Landa A.
Granjas RYC,

Lozano JI.
Granjas RYC,

Hernández J.
Granjas RYC,

Huerta R.
FMVZ Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
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Introducción

Al diseñar una dieta y un programa de alimentación para una cerda lactante moderna hiperprolifica se debe estimar que la genética ha creado cerdas más magras, más grandes con mayores necesidades nutricionales, que tienen que alimentar una camada de mayor tamaño con tasas de crecimiento más altas y con apetito insuficiente para compensar la gran demanda de nutrientes. Así como enfrentarnos a instalaciones inadecuadas.

La alimentación eficiente de las cerdas lactantes es una de las prácticas más importantes en una explotación porcina, ya que de ella dependen los rendimientos productivos de la hembra y del lechón. Además, es parte muy importante de la rentabilidad de la granja tomando en cuenta que esta etapa es crucial para obtener parámetros eficientes tanto en el sitio uno como en la línea de producción. Existen varios factores que pueden llevar al fracaso en un buen programa de alimentación, tales como una dieta de mala calidad, temperaturas elevadas en las salas de maternidad, restricción de alimento, falta de agua, etc. Sin embargo, existen explotaciones que llevan a cabo un excelente programa de alimentación adecuado a sus necesidades, tanto de genética como de instalaciones, obteniendo parámetros productivos óptimos, y por ende rentable.

Material y Métodos

El presente estudio se realizó en una empresa porcina de 2800 vientres, ubicada en el municipio de Atlixco, en el Estado de Puebla. Un total de 504 cerdas y sus camadas fueron utilizados en el estudio. Cada semana durante 4 semanas, 126 cerdas fueron asignadas a dos programas de alimentación (Tratamientos) (N=63 hembras/tratamiento). Las cerdas del grupo control recibieron el programa de alimentación convencional de la granja (tres raciones al día) 7:00, 13:00 y 17:00 horas. El otro grupo tuvo un programa de cuatro raciones (7:00, 11:00, 17:00 y 21:00 horas). En ambos tratamientos se utilizó la misma dieta de lactancia y el mismo manejo de restricción de alimento durante la primera semana después del parto. El consumo de la cerda y el peso de los lechones al nacer y al destete se registraron individualmente lo que resultó en 3,099 lechones pesados al nacimiento del grupo control y 3,083 lechones de 252 partos del grupo experimental, así como 2,818 lechones al destete de 22.5 días del grupo control y 2,809 lechones de 22.39 días de edad del experimental. Se midió el promedio de peso al destete y la variación de pesos, utilizando el software SPSS® versión 21.

Resultados

En el cuadro 1, se muestran los valores y la variación de las variables estudiadas.

Discusión y Conclusión

El peso al destete fue mayor en el grupo alimentado con cuatro raciones, posiblemente porque el consumo de alimento fue mayor, además de haber observado un mejor comportamiento de la cerda en apetito en horas frescas (21:00 horas.). Balwin en 1999 reportó también que el consumo de la cerda aumentó cuando se incrementaron el número de raciones a partir del día 7 del parto. Los lechones de cerdas alimentadas con cuatro raciones al día pesaron más al destete posiblemente por una mayor producción de leche, sin embargo la variación de pesos fue ligeramente mayor respecto al otro grupo. Resultados similares fueron observados por Pluske (2007) cuando alimentó a las cerdas en lactancia a libre acceso con sistemas automatizados. A mayor número de raciones de alimento ofrecidas a las cerdas en lactancia se mejora el peso al destete.

Al destetar hembras en mejor condición corporal esperamos una reducción en el índice destete-celo.

REFERENCIAS.

1. Baldwin, C.P. the significance to industry of pig production. 1999. 2. J.R.Pluske, El Destete en el Ganado Porcino, 2007.
3. KimSW: Mammary Gland Growth and Nutrient Mobilization in Lactating Sows: A Dynamic Model to Describe Nutrient Flow. University of Illinois at Urbana-Champaign; 1999. [Ph.D. Thesis].
4. McPherson RL., Ji F., Wu G., Blanton JR. Jr, Kim SW.: Growth
and compositional changes of fetal tissues in pigs. J Anim Sci 2004, 82:2534-2540.

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno