M.C. Gregorio Lanz
Consultor Técnico para Pulse Canada
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INTRODUCCIÓN
La demanda de proteína animal de alta calidad sigue creciendo en nuestro país como consecuencia de una mayor capacidad de consumo (derivada de un mayor PIB per cápita) después de COVID(1) y la consecuente mayor incorporación de productos cárnicos en la dieta. Este fenómeno se ha detectado en diversas economías a nivel global(2) en donde se ha encontrado una fuerte correlación entre la oferta de carne con el ingreso anual por habitante. A mayor riqueza corresponde un ideal de mayor consumo de carne. Además, el mundo en general ha aumentado su capacidad de consumo y por tanto los sistemas de producción de proteína animal se encuentran presionados para producir más eficientemente.
Por otro lado, el crecimiento anual de la población en México, aunque abajo del 1% anual, sigue ejerciendo presión. De tal manera que se calcula que llegaremos a 150 millones de habitantes para el año 2050(3). La demanda de carne de cerdo en México ha visto crecer la importación de tal manera, que efectivamente nuestro país es ya el principal importador de carne de cerdo a nivel mundial con 1.6 millones de toneladas anuales(4), superando a Japón. Esto representa una gran oportunidad para los productores locales y por supuesto que existe el ánimo de invertir y enriquecer esta rama de la economía. Sin embargo, los porcicultores nacionales han visto limitada su capacidad de expansión, dado la estructura actual de altos costos de producción y la oferta de cortes de cerdos carne importados (brazuelos y piernas, principalmente) que cuentan con poca demanda en el mercado interno de EEUU y Canadá.
Otra situación por considerar es la necesidad de importar proteínas vegetales para la fabricación de alimentos balanceados. Se calcula que el 90% de la soya usada en México es de importación; en su gran mayoría de los EEUU(5). Por lo que la capacidad de contar con fuentes alternas (o de oportunidad) de proteína para la porcicultura mexicana, se presenta como una ruta viable. Entre estas fuentes, el chícharo forrajero ha mostrado características favorables para su incorporación en la dieta de cerdos en sus diferentes etapas. En este documento se revisará el valor nutricional, el uso en cerdos y el impacto ambiental del chícharo forrajero para ser considerado como un ingrediente viable en la lista de materias primas disponibles para la fabricación de alimento balanceado para cerdos en México
DISPONIBILIDAD DE CHÍCHARO
Los dos países más importantes en la producción de chícharo son Rusia y Canadá. Siendo, por ende, el país de la hoja de maple el más cercano a nuestros puertos. De acuerdo con las estadísticas disponibles, se producen en promedio alrededor de cuatro millones de toneladas de esta leguminosa anualmente, de las cuales solo el 10-20% se usa en el mercado interno y el 80-90% se encuentra disponible para exportación. Con el reciente impulso a las relaciones bilaterales comerciales entre México y Canadá(6) la capacidad de incorporar ingredientes canadienses en piensos mexicanos se extiende como una oportunidad digna de explorarse.
VALOR NUTRITIVO DEL CHÍCHARO FORRAJERO
Esta leguminosa se puede considerar un ingrediente equilibrado que puede aportar tanto energía como proteína a la dieta de los cerdos. Su valor proteínico (20-23%) lo coloca por debajo de la soya, pero muy por arriba de los granos de maíz o sorgo. Su contenido energético ronda las 2.4 Mcal/kg de energía neta, lo que coloca a este ingrediente por arriba de la soya y ligeramente inferior al maíz y al sorgo. Muy interesante es su contenido de polisacáridos no almidonados con un promedio de 18% de fibra detergente neutra (as is), lo que lo convierte en una fuente atractiva para distintas fases del ciclo porcino.

El contenido de algunos nutrientes para cerdos se encuentra en el Cuadro 1 que contiene los datos para el año 2025, una cosecha de alto rendimiento y relativamente bajo nivel de proteína. Un hecho muy atractivo para el chícharo es su bajo contenido de factores anti nutricionales como los inhibidores de tripsina, conteniendo apenas el 20% de lo reportado para la pasta de soya(7). También cabe destacar el riesgo disminuido de micotoxinas de acuerdo con las experiencias de nutricionistas canadienses.
HUELLA AMBIENTAL DEL CULTIVO DE CHÍCHARO FORRAJERO
En 2020, Pulse Canada (la organización de productores de leguminosas de Canadá) comisionó un proyecto para investigar el impacto de los chícharos en la sostenibilidad de la producción de cerdo en la provincia de Saskatchewan. Las evaluaciones se realizaron por parte de expertos de las Universidades de Alberta y Saskatchewan. En este estudio de caso se demostró una disminución del 28% en emisiones de gases de invernadero en la producción de alimento balanceado cuando se cambió la dieta estándar maíz-soya por una dieta a base de chícharos. Esta reducción se ve reflejada en una disminución del 18% en el ciclo completo de vida del cerdo, cuando se considera los kg CO2 por kg de cerdo producido(8,13).
USO DEL CHÍCHARO FORRAJERO EN LA PRODUCCIÓN DE CERDOS
La inclusión de esta leguminosa en las dietas de cerdos ha estado documentada en diversas partes del mundo. En algunos estudios(9) el chícharo ha podido reemplazar a la pasta de soya totalmente (hasta el 32% de la materia seca) sin efectos negativos en crecimiento o características de la canal. En otro estudio por la Universidad de Turín(12) se encontró que la inclusión dietética de chícharos impactó positivamente el crecimiento, la retención de nitrógeno y la salud intestinal, con poblaciones microbianas y una morfología intestinal mejorada. Las Universidades estatales de Kansas(10) y Iowa(11) incluyen a los chicharos en sus recomendaciones de ingredientes para cerdos. Subrayando la ventaja medioambiental de su uso, su alta concentración de lisina, pero bajo contenido de metionina, cisteína y triptófano, comparado con la pasta de soya. Por último, este es un ingrediente de uso corriente en la producción eficiente de cerdos en el oeste de Canadá.
CONCLUSIONES
El chícharo forrajero es una alternativa viable (dependiendo de precio y disponibilidad) para la inclusión en dietas de cerdo conducentes a una producción sostenible y económica; además de la ventaja que presenta desde el punto de vista medioambiental.
REFERENCIAS
1. https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.CD?locations=MX
2. https://ourworldindata.org/data-insights/people-in-richer-countries-tendto-eat-more-meat
3. https://cuentame.inegi.org.mx/descubre/poblacion/poblacion/
4. https://www.eleconomista.com.mx/empresas/mexico-primer-importador-
carne-cerdo-20260806-827125.html
5. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/392558/Soya_b.pdf
6. https://chamber.ca/news/canadian-chamber-of-commerce-expands-its-collaboration-with-mexicos-business-community/
7. http://dx.doi.org/10.1094/CCHEM-05-10-0077
8. Pulse Canada. 2021. Canadian feed peas. A guide for the livestock and aquaculture industry. www.pulsecanada.com
9. https://www.lrrd.org/lrrd35/9/3581baki.html
10. https://www.asi.k-state.edu/extension/swine/swinenutritionguide/general_nutrition_principles/fieldpeas.html
11. https://www.thepigsite.com/articles/field-peas-offer-alternative-to-cornand-soybeans-in-swine-diets
12. https://www.mdpi.com/2077-0472/15/8/897
13. https://pulsecanada.com/applications/feed-sustainability
Artículo publicado en “Los Porcicultores y su Entorno Septiembre Octubre 2026“









