10 razones por las que debemos dejar de usarlas.

MV, MSc. Ricardo Segundo Cochran
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OPP Group.

Introducción:

Las jaulas de gestación, que tantas mejoras permitieron desde su introducción en la década del 70, están prohibidas en Europa desde el 2013 por entenderse que sus desventajas, eran mayores a sus beneficios. Hoy, solo se permite el uso de jaulas por las 4 primeras semanas de gestación y, si nos preguntamos cómo le ha ido a Europa con esta prohibición, la respuesta es que, en general, tiene mejores resultados productivos que Estados Unidos, donde, ya algunos estados como California, comienzan a exigir que los cerdos consumidos, no provengan de granjas con jaulas.

Ya no se cuestiona la productividad de las granjas tecnológicas alineadas con el bienestar animal.

A continuación, describiremos las principales razones por las que, las jaulas de gestación han dejado de ser el sistema más utilizado.

En este artículo, haremos la comparación contra lo que creemos que es el mejor sistema alternativo: las estaciones electrónicas en las que las cerdas usan un chip en la oreja, para permitir una alimentación individual y de precisión.

1. Costo de instalación: Si bien, los diseños de gestación con cerdas sueltas en grupos demandan algo más de metraje por cerda (10% más), con el actual incremento del costo del hierro, las granjas que implementan estaciones electrónicas hoy logran en general implementar una gestación mejor y de menor costo por cerda que su equivalente con jaulas. Otras áreas donde la gestación en grupos, es más barata que la jaula, es en lo que respecta al tipo de suelo (los corrales requieren más de 1/3, de piso plano). También en lo que respecta a líneas distribución de alimento y dosificadores, las estaciones electrónicas permiten un ahorro significativo. Cabe recordar que las estaciones pueden alimentar entre 60 y 80 cerdas por estación.

2. Ahorros en alimento: Los programas de alimentación ideal para las cerdas hiper prolíficas, son cada vez más complejos, lo que en general, obliga a las granjas a hacer programas “simplificados”, con menos cambios y correcciones de lo que sería “lo ideal”. Sin embargo, las estaciones electrónicas, permiten utilizar múltiples curvas de alimentación en una granja. A modo de ejemplo; curvas, para primerizas, para multíparas, para cerdas viejas, para cerdas gordas, medias y delgadas, con correcciones del día cero al 35, del 35 al 90, y del día 90 hasta mover a maternidad. Estos ajustes individuales que ofrece la alimentación de precisión, permite reducir el consumo de alimento por cerda, lográndose ahorros que van de 80 a 150 kg/cerda/año*.

3. Demanda de los consumidores: Como mencionamos arriba, Europa, y otros países (además de algunos estados de Norte América), ya han prohibido el uso de jaulas bajo el requerimiento de demandar una mejora en el bienestar animal. Aunque, parte de esta demanda viene de los segmentos veganos más radicales, lo concreto es que, si queremos poder vender los cerdos a la mayor parte de los mercados del mundo, es importante entender que esta restricción es creciente y viene de la mano siendo promovida por los consumidores más jóvenes.

4. Salud/Bienestar animal: Está bien documentado que las cerdas que pasan su vida enjaulada, sufren de estrés crónico, a veces, fácilmente expresado por el comportamiento estereotipado. Pero el estrés crónico, también promueve otros cuadros asociados como son úlceras gástricas e inmunodepresión que conducen a una mayor predisposición a patologías y morbilidad.

También, la falta de ejercicio, resultante de una vida encerrada, reduce la mineralización ósea y la musculatura dando lugar a menos “protección muscular” de las articulaciones. Todas estas condiciones no colaboran a una estructura robusta del aparato locomotor, promoviendo el descarte prematuro de las cerdas.

Por último, cabe mencionar que las cerdas se mueven y “funcionan” mejor y con menos estrés en grupo que solas, evitando los estreses tan comunes que vemos en las jaulas, como a la hora de entrar a sacarlas, o el griterío que escuchamos en las jaulas justo antes de comer.

5. Inmunidad de grupo: Es bien sabido que uno de los principales problemas en la gestión de una buena salud poblacional, son las sub poblaciones inmunitarias.

