Alejandro Córdova Izquierdo
Daniela Michelle Juárez Díaz
María De Lourdes Juárez Mosqueda
Abel E. Villa Mancera
Armando Gómez Vázques
Jaime Olivares Pérez
Raúl Sánchez Sánchez
INTRODUCCIÓN
La eficiencia reproductiva es uno de los principales factores que contribuyen a mejorar el retorno económico de la explotación ganadera. Sin lugar a dudas la tasa de preñez tiene un impacto importante sobre la ecuación económica de un establecimiento de cría. Lograr un ternero por vaca por año en un sistema de producción bovina, significa que, restando a los 365 días del año, 283 días del período de gestación, las hembras deberían estar nuevamente preñadas a los 82 días de paridas. Para alcanzar este objetivo, es necesario que las vacas reinicien su actividad ovárica lo antes posible después del parto, para ello se pueden implementar diversos protocolos de sincronización del estro, calor o celo, mediante el uso de hormonas tales como prostaglandinas, progestágenos y gonadotropinas.
La sincronización de estro es una de las herramientas con que se cuenta en la actualidad para modificar el ciclo estral y establecer un control en la reproducción, al situar a un grupo determinado de hembras en una misma etapa de su ciclo. La sincronización del celo se ha desarrollado con el objetivo de juntar a un grupo de vacas en la misma situación reproductiva, de tal manera que entren en estro al mismo tiempo y se les pueda dar servicio juntas y por lo tanto parir en el mismo periodo; mejorando de ésta el desempeño reproductivo y por lo tanto la economía del ganadero. En este trabajo, se describe el control del ciclo estral y sus beneficios en la eficiencia reproductiva de la vaca.
CONTROL DEL CICLO ESTRAL
El control del ciclo estral en la vaca, se realiza a través del uso de distintos métodos para la sincronización de la ciclicidad en un grupo de hembras, mejorando su desempeño reproductivo y fertilidad. Para ello se pueden utilizar diferentes métodos.
MÉTODOS Y FÁRMACOS PARA LA SINCRONIZACIÓN DEL ESTRO, CELO O CALOR EN VACAS
Es importante la detección del estro para poder lograr una detección y control del ciclo estral. La detección del celo es uno de los componentes más importantes de un programa eficiente de manejo reproductivo en cualquier ganadería, especialmente con el uso extensivo de la inseminación artificial como una de las herramientas de mejoramiento genético mundial. La detección de calores afecta directamente los días abiertos, el intervalo entre partos y por lo tanto la producción en los hatos; incrementando la eficiencia en la detección de celos, se puede mejorar significativamente los parámetros reproductivos y por lo tanto generar un mayor rendimiento de la explotación ganadera.
Algunos de los métodos de sincronización involucran la administración de hormonas que modifican la cadena de eventos durante el ciclo estral. En los protocolos de sincronización son usados la progesterona o sus análogos, entre los cuales los más usados son los progestágenos, los cuales imitan la función del cuerpo lúteo (CL). Por otra parte, el uso de las prostaglandinas es una alternativa para controlar la reproducción eliminando el CL e induciendo una subsecuente fase folicular acompañada de ovulación.
Adicionalmente, la gonadotrofina coriónica equina (eCG), siendo una hormona análoga a la LH (hormona luteinizante), ayuda con la presentación de la ovulación. Por su parte, la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) estimula la producción de las hormonas folículo estimulante (FSH) y de la LH. El uso de hormonas para inducir el estro ha permitido implementar la inseminación artificial (IA) en hembras ovinas y programas de ovulación múltiple y transferencia de embriones.
SINCRONIZACIÓN CON PROGESTÁGENOS
En el ganado comercial productor de carne, se realizan tratamientos hormonales que incluyen aplicaciones o períodos de suplementación con productos cuyo principio activo sea la progesterona (P4). Los animales bajo tratamiento han mostrado estros con una fase lútea subsecuente de duración normal y tasa de preñez mejorada, comparados con los no tratados (Rhodes et al. 2003). Sin embargo, las respuestas a cualquier tratamiento son variables y también están relacionadas con los demás factores que influyen en la duración del intervalo entre partos. Es posible la reactivación de la actividad ovárica en vacas cebú a los 60 días posparto, si se usan hormonas e implantes, disminuyendo los días abiertos, la inserción de implantes subcutáneos de norgestomet o dispositivos intra vaginales que liberan P4 acortan los días al primer celo.
