Por Ilkyu Yoon, Ph.D.
Director de Investigación Ruminal y de Soporte Técnico
Diamond

El inadecuado manejo de la vaca en transición puede tener un impacto negativo en la salud y el rendimiento de las vacas. En las ultimas décadas, ha habido un gran esfuerzo de investigación en el período de transición de las vacas.. Sin embargo,. La incidencia de enfermedades metabólicas se mantiene alta y la salud de las vacas lecheras no ha mejorado significativamente. El reconocimiento temprano de animales propensos a enfermedades y el manejo de estos adecuadamente puede reducir la tasa de sacrificio y la incidencia de enfermedades al inicio de la lactancia. La comunidad científica ha propuesto recientemente varias opciones como posibles herramientas de manejo para reconocer estos factores de riesgo en el periodo temprano de lactación.

Parámetros Metabólicos

Investigadores Canadienses (Roberts et al., 2012) reportaron que niveles elevados de suero NEFA (ácidos grasos no esterificados) altas concentraciones de BHBA (beta-hidroxibutirato) y bajas concentraciones de calcio sérico dentro de la semana 1 antes de parir y a través de 2 semanas después del parto, fue asociado con un mayor riesgo de sacrificio temprano en la lactación. De acuerdo con los autores , concentraciones de NEFA pre-parto (≥ 0.4 mmol/L) y post-parto(≥ 0.8 mmol/L en la semana 1 y 2 relativo al parto) se asoció con un mayor riesgo de sacrificio dentro los primeros 60 días en ordeño (DIM). Similarmente, concentraciones de BHBA pre- y post-parto (≥ 0.7 mmol/L en semana −1, ≥ 1.2 mmol/L en semana 1, y ≥ 1.6 mmol/L en semana 2) y concentraciones de calcio (≤ 2.3 mmol/L en semana −1, ≤ 2.2 mmol/L en semana 1, and ≤ 2.3 mmol/L en semana 2) también se asoció con un mayor riesgo de sacrificio dentro los primeros 60 días de ordeño (DIM). Los autores concluyeron que medir las concentración de estos metabolitos alrededor del parto , puede ayudar a desarrollar estrategias de vigilancia e intervención para evitar el sacrificio temprano de las vacas en el periodo de transición

Estos cambios en los parámetros metabólicos alrededor del parto están asociados negativamente con la producción de leche y el comportamiento reproductivo de la vaca en ordeño. Chapinal et al. (2012) reportó que concentraciones altas de suero NEFA y BHBA, más las bajas concentraciones de calcio alrededor del parto, están asociadas con la perdida de leche al inicio de la lactación. En adición , las concentraciones bajas de calcio alrededor del parto se asociaron con dificultad reproductiva en los primeros días de lactación.

Concentraciones de haptoglobina sérica

Haptoglobina es una proteína que se eleva en respuesta a la fase aguda de los daños tisulares e infecciones en la vaca lechera. En un estudio anterior, Crawford et al. (2005) reconoce la haptoglobina como un buen indicador de enfermedades inflamatorias. Sin embargo, encontraron lo que pareciera ser asociaciones entre factores distintos a la enfermedad clínica que contribuyen al aumento de los niveles de haptoglobina en ganado saludables o no saludables. Los autores sugieren más investigaciones para poder comprender los cambios temporales de los niveles de haptoglobina en diferentes situaciones. El estudio de la duración del aumento de los niveles de haptoglobina y el examen detenido de las vacas que tienen respuestas inexplicables de haptoglobina podría conducir a un mejor entendimiento de la posible relación entre la función inmunológica, las concentraciones de haptoglobina y las enfermedades.

Recientemente fueron presentados en la reunión en conjunto de 2012 ADSA-AMPA-ASAS- CSAS-WSASAS en Phoenix, varios resúmenes que muestran la relación entre las concentraciones de suero de haptoglobina pre-parto, los signos clínicos de enfermedades y el estado inmunológico de las vacas en la etapa temprana de postparto.