Como vemos con el manejo del PRRS, o incluso, con el Covid -19 en humanos, una vez que ingresa una patología a una granja, lo más deseable es que la protección, sea lo más homogénea posible (sea por vacuna o por infección).

El mayor contagio oro-nasal que sucede en las cerdas en grupos, promueve el desarrollo de una inmunidad de rodeo más homogénea que la que sucede en las jaulas de gestación. Esto, es muy relevante si pensamos en mejorar la salud poblacional en el futuro cercano en el que se ira promoviendo la reducción del uso de antibióticos orales.

6. Mano de obra: Si bien las estaciones electrónicas demandan una mano de obra algo más calificada en comparación a las jaulas, en la práctica, permiten trabajar con menos gente que en la gestación tradicional dado que, por ejemplo, se eliminan tareas desagradables como el retirado de heces de la zona trasera de las jaulas.

En los corrales de gestación grupal, la limpieza requerida suele ser de una vez por semana o incluso menos, según las características del piso.

También hemos visto que el personal joven prefiere (y percibe más digno) el trabajo de recabado de información con PDA (Lectores manuales de datos) que se requiere con las estaciones electrónicas.

7. Información: Parte fundamental de las estaciones electrónicas, es el trabajo de recabado de información con las PDA´s. Acercando el equipo a 15 cm de la oreja de la cerda, y leyendo el chip, da acceso inmediato a toda la información de la cerda incluyendo días en la fase, curva de alimentación en la que está, etc… Esto permite tomar decisiones inmediatas que promueven un mejor manejo de los animales.

8. Manejo: Con las estaciones electrónicas, hay muchos manejos que se realizan con una mucha menor demanda de tiempo y esfuerzo. Por ejemplo, el apartado o selección automática de cerdas individuales o en grupos (ej; al apartar para inyectar o mover a parideras). En este caso, se utiliza una puerta selectora de salida, que, luego de que haya entrado a comer, se le puede separar automáticamente al pasillo, o incluso, pintarla con un spray de hasta 2 colores (por ejemplo, para detectar preñez o revisarla), pesado automático al entrar a la estación, etc…

9. Alimentación de precisión y micro nutrición: Ya hablamos anteriormente de la posibilidad de gestionar múltiples curvas de alimentación y de manejar la alimentación con un margen de error de 50 g de alimento/día. Pero también, las estaciones permiten incluir, además de la tolva principal de alimento, una o dos tolvas pequeñas que permiten el manejo de “micro alimentación/dosificación”. Esto permite, por ejemplo, suplementar, algunos individuos del grupo, con pequeñas cantidades de productos específicos, en un momento puntual de la gestación o por un periodo corto (aminoácidos que mejoran la irrigación placentaria de los embriones implantados, combinaciones tendientes a reducir los lechones nacidos muertos, al final de la gestación, etc.).

10. Visualización de los animales: Como veterinario, una de las cosas que más aprecio de la gestación grupal es que, al recorrer los corrales de cerdas gestantes, los animales, se visualizan mejor y los problemas se detectan antes. Verlas caminar, ver cómo y dónde se echan, el poder caminar alrededor de ellas, facilita una evaluación más clara en comparación con la jaula.
Cuando esto se combina con la información tal como si la cerda ha comido o no (reporte que se lee a diario, a primera hora del día al entrar a la granja), se puede lograr un seguimiento mejor de los animales, particularmente en granjas grandes.
Comentarios finales:

Sea que se vaya a construir una granja nueva o, se vaya a refaccionar una granja vieja, creemos que es imprescindible evaluar a fondo si queremos seguir haciendo las cosas a la vieja usanza, o si queremos explorar una reconversión a gestación grupal electrónica. Esta tecnología que, para algunos parece “nueva”, lleva muchos años perfeccionándose (recuerdo ver las primeras máquinas ya en 1988).

Si bien, no todas las estaciones electrónicas de alimentación son iguales, la tecnología detrás de ellas, está más que probada. Los resultados de decenas de miles de madres en producción, nos permiten aseverar que estos sistemas son la mejor elección para producir lechones de bajo costo.

Artículo publicado en Los Porcicultores y su Entorno Julio- Agosto 2022