Estos tratamientos mantienen elevadas las concentraciones plasmáticas de P4 por un periodo establecido, provocando un aumento en la frecuencia de pulsos de LH, promoviendo el crecimiento folicular, la maduración del folículo dominante y su capacidad ovulatoria. Además, sensibiliza el sistema genital y evita la formación de un CL de vida corta. Un producto comercial empleado en programas de sincronización del estro es el dispositivo intravaginal de liberación controlada de droga (CIDR-B®, por sus siglas en inglés). El CIDR contiene 1.9 g de P4 natural, la cual se libera de manera constante y relativamente uniforme mientras el dispositivo se encuentra insertado en la vagina (García, 2001). Los protocolos de sincronización donde se administra un CIDR comprenden periodos de inserción que pueden durar de 7 a 10 días.
Así mismo, la administración de prostaglandinas F2a al finalizar el protocolo asegura la lisis del CL que pudiera estar aún presente. Se ha demostrado que la sincronización del estro a base de progestágenos con protocolos de corta duración, aumenta la eficiencia en la sincronía y la proporción de animales en estro durante el periodo de sincronización, lográndose hasta 90% de animales en estro en las primeras 48 h posteriores al término del tratamiento. Los dispositivos intravaginales para la liberación lenta de P4 (PRID® o CIDR-B®), son dispositivos que se introducen en la vagina de la vaca, se dejan allí por 7 a 12 días y cuya forma de retiro se facilita tirando de un cordón que sobresale de la vulva.
Los dispositivos intravaginales consisten en espirales de acero inoxidable (3.2 cm x 30.5 cm) cubiertas con silicona impregnando de P4; la cual se libera poco a poco al torrente sanguíneo de la vaca (Martinez, 2009). Al momento de la inserción se aplica benzoato de estradiol (EB) para evitar folículo dominante y presencia de CL. Los dos preparados tienen la capacidad de liberar P4 en forma constante, la cual se absorbe desde la mucosa vaginal, alcanzando niveles de 1 a 6 ng/ml en la circulación sistémica desde la primera hora de su aplicación, que son similares a los de una fase luteal normal.
El uso de estos dispositivos intravaginales durante 12 días permite alcanzar un porcentaje de hembras sincronizadas mayor al 88%, con precisión en la respuesta de un 95% en un lapso de 96 horas después de retirado el tratamiento. Se ha observado un mayor grado de respuesta cuando el tratamiento no excede los 12 días (Macmillan, 2005). La P4 produce un bloqueo hipotalámico impidiendo la secreción de FSH y LH a nivel de la hipófisis evitando así que se produzcan ovulaciones y logrando que una buena cantidad de ambas hormonas se acumule en el lóbulo anterior. Cuando se retira el dispositivo, se produce una secreción brusca de estas hormonas y se induce el crecimiento folicular y la ovulación.
El implante Norgestomet, es un dispositivo que puede ser usado para la sincronización del estro sin disminuir la fertilidad. Actúa como un CL artificial y por lo tanto previene el surgimiento de la hormona LH, la ovulación, la formación del CL y el mantenimiento del CL normal (Martinez, 2009). El Norgestomet, es un dispositivo que se inserta en la base de la oreja, donde permaneció 9 días, la inserción se acompaña de una inyección del mismo progestágeno. Las ventajas que ofrecen los implantes son: la administración continua de progestágenos, con un rápido incremento al colocarlos y un ligero descenso al retirarlos además de un menor manejo de los animales (Sánchez, 2010). Entre las desventajas se encuentra la cirugía necesaria, aunque menor para la extracción y la posibilidad de dejar fragmentos de dispositivo al retirar ese dispositivo de la oreja (Martinez, 2009). La inserción del implante se acompaña de una inyección intramuscular que combina Norgestomet y Valerato de Estradiol.
En los parámetros reproductivos tales como días abiertos y el intervalo de partos el uso de dispositivos de P4 en combinación con eCG ha sido muy utilizado en vacas ya que se produce un anestro post parto. Tratamientos con eCG han mostrado un incremento en el porcentaje de preñez en vacas con cría con alta incidencia de anestros. La P4 produce un bloqueo hipotalámico impidiendo la secreción de FSH y LH a nivel de la hipófisis evitando así que se produzcan ovulaciones y logrando que una buena cantidad de ambas hormonas se acumule en el lóbulo anterior. Cuando se retira el dispositivo, se produce una secreción brusca de estas hormonas y se induce el crecimiento folicular y la ovulación. El protocolo es el siguiente:
- DÍA 0: Colocar CIDR, más una inyección de GnRH.
- DÍA 6: Inyección de PGF2a.
- DÍA 7: Retirar CIDR.
- DÍA 9: Inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) a todas las vacas (56 horas de retirado el CIDR), más una inyección de GnRH.
