Rafa Pedrazuela.
Gerente Técnico Mundial de Porcinos
EW Nutrition
EWNutrition.com

El microorganismo “patobionte” Streptococcus suis puede causar septicemia, meningitis, neumonía, endocarditis y artritis, entre otros. Las pérdidas económicas que genera y la amenaza tanto para la salud animal como humana hacen que el control de este patógeno sea una prioridad urgente. Para evitar un mayor desarrollo de la resistencia a los antimicrobianos, tenemos que dejar de depender de la antibioterapia habitualmente usada en el control.

EL CONTROL DE S. SUIS REQUIERE UN ENFOQUE HOLÍSTICO

Además del control de las condiciones ambientales generales tales como las variaciones de temperatura, la ventilación, la calidad del aire y las densidades, podemos centrar las estrategias de control en cinco áreas:

1) Bioseguridad

La claves de la bioseguridad pasan por reducir la colonización bacteriana en animales, así como tomar medidas para frenar la transmisión y reducir las coinfecciones (por ejemplo, con PRRSV, virus de la Gripe Porcina, Bordetella bronchiseptica o E. coli). Estos patógenos, además de ayudar a desencadenar la enfermedad, incrementan de forma significativa la virulencia de las infecciones causadas por S. suis.

Los brotes de S. suis se producen con mayor frecuencia en cerdos destetados.

2) Período predestete

Los lechones se infectan al nacer, en ocasiones, el control de la enfermedad se ha realizado con tratamientos antibióticos sistémicos (oral o parenteral), se ha intentado reducir la presión de infección con tratamientos a nivel local (vagina) con resultados inconsistentes. Recientemente se ha encontrado que el abuso de la profilaxis antibiótica en animales jóvenes reduce la diversidad bacteriana en el microbioma de los animales (diversidad α), que está relacionada con una posterior proliferación de patógeno

Para reducir las infecciones en las salas de parto, los productores deben considerar entre otros, una correcta distribución de calostro entre camadas, un procesamiento adecuado de los lechones (colas y colmillos), así como una higiene correcta de los equipos para evitar la transmisión iatrogénica.

3) El post-destete

En el post-destete, coinciden factores de estrés social, factores nutricionales (transición de la leche a la alimentación sólida), así como la irrupción de un buen número de patógenos en un momento en el que a inmunidad materna está disminuyendo y la inmunidad innata aún no se ha desarrollado, esto sin duda favorece la transmisión horizontal de la enfermedad.

El manejo debería centrarse en: optimizar la relación peso/edad del lechón al destete; fomentar el consumo de pienso pre y post-destete, unido a una dieta óptima y adecuado control de las instalaciones.

4) Tratamientos y vacunación

La detección temprana de la enfermedad es crítica, los animales afectados deben aislarse para tratarlos con antibioterapia parenteral combinada con corticosteroides a dosis altas, es relevante la hidratación

La alta diversidad genética de S. Suis y la envoltura bacteriana están dificultando el desarrollo de vacunas comerciales. Las pocas vacunas inactivadas existentes, generan bajos niveles de anticuerpos a nivel de la mucosa y una doble vacunación para incrementarlo es difícilmente aplicable a nivel de campo. Por otro lado, debería reducirse el riesgo de desarrollo de virulencia con las futurasvacunas vivas atenuadas. Son, por tanto, las autovacunas desarrolladas a partir de aislamientos sospechosos de la propia explotación, una posible solución de futuro a pesar de que hasta ahora los resultados han sido variables e inconsistentes.

Hay investigaciones recientes que son esperanzadoras, por ejemplo, sobre genes condicionalmente esenciales para la infección por S. suis, pero todavía estamos lejos de contar con una vacuna universal de protección cruzada.

5) Higiene

Hay que tener en cuenta la capacidad de S. suis para producir biofilm, S. suis es una bacteria sensible a la mayor parte de los desinfectantes y algunas medidas de higiene incluyen el lavado de las reproductoras previa a la entrada en la sala de partos, así como un manejo cuidadoso de lechones, por ejemplo, evitar lesiones durante el corte de dientes unido a una buena desinfección de la región umbilical.

Los aditivos alimentarios son la próxima frontera en las estrategias nutricionales.

NUEVAS SOLUCIONES NUTRICIONALES DIRIGIDAS A MODIFICAR LA MICROBIOMA

Una microbioma intestinal sana se caracteriza por tener una alta diversidad bacteriana en el digestivo de los animales (diversidad α) y una baja entre animales, los mismos (diversidad b). Es deseable también promover la presencia de bacterias que soportan la homeostasis digestiva o incluso bacterias productoras de sustancias bactericidas contra S. suis.

S. suis se desarrolla eficazmente en la saliva de los cerdos. Esto podría permitir intervenciones nutricionales mediante la reducción de disponibilidad de los nutrientes favoritos de la bacteria como por ejemplo los carbohidratos o almidones. Debemos considerar también en la aproximación nutricional otros factores como la capacidad de tampón de la dieta y el pH del estómago de los lechones.

Los aditivos alimentarios son la próxima frontera en las estrategias nutricionales. Basándose en sus comprobadas propiedades antibacterianas, antioxidantes y digestivas, las fitomoléculas son candidatos para ayudarnos a reducir nuestra dependencia de los antibióticos y, por lo tanto, para salvaguardar la salud y controlar S. suis de forma sostenible

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Septiembre- Octubre 2020

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