo que puede contribuir a incrementar las reservas de grasa intestinal.

Un contenido demasiado alto de grasa en el alimento contribuirá́ al riesgo de prolapso, debido al aumento de la acumulación de grasa en la región abdominal lo que, a su vez, estrecha el paso del huevo y hace que las gallinas hagan un mayor esfuerzo para empujar el huevo lo que a menudo acaba en prolapso.

¿Como prevenir el prolapso?

La clave para prevenir el comienzo de los problemas de prolapso es a través de un buen manejo. Una detección temprana y una acción inmediata es clave para minimizar los efectos del prolapso.

Cuando en un lote es evidente el problema de prolapso, a menudo atribuimos el aumento de las cifras de mortalidad a la aparición del prolapso. Generalmente este no es el caso.

El incremento de mortalidad puede estar asociado a un incremento en el canibalismo debido al picaje sobre la cloaca invertida de otras gallinas acabando en una gran pérdida de sangre y daño intestinal.

A menudo uno de los primeros signos que vemos cuando se produce un episodio de prolapso es un incremento de huevos manchados de sangre. Esto debería usarse como una indicación para implementar técnicas de manejo que reduzcan el impacto del problema y prevenir más problemas asociados de salud.

Ten en cuenta

La foto estimulación se debería de llevar a cabo cuando las aves alcanzan el peso y la edad recomendada para la estirpe.

Se requieren raciones de alimento balanceadas para mantener la producción y mantener el peso corporal a los niveles recomendados.

Asegurar que la intensidad de la luz en la nave esté al nivel recomendado por la genética. En situaciones de alta intensidad, procura cubrir las ventanas siempre que sea posible y reducir la intensidad de las bombillas.

La observación es clave para detectar cualquier comportamiento, no deseado, de picaje de cloaca antes de que se convierta en un problema serio.

Un manejo inadecuado de los nidos permite que las gallinas se queden en los mismos más tiempo de lo necesario pudiendo incrementar el riesgo de picaje sobre la cloaca.

Los siguientes consejos pueden ayudar a reducir pérdidas en los lotes de cara a un problema de prolapso.

  • No extenderse de 16 horas de luz (mejor 15 horas). Reduce la intensidad de la luz (máximo 40 lux en naves abiertas, 20-30 lux en naves de ambiente controlado).
  • Ajuste la energía metabolizable del pienso al límite inferior recomendado durante la fase de desarrollo.
  • Suplementar Vitamina C 1 g/l en el agua durante las horas de la mañana.

A partir de aquí, reanude las prácticas normales.

En la mayoría de los casos, el comienzo de los problemas de prolapso en ponedoras es debido a una combinación de factores.

Entendiendo los puntos que pueden desencadenarlo puede ayudar a prevenir que ocurran estos problemas:

Referencias

  • Dr. Rajesh Kumar Singh, JAMSHEDPUR, JHARKHAND, INDIA, 9431309542, [email protected] – July 11, 2019.
  • Dr. Jacquie Jacob, University of Kentucky; eXtension.
  • Dr. Martin Zuidhof, University of Alberta, Edmomton – July 18, 2002.

Artículo publicado en Los Avicultores y su Entorno Diciembre- Enero 2022