Los programas de sincronización con progestágenos intravaginales tienen una alta efectividad. Sin embargo, presentan algunas desventajas tales como su alto costo económico comparado con los progestágenos orales, lo que los hace poco rentables cuando se trabaja con hatos de ganado de carne netamente comerciales. Además, con estos dispositivos siempre existe el riesgo de provocar infecciones intravaginales y de que se den pérdidas de los mismos.
SINCRONIZACIÓN CON PROSTAGLANDINA
Un producto comercial empleado en programas de sincronización del estro es el dispositivo intravaginal de liberación controlada de droga (CIDR-B®, por sus siglas en inglés). El CIDR contiene 1.9 g de progesterona natural, la cual se libera de manera constante y relativamente uniforme mientras el dispositivo se encuentra insertado en la vagina (García, 2001)
Los protocolos de sincronización donde se administra un CIDR comprenden periodos de inserción que pueden durar de 7 a 10 días. La aplicación de compuestos hormonales como: estradiol-17b (E-17b), benzoato de estradiol (BE), y cipionato de estradiol (ECP) al iniciar el protocolo de sincronización, pueden provocar la lisis de CL en formación, además de que inducen la terminación de la oleada de crecimiento folicular que se encuentre en curso, logrando así la emergencia de una nueva oleada de crecimiento folicular 3 o 4 días después. Así mismo, la administración de prostaglandinas F2alfa (PGF2α) al finalizar el protocolo asegura la lisis del CL que pudiera estar aún presente. Se ha demostrado que la sincronización del estro a base de progestágenos con protocolos de corta duración, aumenta la eficiencia en la sincronía y la proporción de animales en estro durante el periodo de sincronización, lográndose hasta 90% de animales en estro en las primeras 48 h posteriores al término del tratamiento.

El uso de productos que contengan PGF2α y sus análogos, como Cloprostenol y Dinoprost, causan la regresión del cuerpo lúteo; su efectividad se muestra si son usados entre los días 6 y 16 del ciclo estral cuando está presente el cuerpo lúteo. Se aplican con intervalos de 10 a 14 días, seguida por la presentación de celo dos o cinco días después, como mayor frecuencia se presenta entre 48 y 72 horas pos tratamiento (Ayala et al., 2017). La regresión luteal es producto de la interacción entre hormonas y receptores, entre ellos la oxitocina y el estradiol; la PGF2α produce la lisis del cuerpo lúteo a través del siguiente mecanismo: Disminuye el flujo de LH plasmático, desacople del complejo receptor LH-adenilato ciclasa y acción citotóxica sobre las células luteales.
Mientras que la secreción de PGF2α aumenta conforme aumenta el estradiol de forma local o sistemática. El uso de progestágenos y progesterona en los programas de sincronización de celo, tiene un efecto inhibitorio en la liberación cíclica de FSH y LH. Se los suministra, no más de 12 días para no afectar la fertilidad; en el alimento, por inyecciones, dispositivos vaginales e implantes subcutáneos; el celo se manifestará dos o tres días después. La progesterona prepara al endometrio para la implementación del embrión y mantenimiento de la preñez, a su vez actúa de manera sinérgica con los estrógenos para inducir el celo. Es necesaria la presencia de cuerpo lúteo en los ovarios, la prostaglandina produce una regresión morfológica y funcional del CL, con la consiguiente entrada en celo a los 2 a 5 días. El protocolo es el siguiente:
- DÍA 0: PGF2α, a las vacas que presentan cuerpo lúteo en los ovarios.
- DÍA 2-5: Detectar celo e IA a las vacas en estro.
- DÍA 14: PGF2α, a las vacas que no respondieron a la primera dosis.
- DÍA 16-19: Detectar celo e IA a las vacas en estro.
En la sincronización con prostaglandinas también existe la opción de la doble administración de PGF2α con un intervalo de 11 días entre ambas. Esto se debe a que, para la sincronización de un grupo de animales cíclicos, que están en diferente fase del ciclo, no basta con una inyección. Se deberá inyectar una segunda dosis 11 días después (Figura 4b), momento en el que todos los animales tendrán un CL funcional.
SINCRONIZACIÓN MEDIANTE PROTOCOLO OVSYNCH (GPG)
El protocolo Ovsynch (GPG) sincroniza el desarrollo folicular, la regresión lútea y la ovulación, de modo que la IA puede efectuarse a IATF sin necesidad de detección del celo (López, H., 2013). El protocolo es el siguiente:
- DÍA 0: Inyectar GnRH.
