- Ante el cierre de Europa a las exportaciones de carne proveniente de Brasil, los productores de carne de bovino solicitaron al Gobierno de México aplicar medidas de seguridad para evitar que el excedente de producto provenientes de Brasil se redirija a nuestro mercado dañando la capacidad productiva nacional y poniendo en riesgo la viabilidad de los productores mexicanos.
Información de AMEG.
En un comunicado emitido por la Asociación Mexicana de Productores de Carne AMEG A.C., los productores indicaron que durante el 2025 Brasil exportó hacia México 117,000 toneladas de carne bajo el PACIC; un volumen -indica la asociación- que de forma oportuna enteraron al Ejecutivo se puede multiplicar toda vez que ese país dispone de un inventario de 235 millones de cabezas de ganado bovino, donde a una sola empresa se le ha permitido el dominio del mercado local e internacional, bajo políticas como la tolerancia a la deforestación del Amazonas, la exención de impuestos y el subsidio a tasas de interés, gracias a lo cual se envía a nuestro país carne bajo una estructura de costos y precios de venta que saca de competencia a los productores de carne nacionales.
“Reconociendo al Ejecutivo el cupo que en 2026 limita el acceso a 70,000 toneladas de carne de bovino sin arancel, originaria de países con los cuales México no tiene acuerdo comercial como Brasil y Argentina, nos preocupa que los cárnicos brasileños ya se están volcando hacia México, situación que, ante el cierre de la Unión Europea, se agravará de forma sensible afectando aún más la difícil situación que atraviesa la planta productiva mexicana”, alertan los productores.
La AMEG subraya que, resultado de la interrupción a la exportación de becerros a los EUA y la gradual reapertura, la oferta interna de carne se está elevando en 500,000 toneladas, por lo que debido a que el abasto se encuentra garantizado, atentamente solicita eliminar el cupo de importación ya referido a fin de evitar mayor daño a la ganadería vaca becerro, la quiebra de la planta productiva en corral intensivo, rastros y empaques TIF, así como la pérdida de divisas y falta de remuneración de empleos que favorecen la estabilidad en el campo mexicano.