Investigadores de la Universidad de Oregón (Sabedra et al. 2012) tomaron muestras sanguíneas de 161 vacas Holstein en d -28, -21, -14, -7, -3, -1, 0, 1, 3, 7, 14, 21, 28, 35, 42, and 49 en relación con el parto en d 0 y analizaron las concentraciones de haptoglobina sérica. Entre d 28 preparto y d 100 postparto, vacas fueron monitoreadas diariamente para detectar signos de enfermedad y tratadas de acuerdo con los protocolos de tratamiento estándar. Basado en la severidad de los síntomas observados , las vacas fueron agrupadas en 4 categorías de salud: sana (n = 20), enfermedad leve (n = 41), enfermedad grave que requiere de antibióticos, precursores de glucosa, o ambos (n = 70), y muertas o vendidas (n = 30). En las vacas sanas, las concentraciones séricas de haptoglobina se aumento en la primera semana después del parto y alcanzó su punto máximo en d 1 postparto. En comparación con las vacas sanas, las concentraciones máximas de haptoglobina fueron mayores y más duraderas en las vacas enfermas (casos leves y graves). Entre las vacas enfermas, los casos severos presentaron un mayor pico en la concentraciones elevadas de haptoglobina y una mayor duración. El aumento de las concentraciones de haptoglobina en la primera semana postparto se observó en vacas con diversos tipos de enfermedades (Metritis, cetosis, laminitis y mastitis) Basado en estos resultados, los autores sugieren que prolongada elevación de concentraciones de haptoglobina en la primera semana postparto preceden a la aparición subclínica de diferentes enfermedades y pueden ayudar en la detección temprana y el tratamiento de las vacas durante la primera fase de la lactancia.

Nightingale et al. (2012) también a demostrado una relación entre la intensidad de la respuesta de la fase aguda y los estados metabólicos e inmunológicos de un postparto temprano, en vacas multíparas. Los resultados del estudio sugieren que las vacas que tienen una fuerte respuesta en la fase aguda también tienen elevadas respuestas inmunológica innata que puede ser negativamente asociada con una infección subclínica o estrés relacionado con el parto. Los autores concluyeron que las concentraciones altas de haptoglobina en plasma durante el período temprano postparto pueden influir negativamente en el rendimiento posterior reproductivo y el status de salud del animal.

El comportamiento alimenticio postparto

Avances recientes en el área de comportamiento alimenticio de las vacas proporcionan buena información sobre la salud de las vacas en transición. Las vacas enfermas después del parto probablemente se comporten diferente en respuestas fisiológicas y en desafíos de manejos alrededor del parto en comparación con las vacas que se mantienen sanas.

Von Keyserlingk et al. (2011) informo que las vacas diagnosticadas con metritis aguda o metritis pasaron menos tiempo comiendo durante el período pre y postparto en comparación con las vacas sanas. Con cada 10 minutos menos de tiempo comiendo durante el período preparto, las probabilidades de enfermarse de la vaca se duplican . Vacas que desarrollaron metritis postparto también demostraron menos interacciones agresivas en la litera de alimentos durante la semana previa al parto y evitaron la litera de alimento durante periodos cuando la competencia por alimentos fue mayor. Los autores concluyeron que observando los cambios en el comportamiento durante la transición, puede ayudar predecir el riesgo de enfermedades y cojeras postparto. Prácticas de manejo pueden alterar el comportamiento de la vaca en transición durante el período de preparto y reducir los riesgos de posparto. Los autores destacaron que le entorno de la vaca de transición debe incluir baja competencia por alimento, espacio cómodo, limpio y seco para la vaca echarse y pararse y reagrupaciones social mínima.