- DÍA 7: Inyectar PGF2α.
- DÍA 9: Inyectar GnRH, por la tarde (a las 56 horas).
- DÍA 10: IATF a todas las vacas (16 horas de la inyección de GnRH).
SINCRONIZACIÓN MEDIANTE PROTOCOLO G6G
Este protocolo mejora la tasa de fertilidad del protocolo OVSYNCH en un 10 a 15%. Se ha encontrado que cuando se aplica la primera dosis de GnRH de OVSYNCH el “día 6” del ciclo estral (referido como G6G); el 97% de las vacas ovularon, indujeron un CL accesorio, presentaron significativamente mayores concentraciones de P4 y por tanto una mayor probabilidad de gestación. El protocolo es el siguiente:
DÍA 0: Inyectar GnRH.
DÍA 2: Inyectar PGF2α.
DÍA 8: Inyectar GnRH.
DÍA 15: Inyectar PGF2α.
DÍA 17: Inyectar GnRH por la tarde. A las 56 horas.
DÍA 19: IATF a todas las vacas a 16 horas de la inyección de GnRH.
BENEFICIOS EN LA EFICIENCIA REPRODUCTIVA Y MEJORA DEL DESEMPEÑO REPRODUCTIVO
Los parámetros reproductivos que se mejoran al implementar un programa de control del ciclo estral en vacas son: Condición Corporal y fertilidad, Parto primer servicio. Servicio por concepción (Sánchez, 2010), dependiendo de detección de estros, calidad seminal empleada y la técnica de inseminación utilizada. Días abiertos (Hernández, 2016). Intervalo entre partos e intervalo entre partos (Sánchez, 2010).
VENTAJAS DEL USO DE PROGRAMAS DE CONTROL DEL CICLO ESTRAL EN VACAS

2. Disminuye el trabajo necesario en el momento del parto.
3. Permite que se dedique más trabajo a otras áreas necesarias para la reproducción.
4. Hace más factible la IA, ya que reduce los problemas generales de manejo.
5. Agrupa la descendencia; el productor dispone para la venta de lotes uniformes de becerros.
6. Mejora las prácticas de manejo, alimentación y salud. Sin embargo, pueden existir algunas desventajas, tales como:
Sin embargo, pueden existir algunas desventajas, tales como:
- La fertilidad ha sido baja (35 a 45%). La mayoría de los ganaderos esperan y deben obtener más del 50% de concepciones en el primer servicio.
- Costo; este no debe exceder de 5 a 10 dólares estadounidenses por cabeza.
- Durante estos días la concentración del trabajo hace necesario distraer a los empleados de sus ocupaciones ordinarias.
- El problema que representa el que un gran número de vacas llegue al parto en forma simultánea.
CONCLUSIÓN
La sincronización de estro es una de las herramientas con que se cuenta en la actualidad para modificar el ciclo estral y establecer un control en la reproducción, al situar a un grupo determinado de hembras en una misma etapa de su ciclo. La sincronización del celo se ha desarrollado con el objetivo de reunir la concepción y por ende el parto y la venta. Está comprobado que con un correcto protocolo de sincronización de estro, se logra una mejora en los parámetros reproductivos.
Esto quiere decir que en cada producción ganadera se deben elegir los mejores protocolos de sincronización, ya que no todos tienen la misma eficacia, lo cual puede resultar contraproducente en la producción animal. Los protocolos se deben llevar a cabo de manera y tiempo correctos para que haya una respuesta significativa en los parámetros reproductivos del hato, mejorando de esta manera el desempeño y fertilidad de las vacas en la Unidad de Producción Animal de Bovinos; cuyo beneficio repercute en la economía del ganadero.
BIBLIOGRAFÍA
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• García, A., Salaheddine, M. 2001. Effect of oestrus synchronization with estradiol 17b and progesterone on follicular wave dynamics in dairy heifers.
• Macmillan K. L., Burke, C. R. 2005. Effects of oestrus cycle control on reproductive efficiency. Anim. Reprod. Sci. 42:307-320.
• Martinez A. C. 2009. Evaluación de cuatro de cuatro protocolos de sincronización de celos a los 35 días posparto en vacas cruzadas Bos taurus y Bos indicus sobre el porcentaje de preñez y días abiertos con I.A.T. Universidad de La Salle, Bogotá. Facultad de Ciencias Agropecuarias.
• Sánchez, S. A. 2010. Parámetros Reproductivos de Bovinos en regiones tropicales de México. Universidad Veracruzana.
Artículo publicado en “Entorno Ganadero Abril Mayo 2025“










