Esmeralda Desdémona Martínez,
Egresada del posgrado de la Facultad de Zootecnia y Ecología, Universidad Autónoma de Chihuahua.
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Introducción

El crecimiento y desarrollo del músculo está ligado con el abastecimiento de nutrientes, hormonas y factores de crecimiento (Rehfeldt et al. 2004). Los mecanismos que inducen el desarrollo y crecimiento de la estructura esquelética son a través de la interacción entre factores de crecimiento y las hormonas glucocorticoides y esteroides (McCarthy et al. 2000). La secreción excesiva de la hormona adrenorcoticotrópica causa un marcado descenso en los genes de transcripción en la formación de osteoblastos y existe pérdida de la estructura esquelética. Suspende la expresión de factores de crecimiento similares a la insulina IGF –I y de factores de transformación ITGF-β y receptores betas TGF-BRI por osteoblastos en un decremento de aspectos específicos de la función de osteoblastos.

La castración en el ganado vacuno retrasa el crecimiento de las láminas epificiarias, sin embargo el crecimiento de los huesos de las extremidades es continuo. También la castración reduce el crecimiento óseo en la columna vertebral a nivel de la primera vértebra torácica (Gerard y Grant, 2003). Algunos factores de crecimiento regulados por los fibroblastos FGFs y hormonas glucocorticoides y esteroides estimulan la replicación de condroblastos y osteoblastos, durante el temprano desarrollo de los huesos.

Por tanto, el objetivo del artículo fue determinar las hormonas y factores de crecimiento que están implicadas durante el desarrollo y crecimiento de ganado.

Revisión de Literatura

Crecimiento y desarrollo del músculo. El crecimiento está regulado sustancialmente por el sistema neuroendócrino y la acción de las hormonas paracrina, autocrina, factores de crecimiento y estimulación medioambiental de los individuos por la inducción de la acción de las hormonas. Las hormonas del crecimiento estimulan la hipertrofia de la fibra muscular en algunas razas y cruzas de ganado de carne, y se han encontrado diferencias en el tamaño de la fibra en el ganado bovino a los 18 meses de edad entre sementales Holstein Friesian tipo lechero que presentan menor tamaño de fibras comparado con la Angus alemán tipo cárnico y el ganado Galloway tipo rústico. Sin embargo son de doble músculo con cerca del doble de fibras musculares y algunas fibras largas (te-Pas et al., 2004).

La respuesta de las hormonas del crecimiento implicadas en el desarrollo y crecimiento depende de los factores medioambientales, el sexo y la raza. En el ganado de carne la respuesta estimulante del tamaño de la fibra depende principalmente del tipo de fibra (cortas, medias y largas). La activación de la hormona insulina IGF-I y la hormona del crecimiento (GH) puede estimular las células satélites de proliferación y las proteínas de síntesis muscular. En experimentos con ganado lechero fue reportado que el tratamiento con la hormona somatotropina PST no tuvo efecto significativo en el cambio aparente en el número de fibras en el músculo longissimus. El cálculo del número de fibras se realiza en un área determinada haciendo un corte transversal del músculo. Sin embargo hay evidencia que la hormona de crecimiento (GH) contribuye en la formación de nuevas fibras por la estimulación de la proliferación de células satélites para la regeneración del músculo.

La mutación del gen myostatin presenta importante influencia en el crecimiento y desarrollo de los animales por el incremento marcado de las fibras musculares, Bouley et al. (2005) mostraron que los animales heterocigotos y homocigotos fueron caracterizados por un alta proporción de fibras glucolíticas de contracción rápida en el músculo Semitendinosus lo que ocasiona un mayor crecimiento y desarrollo de la masa muscular.

Crecimiento Óseo. El crecimiento longitudinal de los huesos es producto de la velocidad de producción de células nuevas llamado crecimiento intersticial, y el tamaño que alcanza cada célula mesenquimatosa antes de su degeneración en el punto de osificación (Ripamonti y Hari, 1992). En cada cara de la lámina epificiaria el cartílago es reabsorbido de forma continua y sustituido por hueso. El grosor de la lámina tiende a ser constante en el ganado en fase de crecimiento, sin embargo con la edad éstos tienden a fusionarse (Swatland, 1991) (Figura 1).

Figura 1. Proceso de Osificación y Crecimiento del Hueso. a. La fase cartilaginosa. b. Deposición de tejido esponjoso endocondrial del hueso y compactación pericondrial del hueso. c. Una epífisis aparece al final del hueso por los dos lados. d. La cavidad medular aparece como hueso endocondrial y es reabsorbido. e. Cada epífisis osificada deja un cartílago articular al final del hueso. f. Un hueso al nacimiento sobrepuesto sobre el mismo hueso de un adulto, para mostrar su medida relativa y la cantidad de deposición y reabsorción interna que ocurre durante el crecimiento (Swatland, 1991. Lawrence y Fowler, 2002; Scanes, 2003).

Farquharson (2003), reportaron relevante información por día en el total de la elongación de la unión de los condro-óseos en cuatro placas de crecimiento en ratas Long- Evans con 28 días de edad. En la placa proximal a la tibia en la contribución de la zona proliferativa, la duplicación celular fue de 9%, la síntesis de la matriz 18% y la contribución de la zona hipertrófica el ensanchamiento celular fue de 59%. El crecimiento total fue 396 µm/día. La placa distal a la tibia sólo contribuyó en la zona proliferativa y tuvo menor crecimiento 138 µm/día. Durante la pubertad se frenó parcialmente el crecimiento para acomodarse a la osificación del periostio y consecuentemente convertirse en osteoblastos, sin embargo en animales adultos las láminas epificiarias desaparecieron y se osificaron firmemente a su diáfisis de los hueso largos de las extremidades.

Por ejemplo, en el ganado bovino la castración retrasa el crecimiento de las láminas epificiarias y el crecimiento de los huesos de las extremidades es continuo. Esta estrategia de manejo reduce el crecimiento óseo en la columna vertebral a nivel de la primera vértebra torácica (Gerard y Grant, 2003) y la eficiencia de conversión alimenticia y crecimiento es menor que los machos enteros y éstos últimos implica canales superiores magras comparados a un mismo peso (Dikeman et al., 1998). En la elongación de los hueso metacarpianos la matriz ósea es atravesada por un gran número de vasos sanguíneos que recorren longitudinalmente el hueso en el interior de largos canales que se caracterizan por estar rodeados por anillos concéntricos de osteocitos y laminillas óseas. Recientes avances en el área de biología molecular en la matriz extracelular están inmersos diferentes tejidos que van cambiando con la edad del animal. Referente a lo anterior Scanes (2003) mencionó que el crecimiento (longitud y circunferencia) de los huesos largos tibia, tarso, húmero, acromion, metatarso está relacionado con los componentes presentes en los condrocitos, matriz extracelular, específicamente proteoglicanos y colágeno tipo II y X.

El crecimiento en número de condrocitos está fuertemente ligado con la velocidad de crecimiento y varía entre especies, raza y sexo. Características que son importantes de considerar en próximos trabajos de investigación en bovinos productores de carne en los programas de mejoramiento genético. Las crías procedentes de razas puras mantienen una mayor relación músculo-hueso que aquellas procedentes de ganado cruzado. El peso de los huesos puede estimarse mediante la valoración del metacarpo (medida longitudinal, circunferencial y % de cenizas).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Bouley, J., B. Meunier, C. Chambon, S. De Smet, F.J.Hocquette, and B. Picard. 2005. Proteomic analysis of bovine skeletal muscle. Proteomics. 5(2): 490-500.
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  • Scanes, C. G. 2003. Biology of growth of domestic animals. 1st edition. Iowa State Press (Blackwell Ames) Iowa. USA.
  • Swatland, H.J. 1991. Estructura y Desarrollo de los Animales de Abasto. Ed. Acribia. Zaragoza, España.443 p.
  • Te Pas, M.F.W., M.E. Everts, y H. P. Haagsman. 2004. Development of Livestock Animals. Physiology, Genetics and Meat Quality. CABI Publishing. 411 p.

Artículo publicado en Entorno Ganadero