Sistema de monitoreo de salud posparto

Mientras el reconocimiento temprano de animales propensos a enfermedades y el manejo de estos adecuadamente puede ser beneficioso para reducir las incidencias de enfermedades y la tasa de sacrificio temprano en la lactancia, también es fundamental identificar vacas enfermas postparto lo ante posible. Un programa de monitoreo de la salud postparto asegura que todas las vacas sean examinada durante el tiempo cuando son más susceptibles a enfermedades, lo que permite la posibilidad de identificar las vacas enfermas temprano. Un sistema de monitoreo de la vaca fresca puede incluir:

  • Evaluar la actitud, los ojos y los oídos para determinar signos de deshidratación y depresión.
  • Comprobar las temperaturas corporales hasta 10 días después del parto. Las temperaturas deben estar en un rango de entre 101°F y 103°F. En general, la fiebre se define como una temperatura rectal de ≥ 103oF. Durante los meses de verano, fiebre puede ser una temperatura rectal de > 105oF.
  • Examinar las muestras de orina para detectar presencia de cuerpos cetónicos diariamente durante los primeros 10 días postparto. Las vacas que den positivo a cuerpos cetónicos en la orina deben ser tratada por cetosis.
  • Examinar por señales de metritis , desplazo del abomaso y mastitis, si la vaca tiene fiebre o aparenta enferma, independientemente de la temperatura rectal.
  • Evaluar la descarga vaginales. Rojo oscuro y fétido es signo de infección uterina, pero descarga rojiza y sin olor es normal después del parto.

Lecherías implementando este programa, deben estar conscientes de las consecuencias negativas de un extendido tiempo de lock-up en la vaca fresca. Problemas de salud pueden ser causados en lugar de ser prevenidos, si la vaca es interferidas excesivamente. Tratar de interferir con los grupos por menos de una hora. Algunas industrias lácteas han reducido este tiempo observando el comportamiento de las vacas cuando estas retornan de la sala de ordeño hacia el alimento fresco, poniendo especial atención a animales letárgicos, lentos o cualquier animal que no come agresivamente en la litera y separando estos para un examen exhaustivo.

Conclusión

El manejo de la vaca en transición sigue siendo un gran desafío para la mayoría en industrias láctea. Un manejo exitoso de estos animales propensos a enfermedades mejoraría la salud y la productividad de las vacas en todo el hato. Utilizando los sistemas de control recientemente propuestos pre y postparto pueden ayudar a la detección y manejo temprano de las vacas propensas a enfermedades y reducir la incidencia de enfermedad y la tasa de sacrificio temprano en la lactación. En suplemento, el uso de productos científicamente probados tales como Diamond V Original Yeast Culture puede ayudar a las vacas a atravesar este período crítico más suavemente mejorando la salud del rumen e incrementando el consumo de alimento postparto.

Referencia

  1. Chapinal et al. 2012. The association of serum metabolites in the transition period with milk production and early-lactation reproductive performance. J. Dairy Sci. 95:1301–1309.
  2. Crawford et al. 2005. The impact of controlled release capsules of monensin on postcalving haptoglobin concentrations in dairy cattle. The Canadian Journal of Veterinary Research. 69:208–214.
  3. Nightingale et al. 2012. Acute phase response intensity is related to the metabolic and immunologic statuses of early postpartum dairy cattle. J. Anim. Sci. Vol. 90, Suppl. 3/J. Dairy Sci. Vol. 95, Suppl. 2. Page 14.
  4. Roberts et al. 2012. Metabolic parameters in transition cows as indicators for early-lactation culling risk. J. Dairy Sci. 95:3057–3063.
  5. Sabedra et al. 2012. Haptoglobin is a potential early indicator of postpartal diseases. J. Anim. Sci. Vol. 90, Suppl. 3/J. Dairy Sci. Vol. 95, Suppl. 2. Page 513.
  6. Von Keyserlingk et al. 2011. Using cow behaviour to predict disease. WCDS Advances in Dairy Technology. 23:61–69.
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