Por Dave Ohman, DVM
Technical Service Specialist, Dairy Diamond V

Los requerimientos de energía en una vaca aumentan de forma considerable después del parto. Los hatos con mayor consumo de materia seca postparto, están en mejores condiciones para responder a las crecientes demandas de nutrientes para la producción de leche de sus vacas frescas.

Cuando la vaca come bien al inicio de lactación, cosas buenas ocurren. La vaca fresca que presente una buen consumo de materia seca alcanzará su pico de producción de leche más temprano y perderá menos peso posparto.

Las vacas altas productoras de leche que alcancen su pico máximo de producción más temprano, producirán mayor cantidad de leche durante toda la lactancia.

Aquellas vacas con mayor consumo de materia seca (MS) típicamente alcanzarán su pico máximo producción de leche mas pronto, y con mayor producción de leche, que aquellas vacas con menor consumo de MS. Cada libra de leche adicional se traduce en 200 libras de leche producida durante esa lactancia por la vaca. Si el precio de la leche es de $18/cwt, esto será igual a $36 dólares por cada libra de leche producida adicionalmente por la vaca.

Las vacas con un buen consumo de MS posparto, experimentan menos balance negativo energético (NEB) y pierden menos peso después del parto que aquellas con menor consumo. Investigaciones han demostrado la relación entre un NEB posparto secundario a un bajo consumo de MS, aumenta el intervalo entre el parto y el inicio de la actividad lútea de los ovarios (Canfield and Butler, 1991; Lucy et al., 1992), extiende el intervalo al primer servicio (Butler et al., 1981) y disminuye la tasa de concepción (Domecq et al., 1997). Vacas que pierden más de un punto en la clasificación de la condición corporal (BSC) entre el parto y la primera inseminación tienen una tasa de concepción de 38.3 % comparado a el 50% (vacas sin cambios en el BSC) y 61.7 % (vacas que ganan 1 BSC)
Las vacas con un buen consumo de materia seca tienden a ciclar más temprano y tienen folículos de mejor calidad que aquellas con pobre ingesta. Lo que lleva a un mejoramiento en el rendimiento reproductivo de la vaca.

Muchos de los trastornos de salud de la vaca en transición, están relacionados con el bajo consumo de materia seca. Si una vaca fresca no compensa sus requerimientos nutricionales mediante el consumo de materia seca, esta iniciará la movilización de grasa corporal para compensar la diferencia. Mientras más bajo sea su consumo de materia seca, mayor será la movilización de grasa corporal. La movilización excesiva de grasa conduce a la enfermedad del hígado graso y cetosis, deteriorando la función hepática. El hígado es un órgano muy importante en el metabolismos energético, así como en la función inmune. Las vacas con hígado graso corren el riesgo de desarrollar una gran cantidad de problemas de salud posparto. Las vacas con mayor consumo de materia seca posparto son capaces de satisfacer sus requerimientos nutricionales y movilizar menos grasa corporal reduciendo así los riesgos de cetosis y enfermedad de hígado graso.

Un bajo consumo de materia seca también conlleva al pobre llenado del rumen de la vaca y puede contribuir al aumento del numero de vacas que presenten desplazamiento del abomaso (DA) en el hato. Al contar con un mayor consumo de materia seca, el rumen ocupa más espacio, ayudando a mantener el abomaso en su posición correcta. La ingesta ruminal también actúa como un sistema búfer para la vaca. Las vacas con más llenado ruminal tendrán un sistema búfer mayor y correrán un menor riesgo de acidosis ruminal.
Hay varias áreas de manejos claves que debemos enfocarnos para mejorar el consumo de materia seca en las vacas recién paridas. Los programas nutricionales de las vacas secas y reto son críticos para ayudar a las vacas en la transición al ordeño exitosamente, controlar el aumento de peso y preparar a esta para las demandas de energía y minerales de la subsiguiente lactancia. El control de la sobrepoblación de los corrales y aportando bienestar a cada vaca también desempeñan un papel importante en mantener el consumo de alimentos en las vacas en reto y a las vacas posparto.

Incluir Diamond V Original products en la dieta es una herramienta fácil de implementar para mejorar el consumo de materia seca antes del parto, posparto y durante el pico máximo de producción de las vacas lactantes. Nuestro reciente meta-análisis muestra como la ingesta de materia seca es aumentada a 1.37 lb/día/vaca. Este aumento en el consumo de materia seca puede ayudar a las vacas a retornar más rápidamente a un balance positivo energético, reducir la perdida de peso, vacas más sanas, más leche y un mejor rendimiento reproductivo.

El tener un buen consumo de materia seca en las vaca recién paridas es muy importante para la salud, productividad y rentabilidad de su hato.

En futuras publicaciones del Dairy Advisor, compartiremos la ciencia detrás de cómo Diamond V Original products mejora el consumo de materia seca, información de mayor profundidad sobre los beneficios del mayor consumo de materia seca en el rendimiento de la vaca temprano en la lactancia, así como más información en técnicas de manejo que usted puede utilizar para mejorar el consumo de materia seca en las vacas recién paridas de su establo.

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